martes, 4 de febrero de 2014

HOMENAJE A JULY: mi juguete de verdad


Publiqué este post originalmente un 4 de febrero de 2010. Después, por una discusión absurda y un desencuentro, lo borré. Hoy quiero repostearlo porque sostengo cada una de las palabras que escribí entonces. Y lo hago tal como fue publicado, con los comentarios que fueron posteados en aquella fecha. Ojalá pudiera borrar aquello que nos distanció. Pero de alguna manera reescribimos nuestra historia porque son muy fuertes los lazos que nos unen. 
¡Feliz cumple, Juli!... siempre juntas!!! Te quiero mucho!!!!!!!!!


Cuando era chica, lo único que pedía a Dios, Papá Noel o los reyes magos, era un hermanito.
Tenía un hermanote, con 16 años más que yo, pero no me servía a los efectos para los cuales lo necesitaba: jugar fundamentalmente, y tener la compañía de alguien de mi edad en medio de una familia y un vecindario de gente adulta.
Lo que ignoraba es que yo ya había sido sorpresa suficiente para mis padres y su reloj biológico adelantado no estaba para joda, por lo tanto estaba destinada a ser tan hija única como mi hermano.
Pero no contaba con el círculo de la vida, que todo lo renueva. Y a los 11 años recibí el mejor de los regalos: mi sobrina Julia.
Hasta ese momento había sido reina absoluta en mi familia y les confieso que nunca sentí celos ni me dolió perder el trono porque Juli iba a ser esa hermanita menor que nunca tuve, mi “juguete de verdad”.
Es increíble cómo la vida va llenando los huequitos vacíos y en ocasiones un tío puede ocupar el lugar de un padre ausente, una vecina puede transformarse en una segunda mamá, o a un perro se lo puede querer como al hijo que no se tiene.

Mi amor por Juli siempre fue tan grande que a través del tiempo fue ocupando un mix de lugarcitos: un poco hermanita, un poco hija, sobrina en ocasiones, una amiga entrañable…
Desde que nació iluminó mi vida, y cómo no quererla si era un solcito, una llamita de esperanza de que siempre se puede esperar algo mejor.
Por amor a July me comí dos años de confirmación, precio con el que el cura me cobró haber abandonado a mitad de camino y me chantajeó para permitirme ser madrina a los 11 años de edad.
Tengo grabados a fuego cada uno de los momentos vividos con ella, cada juego, cada palabra que pronunció.
Aunque ella me eche en cara muchas situaciones que no registro, yo sigo recordando cuando la disfrazaba con mi ropa y le tomaba mil fotos, o cuando hacía burbujas de detergente para que reventara, o grababa sus primeras palabras en mi primer radiograbador.


Cómo olvidar los paseos por “los saltitos”, que tanto la divertían… juego que consistía en romperme el trasero en la bicicleta, mientras ella saltaba en su asientito por las destruidas calles de tierra.
Cómo olvidar cuando me disfrazaba con un almohadón en los pantalones y ella me chocaba a bordo de la hamaca doble… jugando hasta el cansancio en la placita que estaba en la esquina de casa, o caminando en cuatro patas por el piso con ella subida a mi espalda, haciendo caballito.
Espero recuerde las novelas que grabábamos junto a los demás chicos, los picnics del día del niño, cómo la hacía patinar de mi mano en el piso mojado, cómo jugábamos a la librería usando como mostrador el protector antichispas del hogar, o las historias que les contaba acerca de las casas galvenses, mientras paseaba a toda la troupe en el auto.
Los recuerdos son como los pañuelos que salen de la mano de un mago. Una vez que se comienza a tirar van apareciendo más y más…
Cuando aún no había cumplido un año hicimos un viaje a Carlos Paz, el único que por razones de trabajo pude hacer con mi hermano y su familia. July y yo compartíamos dormitorio. Allá aprendió a caminar y el día antes de partir estaba tan molesta e inquieta que le até las manos con el babero para que me dejara preparar la valija. Todos nos reímos y recuerdo su carita de desconcierto y todo lo que pronunciaba a media lengua.


Porque ¡cómo hablaba!... había que hacerla callar porque mareaba. Un día estaba tan cansada a la siesta que me hacía la dormida y ella (que no era ninguna tonta) me abría los ojos con sus deditos mientras preguntaba “¿dormís?”

Celebrábamos cada una de sus ocurrencias como una actuación digna de un Oscar. Y ella reía, reía tanto y con tantas ganas que a veces creo que agotó sus risas en aquella época.



Hoy July cumple 29 años y me cuesta muchísimo asumir que mi muñequita creció y ya es toda una mujer. Todavía me parece encontrarla trepada a algún árbol, o verla llorar desconsolada para no irse de mi casa.
Me llena de orgullo que sea toda una licenciada en filosofía y haya ganado una beca del Conicet, pero esta tía quisiera verla nuevamente con ese brillito en los ojos que perdió en su infancia; feliz, conforme con su vida y con la satisfacción y convicción de estar andando por los caminos que quiere transitar.
A veces quisiera volver el tiempo atrás y tenerla en brazos una vez más, o jugar una tarde más al “mostro de la laguna” en la pileta, o ser su amiga y confidente una noche más, pero la vida también tiene esas sacudidas que hacen que nunca se esté a la misma distancia de las personas. Por momentos más cerca, en otros más lejos… es el juego de vivir!!


Este día removió todos estos recuerdos y sentimientos y quería compartirlos con ustedes.



¡¡¡FELIZ CUMPLE, JULI!!!

Y que éste sea el mejor de los años vividos… pero el peor comparado con los que estarán por venir!!!

5 COMENTARIOS:

Anónimo dijo...
hermoso lo que escribiste..lleno de amor...la vida te regalo una sobrina cuando en realidad la deseabas y si que la disfrutaste..hoy parecen hermanas y si los recuerdos traen nostalgias pero tambien nuevos encuentros donde se comparten los logros de la vida..eso la vida que no queda estancada en un tiempo que añoramos pero que sigue girando y nos sorprende dia a dia...
feliz cumple juli...tambien te disfrute en juegos de niñas en casa de cary...besos
ale
Lau dijo...
Ahhhhhhhhhhhhhh ....... Es hermoso!
Me emociono la manera en que lo escribiste, es puro amor y sentimiento...

Me mataron las fotos!!! Tu cara solemne, responsable, orgullosa y feliz...

Muy muy lindo!!!! No conozco a July, pero le deseo un Muy Feliz Cumpleaños!!!!!!!!!!!!!!
Anónimo dijo...
Me hiciste llorar guacha!!!! cómo olvidar mi infancia!! Todavía me acuerdo cómo te extrañé cuando te fuiste a Santa Fe y las horas (que seguramente eran minutos!) que pasé con la abuela esperando ansiosa que llegara el colectivo para ir a buscarte! y cómo odiaba que durmieras la siesta!!! Yo quería seguir jugando!! Y cuánto lloraba cuando ya cansada me decías ¿vamos a jugar a la empanada? (para los que no lo saben, el juego de la empanada consiste en que cada cual se va a su casa)... Tuve una infancia muy feliz y cada vez que recuerdo aquellos años, tu recuerdo es infaltable. Y aunque estos últimos tiempos nos encuentren más distantes, esa distancia es solo espacial porque yo te siento siempre a mi lado.
Cari, gracias por tanto amor!!!
TE QUIERO MUCHO!!!
JULI
Cary dijo...
¿Sabés que no recordaba "la empanada"? Pero no, no era cada uno a su casa, sino "vos jugás y yo no juego nada". Cómo te enojabas!!! porque querías que todo el tiempo te estuviéramos detrás, nunca jugabas sola.
A mí me encantaba jugar con vos (excepto a la hora de la siesta, que era sagrada!!!)
La abuela decía que te torturaba, especialmente cuando te hacía repetir mil veces las palabras para grabarte (pero hoy debe ser lindo tener la posibilidad de oir en cassets cómo era tu voz de chiquita!! al menos a mí me gustaría)
Me vino algo más a la memoria y me da risa sólo acordarme. Un día te estaba grabando, habrás tenido un año, apenas decías unas palabritas y eran más las veces que completabas oraciones o palabras. Por ejemplo, los cuentos eran "tos" simplemente.
Entonces te pregunté: "¿vamos a leer los cuen...?" y al toque respondiste TOS! Entonces se metió tu abuela en la grabación: "dejá a esa chica en paz!! bla bla bla" y yo empecé a pelear con la abuela mientras por repetías "tos... tos... tos..."
Cuando volví a vos, te pregunté cómo te llamabas y seguías como un disco rayado: "tos tos" jajaja
Te tildabas!! como cuando decías que todos se llamaban Ana. Ana era tu bisabuela y tu mamá y tu papá... y vos!
En fin, nunca se agotarán las anécdotas porque tenemos toda una historia juntas y espero que siempre sigamos haciendo historia juntas!!
¿Hace falta decir que te quiero mucho?
ANGEL dijo...
¡Feliz cumple atrasado y justificado Julia!
¡Gracias por compartir ese maravilloso viaje al Caribe junto a Carina también!
¡Te deseo todo lo mejor y aunque no seamos amigas, te aprecio mucho!
¡Muy lindo lo que escribiste y lo que sentís, Carina! Hasta que no tuve a mis hijitos, la devoción por mis sobrinos mayores era incomparable!
El tiempo y las circunstancias me alejaron de uno de ellos, pero el cariño sigue intacto!!!
Los sobrinos son un regalo precioso que nos dan nuestros hermanos!!!
Cariños

4 comentarios:

  1. ¡Feliz cumpleaños Julia!!! ¡Qué hermosa relación que tienen, tía y sobrina!!! ¡Qué nunca más haya barreras entre ustedes!!! Cariños!!!

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    1. Siempre los seres humanos tenemos diferencias. Sólo espero que la madurez nos haya enseñado a sentarnos a dialogar y superar las dificultades y los malentendidos. Besos!

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  2. Yo te conoci ya con Julia.... y Julia tenia un lugar especial en cuanta anecdota compartias..... y sabes que aquello que te gustaria borrar, sin duda, nutrio un vinculo desde otro lugar. Un beso a las dos.... a las tres,,,,, no dejemos a Angelita afuera :)

    Sandy

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    1. Desde luego, Sandy! Nunca olvidaré ese veranito que pasamos con Julia en San Martín city, en la pileta junto a Nieves, jugando hasta el cansancio; o cuando fuimos a ver Holiday on ice!!
      Angelita no está afuera. Es uno de los regalos más lindos que July nos pudo haber hecho. Besos!!

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