lunes, 19 de enero de 2015

15 x 3: La despedida


Estoy a pocas horas de cumplir mis 15 x 3 (que es más simpático que decir 45) y creo que es la oportunidad adecuada para hacer un cierre de este blog. No porque ya haya superado la crisis de esta década (¿ganada? ¿perdida?), sino porque siento que ya cumplió un ciclo, como todo en la vida.
Y creo que es tiempo de hacer balances de estos 45 años, seguramente más de la mitad de mi vida!!
Me gustaría haber tenido esta cabeza, estas vivencias y esta experiencia a los 20 años, pero todo es producto de la evolución. No se puede volver atrás y nadie con dos décadas de vida puede haber aprendido todo lo que la vida me enseñó en cuatro y media!!
Así que me queda mirar hacia atrás y sentir que he hecho lo mejor que pude. Que tuve aciertos y desaciertos, logré acuerdos y también he sembrado tempestades, pero sin duda alguna lo hice con la convicción de que estaba en lo cierto y en el camino adecuado.
Decir que no me arrepiento de nada sería una expresión de soberbia. Hay muchas cosas de las cuales me arrepiento, pero si las eliminara no hubiera aprendido de esas experiencias lo mucho que me enseñaron a través de ellas.
He sabido cosechar grandes amistades, que son mi fortaleza y mi compañía y también en ese camino muchas personas se cayeron de mi agenda, pero cada una tuvo su tiempo y su razón de ser en mi camino.
Hoy puedo decir que tengo la vida que quiero, a pesar de que me desvié bastante del camino inicialmente trazado. Pero como decía el poeta: caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
No todos comprendieron el rumbo que tomé; en principio por "las cosas de la vida" y luego por elección. Es difícil para algunos entender que una persona sola puede tener una vida propia, aunque la familia que haya formado sea reducida o no convencional.
Tengo cosas que me enorgullecen, como haber dicho basta y haber llevado mis cientos y tantos kilos a los medios de comunicación para mostrar cómo era discriminada. Puedo atribuirme un poquito del logro de que los obesos puedan viajar en dos asientos de aerolíneas sin pagar extra y me lo gané con justicia!!
En mi profesión no le debo nada a nadie, pues todo lo que tengo lo gané con trabajo y dedicación, le pese a quien le pese.
He viajado y conocido más lugares de los que mucha gente conoce en su existencia completa. Y pienso seguir haciéndolo mientras el cuerpo resista.
Tengo también pilas de fracasos y frustraciones.
No pude tener un hijo propio, ni adoptar uno ajeno; y si bien ya casi no duele esa ausencia, en su momento fue un enorme vacío que pesó demasiado.
Bajé 88 kilos y fue un verdadero desafío que me costó sudor y lágrimas; y sigo luchando mucho cada día en una pulseada que no siempre puedo triunfar.
No fui la pianista que hubiera querido ser, ni escribí las novelas que hubiera querido escribir; ni ejercí profesiones para las que tanto me preparé; pero tal vez la mayor de mis frustraciones sea la de no haber logrado nunca el amor de un hombre que me quiera de verdad, sobre todas las cosas y para siempre, y no como un juguetito pasajero.
En fin, si luego del inventario hago balance, es definitivamente positivo. Fueron 45 años vividos y bien vividos. Me gustaría que muchas cosas hubieran sido diferentes, pero por alguna razón ocurrieron así y hubo que adaptarse.
¿Cómo pienso vivir en adelante? Día a día, como si cada día fuera el último. Así de intensamente. Porque nunca se sabe cuándo termina el hilo del carretel. Y como decía Facundo Cabral: quiero que la muerte me encuentre bien viva!!!!
Gracias a todos por acompañarme en este blog en los últimos cinco años y seguramente nos encontraremos en algún otro, que escribiré cuando vuelva la inspiración, o me jubile (lo que llegue primero!!)
¡Hasta siempre!