lunes, 30 de diciembre de 2013

2013... un año para recordar


Y otra vez llegamos al fin de año. Y voy a evitar hacer el clásico comentario de vieja de "¡pasó volando!"... o "parece increíble, ayer despedíamos el 2012 y ya está terminando 2013"... pero es cierto: qué rápido pasó!!! y a la vez fue tan intenso que duró casi un siglo!!
Debo confesar que es la primera vez en muchos años (o tal vez la primera vez en mi vida) que no termino un año intentando correrlo y deseando que se vaya lo más pronto posible. Porque 2013 fue fabuloso, casi podría afirmar que fue el mejor año de mi vida!!!
Siempre el 13 fue mi número de suerte y este año lo confirmó.

2013 fue un año de transformación, de mi metamorfosis, que había comenzado seis meses atrás. 
Fue la lucha diaria, la perseverancia y el movimiento, para lograr un cuerpo que fuera acorde a mi interior y mis deseos de vivir. Y la lucha nunca terminará, pero al menos puedo reconocer haber recorrido un buen trecho del camino.

2013 fue el año de los eventos sociales. Ya no hay impedimentos para salir y celebrar. Ya no tengo que investigar previamente cómo son las sillas de un restaurant para sentarme, ni si podré mantener intacto mi maquillaje toda la noche, sin chorrear ríos de sudor.
La celebración de los 80 de mi vieja, la fiesta sorpresa de los 30 de Luisina, el casamiento de mi sobrino, la despedida de mi compañerita jubilada Imelda, la graduación de las chicas... sin olvidar mi propio cumpleaños, donde el festejo fue doble: 43 años de edad y (entonces) 70 kgs. menos!!

2013 fue el año de los viajes. Volví a subir a un avión sin temores ni horrores; visité la vecina Chile, la soleada Cuba  y volví al viejo mundo para cumplir mi sueño de conocer Escandinavia. Y también viajé junto a mis perros y junto a mis amigas. Y regresé a Buenos Aires a ver a gente tan querida, pudiendo sentarme holgadamente y de piernas cruzadas en el bus (quien nunca padeció este impedimento, no sabe la realización que se siente!!!)

2013 fue el año de los regresos, porque pude volver al teatro y disfrutar de una de mis más grandes pasiones; pude volver a hacer actividad física y fortalecer mis músculos; y pude volver a estudiar. Al fin me atreví a perfeccionar mi inglés porque mis deseos de viajar y poder comunicarme eran más fuertes que todos mis temores!!

2013 fue el año de los amigos. De reafirmación de viejas amistades, de ésas que siempre estuvieron y están a mi lado, apoyándome y alentándome; y de construcción de nuevos lazos de afecto y cariño. Y también (por qué negarlo) de depuración, porque aprendí a  distanciarme de esas personas que me hacen daño.

2013 fue el año de la familia, ya que (me costó pero) aprendí que más allá de las diferencias existen lazos invisibles que nos atan y unen en esta vida. Que hay que saber perdonar y tener la humildad de pedir perdón, porque en este sendero hay muchos obstáculos y tropiezos que no se pueden evitar, pero en nosotros está la capacidad de saber levantarnos y reinventarnos permanentemente para salir adelante.

2013 fue el año de los sueños cumplidos, de todo aquello que pensé que nunca podría realizar. Todavía me pellizco cuando recuerdo el primer show de la orquesta Johnann Strauss y mi foto junto a André Rieu, la locura de una noche sin dormir después del concierto del Luna Park y la experiencia de Maastricht, que desbordó mi corazón y mis expectativas.

Y finalmente 2013 fue el año de los proyectos, porque queda aún mucha tinta en este tintero y mucho por hacer.
Después de tres años de terapia, consideré que era una etapa concluida y la semana pasada me despedí de mi psicóloga que me acompañó y me ayudó tanto todo este tiempo. Le dije que esperaba que 2014 fuera como 2013. Ella sonrió y me respondió "De eso no estoy segura, porque usted no se conforma y siempre va por más". 
Efectivamente voy por más. El día que no lo haga, será porque partí hacia la quinta de los ñatos.
Gracias a todos los que me acompañaron en este año. Gracias a mi familia; a Angelita y Catalina, mis sobrinas nietas, que son lo más fresco y dulce que existe en nuestras vidas. Gracias a Andy y Mora, que son el amor más puro que tengo y puedo llegar a tener. Gracias a mis amigos, que tienen la habilidad de cambiar mi humor, mis ganas y mi fuerza con sólo una palabra. Gracias a mis vecinos, que son como mis angelitos de la guarda. Y gracias a todos los que conspiraron contra un buen año, porque me dieron la fuerza suficiente como para enfrentar lo que venga y salir airosa haciéndoles pito catalán.
Gracias 2013, año noble. Te despido con honores.
Y preparate, 2014, porque te toca ocupar un lugar muy grande... a ver cómo te portás.

jueves, 12 de diciembre de 2013

CARTITA A PAPÁ NOEL: Relato de una utopía

Cada año, a esta altura, a través de mi blog propongo a mis lectores que olviden por un momento que son adultos racionales y se permitan escribir su cartita a Papá Noel. Algunos lo intentaron, otros fueron más osados y pudieron perder sus inhibiciones (ésas de las que nos suele investir la adultez) y hay quienes no se atrevieron a escribir una sola palabra por temor al ridículo.
Fueron varias las propuestas a lo largo de estos años: pedidos alocados, pedidos sensatos y de imposible realización.
Para esta navidad mi propuesta está abierta. Pueden elegir regalos altruistas y loables como la paz mundial; materialistas e interesados, como una casa o un viaje; de "ciencia ficción", como un novio decente; o bien de realización imposible, como el equipo de teletransportación que una vez Julia se animó a pedir. Pero por favor no dejen de participar!!! No en facebook, sino aquí, en el blog, para que quede el registro y no se pierda en el ciberespacio con el transcurso del tiempo.
En mi caso, habiendo intentado pedidos imposibles, posibles y remotos, este año me atreveré a soñar EN FORMA!!
Intento esta cartita, a ver si Papá Noel se apiada y me la hace realidad:

Querido Papá Noel,
Sé que no te he tratado muy bien que digamos en los últimos años. Pero tendrás que comprenderme. No sé cómo te las arreglarás con tus kilos de más en medio del calor de diciembre en este puto hemisferio, pero a mí me pegaba MAL. Debo reconocer que con 86 kgs. más, comiendo nueces y budines para navidad y sudando la gota gorda con este calor sofocante, no tenía demasiada onda como para bancarme que año a año me hicieras la pera con mi lista de deseos, que por otra parte no eran tan descabellados... ¿o sí?
En fin... este año considero que me he portado bastante bien, que hice los deberes y al fin logré ocuparme de mí misma (algo que no hice por años!!) así que creo que algún regalito merezco, ¿no te parece?
Y bue... voy a ser atrevida. Quiero atreverme a soñar y soñar EN GRANDE porque la esperanza es lo último que se pierde, ¿no?
Veamos cómo te puedo explicar lo que pretendo...
Quiero despertar una mañana y encontrar que el clima de Santa Fe cambió por completo. Que ya no hace este calor y esta humedad inmunda y pegajosa, sino que los días son templados y agradables durante todo el año, porque nos hemos reconciliado con el planeta (al fin aprendimos a cuidarlo!!) y todo vuelve a ser como antes, respirándose un aire limpio y puro, con lluvias cuando hacen falta y sin alertas meteorológicas de temporales infames, con precipitaciones de bigornias de punta!


Quiero desayunar y hacer zapping en una televisión educativa y constructiva, donde cada canal tenga su propia orientación y no sea una réplica del discurso oficial. Quiero ver periodistas que hagan honor a su profesión, jugándose por sus convicciones y sosteniendo sus propias opiniones (sin defender a capa y espada las ideas ajenas que no comparten, por el solo hecho de responder a los intereses de quienes pongan más plata encima). Y quiero ver creatividad HECHA EN (no MADE IN) Argentina, que cuenta con tanta gente talentosa que no tiene posibilidades de mostrar su arte y desarrollar su creatividad en un medio de comunicación masiva.
Quiero tener que esforzarme para recordar cómo eran las caras de Tinelli, Marley, Rial o Susana Giménez. Y poder contar a las generaciones venideras cómo fue erradicada de la pantalla esa "televisión basura", realities y shows de chismes inmundos que nos atontaban para no ver la realidad ni poder apreciar la calidad de un programa bien hechito.
Quiero detenerme en un noticiero que también muestre buenas noticias, que enseñe que hay personas que hacen las cosas bien, que hay quienes la reman a diario para levantar este país, que a la par de otros,  existen hechos que reconfortan el alma!!


  Y también quiero ver policiales, que muestren entre rejas a todos los aprovechadores, coimeros, vendepatrias que durante años saquearon el país dejándolo en ruinas. Los que se enriquecieron a costa de las miserias humanas. Quiero verlos en jaulas (no en celdas VIP), trabajando gratuitamente hasta devolver todo lo que llevaron y nunca regresaron.
Quiero ver el reparto de los bienes de todos los que se llenaban la boca hablando de socialismo e ideas de igualdad, mientras exportaban fondos al exterior.
Quiero ver en las noticias a nuestros aborígenes, siendo nuevamente propietarios de sus tierras y gozando de servicios de salud y educación, conservando su propia cultura y sus raíces intactas.
Y finalmente también quiero ver noticias internacionales: Último momento!!! Europa (la "madre patria") devuelve todo el oro y plata que extrajo durante años de estas lejanas tierras; y así las  víctimas del saqueo, países sudamericanos injustamente empobrecidos, logran saldar todas las deudas, externas e internas; ya que una vez que dejaron de tener esos vampiros prendidos a las yugulares, pudieron emerger nuevamente, sanos y vigorosos!
  
Quiero abrir las ventanas y disfrutar de los macetones con flores que adornan mi casa y nada tienen que envidiar a los de los vecinos, porque todos se ocupan de plantar árboles y flores en sus veredas. Y nadie los toca ni los arranca!! Sólo los admiran, porque tenemos conciencia que la ciudad es de todos y que en nosotros también está cuidarla y embellecerla.
Quiero ver mi vereda limpia y despejada, porque nadie arroja un solo papel al piso ni deposita basura en una vereda que no sea la propia. Que los recolectores de residuos hagan cada noche su trabajo, en forma correcta y ordenada; y nadie se atreva a sacar bolsas en un horario que no sea el indicado.
Tampoco hay personas revolviendo la basura. Sólo encargados de procesarla y reciclarla. Los caballos están donde deben estar y ya no hay carros recorriendo la ciudad.

Quiero sacar el auto y que conducir por la ciudad sea un verdadero placer. Que se acaben los "daltónicos ocasionales" y los colores de los semáforos sean respetados. Que el peatón sea el primero que reciba respeto al cruzar una calle y no un detonador automático del acelerador.
 
Quiero ver personas que se respeten, que respeten las normas de tránsito (que también están establecidas para reglar la convivencia) y la vida del otro.
¿Puteadas? ya no existen. No salen porque no son necesarias cuando todo está en orden y hay cordialidad.
Quiero detenerme en una esquina y esperar pacientemente que me habilite el semáforo, sin manos que insistentemente golpeen mis ventanillas, ni prepotentes que me mojen los parabrisas sin pedir que los laven.
¿Dónde están esas personas? ¿Acaso desaparecieron?
No, los chicos están donde corresponde: en la escuela!! y los adultos aprendiendo un oficio o laburando, para volver a construir una Patria grande a través del esfuerzo y el trabajo conjunto.
¿Drogas? ¿Vandalismo?... ya no existen!!! Todos están demasiado ocupados como para pensar en eso. Estudiando, trabajando, luchando por progresar. Porque recuperamos la dignidad, la ambición de tener algo por medios propios y renació el sueño de ver al país crecer, con el empuje y trabajo de todos los que no estamos aquí por casualidad, sino porque tenemos un verdadero sentido de pertenencia a estas tierras.
Tampoco hay animales abandonados en las calles porque todos tomamos conciencia de que son seres vivos que necesitan cuidados y atención. Aquéllos que vagaban sueltos fueron adoptados y ahora viven confortablemente con familias, que entendieron que la raza es sólo una industria y la marca Pichichus podrá resultar menos agradable a la vista (si se quiere) pero redunda en calidad del amor por brindar.
Quiero ver a las personas respetarse independientemente del tamaño, raza, ideología o creencias; por el solo hecho de ser personas y nada más.
 
  Quiero llegar a Tribunales y descubrir que desaparecieron los relojes de control de personal. Pero no por un ataque de bondad de la Corte Suprema, sino porque ya no hacen falta. La puntualidad dejó de ser un trastorno obsesivo de pocos para convertirse en parte del respeto hacia todos; y se sabe que quien llega tarde no es por ser canchero, sino porque se le presentó algún obstáculo insalvable que le impidió llegar a tiempo.
Quiero ver sólo gente de carrera, que empezó desde abajo y supo ganar su lugar a fuerza de trabajo y perseverancia. Quiero un Poder Judicial en el que se haya erradicado definitivamente el amiguismo, el "vaginismo" o la devolución de favores. Que quien ocupe un lugar allí sea por amor a la justicia y no por vocación a llenar sus bolsillos.
Quiero que desaparezcan las colas para trámites e informes, reflejo de ineptitud y desorganización. Que las reglas sean la puntualidad, el buen trato y el respeto.
Que siempre tengamos presente que podemos terminar usando los zapatos del otro.
Finalmente (para no agobiarte) quiero un país en el que viejos y chicos puedan dedicarse a lo suyo: los primeros a descansar y disfrutar tras una vida de trabajo; los últimos a jugar y aprender, para enfrentar con valentía lo que venga.
 
Resumiendo (si no querés leer todo el resto), quiero pedirte un PAÍS EN SERIO y que los seres humanos recuperemos el respeto por la individualidad del otro, por la naturaleza y por la convivencia en paz; que perdimos en algún momento de esta loca carrera hacia ningún lado en que nos embarcamos.
Si me concedés esto, no te pediré nada más. Estaré hecha de por vida!! (y unos cuantos también lo estarán junto a mí)
Me despido con el cariño de siempre de esta nena grande, un poco cabrona, que sigue creyendo en vos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

LUCÍA... de niña a mujer


Recuerdo esa canción de Marilina Ross en la que hablaba de sus hijos naturales, los hijos que la música le dio.
En mi caso no tuve hijos y durante años eso fue una de mis más grandes frustraciones. Pero viendo las cosas en perspectiva, mirando hacia atrás, me doy cuenta de la cantidad de hijos naturales que la vida me dio.
Algunos fueron más hermanitos que hijitos, ya que aún era muy pendeja como para ser madre.
La lista de sobrinos y primos segundos que llenaron mi vida de risas y juegos es larga. Y me enorgullece aún seguir teniendo una muy buena relación con todos ellos, a pesar del tiempo y la distancia.
Pero con Lucía fue diferente. Porque cuando ella nació yo ya era una mujer.

Desde el primer momento en que vi esa bebita, sentí algo muy especial por ella. Un lazo muy fuerte, una cierta conexión.
Tal vez fuera porque era hija de mi prima Marcela, mi hermana de la vida. Tal vez simplemente tuviera que atribuirlo a la etapa que estaba viviendo.
Lo cierto es que podría afirmar que Lucía fue la última de las criaturas de mi familia que pude disfrutar a pleno; jugar con ella, seguir paso a paso su crecimiento, ser parte de su vida.
Puedo recordar sus primeros años como si hubieran pasado ayer.
Para mí eran tiempos de estudio, de viajes semanales, de mucho ajetreo.

Pero aún así, cada fin de semana que estaba en Gálvez encontraba tiempo para estar con Lucía. Y entonces cada sábado iba a buscarla, la cargaba en mi viejo Falcon y la llevaba a casa para compartir todo el tiempo que pudiera con ella. Almorzaba conmigo y terminaba devolviéndola a casa dormida, agotada de tanto andar.


Los años pasaron, crueles, impiadosos!!  Y un día te miré, Lucía, y me di cuenta que ya no eras una niñita, que eras toda una mujer.
Una hermosa mujer, desenvuelta, inteligente y bien plantada en sus creencias y sabiendo defender a capa y espada sus altos ideales.

Hoy terminás la secundaria y estás a punto de iniciar un nuevo camino, el que definitivamente te convertirá en la gran mujer que serás. Porque estoy segura que serás de esas personas que hará una diferencia en el mundo; porque sé que tu presencia no será intrascendente.
Por eso hoy quiero decirte que me llena de orgullo la personita que sos, el camino que hiciste y el que construirás de ahora en más. Porque te siento un poquito mía y me puedo dar permisito para sentir ese orgullo de la madre que nunca fui.
Adelante con los faroles, Lucía!!! Has recorrido un largo camino y queda mucho más por recorrer.
Que siempre puedas seguir hacia el frente con el mismo empuje, las mismas ganas y la misma valentía que tuviste hasta hoy.
Si acaso necesitaras una palabra de aliento o un empujón, sabés que siempre aquí podés contar con esta "nodriza" que te dio la vida.
¡Te quiero mucho, Lu!


sábado, 2 de noviembre de 2013

Mi propio "Día de brujas"


En medio de las discusiones entre celebrar o no la noche de brujas y el absurdo de creer que el amor y respeto por tu país pasa por no copiar las festividades de otro, puedo afirmar que he tenido mi propio "Día de brujas"... a la mañana siguiente!!!
Ésta ha sido una semana terrible, laboral y físicamente hablando. Después de andar como el conejito de las pilas Duracell durante semanas, el miércoles palmé y ya no pude ir pá delante ni pá trás. 
Confieso que el clima también contribuyó un poco; generalmente los días de lluvia me dan ganas de NADA. Así que suspendí mis actividades y esperé paciente la mañana del  1ro. de noviembre que ya estaba marcada con rojo en mi calendario de fan: por ser el día que saldría la preventa de las entradas para el concierto en Holanda del año próximo!!!

Después de deliverar qué día elegir, cuál sería más conveniente, etc., concluí que de las dos semanas de julio, elegiría el viernes 18, lo que me permitiría viajar tranquila, visitar otros sitios antes del concierto y volver a laburar (ya que no todo es felicidad en esta vida)
Como Gold Member (ah, sí... eso de ir con "la plebe" ni ahí!!!) recibí la notificación de que la preventa comenzaría el día 1 a las 10 (hora europea) y un día más tarde se ampliaría la venta al resto de los mortales.
Había sido una "chica del montón" el año pasado así que ahora podría disfrutar los privilegios de ser una "chica VIP", lo que me llenaba de satisfacción porque si madrugaba lo suficiente (considerando la diferencia horaria con Holanda), podría tener incluso la primera fila!!
Así que puse mi despertador a las 5 para comenzar a hacer gestiones a esa hora.
Me levanté sin remolonear cuando cantó el gallo del celular y encendí la compu. Todo bien hasta ahí... excepto que cuando quise poner mi contraseña para ingresar a la preventa VIP... no funcionaba!!!!!!!!!!
Intenté copiar y pegar; tipear; actualizar la página y volver a entrar. No había modo de que la aceptara.
Llena de odio comencé a escribir un mail a la gente de la página. Mi inglés no es fluido, pero es increíble cómo me brotan las palabras en inglés cuando estoy enojada!!! Parece que lo mío es putear en todos los lenguajes!!!
Por supuesto que no recibí respuesta inmediata. Y estaba a punto de desistir cuando se me ocurrió entrar a la página de Greenwich, sólo para comprobar que... aún no eran las 10 en Europa!!!!!! Había hecho mal las cuentas y en lugar de cinco, eran cuatro horas de diferencia con Argentina. Eso explicaba que no funcionara aún mi pase VIP. Sólo restaba esperar.
Mientras tanto la famosa tormenta Berta llegaba a estos lares...
Para las 6 mi batería dijo basta y tuve que enchufar la notebook en medio de los rayos. Mientras hubiera energía, no me importó.
Para las 6 o´clock volví a intentarlo. Y esta vez sí pude entrar. 
El primer inconveniente fue ver que, a diferencia del año pasado, no había distintas opciones cada día sino que había sólo una por día. Por supuesto que la que yo quería no estaba el viernes 18 sino el sábado 19.
Confieso que no pensé en absoluto en mi trabajo, de alguna manera lo arreglaré y si es necesario pido licencia sin goce de sueldo (o regalo mi cuerpo para conseguirlo!!!!!!!!!) pero opté por el sábado 19 y continué el registro.
En un momento volvió a pedir una contraseña... ¿qué contraseña?... probé todas las que tenía y ninguna funcionaba. Pedí una nueva. Nunca llegaba a mi correo...
Tic tac... tic tac... ya habían pasado las 6 largas y diluviaba!!! A las 6:40 tenía que estar saliendo de mi casa rumbo al trabajo si quería llegar a tiempo, más aún con ese clima.
Como la clave nueva nunca llegó, volví a registrarme y el sitio lo permitió.
Continué hasta llegar al pago. Pelé mi visa classic y... por supuesto que no me aceptó el pago!!!!!!!! Elegí entonces la Gold, de la que soy adherente de mi hermano (aunque sabía que no le gustaría que hiciera semejante gasto con esa extensión)... tampoco funcionó!! Tendría que pedir autorización.
Desesperada llamé a VISA. Comenzaron a pasarme con opción 1, opción 4, opción del orto... nunca llegué a un ser humano y ya eran las 6:30!!!!!
Me calcé lo primero que encontré y sin peinarme, lavarme la cara ni los dientes, saqué el auto para ir a la oficina.
El agua caía a baldes y llenaba las calles de cordón a cordón!!
La idea era ir, fichar y regresar a terminar con el trámite, ya que en la oficina sería imposible en razón de las restricciones de internet.
Así que fui y volví en medio de la lluvia torrencial. Era tal mi adrenalina y mi locura que les puedo asegurar que ni sentí cuánto me había mojado o lo poco que respondían los frenos.
Al llegar tomé nuevamente el teléfono inalámbrico y llamé a VISA... pues ninguno de los teléfonos inalámbricos andaba!!!!!! Tenían tono, marcaban el número pero después quedaban muertos.
Entonces fui hasta el único fijo que tengo en casa, en el escritorio, que estaba a oscuras porque llevo más de una semana sin luz en esa habitación (de más está decir que me acordé del electricista y de todo su árbol genealógico!!)
Con una linterna marqué el número de VISA y tras larga espera y un extenso cuestionario pedorro, autorizaron mi compra.

En 10 minutos volví a entrar al sitio y (música de Freddy Mercury: We are the Champions) logré hacer el pago!!!!!!!!!!!!!!!!
Esperé pacientemente la confirmación por mail, pero no llegaba... después de un rato decidí partir para la oficina. Ya estaba parando la lluvia infame y me mojaría menos.
Durante toda la mañana esperé la puta confirmación. Nunca llegó. Así que envié un mail consultando acerca de mi reserva.
Volví a entrar a mi correo a las 7 de la tarde. Me esperaba una respuesta (in English): Su reserva se cancelará si no abona antes del sábado 2. No hemos recibido ningún pago.
Creo que mis ojos se salieron de sus órbitas!!!
Mi verborragia en inglés saltó a las teclas después de verificar en la página Visahome que el pago sí estaba hecho.
Por supuesto que en Europa eran las 11 de la noche y ni un perro me respondió.
Acto seguido llamé a Visa, quería corroborar que el pago estuviera hecho.
Laaaaaaaaarga espera hasta que le pedí casi llorando a la "derivadora" que me pasara con un ser humano.
La segunda minita confirmó que el pago estaba hecho, sólo que no sabían a quién... ¿¿¿cómo??? porque cuando se realizan compras internacionales no tienen una base de datos que informe a qué comercio lo hicieron hasta tanto salga en el resumen.
Bajo ruego al fin acordó darme un número de autorización del pago y con esa información escribí nuevamente al sitio, hecha una leona de dos cabezas!!! 
Tanto apurarme y pasaría igual con el resto a disputar los mejores lugares en el concierto!!!!!!!!! QUÉ RABIA!!!!!!!!!!!
Obviamente no recibí respuesta porque los europeos dormían.
Sólo me preguntaba si acaso trabajarían el sábado o tendría que aguantar esta agonía hasta el lunes!!!
Nuevamente me puse el reloj a las 5 y encendí la compu. Aún no había respuesta.
Me acosté nuevamente y se me ocurrió que también podría contactar al sitio a través del cual se hizo el pago. Así que escribí nuevamente en inglés (cómo lo practiqué en este trámite!!!!!!)
Volví a la cama y algo pude dormir. A las 7 estaba otra vez arriba consultando el correo. Entonces vi la respuesta del sitio de André: consultarían con VISA el lunes, pero que me quedara tranquila que mi reserva no se cancelaría.
Y bueno, no sé si perdí la cifra de 4 dígitos en dólares que pagué, pero al menos sigo teniendo lugar en la Plaza... sí, filosofía de fan! Pero al menos pasaré el fin de semana tranquila... después les cuento!!

domingo, 15 de septiembre de 2013

A LA VEJEZ VIRUELA 2: Más memorias de una fan...


Regresé de Chile acelerada y enamorada. Pensándolo bien, creo que el de Chile fue un viaje sin regreso, porque nunca más volví a ser la misma tras conocer a mi amado André y tener esa experiencia de estar cerca de mis ídolos.
En verdad no tuve mucho tiempo de aterrizar porque llegué a casa un domingo y el siguiente martes tenía el nuevo concierto: en Buenos Aires!!
Salí de trabajar a las 13 hs., me bañé, subí a un remís y salí para Buenos Aires. 
Tras varias horas de viaje llegué al Luna Park. Después de haber visto el show chileno tenía muchas expectativas en el de nuestro país. ¿Qué música local tocaría? ¿Tangos? ¿No llores por mí Argentina?... ¿qué músico argentino sería el invitado sorpresa? Acostumbrada a ver los shows de André, esperaba sorpresas!!!!
Y las primeras las tuve mientras tomaba un café en un bar frente al estadio. Crucé varios músicos por la calle y hasta vi al guapísimo guardaespaldas de André!! 
En la cola conocí gente maravillosa. Unas uruguayas que venían especialmente para el concierto y una familia boliviana fan total de André. Lo habían visto en Viena en 2010 y querían repetir la maravillosa experiencia.
Entré al Luna y allí la primera decepción. Esta vez no estaría en la platea sino en el super pullman... léase: la loma del orto!!! En realidad no era fea la ubicación, pero era más lejos de lo que pensaba.
La gente que me rodeaba tampoco era como los chilenos con quienes habíamos compartido el fanatismo. 
A mi lado había una pareja. Él muy agradable. Ella, no quería estar allí ni ebria ni dormida. Sólo había ido porque él en su oportunidad la había acompañado a ver a Arjona. Miré la cara de desgraciado del pobre tipo y le dije: "Vaya sacrificio!!" y él cerró los ojos resignado. Al otro lado otro matrimonio con menos onda que pelo de japonés. Creo que esa compañía ya me predispuso mal.
Y debo confesarlo: tenía la secreta (o no tan secreta) ilusión de que él usara el broche que le había obsequiado en el concierto. Pasé la primera media hora del concierto tratando de acercarme a su cuello con el zoom de la cámara para ver si lo llevaba puesto o no. Finalmente vi que no y me pinché.
El concierto fue calcado al de Chile, excepto por una alusión a nuestra reina criolla, Mäxima (ahora) de Holanda. No hubo sorpresas, ni músicos argentinos invitados, ni nada que hiciera especial a ese concierto.
Fue lindo, pero nada más. Después de Chile pensé que cualquier cosa podría decepcionarme ya que aquello había sido tan fuerte!!! pero volví a casa cansada y triste.
Dormité unos minutos hasta que vi algo de niebla en el camino. Y ahí no pude dormir más.
Llegué a casa a las 5 y a las 7 estaba fichando en mi trabajo.
No sé cómo aguanté las 6 horas de oficina. Sin dormir y triste, me costaba enfocarme.
Habían sido demasiadas emociones en muy poco tiempo, sumado al cansancio y la decepción de último momento. Así que llegué a casa y lloré. Mucho. Como una idiota!! Pero eso, sumado a una siesta reparadora de unas 5 horas ayudó a que me recuperara.
Pero desde luego nunca volví a ser la misma. Ahora me sentía más fanática que nunca!!!!!!!!!
Mi fondo de pantalla pasó a ser mi foto con André. En mi auto no se escuchaba más que cds de André y sobre mi mesita de luz estaba... mi foto chilena con él!!!
¿Fanática yoooo?
El próximo mes pasó volando y así llegó la semana previa a mi viaje a Europa, donde vería a mi amado ídolo en su tierra natal.
Moría de nervios por viajar sola, manejarme en tren, no conocer el idioma... y mi cuerpo acusó recibo de mis miedos sólo cuatro días antes de la partida.
Comencé con unos fuertes dolores en la parte baja de la espalda, hasta que todo se volvió intolerable... la hago corta y evito detalles médicos que están de más: cálculos renales!!!!!!
Me quería morir!! Tanto tiempo planeando este viaje y justo ahora me pasaba estooooo!!!!
Conseguí de urgencia un turno con un urólogo y sólo un día antes de la partida ordenó un estudio de contraste. Con las valijas hechas tuve que tomarme esa súper purga para vaciar los intestinos y pasar un día a líquido para hacerlo; mientras tomaba unos 5 medicamentos para el dolor y despedir los cálculos.
Tras una larga agonía, me dio el ok para viajar, munida de una batería de medicación expulsiva.
¿Cómo me sentiría? ¿Qué haría sola en Holanda si me atacaba nuevamente ese dolor infame?
Y así partí, con hipertensión y muchos nervios.
Cuando llegué a Ezeiza y mientras caminaba hacia mi puerta de embarque, sentí que el mundo se abría debajo de mis pies. Se me partía la cabeza y sentía que me iba a desmayar en cualquier momento.
Pensé buscar ayuda, pero en lugar de eso abrí la netbook y me conecté con mis ciberamigos. Alejandra estaba on line y diagnosticó: "Es un ataque de pánico". Me enseñó un ejercicio de respiración de yoga y lo hice.
Cuando embarqué me sentía mejor. Y sentencié: lo peor ya pasó. Lo mejor está por venir.
Y no me equivocaba...
La temida conexión Frankfurt-Amsterdam fue pan comido. Me manejé muy bien en el monstruoso aeropuerto alemán y llegué bien a la capital holandesa.
Todo fue perfecto hasta que vi salir mi valija por la cinta (esta vez no me oriné encima ni me equivoqué de cinta, pero) estaba abierta!!! Sin el plástico protector y con todos los cierres corridos, hizo que se me paralizara el corazón.
¿Qué hacer? ¿A quién llamar? Tenía seguro, pero ¿qué faltaba?
Decidí que sería en vano abrirla y revisar. Recordé unos dólares que había metido dentro de unas medias y pensé que los habían visto y eso era lo que habían robado, pero no podría saberlo hasta revisar todo!!
Salí al frente del aeropuerto. El calor era asfixiante!!
Entonces pedí un taxi y me preguntaron hacia dónde iba: al hotel Ibis, respondí. Y con honestidad total me recomendaron el shuttle bus, un servicio gratuito que cada hotel de la zona del aeropuerto ponía para llevar pasajeros.
Con todo el cagazo del mundo subí tras larga espera al bus y después de un periplo suicida (porque la conductora era una BESTIA!) llegué.
Me recibió un hotel hermoso y confortable. 
Apenas llegué revisé cuidadosamente mis pertenencias. Todo estaba revuelto. Pero encontré los dólares, mi perfume importado, mi ropa, mis zapatos. ¿Qué faltaba? ¿Qué faltaba?... de pronto lo descubrí: un desmaquillante líquido, un desodorante de patas y un alcohol en gel!! ¿Por qué lo habrían sacado?... ¿acaso creían que era una pequeña terrorista que pensaba cometer un atentado con semejantes elementos??? En fin, que fuera eso y no algo más me tranquilizó.
Después de una microsiesta y un baño reparador y de recorrer las instalaciones, me dediqué a revisar los papelitos que había traído del aeropuerto con los horarios y combinaciones de trenes hacia Maastricht. No entendía un cazzo!!!
En principio la ruta era fácil. Tomaba un tren hasta Utrecht y allí cambiaba de tren hacia Maastricht. Fin del periplo.Pero si me conocen un poquito sabrán que nada es tan simple para mí... hasta el 11 de julio estaban reparando unas vías en esa ruta y por lo tanto no había trenes. ¿Qué fecha era la de mi viaje? 6 de julio!!!
Al llegar mi vuelo pedí nueva ruta y ahora me disponía a estudiarla. Al fin entendí. Eran tres combinaciones de trenes. No parecía difícil: Schipol-Rotterdam- Maastricht. Genial!! El primer tren salía a las 8 así que puntualísima como soy, pensé en tomar el shuttle bus de las 6 para llegar con tiempo... con todo el tiempo del mundo para ubicar andenes y demás!!
Así lo hice y tras llegar al aeropuerto por las dudas fui nuevamente a preguntar por la ruta a Maastricht, portando el papelito del día anterior. Un holandés muy ácido lo tomó y abollándolo me dijo "this is not correct". Y me dio otra ruta!!!!!!!! Eran las 6:50 y el nuevo tren salía a las 7!!!
Bajé corriendo las escaleras para la estación de trenes, ubiqué el andén y después de verificar con unos guardas si era el tren a mi primera estación, subí.
Salió con puntualidad holandesa y comencé a temblar.
Así llegué a la primera estación. Cargando mis dos valijas (la grande y el bolso de mano) me moví de andén y subí orgullosa al segundo tren. Faltaban 15 minutos para la partida y ya estaba allí!!! Claro que cuando salió 5 minutos antes comencé a preocuparme. HABÍA SUBIDO AL TREN EQUIVOCADO!!!!
Comencé a desesperar. Pregunté a varias personas si ese tren iba a Einhoven y todos lo confirmaron: NO.
Al fin di con un holandés que amablemente me dijo que el tren se detendría en Tilburg, donde podía bajar y tomar uno nuevo a Einhoven.
El holandés bajó conmigo y estuvimos conversando largo rato en mi pobre inglés, pero entendí todo, ¿eh?
Me recomendó no tomar el primer tren que pasó a Einhoven por ser ruidoso y parar en muchas estaciones. Mi natural desconfianza me hizo preguntarme si era así o me estaba currando. Pero era verdad, no estaba en Argentina!!
Subí al nuevo convoy y viajé hasta el dichoso Einhoven, donde tendría sólo 2 minutos para conectar con el último tren.
Y lo hice!!!! Crucé de andén y subí al último tren. Con orgullo me senté y me dispuse a disfrutar el último viaje.
Entonces apareció mi "amigo holandés" para contarme que había ocurrido un accidente. Un tipo se había arrojado en las vías y ahora se encontraban cortadas!!!!!!! Así que nos llevarían un tramo y luego tendríamos que tomar un bus hasta otra estación para así llegar a Maastricht.
No podía dar crédito a lo que escuchaba... mi pobre inglés me debía estar traicionando. Pero al rato cayó el guarda y nos contó la misma versión de los hechos.
Ese p... suicida ¿no podía haber elegido otro día?... En fin, por suerte al menos me había ocurrido eso en un país serio donde no nos dejaron varados en medio del campo sino que se ocuparon de procurar que llegáramos a nuestro destino. Así, nos recibieron en la estación con café caliente y bebidas varias para compensar las molestias y en 10 minutos llegó un bus de lujo para trasladarnos hacia la estación de Roermond.
Allí me despedí de mi buen amigo holandés y esperé el tren a Maastricht. Estaba tan insegura que pregunté unas 10 veces si era el tren que me llevaba a ese destino.
A las 11 de la mañana, tras 4 horas de viaje llegué a Maastricht!!!!!!!!!!!!!!!
Tomé un taxi hacia el hotel y fui recibida con todos los honores. La gente muy cordial, me trató como una princesa!!... pero una princesa homeless porque no tendría mi habitación sino hasta las 14!!! Soñaba con un baño pero no pudo ser.
Entonces pedí al menos poder visitar el baño porque en esas horas de conexiones ferroviarias no había podido siquiera pensar en hacer pis!!
El hotel era una antigua iglesia remodelada, con condimentos modernosos y los baños públicos estaban en la nave central. Claro que cuando entré me asustó que una de las paredes laterales era... un vidrio!!! Mi peor pesadilla se hacía realidad: cualquiera que pasara entre el vidrio y la pared podía verme!!! Pero al toque pude ver una inscripción en el vidrio que decía que nadie podía ver del otro lado (se ve que la única paranoica no era yo)
Cerca del mediodía salí a caminar. Instintivamente llegué a la plaza y pude ver los preparativos, las hileras de sillas vacías, los barcitos de los alrededores. Fue maravilloso comenzar a palpitar el concierto. En la ciudad entera se respiraba música. A mi paso se oía el sonido de los carrillones de las iglesias; la gente tenía una predisposición natural a pasarlo bien, todos felices, cada detalle tenía su música.
Lloré de la emoción. Estaba al fin allí!!!!!!!!!
Comí medio Big Mac y la mitad de las papas fritas del Mc. Donald frente a la plaza y regresé al hotel.
A las 13 dieron el coctail de bienvenida y nos entregaron las entradas y programas.
Allí comprobé que era la única persona de habla hispana entre los 100 fans!! En su mayoría ingleses tomaron hasta el agua de los floreros en la recepción!!! Hacía tanto calor!!!
Bebí un juguito de naranja y emprendí viaje hacia el castillo. 
No lo podía creer. Al fin conocería el castillo que había visto en tantas fotos y videos!!!!!!!!
En el portón de entrada nos recibió Pierre, el hijo de André. Y fue una verdadera sorpresa porque no esperaba semejante honor.
Simpático y carismático como el padre, nos contó la historia del castillo; habló de su padre, de sus hijas... y recorrer ese lugar fue maravilloso!! Tomé tantas fotos que se me acalambró el dedo!
Conocía cada rincón de ese lugar y verlo personalmente fue como unir todas esas fotos y pedacitos de videos que había visto en una sola película. 
Allí estaban los trajes, los premios, las pertenencias de André. Mi espíritu fan saltaba de gozo!!!!!!!!
La visita duró una hora, hice que los ingleses me tomaran decenas de fotos en todas las posiciones y hasta me llevé una rama con flores de su jardín ("a souvenir" me dijo alegremente una inglesa... "me chupa un huevo", respondí por dentro)
Nos recibieron nuevamente en el hotel y nos entregaron las habitaciones.
Un palacio!!! enorme y confortable. Mi baño era más grande que mi primer departamento!!
Sobre la cama un presente exclusivo: un pisapapeles de acrílico con la imagen de André, de frente y perfil. Hermoso y pesadísimo!! pero no me importaba pagar exceso de peso por llevar esos recuerdos tan valiosos.
Al fin mi pobre cuerpo maltratado pudo pasar debajo de la ducha y a las 17 hs o'clock bajé a cenar.
El lobby del hotel se había convertido en un restaurante exclusivo sólo para nosotros. Y al centro tocaba la orquesta de salón fundada por André.

Con el primer plato pensé que moriría de hambre (esas cosas de alta cocina con salmón y bichos raros y coloridos) pero a partir del segundo mejoramos y casi no puedo terminar con todo!! Cada plato con su vino (que yo obviamente no probé porque no me gusta) y todo al compás de la música.
Mi alma no podía más con tanta alegría... y aún no había visto lo mejor!!!
Lloré de emoción con cada tema de la orquesta. Por suerte no era la única ridícula con lágrimas en los ojos.
Finalmente, a las 8 partimos caminando hacia la plaza, que comenzaba a llenarse de gente.
Mi lugar, más que privilegiado: al centro y en la segunda fila!!! Aclaro que yo no pude elegirlo, pero hasta ahí fui afortunada!!
Como faltaba aún una hora para el comienzo del concierto, decidí recorrer la plaza. La banda Santa Cecilia (de jóvenes, en su mayoría) comenzaba a andar por las calles tocando marchas.
Llegué hasta el teatro del que salían los músicos. Entonces apareció Mirusia, la soprano australiana a quien aún no había conocido porque no viajó a Chile ni a Argentina.
Simpatiquísima y agradable, se tomó fotos con todo el mundo, incluyéndome a mí y mi enorme bandera argentina.
Acto seguido apareció ÉL, André, jugando con la ansiedad del público, saliendo y escondiéndose todo el tiempo. Con muy pocos aires de divo, estaba a sólo un par de metros de la gente, jugando frente a las cámaras, dialogando con sus músicos. Tomé millones de fotos!!
Me quedé entre la masa de gente hasta la hora del concierto, en que volví a mi asiento y esperé ansiosa la entrada de todos ellos. Estaba tan cerca que podía tocarlos!
No puedo describir con palabras la emoción vivida en ese concierto: gente de distintas nacionalidades en la plaza, banderas de todos los países, todos bailando y cantando. Eso superaba todo lo que había visto hasta el momento.
Sorpresas, lágrimas, sonrisas, mucho baile y emociones cruzadas... bendije la fortuna de poder estar allí en esos momentos. Mi sueño estaba cumplido y mis expectativas superadas ampliamente!!!!!!!
Tras tres horas de música y baile regresamos al hotel, donde nos esperaban con un coctail.
Estaba tan emocionada y enfrascada en ese momento que cuando escribí en un libro de visitas, dejé mi dedicatoria en inglés!! Sólo escribí que el concierto era la mejor experiencia que había tenido en mi vida y que sólo una cosa podía superarlo: Maastricht 2014!! Sí, porque esa misma noche del 7 de julio de 2013, fecha de tantas emociones y sueños realizados, había decidido algo: que regresaría el año próximo!!!!!!!
Y así será. Promesa de fan!!

lunes, 29 de julio de 2013

A LA VEJEZ VIRUELA: y después de los 40 me convertí en fan!!!


Nunca fui fanática de nada. 
A ver, permítanme explayarme... siempre me gustaron las luces del estrellato y he sido por años una cholula confesa, pero de ahí a seguir tanto a alguien como para convertirme una fan, hay mucho trecho!!
Lo más cercano al fanatismo fue lo que sentí por Alejandro Lerner... o era amor adolescente, no sé. Lo cierto es que después de ir a un recital, pese a que me gustó, me juré nunca más asistir.
Soy de ésas que dicen: para qué ir a apretujarte y bancarte pisotones, empujones y olor a chivo en un recital, si lo puedo ver de cerca perfectamente en mi casa, en pantuflas y tomando un café, tirada en un sillón de mi living???
Bueno, así era hasta que llegó André a mi vida...
Hacia fines de los 90 compré por casualidad (en uno de esos libritos de cosméticos) un cd de "André Rieu y su orquesta". En la vida había oído hablar de él y la música clásica me gustaba pero no al extremo de comprar un cd para escucharla en casa. Pero algo me llamó la atención en esa orquesta de hombres de frac y damas con vestidos de fiesta largos hasta el piso. Y nunca paré de escucharlo.
Pasó el tiempo y vi en una disquería otro cd del tipo llamado "Fiesta". Lo compré. Era totalmente distinto; mucha música alegre y joda total. También lo gasté de tanto escucharlo, pero hasta ahí todo era normal: me gusta un cd y lo escucho. Mucho. Todo el tiempo. Normal!!
No fue sino hasta 2006, cuando me atacó el bichito del fanatismo por el señor en cuestión.
Estaba en Villa General Belgrano junto a una amiga cuando en el canal local vi un show de André Rieu. 
El violinista tocaba en un crucero, todo tipo de música y a cada tema seguía un video realizado en distintos lugares de Europa. y esa orquesta estática de la foto de la tapa del cd había cobrado vida y sus integrantes tenían tanta alegría, vitalidad y creatividad!!!
Quedé fascinada!!!!!!!! 
Como buen canal de cable, lo repitieron una y otra vez. No me cansaba de mirarlo (pobre mi amiga, que se tuvo que bancar el replay eterno!!) Entonces vi el nombre del dvd en cuestión: "Love around the world". Y no tardé en pedir a otra amiga, que se reuniría conmigo en unos días, que lo buscara para comprarlo. Ella era de Buenos Aires, donde hasta Dios reside, así que no tenía duda alguna que lo conseguiría.

Pobre Mari... bendita tarea le había encomendado!!! En Argentina se oía poco y nada acerca de André Rieu. Recorrió todas las disquerías más grandes hasta conseguir un dvd llamado André Rieu en Wonderland. Y así tuve mi primer dvd.
Si el primero me había fascinado, éste me maravilló!!!!!!!!! y entonces arrancó mi obsesión por conseguir todo lo que hubiera disponible en la web sobre este violinista y su orquesta.
Conseguí piratear más de una decena de dvds y otros tantos cds de música.
Miraba admirada esos conciertos tan originales y divertidos. Esa música tocó mi corazón. 
Y lo seguía mirando de afuera, en la pantalla, sin siquiera atreverme a soñar con verlo en vivo algún día.
Entonces una amiga me preguntó "¿y por qué no vas a un concierto?".  En ese momento, en que era una molle con 86 kgs. más, ni siquiera podía pensar en viajar para verlo, porque creo que él ni sabía que existía algo llamado Latinoamérica!!!
Pero pude someterme a esa cirugía que me devolvió la vida y mi meta mayor (más allá de la pérdida de peso) fue ver a André en vivo.
A pocos meses de la cirugía vi la promoción de los conciertos de Maastricht (su ciudad natal, en Holanda) y no lo pensé ni por un momento. Pelé la tarjeta de crédito y saqué mi entrada VIP, incluyendo estadía, cena de fans y visita a su castillo.
Costaba una pequeña fortuna pero no me importó. Y probé tres tarjetas de crédito para hacer la transacción, hasta que cagó la Visa de mi hermano, en la que tengo una extensión.
Faltaba casi un año para ese concierto de julio!!! pero esperaría pacientemente. 
No sabía cómo viajaría, ni con quién, pero iba a hacerlo. Tenía que hacerlo!!!! 
Una noche soñé que estaba en un bar y André y su orquesta estaban por llegar. Me escurría por debajo de las puertas y me metía por lugares increíbles hasta que lograba llegar a él. Entonces le pedía una foto y él posaba... pero mi cámara no funcionaba!!!!!!!!!!
Esa mañana, cuando me desperté, comencé a navegar por su sitio y allí estaba: concierto en Santiago de Chile!!!!!! Proponían una entrada VIP que incluía presenciar prueba de sonido, cenar con la orquesta y tener una foto con él autografiada!!!!
Tampoco lo dudé. Era viernes... pues me pediría licencia en el trabajo!! y el domingo podía regresar para trabajar el lunes. Así que pelé nuevamente la tarjeta de crédito... y no andaba!!!!!!!!
No había forma de concretar la operación!!! y por más que intentaba con las tres tarjetas y estaba dentro de mi límite de consumo, no podía realizar la compra.
Desesperada lancé un SOS en facebook, que alguien me prestara una tarjeta de crédito YA!!! porque a medida que pasaban las horas se iban vendiendo más y más entradas y me quedaría sin!!!!!!!!!!!!!
Muchos amigos me ofrecieron ayuda, pero finalmente opté por llamar a Visa. Después de un día y un dedo mocho de tanto marcar números al teléfono, conseguí que aprobaran la operación. Y así concretaría mi sueño: estar cerca de André al menos unos minutos.
Dos sueños en un mismo año... hasta que vi el anuncio de un nuevo concierto: en Buenos Aires!!! sólo una semana después de Chile.
¿Qué hacer? ¿Cómo no podía ver a mi ídolo en mi propio país???
Tras días de deliberación (bueno, uno o dos días) decidí que tenía que hacerlo. Compré mi ticket en super pullman (ya que las plateas estaban agotadas) y hablé con un chofer para que me llevara después del trabajo (porque el concierto sería un martes) y me trajera esa misma noche, para trabajar al día siguiente.
Y así confirmé el tercer concierto de André en el mismo año.
¿Fana yooooo?... ya estaba perdida!!! (pero aún no lo sabía...)
Y así organicé los tres conciertos, adhiriendo el de Maastricht a un anhelado tour por Europa, largamente postergado por mis problemas físicos.
Manejarme sola en Holanda no me hacía ninguna gracia. Eso de llegar y que nadie te espere en el aeropuerto, enfilar sola para el hotel, luego tomar trenes hacia mi destino... lo hubiera hecho a los 20 pero a los 40 y tantos me llenaba de miedos!!!!
Chile sería la primera prueba. Y debo confesar que no saqué precisamente las mejores notas...
El vuelo fue tranquilo hasta la cordillera. Ahí el avión comenzó a agitarse como coctelera. Creí que sería el último viaje!!! Atornillada en el asiento creo que no recobré el aire sino hasta que el Boeing desplegó sus ruedas y tocó tierra.
Llovía en Santiago. Como si fuera la última vez.
Nos mojamos al bajar. Subimos a un colectivito de esos que manejan por los aeropuertos como si fueran autitos chocadores jugando a "hacer perder el equilibrio al viajero" y nos llevaron a la puerta... a la puerta equivocada!!! Entonces nos volvieron a subir y finalmente arribamos al lugar donde supuestamente estaría nuestro equipaje.
Tanta agua, agitación y confusión me hicieron dar ganas de orinar y partí para el baño. No sé si fueron los nervios o simple falta de puntería pero me oriné todos los pantalones!!! Por suerte podía justificarlo con la "mojada" que nos habíamos pegado previamente en la lluvia. 
Comencé a buscar la cinta por la que saldría mi equipaje. Vi un matrimonio conocido del avión y ahí me quedé, en un rinconcito... meada y humillada. 
Llevaba bastante tiempo esperando y comenzaba a perder la paciencia, cuando por altavoces informaron que el equipaje del vuelo de Air France saldría por... mi cinta!!!!!! ¿¿¿Adónde entonces estaba mi valija???
Comencé a recorrer las cintas. Ninguna decía Lan, ni vuelo procedente de Buenos Aires.
Finalmente y después de preguntar a tres personas, alguien me informó que el equipaje de ese vuelo saldría por la cinta 6. Pero yo sólo veía 4!!!!
Resulta que había que pasar a un nuevo salón para encontrar la cinta 6... haberlo dicho antes!!!
Corriendo y sintiéndome "Petronila del campo" llegué hasta el número 6 para comprobar que... estaba vacía!!
Claro, después de todo el tiempo que había transcurrido entre el incidente del baño, la confusión y la averiguación de antecedentes, todos habían retirado sus maletas... ¿y dónde estaba la mía?
Volví a consultar al "chileno informante" y me mandó a un rincón donde había equipaje apilado. Gracias al cielo pude divisar mi valijita!!!!!!!
Contraté el transfer al hotel y antes de salir fui a cambiar plata. No entendía cómo funcionaba el cambio!! Tal es así que la empleada casi recurre a manzanitas para explicarme cuántos pesos chilenos me daban por cada peso nuestro!! Patético...
Salí y me mandé a una traffic equivocada... un poroto más para la nabotosidad con la que había pisado el suelo chileno. Doblemente patético!! Si así me conducía en un país en el que hablaba el mismo idioma, ¿qué podría llegar a hacer entre holandeses hablando mi precario inglés???
En medio de la lluvia llegué a mi hotel. Hermoso, en un barrio muy elegante. ¿Acaso mi suerte comenzaría a cambiar? Tal vez sí, pero después de las 14, hora en que me entregarían la habitación. Eran las 9 y media!!!!
¿Adónde podría ir en medio de esa lluvia? Después de una noche sin dormir y con un pantalón orinado, lo único que quería era meterme bajo la ducha y dormir hasta la hora del concierto.
En lugar de eso, como patética homeless quedé en la calle, donde caminé hasta encontrar un Starbucks donde desayunar un café y un muffin que no pude terminar de comer.
A eso siguieron largas horas de espera en el lobby. Leyendo por momentos, cabeceando del sueño de a ratos, hasta que a la 1 comencé a implorar por mi habitación. Estaba dispuesta a pagar lo que fuera por tenerla con algo de anticipación. Pero no había caso...
Comí media empanada al mediodía, acompañada por media lata de Coca Light y a las 13:30 alguien se apiadó de mí y me llamó.
Lejos quedaron mis planes de dormir una siestita. A duras penas me pude bañar, cambiar, maquillar un poco y partir para el estadio.
Y el taxi que no llegaba... creí que me iba a dar un síncope ahí mismo si no conseguía quien me llevara al concierto!!!!!!! Podía llegar a pararme en medio de la avenida frente al hotel y detener a cualquier chileno que me hiciera el transfer!!
Llegué frente a unos portones y el taxista me dijo que era extraño que no estuvieran abiertos, así que me dejó ahí nomás. Al menos había dejado de llover y el sol asomaba tímidamente.
Terminaba de marcharse cuando abrieron la reja y los autos comenzaron a entrar. Yo... a pata!!
No veía el estadio... claro!!! Tenía que atravesar todo un parque para llegar. Con los tacos enterrados en la tierra húmeda y puteando en cinco idiomas llegué hasta la entrada.
Debía retirar mi entrada en la boletería... ¿y si no me la entregaban?... ¿y si había sido objeto de una estafa cibernética?... ¿todo ese viaje por nadaaaaaaaa?
Pero mi entrada estaba ahí: tercera fila y entrada VIP (llamada Diamante Package)
Saltando charcos de agua entramos al estadio. 
En una hora estábamos sentados frente al escenario, viendo llegar los músicos a la prueba de sonido. De jeans y zapatillas, las chicas con los ruleros atados... me parecí a mentira ver personalmente a esos músicos que tanto había admirado en los dvds!!
Y entonces entró él... qué hombre!!!!!!!! Se me cayeron las medias, los calzones y la mandíbula como el personaje de Jim Carrey en "La máscara".
¿Estaba realmente ahí o era un sueño? Nunca había sentido nada igual... mi corazón de fan iba a explotar de tanta emoción!!!
Comenzó la prueba de sonido, cada instrumento, cada cantante, cada tema... todos pedacitos de lo que sería el concierto, hasta que tocaron el Bolero de Ravel completo y fue tan fuerte escuchar la música en vivo, tan emotivo y vibrante que empecé a llorar como poseída. Fue increíble!!!!!!
No estaba del todo repuesta de ese shock inicial, que nos condujeron al salón donde nos servirían la cena.
Eso fue aún más surrealista. Entre todos ellos, servidos por su cheff, rodeada de personas tan fanáticas como yo, con quienes podíamos hablar cualquier tema, desde el vestuario hasta los temas que tocaron en tal concierto. No conocía a nadie con quien pudiera tener ese tipo de conversación.
Todo estaba muy rico, pero casi no pude comer, para desesperación del (bombonazo) guardaespaldas de André, que me perseguía pidiendo en inglés que comiera, por favor.
Y a eso siguió el concierto. ¿Qué podría decir del concierto? Que fue sublime, impresionante, maravilloso, divertido, inolvidable... tuve que toma un respiro en el intermedio porque sentí que mi corazón iba a explotar de tanta felicidad!!!!!!!
Y todavía quedaba la guindita del postre: la foto junto a André.
Había planeado ese momento durante meses!!!!! Pensé en algo especial e hice diseñar un broche en alpaca y perla madre para obsequiarle. Escribí una carta para acompañarlo y la hice traducir en perfecto inglés para que pudiera leerlo.
Imaginé de tantas maneras ese momento!!!!!!!! Pero nunca la realidad se parece a nuestros sueños...
La hilera para tomarse la foto era caótica.
Pensé que si me colocaba al final de la fila, podría tener más tiempo con André y hacerle entrega de mi regalo. Así que fui pacientemente al final y esperé. 
Pero en eso apareció una de las organizadoras diciendo que éramos un grupo y nos tomarían una foto grupal. 
Con horror exclamé un "Nooooooo!!! yo me saco la foto sola!!!" Todos me miraron y alguien atinó a decir "seguro es argentina". 
Lo cierto es que me había metido en un grupo equivocado, por lo que me tomaron de la manito y me llevaron nuevamente a mitad de la cola. Mi plan había fracasado.
Entre las chicas de la organización había una fotógrafa, así que pensé dar a ella mi cámara para que también tomara fotos del momento en que le diera mi regalo. Pero en ese momento desapareció así que tuve que entregar mi cámara a otra, que desde el momento que dijo que haría lo que pudiera ya me confirmaba que sacaría unas fotos de mierda.
Para no atosigar a André con el regalo y la carta, decidí entregar ésta a su guardaespaldas, pidiéndole especialmente que se la entregara. Me aseguró que lo haría, que él siempre leía todo lo que recibía. Y así pasé y pude abrazar a mi ídolo!!!!!!!!
Sin temor a equivocarme creo que fui la fan con quien estuvo más tiempo, porque por alguna razón el fotógrafo no terminaba de acomodarnos. Comencé a ponerme histérica y André a perder su paciencia, porque ninguno de los dos sabía qué quería el condenado foto-man. Tras la foto entregué el regalo a André y le dije en inglés que había sido especialmente diseñado para él. Lo agradeció, sonrió, pero... no lo abrió!!!!!!!!!!
No puedo negar que sentí una terrible decepción. No esperaba ese desenlace a algo tan perfecto!!! 
Salí como abombada, con los ojos llenos de lágrimas, al tiempo que me devolvían la cámara y entregaban un regalo. Con las manos llenas regresé al coctail. Alguien me preguntó cómo me había ido en la foto. Yo no podía reaccionar.
Al rato, ya recuperada, comencé a pasearme entre los miembros de la orquesta, tomarme fotos, conversar con mis co-fanáticos.
Mi foto fue una de las últimas en ser impresa y luego de ser firmada por André, se transformó en las 12 campanadas de esta Cenicienta gauchesca y torpe que debía abandonar el castillo para volver a la realidad.
Claro que ya mi taxi se había ido. Me esperaba a las doce y media de la noche y eran las 2 de la mañana!!
Una agradable chilena pidió un taxi y me acompañó en esa noche tan helada hasta que el auto llegó.
Regresé al hotel y tuve que tomar un clonazepam para bajar los decibeles y normalizar un poco el ritmo de mi corazón. Fue una de las noches más felices de mi vida... y aún me esperaría un par de noches más de delirio y emoción!!!!!

Continuará...