lunes, 29 de julio de 2013

A LA VEJEZ VIRUELA: y después de los 40 me convertí en fan!!!


Nunca fui fanática de nada. 
A ver, permítanme explayarme... siempre me gustaron las luces del estrellato y he sido por años una cholula confesa, pero de ahí a seguir tanto a alguien como para convertirme una fan, hay mucho trecho!!
Lo más cercano al fanatismo fue lo que sentí por Alejandro Lerner... o era amor adolescente, no sé. Lo cierto es que después de ir a un recital, pese a que me gustó, me juré nunca más asistir.
Soy de ésas que dicen: para qué ir a apretujarte y bancarte pisotones, empujones y olor a chivo en un recital, si lo puedo ver de cerca perfectamente en mi casa, en pantuflas y tomando un café, tirada en un sillón de mi living???
Bueno, así era hasta que llegó André a mi vida...
Hacia fines de los 90 compré por casualidad (en uno de esos libritos de cosméticos) un cd de "André Rieu y su orquesta". En la vida había oído hablar de él y la música clásica me gustaba pero no al extremo de comprar un cd para escucharla en casa. Pero algo me llamó la atención en esa orquesta de hombres de frac y damas con vestidos de fiesta largos hasta el piso. Y nunca paré de escucharlo.
Pasó el tiempo y vi en una disquería otro cd del tipo llamado "Fiesta". Lo compré. Era totalmente distinto; mucha música alegre y joda total. También lo gasté de tanto escucharlo, pero hasta ahí todo era normal: me gusta un cd y lo escucho. Mucho. Todo el tiempo. Normal!!
No fue sino hasta 2006, cuando me atacó el bichito del fanatismo por el señor en cuestión.
Estaba en Villa General Belgrano junto a una amiga cuando en el canal local vi un show de André Rieu. 
El violinista tocaba en un crucero, todo tipo de música y a cada tema seguía un video realizado en distintos lugares de Europa. y esa orquesta estática de la foto de la tapa del cd había cobrado vida y sus integrantes tenían tanta alegría, vitalidad y creatividad!!!
Quedé fascinada!!!!!!!! 
Como buen canal de cable, lo repitieron una y otra vez. No me cansaba de mirarlo (pobre mi amiga, que se tuvo que bancar el replay eterno!!) Entonces vi el nombre del dvd en cuestión: "Love around the world". Y no tardé en pedir a otra amiga, que se reuniría conmigo en unos días, que lo buscara para comprarlo. Ella era de Buenos Aires, donde hasta Dios reside, así que no tenía duda alguna que lo conseguiría.

Pobre Mari... bendita tarea le había encomendado!!! En Argentina se oía poco y nada acerca de André Rieu. Recorrió todas las disquerías más grandes hasta conseguir un dvd llamado André Rieu en Wonderland. Y así tuve mi primer dvd.
Si el primero me había fascinado, éste me maravilló!!!!!!!!! y entonces arrancó mi obsesión por conseguir todo lo que hubiera disponible en la web sobre este violinista y su orquesta.
Conseguí piratear más de una decena de dvds y otros tantos cds de música.
Miraba admirada esos conciertos tan originales y divertidos. Esa música tocó mi corazón. 
Y lo seguía mirando de afuera, en la pantalla, sin siquiera atreverme a soñar con verlo en vivo algún día.
Entonces una amiga me preguntó "¿y por qué no vas a un concierto?".  En ese momento, en que era una molle con 86 kgs. más, ni siquiera podía pensar en viajar para verlo, porque creo que él ni sabía que existía algo llamado Latinoamérica!!!
Pero pude someterme a esa cirugía que me devolvió la vida y mi meta mayor (más allá de la pérdida de peso) fue ver a André en vivo.
A pocos meses de la cirugía vi la promoción de los conciertos de Maastricht (su ciudad natal, en Holanda) y no lo pensé ni por un momento. Pelé la tarjeta de crédito y saqué mi entrada VIP, incluyendo estadía, cena de fans y visita a su castillo.
Costaba una pequeña fortuna pero no me importó. Y probé tres tarjetas de crédito para hacer la transacción, hasta que cagó la Visa de mi hermano, en la que tengo una extensión.
Faltaba casi un año para ese concierto de julio!!! pero esperaría pacientemente. 
No sabía cómo viajaría, ni con quién, pero iba a hacerlo. Tenía que hacerlo!!!! 
Una noche soñé que estaba en un bar y André y su orquesta estaban por llegar. Me escurría por debajo de las puertas y me metía por lugares increíbles hasta que lograba llegar a él. Entonces le pedía una foto y él posaba... pero mi cámara no funcionaba!!!!!!!!!!
Esa mañana, cuando me desperté, comencé a navegar por su sitio y allí estaba: concierto en Santiago de Chile!!!!!! Proponían una entrada VIP que incluía presenciar prueba de sonido, cenar con la orquesta y tener una foto con él autografiada!!!!
Tampoco lo dudé. Era viernes... pues me pediría licencia en el trabajo!! y el domingo podía regresar para trabajar el lunes. Así que pelé nuevamente la tarjeta de crédito... y no andaba!!!!!!!!
No había forma de concretar la operación!!! y por más que intentaba con las tres tarjetas y estaba dentro de mi límite de consumo, no podía realizar la compra.
Desesperada lancé un SOS en facebook, que alguien me prestara una tarjeta de crédito YA!!! porque a medida que pasaban las horas se iban vendiendo más y más entradas y me quedaría sin!!!!!!!!!!!!!
Muchos amigos me ofrecieron ayuda, pero finalmente opté por llamar a Visa. Después de un día y un dedo mocho de tanto marcar números al teléfono, conseguí que aprobaran la operación. Y así concretaría mi sueño: estar cerca de André al menos unos minutos.
Dos sueños en un mismo año... hasta que vi el anuncio de un nuevo concierto: en Buenos Aires!!! sólo una semana después de Chile.
¿Qué hacer? ¿Cómo no podía ver a mi ídolo en mi propio país???
Tras días de deliberación (bueno, uno o dos días) decidí que tenía que hacerlo. Compré mi ticket en super pullman (ya que las plateas estaban agotadas) y hablé con un chofer para que me llevara después del trabajo (porque el concierto sería un martes) y me trajera esa misma noche, para trabajar al día siguiente.
Y así confirmé el tercer concierto de André en el mismo año.
¿Fana yooooo?... ya estaba perdida!!! (pero aún no lo sabía...)
Y así organicé los tres conciertos, adhiriendo el de Maastricht a un anhelado tour por Europa, largamente postergado por mis problemas físicos.
Manejarme sola en Holanda no me hacía ninguna gracia. Eso de llegar y que nadie te espere en el aeropuerto, enfilar sola para el hotel, luego tomar trenes hacia mi destino... lo hubiera hecho a los 20 pero a los 40 y tantos me llenaba de miedos!!!!
Chile sería la primera prueba. Y debo confesar que no saqué precisamente las mejores notas...
El vuelo fue tranquilo hasta la cordillera. Ahí el avión comenzó a agitarse como coctelera. Creí que sería el último viaje!!! Atornillada en el asiento creo que no recobré el aire sino hasta que el Boeing desplegó sus ruedas y tocó tierra.
Llovía en Santiago. Como si fuera la última vez.
Nos mojamos al bajar. Subimos a un colectivito de esos que manejan por los aeropuertos como si fueran autitos chocadores jugando a "hacer perder el equilibrio al viajero" y nos llevaron a la puerta... a la puerta equivocada!!! Entonces nos volvieron a subir y finalmente arribamos al lugar donde supuestamente estaría nuestro equipaje.
Tanta agua, agitación y confusión me hicieron dar ganas de orinar y partí para el baño. No sé si fueron los nervios o simple falta de puntería pero me oriné todos los pantalones!!! Por suerte podía justificarlo con la "mojada" que nos habíamos pegado previamente en la lluvia. 
Comencé a buscar la cinta por la que saldría mi equipaje. Vi un matrimonio conocido del avión y ahí me quedé, en un rinconcito... meada y humillada. 
Llevaba bastante tiempo esperando y comenzaba a perder la paciencia, cuando por altavoces informaron que el equipaje del vuelo de Air France saldría por... mi cinta!!!!!! ¿¿¿Adónde entonces estaba mi valija???
Comencé a recorrer las cintas. Ninguna decía Lan, ni vuelo procedente de Buenos Aires.
Finalmente y después de preguntar a tres personas, alguien me informó que el equipaje de ese vuelo saldría por la cinta 6. Pero yo sólo veía 4!!!!
Resulta que había que pasar a un nuevo salón para encontrar la cinta 6... haberlo dicho antes!!!
Corriendo y sintiéndome "Petronila del campo" llegué hasta el número 6 para comprobar que... estaba vacía!!
Claro, después de todo el tiempo que había transcurrido entre el incidente del baño, la confusión y la averiguación de antecedentes, todos habían retirado sus maletas... ¿y dónde estaba la mía?
Volví a consultar al "chileno informante" y me mandó a un rincón donde había equipaje apilado. Gracias al cielo pude divisar mi valijita!!!!!!!
Contraté el transfer al hotel y antes de salir fui a cambiar plata. No entendía cómo funcionaba el cambio!! Tal es así que la empleada casi recurre a manzanitas para explicarme cuántos pesos chilenos me daban por cada peso nuestro!! Patético...
Salí y me mandé a una traffic equivocada... un poroto más para la nabotosidad con la que había pisado el suelo chileno. Doblemente patético!! Si así me conducía en un país en el que hablaba el mismo idioma, ¿qué podría llegar a hacer entre holandeses hablando mi precario inglés???
En medio de la lluvia llegué a mi hotel. Hermoso, en un barrio muy elegante. ¿Acaso mi suerte comenzaría a cambiar? Tal vez sí, pero después de las 14, hora en que me entregarían la habitación. Eran las 9 y media!!!!
¿Adónde podría ir en medio de esa lluvia? Después de una noche sin dormir y con un pantalón orinado, lo único que quería era meterme bajo la ducha y dormir hasta la hora del concierto.
En lugar de eso, como patética homeless quedé en la calle, donde caminé hasta encontrar un Starbucks donde desayunar un café y un muffin que no pude terminar de comer.
A eso siguieron largas horas de espera en el lobby. Leyendo por momentos, cabeceando del sueño de a ratos, hasta que a la 1 comencé a implorar por mi habitación. Estaba dispuesta a pagar lo que fuera por tenerla con algo de anticipación. Pero no había caso...
Comí media empanada al mediodía, acompañada por media lata de Coca Light y a las 13:30 alguien se apiadó de mí y me llamó.
Lejos quedaron mis planes de dormir una siestita. A duras penas me pude bañar, cambiar, maquillar un poco y partir para el estadio.
Y el taxi que no llegaba... creí que me iba a dar un síncope ahí mismo si no conseguía quien me llevara al concierto!!!!!!! Podía llegar a pararme en medio de la avenida frente al hotel y detener a cualquier chileno que me hiciera el transfer!!
Llegué frente a unos portones y el taxista me dijo que era extraño que no estuvieran abiertos, así que me dejó ahí nomás. Al menos había dejado de llover y el sol asomaba tímidamente.
Terminaba de marcharse cuando abrieron la reja y los autos comenzaron a entrar. Yo... a pata!!
No veía el estadio... claro!!! Tenía que atravesar todo un parque para llegar. Con los tacos enterrados en la tierra húmeda y puteando en cinco idiomas llegué hasta la entrada.
Debía retirar mi entrada en la boletería... ¿y si no me la entregaban?... ¿y si había sido objeto de una estafa cibernética?... ¿todo ese viaje por nadaaaaaaaa?
Pero mi entrada estaba ahí: tercera fila y entrada VIP (llamada Diamante Package)
Saltando charcos de agua entramos al estadio. 
En una hora estábamos sentados frente al escenario, viendo llegar los músicos a la prueba de sonido. De jeans y zapatillas, las chicas con los ruleros atados... me parecí a mentira ver personalmente a esos músicos que tanto había admirado en los dvds!!
Y entonces entró él... qué hombre!!!!!!!! Se me cayeron las medias, los calzones y la mandíbula como el personaje de Jim Carrey en "La máscara".
¿Estaba realmente ahí o era un sueño? Nunca había sentido nada igual... mi corazón de fan iba a explotar de tanta emoción!!!
Comenzó la prueba de sonido, cada instrumento, cada cantante, cada tema... todos pedacitos de lo que sería el concierto, hasta que tocaron el Bolero de Ravel completo y fue tan fuerte escuchar la música en vivo, tan emotivo y vibrante que empecé a llorar como poseída. Fue increíble!!!!!!
No estaba del todo repuesta de ese shock inicial, que nos condujeron al salón donde nos servirían la cena.
Eso fue aún más surrealista. Entre todos ellos, servidos por su cheff, rodeada de personas tan fanáticas como yo, con quienes podíamos hablar cualquier tema, desde el vestuario hasta los temas que tocaron en tal concierto. No conocía a nadie con quien pudiera tener ese tipo de conversación.
Todo estaba muy rico, pero casi no pude comer, para desesperación del (bombonazo) guardaespaldas de André, que me perseguía pidiendo en inglés que comiera, por favor.
Y a eso siguió el concierto. ¿Qué podría decir del concierto? Que fue sublime, impresionante, maravilloso, divertido, inolvidable... tuve que toma un respiro en el intermedio porque sentí que mi corazón iba a explotar de tanta felicidad!!!!!!!
Y todavía quedaba la guindita del postre: la foto junto a André.
Había planeado ese momento durante meses!!!!! Pensé en algo especial e hice diseñar un broche en alpaca y perla madre para obsequiarle. Escribí una carta para acompañarlo y la hice traducir en perfecto inglés para que pudiera leerlo.
Imaginé de tantas maneras ese momento!!!!!!!! Pero nunca la realidad se parece a nuestros sueños...
La hilera para tomarse la foto era caótica.
Pensé que si me colocaba al final de la fila, podría tener más tiempo con André y hacerle entrega de mi regalo. Así que fui pacientemente al final y esperé. 
Pero en eso apareció una de las organizadoras diciendo que éramos un grupo y nos tomarían una foto grupal. 
Con horror exclamé un "Nooooooo!!! yo me saco la foto sola!!!" Todos me miraron y alguien atinó a decir "seguro es argentina". 
Lo cierto es que me había metido en un grupo equivocado, por lo que me tomaron de la manito y me llevaron nuevamente a mitad de la cola. Mi plan había fracasado.
Entre las chicas de la organización había una fotógrafa, así que pensé dar a ella mi cámara para que también tomara fotos del momento en que le diera mi regalo. Pero en ese momento desapareció así que tuve que entregar mi cámara a otra, que desde el momento que dijo que haría lo que pudiera ya me confirmaba que sacaría unas fotos de mierda.
Para no atosigar a André con el regalo y la carta, decidí entregar ésta a su guardaespaldas, pidiéndole especialmente que se la entregara. Me aseguró que lo haría, que él siempre leía todo lo que recibía. Y así pasé y pude abrazar a mi ídolo!!!!!!!!
Sin temor a equivocarme creo que fui la fan con quien estuvo más tiempo, porque por alguna razón el fotógrafo no terminaba de acomodarnos. Comencé a ponerme histérica y André a perder su paciencia, porque ninguno de los dos sabía qué quería el condenado foto-man. Tras la foto entregué el regalo a André y le dije en inglés que había sido especialmente diseñado para él. Lo agradeció, sonrió, pero... no lo abrió!!!!!!!!!!
No puedo negar que sentí una terrible decepción. No esperaba ese desenlace a algo tan perfecto!!! 
Salí como abombada, con los ojos llenos de lágrimas, al tiempo que me devolvían la cámara y entregaban un regalo. Con las manos llenas regresé al coctail. Alguien me preguntó cómo me había ido en la foto. Yo no podía reaccionar.
Al rato, ya recuperada, comencé a pasearme entre los miembros de la orquesta, tomarme fotos, conversar con mis co-fanáticos.
Mi foto fue una de las últimas en ser impresa y luego de ser firmada por André, se transformó en las 12 campanadas de esta Cenicienta gauchesca y torpe que debía abandonar el castillo para volver a la realidad.
Claro que ya mi taxi se había ido. Me esperaba a las doce y media de la noche y eran las 2 de la mañana!!
Una agradable chilena pidió un taxi y me acompañó en esa noche tan helada hasta que el auto llegó.
Regresé al hotel y tuve que tomar un clonazepam para bajar los decibeles y normalizar un poco el ritmo de mi corazón. Fue una de las noches más felices de mi vida... y aún me esperaría un par de noches más de delirio y emoción!!!!!

Continuará...

2 comentarios:

  1. ¡Me alegro muchísimo que estés haciendo realidad tus sueños!!! ¡Imagino cómo te habrás sentido!!! ¡Por un momento me puse en tu lugar y pensé que ya tendrías energías para lo que venga de ahora en adelante!!! ¡Felicitaciones por tu decisión!!! ¡Ahora no te para nadie más!!! Besos!!!

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  2. Sigo pensando lo mismo, diez meses después!!! Qué ningún contratiempo te detenga!!! Todo tiene solución!!! A pensar en todo lo positivo que seguirás viviendo!!! ¡Fuerza y calma!!!

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