jueves, 15 de marzo de 2012

MARTES 13: como la tormenta de Santa Rosa... a veces llega antes y a veces después!


No soy el tipo de persona que se dice supersticiosa, pero algún que otro rayón tengo.
He roto espejos (y tuve más de 7 años de desgracias), me pasé la vida cruzando debajo de escaleras y plantando hortensias (y no me casé) y bajando de la cama con el pie izquierdo (estem, bueno... creo que tendría que comenzar a ser más supersticiosa!!), pero hay cosas como no contar una pesadilla estando en ayunas (porque se cumple!), que aún no puedo resistir.
Con relación a los martes 13 he descubierto que son días particularmente benignos para mí. A ver cómo lo diría... tengo mala suerte los 17 días restantes del mes y los 13 de todo el año!!
Este último pasó sin pena ni gloria pero, cual tormenta de Santa Rosa, los efectos llegaron días antes y días después!!!!
La semana pasada viví mi propia pesadilla de día 13 en un día de lluvia. Como ya he escrito reiteradamente, los días lluviosos en Santa Fe se asemejan a una carrera con obstáculos, en la que las leyes de Murphy se cumplen con rigor.
Por ejemplo, el horario de la tormenta en cuestión. Puede el cielo venirse abajo o haber nubes amenazantes durante todo el día, pero ¿a qué hora se largan los grandes chaparrones? a la de entrada y salida del trabajo!!! No importa si cambiás de horario o salís más tarde que lo corriente, la ley se cumple SIEMPRE.
La última tormenta cayó después de las 6 de la mañana. Oscuro por haberse cortado la luz de las calles y en medio del diluvio saqué a Carola, pisando todos y cada uno de los charcos que había en la calle (otra ley)
Al llegar al tribunal emboqué el auto en un lugar disponible de la dársena de una de las entradas laterales y bajé a fichar. Hasta ahí mi suerte era inigualable, hasta que llegué al portón... cerrado!! Éramos unos 5 o 6 empapados frente a la reja cerrada pidiendo en vano que el cana que estaba del lado de adentro abriera. Con la mejor de las frescuras éste consultó el reloj y dijo "no es hora todavía". Así que tuvimos que mojarnos hasta la entrada trasera, a la que le habían quitado el candado pero ni siquiera habían abierto del todo... a ver si se les moja la pistola!!!
Fiché a horario y dejé mi cartera a una amiga para que la suba a fin de llevar a Carola hasta la cochera sin mojar "el equipaje". Entonces, cuando salgo (ahora sí por la puerta antes clausurada... evidentemente faltaban sólo un par de minutos para abrirla) veo con horror que alguien había estacionado a mi lado, con tanta mala leche que sólo quedaba un espacio de unos 10 cm. para abrir la puerta del conductor y escurrir mi voluminoso cuerpecillo dentro del auto.
Traté de ser optimista y me dije: "como yo, viene a fichar y se irá", pero después de varios minutos de espera decidí tratar de sacar a Carola a como diera lugar!!!
Me metí por el lado del acompañante pero fueron vanos mis esfuerzos. Mis metros de patas no podían cruzar al otro lado. Entonces pensé "saco el freno de mano y la empujo!... Eureka!!" Al quitarlo voló mi control remoto (separado de mi llave) debajo de los asientos y no pude volver a encontrarlo. Salí y en medio de la lluvia empecé a empujar, pero el auto de al lado estaba tan mal estacionado que si Carola seguía deslizándose iba a chocarlo!!! así que me vi obligada a hacer lo inverso y cinchar hacia mí para evitar la colisión.
Mojada, un poco por la lluvia y otro poco por el sudor rabioso que me corría por la cabeza, empecé a putear en 5 idiomas!!!
Ahora no sólo no podía sacar la camioneta sino que tampoco podía cerrarla!! ya que el único cierre manual estaba del lado del conductor y era inaccesible!
El imbécil de al lado seguía sin salir.
Quise intentar llamar a alguien que me ayudara, pero mi celular se había ido con mi bolso, así que sólo restaba esperar. Como una Penélope acuática, al pie de la escalera esperaba al Fulano... pero en lugar de hacerlo tejiendo, lo hacía PUTEANDO!
Entonces un alma caritativa se apiadó de mí.
Un perfecto desconocido se detuvo a escuchar mis insultos políglotas al timepo que me pedía explicaciones de lo que había pasado.
Por un momento pensé si había sido correcto involucrarlo porque el tipo se convirtió cual increíble Hulk y empezó a putear conmigo en la vereda. Intentó empujarlo y desistió al rato nomás. Parecía Michael Douglas en Día de furia, así que decidí no contradecirlo.
Gritaba en la vereda: "¿Y de quién es este auto?"
Finalmente me pidió la llave para intentar sacarlo entrando por el lado del acompañante. Y yo me pregunté: ¿Y si es un ladrón que se lleva la camioneta? Pero dado el grado de exaltación de este buen señor, me quedé calladita y como corderito le alcancé la llave.
Las contorsiones de este ropero de metro noventa dentro de Carola fueron similares a los del hombre elástico, hasta que llegó a destino y puso en marcha el motor.
Abrió el vidrio y con desesperación preguntó "¿cuál es la marcha atrás?" Sinceramente, allí bajo la lluvia, roja de calor y de rabia y con algo que hacía tan automáticamente al conducir, no supe responderle. Movía mi mano derecha como manejando una palanca de cambios imaginaria y grité "A la derecha y atrás!!" 
Ahí me entró en pánico. ¿Y si no sabía conducir bien? ¿Y si chocaba al pelotudo de al lado?
Se desplazó unos centímetros y se paró el motor, ya que tenía que retroceder en subida. Y finalmente salió quedando en medio de la calle, atravesado.
Finalmente y para los aplausos de los presentes, tantas peripecias terminaron y el gentil desconocido me entregó las llaves con cortesía.
Después descubrí que era un abogado que trabaja por la zona. Estaré eternamente agradecida a ese gentil caballero que sin conocerme se ofreció a hacerme tamaño favor.
Casi una hora más tarde entré a Carola en la cochera y salí para mojarme nuevamente la cuadra que me separaba de la oficina, con tanta suerte que al abrir con mucho ímpetu mi paraguas favorito, lo perforé con uno de sus rayos rotos.
¡¡¡Cómo detesto ir a laburar en días de lluvia!!! Creo que ése fue el adelanto del martes 13. Y hoy, 15, llegaría la "posdata"!!


Continuará...

1 comentario:

  1. ¡Es cierto, qué difícil es manejarse en los días de lluvia, así tengas el mejor vehículo!!! Yo opté por no mandar a los chicos a la escuela y listo... Es una forma cómoda de proceder, pero la experiencia me dice que primero está la salud!!! Espero que lo que continúa no sea peor que esto!!! Cuidate!!! Besos!!!

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