miércoles, 1 de febrero de 2012

UN DESCUBRIMIENTO INTERNO: odio los cambios!!!

Hoy, habiendo cumplido 42 años y 11 días, me di cuenta de algo: no me gustan los cambios.
Creo que hasta en las peores situaciones me siento mejor en esa petit área de comodidad que da lo conocido.
De repente entendí por qué me quise morir cuando pasé de la secundaria a la facultad y por qué no me adaptaba a vivir en la pensión, por qué me fueron 7 años para acostumbrarme a Santa Fe, por qué me deprimí cuando cambié de trabajo (y eso que el anterior era una merde!!) y no dormí durante varias noches cuando al fin tuve mi casa.
No me gustan los cambios. Los detesto!! Ahhhhhhh lo dejé salir, sin temores al qué dirán la brigada de los "optimistas-a-como-dé-lugar". Y qué bien se siente!!
Tras unas vacaciones desastrosas llegué con el último suspiro al fin de mes. (((Ahora también entiendo por qué no me gusta tener tantos días de vacaciones... son demasiados sin rutinas, donde todo puede ocurrir y los cambios pueden estar al acecho!)))
Llegué a casa dos días antes de volver a trabajar y todo se transformó en un caos: de ropa, regalos de cumpleaños, libros que no leí en vacaciones, papeles que ordenar (especialmente los inmundos impuestos y servicios que archivar) Terminé el último día a las 19hs, justo para ir a retirar a mis pobres canes a la peluquería.
Como si supiera el día que me esperaba, anoche tomé un Clonazepam para poder dormir porque por esas rasgos obsesivos que se han ido acentuado en mi personalidad, estoy construyendo un vínculo insano con mi cesto de la basura. Después de pelear con cirujas, putear contra los vecinos que lo llenan de basura suelta y hasta devolver bolsas a domicilio (luego de escarvar detestivescamente su contenido... sin guantes!!), terminé por hacerle poner una tapa con candado. Así que ahora tengo una tarea más por las noches, que es destaparlo a último momento para depositar mis bolsitas, escuchar que nadie vaya a cargarlo mientras está abierto y apenas oigo el camión volver a cerrarlo con candado. Todas las noches me saludan los recolectores!! porque al toque estoy ahí tipo soldadito custodio de la inmundicia ajena, para poner el cerrojo.
Pero mi tarea no termina ahí, no no... y aquí mi obsesión. Mientras estoy acostada y escucho la gente pasar, como ya me dijeron que intentaron robarme la tapa, estoy atenta a cada ruido y movimiento, llegando a asomarme a la ventana inclusive, pendiente de cualquier malhechor que quiera atentar contra la obra de arte de mi herrero. Y así paso la noche... durmiendo poco y sobresaltada.
Por eso anoche me clavé un clonax y decidí relajarme.
Ahora bien, ¿a quién le gusta el verano para laburar?
Después de una noche de sueño espectacular me desperté en la frescura del aire acondicionado, cuando salgo para ir al baño y creí estar descendiendo al mismísimo infierno!! Ese calor abrazador, agobiante, pegajoso y oloroso (porque sí, juro que tiene olor y no es a chivo)  que sólo en Santa Fe puede existir.
Cuando llegué al baño y me miré al espejo ya no era Cary sino Sopa Woman, chorreando sin cesar!! Y después dicen que el verano es vida, por qué no se dejan de joder!!!!!!!!
Me vestí y peiné, con el cabello suelto primero, luego lo sujeté con unas hebillas hasta terminar con un rodete bien alto que al menos impidiera andar siempre con ese look de pelo recién lavado chorreando transpiración!!
Salí de casa sufriendo por dejar a mis dos bebés caninos solos y me arrastré hasta el auto. Aire acondicionado otra vez. Bien!! Hasta la cochera... de ahí al Tribunal, en una puta cuadra otra vez me convertí en Sopa Woman. Llegué a fichar mirando para abajo, deseando con todas las fuerzas no cruzar miradas con nadie a quien tuviera que saludar con un beso. No por antisocial sino porque a esa altura, con 25 grados santafesinos (que es otra sensación térmica) a las 6:45 de la mañana, mi cara (alguna vez maquillada) era una verdadera catarata.
¡Ánimo!, me dije.... un piso más y llegaré al aire acondicionado. Tesourus (nuestro ordenanza) siempre refrigera las oficinas y bastaba entrar para volver a ser una persona normal.
Pero al salir del ascensor mis ojos vieron otra cosa: todas las luces apagadas, que indicaban que Tesourus no había ido!!!!!!! Claro, ahí recordé que había trabajado en feria... y por ende, estaría con compensatoria. NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! 
Encima dos compañeros de trabajo aguardaban en el pasillo a que llegara alguien con llave. ¿Adivinen quién tenía llave? Sí, yo!!
Alcancé a manotear una toalla para secarme y poder dar un par de besos decentes, para volver a sudar buscando la puta llave en mi voluminoso bolso. Entonces abrí mi oficina... sólo que ya no era mi oficina!!!!!!!!
Donde antes estaban los escritorios mostrador de la mesa de entradas ahora lucía un escritorio enorme bailando en el amplio espacio, con armarios bien ordenaditos y prolijos. Al pasar al lado me esperaba el caos de mi nueva oficina: un rejunte de muebles instalados en la mitad del espacio anterior, con cables enroscados cruzando sobre los escritorios, impresoras sobre el mostrador y todas mis pertenencias (antes guardadas en un mueble que ya no tenía) desparramadas en cajas abiertas en las que tiraron todo sin cuidado alguno. Así estaba mi café junto al tomo de fallos de la Corte, la libreta telefónica, el paraguas y en una bolsa el arbolito de navidad!! 
En mi escritorio no entraba una birome parada!! y menos mal que me tocó el que no estaba contra la pared y que mi compañera Monikit es delgadita, que si no hubiera tenido que hacerla poner de pie cada vez que me levantara para pasar porque el pasillo que quedaba era intransitable.
Me fueron dos horas para tratar de reunir mis pertenencias. Todo era un revuelto de cosas y en el trámite hasta el cuchillo que tengo para almorzar me robaron!! Otro tiempo más me llevó ubicar a Monikit (que siempre se sentó a mi izquierda) a mi derecha y manotear el teléfono del otro lado del que estaba.
Ahí caí en la cuenta que más allá de todos los trastornos de esta mudanza y que me curraron como ninguna, odio los cambios. Gané un concurso, ahora soy funcionaria y resulta que en mi escritorio sólo entra el teclado de la pc!! Un ingresante tiene un escritorio tres veces más grande que el mío!!! Pero por las dudas no reclamo... ¿a ver si me cambian de oficina otra vez?
Eso sí, mi nueva categoría de "funcionaria" sirve para que el pelado hijo de puta que yo voté como gobernador, ahora decida que tenemos que cobrar 7 días más tarde que el resto de los empleados. Laburo como negra chica 9 horas por día y cobro recién el 13???? Siempre he votado como el culo... qué karma!!!
A las 7:30, con 542 mails por clasificar y leer, llegó la primera cliente... para dejarme una lista de 30 fallos para buscar. Sé que es un razonamiento de "empleada pública", pero ¿hay derecho que te hagan eso el primer día después de la feria? ¿No podés esperar siquiera hasta que calentara un poco más el culo en la silla?
Al menos el aire acondicionado funcionaba, que si noooooo.....
De más está decir que cada vez que salí al pasillo volví a entrar por mi ex oficina... no me puedo acostumbrar!!!
Para el mediodía tenía tantos nervios que comencé con fotofobia. No veía más el monitor sino que las letras habían desaparecido y sólo podía visualizar el reflejo blanco del fondo de pantalla. Así estuve hasta que salí un momento para ver a mis perros. Porque mi paseador tuvo todo enero para irse pero justo eligió para sus vacaciones febrero!! Así que pasé a verificar cómo estaban (si en estado sólido o líquido por haberse derretido bajo el techo de chapa del garage) y sacarlos a hacer pis.
Por el camino hacia la cochera se me ocurrió la peor de las ideas en un día como éste: pasar por el PBSF (Puto Banco de Santa Fe) Sólo tenía que ir al cajero automático de la calle pero cualquier contacto con ellos puede ser nocivo. 
Cuando intenté abrir la puerta, un guardia de seguridad que se cree mitad Mc. Gyver y mitad patovica, negó con la cabeza poniendo cara de fastidio. Comencé a retirarme cuando pensé "claro, son las 13:20... ha de ser porque el banco cerró". Volví sobre mis pasos y le digo "No voy al banco, voy al cajero!" Entonces con aires de autosuficiencia me muestra un cartelito de papel que no había visto (gracias a mi fotofobia) que rezaba: "Estamos cargando el cajero. Vuelva en una hora".
Lo miré y se sonrió con cara de cana sorete. Juro que en ese momento me dieron ganas de patear la puerta de vidrio con mi sandalia número 45 y hacer que le estallaran todos los vidrios en su cara de chanchito satisfecho. Pero con la suerte que andaba hoy seguramente terminaba con un pie quebrado y si es que estallaba el vidrio, por una curiosa y desconocida nueva ley física, lo hacía para mi lado!
Seguí viaje y con este sainete por supuesto que llegué tarde a casa... mitad necesidad y mitad desprecio, los perros ya habían orinado. Pero no en el piso, sino en una de sus cuchas!!! Tenía tanto calor, fastidio y cansancio que ni siquiera tuve fuerzas para retarlos.
Y volví a cumplir mi horario hasta las 16.
Entonces decidí (ya que estaba nubladito y yo andaba por la calle) pasar por la empresa de cable. Desde el año pasado tenía decidido hacer volar a Arnet y contratar una empresa de cable que incluyera alta definición e internet. Claro que eso implicaba un CAMBIO!! ¿Y si era peor el bueno por conocer que el malo conocido? Así que llamé a mi empresa decidida a adquirir el HD y quedarme con los que estoy, cuando me dijeron que el trámite era PERSONAL (al menos en verano esto no debería existir!!!!)
Encima tienen las oficinas donde el diablo perdió el poncho!!! 
A las 16, con un calor espantoso y un sol con ansias de protagonismo, que no se resignaba a quedarse escondido, fui hasta el puto norte santafesino (que odio con toda mi alma porque no entiendo el trazado caprichoso de esas calles) para llegar y que una señorita sonriente de turno me dijera: "hasta el 10 de febrero no estamos tomando pedidos porque no tenemos decodificadores".
Mezcla de Sopa Woman e Increíble Hulk exclamé: "¿y por qué no se lo comunican a los que hacen atención telefónica????"
Así volví, me bañé y me metí en la cama... eso sí, me quedé siempre en la misma posición... no vaya a ser que cambiara y sucediera alguna catástrofe!!!!!

1 comentario:

  1. ¡Es muy cruel volver a trabajar después de un mes de feria, con o sin cambios!!!
    ¿Cómo anda tu salud, después de la infección urinaria?
    Juan y yo estamos con una peste increíble para esta época del año. Empezamos el 2012 con la salud para abajo. Mañana vienen pintores a casa, a pesar de todo...
    Espero que hoy puedas estar mejor... Por lo menos la primera semana laboral se te hará cortita...
    Besos y mucha suerte para afrontar tantos cambios...

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