jueves, 8 de diciembre de 2011

CUATRO OCHENTOSAS EN CARILÓ: Cuarta y última entrega


El domingo por la tarde fuimos a la pileta climatizada como para no perder el vicio y comenzamos a hacer relaciones públicas. Habíamos conocido a una pareja marplatense muy macanuda y se nos ocurrió comentarles que al día siguiente estaríamos visitando su ciudad.
Entonces cundió el pánico. Comenzaron a hablar acerca de la inseguridad de la ciudad, que no vayamos al centro, que no visitemos las playas céntricas, que no salgamos acá, tampoco asomemos las narices por allá y nos entró a agarrar una cositaaaa que atentaba contra nuestra tan ansiada visita.
Ale en un momento dijo como quien no quiere la cosa:  "¿Y si no vamos?... podemos quedarnos por acá..." Silvia y Marina asintieron y yo, lo confieso, no tenía ni cinco de ganas de ser asaltada o menos aún que me afanaran el auto!!
Y como las mujeres somos tan lógicas en el desarrollo de nuestro pensamiento, decidimos ir!!!
Después de todo nos habían recomendado varios sitios visitables, como Playa Grande, Punta Mogotes y un par de restaurantes que nos permitirían cumplir otro sueño: almorzar a orillas del mar!!
Así que nos preparamos y salimos rumbo a Mardel!!!!
* El River river: El viaje fue muy ameno, siempre cotorreando fieles a nuestro estilo (los temas nunca parecían tener final!!) Ale nuevamente de copiloto, no sé para qué ya que cuando pasaba algún cartel  con indicaciones, le preguntaba para obtener la misma respuesta: "¿Qué cartel?"
Ese lunes si quedaba alguna neurona laburando para Alejandra, creo que se quedó durmiendo en Cariló, porque estaba particularmente descerebrada!! (lo que hizo que nos divirtiéramos -y nos sigamos divirtiendo- a costa de ella)
Tratando de alternar con humor algo del aburrido primer tramo del camino en un momento, al cruzar el llamado Río de las Gallinas, dije a las chicas "Acá cruzamos el Río de River".
Todas se rieron, hasta que Ale que esta vez sí había leído el cartel con el nombre agregó: "Ahhhh, claro, seguramente por eso se llama Río de las Gallinas!!"
Estallamos en carcajadas y esto sirvió para que Alejandra se comiera las gastadas de todo el grupo... sólo hasta la próxima "desneuronada"!!
* Los lobos, animales domésticos: Al llegar a Mar del Plata hicimos un par de paradas fotográficas para continuar hasta el Puerto. Detesto el puerto y su olor a pescado. Tal es así que cuando era chica y me llevaron, lloré hasta que nos pudimos ir! Pero no se podía ir a Mardel y no pasar por tan pintoresco lugar.
Pero más que las barcazas de pescadores y sus colores anaranjados, las chicas quedaron fascinadas por los lobos marinos.
Nos acercamos hasta que prácticamente podíamos tocarlos!!! Ellos muy tranquilos, tirados al sol, con una fiaca atorranta que no se podía creer.
Después de tomarles 50 (así: "sin cuenta") fotos y hasta hacer un video, hice que las chicas se ubicaran al lado de dos lobos en "estado letargo" para tomarles LA FOTO. Entonces a Marina se le ocurrió levantar la mano para señalar a los dos dormilones y se ve que el pobre animalito que estaba más cerca se asustó y levantando la cabeza abrió su enorme boca llena de dientes al tiempo que rugía como el león de la Metro.
Marina se atajó dando un salto y así salió en la foto.
Cuando el susto pasó y después de subir un nivel, Marina preguntó si acaso los lobos serían peligrosos y no había que acercárseles. Ale, muy serena y superada, nos miró y dijo: "Si fueran peligrosos habría algún cartel de prohibido pasar".
En eso la miro y estaba de pie justo al lado de un enorme letrero que rezaba: "No se acerque a los lobos. Animales salvajes".
Fue tan graciosa y evidente la ubicación de Ale precisamente al lado el cartel diciendo justamente que debía haber alguna advertencia, que ni siquiera pude atinar a tomar una foto testimonial del momento.
* La milagrosa virgen de Lourdes: Al llegar a Mar del Plata y antes de visitar el puerto buscamos el restaurante que nos había recomendado nuestro amigo marplatense sin poder hallarlo. Desistimos y dejamos para más adelante esa "preocupación".
Luego comenté que estábamos cerca de la Gruta de la Virgen de Lourdes y podíamos visitarla, pero no tenía la menor idea de dónde era ya que había olvidado el mapa de calles de la ciudad.
En el puerto, mientras estábamos de shopping, Silvia consiguió que alguien le explicara cómo llegar y frente a todas esta buena señora explicó el camino hacia la gruta.
Y ahí partimos.
Mi GPS es bueno, pero evidentemente este camino no era el que yo tomaba tradicionalmente así que no estábamos perdidas pero no encontrábamos el frente de la gruta (porque la indicación nos llevaba simplemente a la parte lateral!!)
En la camioneta Silvia y Marina se preguntaban cómo sería el frente, si habría una capilla o un colegio, mientras yo no dejaba de mirar a uno y otro lado buscando una referencia.
Entonces Ale, descolgadísima del mundo, preguntó: "¿Dónde está el restaurant?" Evidentemente pensaba que "La Gruta" era el nombre del restaurant!!! Ni siquiera advirtió que el lugar recomendado estaba a orillas del mar y ahora estábamos vagando por calles internas.
Finalmente encontramos la gruta, recorrimos el lugar y la virgen produjo dos grandes milagros: el primero fue que mi ciático dejara de molestar, pero el más difícil y trascendental fue que Alejandra encontró solita y nos indicó a todas el lugar en el que habíamos dejado estacionada a Carola!!!!!!!!!!
Muy milagrosa la virgen de Lourdes. Les recomiendo visitarla.
* Sal gruesa para la babosa!!: Pasando Punta Mogotes hallamos el lugar que nos había recomendado nuestra amiga marplatense. El Parador Waikiki se alzaba a orillas del mar en un sitio espectacular. Muy cuidado desde el jardín hasta la arquitectura, nos encantó tener la posibilidad de almorzar allí.
A partir de aquí comienza un relato anónimo, ya que las cuatro decidimos no revelar la identidad de quien resultó involuntariamente involucrada en esta historieta.
Estábamos terminando de comer cuando se acercó una moza y entregó a una de nosotras un papelito. El mensaje en cuestión provenía de una mesa cercana en la que unos 10 cincuentenarios largos celebraban quien sabe qué evento.
El mensaje decía "Llamame. Oscar", junto a un número de celular.
La señorita en cuestión se brotó del odio por la desubicación de los fulanos.
Había distintas opiniones acerca de las respuestas: una quería responderle con un insulto, la otra diciendo que estaba comprometida, otra no responder, en tanto la cuarta quería escribir "0800-geriátrico Llamalos!" (dejo a criterio del lector a quién pertenece cada opinión)
Lo cierto es que este baboso quedó con las ganas y nosotras continuamos nuestro tour como si nada hubiera sucedido.
Aunque es lindo de vez en cuando recibir un halago así, aunque venga de un bagarto, ¿no?
* Todo milagro tiene su fin: Después de recorrer mucho en Mar del Plata, en un día de calor aplastante, iniciamos el regreso. Me sentí súper acompañada, ya que las tres durmieron todo el camino... eso sí: tuvieron la delicadeza de hacerlo por turnos así que siempre tenía algún par de ojos medio entreabiertos que me acompañaban.
Por la tarde hicimos pileta y regresamos temprano, justo para ir a pasear al centro comercial y aprovechar uno de los tres días semanales en que abren los negocios en temporada baja.
Lamentablemente el "efecto virgen de Lourdes" no duró demasiado y Ale no tardó en volver a su GPS tradicional.
Así, por ejemplo, estábamos buscando un negocio en particular cuando Alejandra sugirió ir en cierta dirección argumentando "Nunca fuimos por allá". No sólo habíamos estado sino que nos habíamos detenido cada metro y medio para tomarnos fotos.
Como suelen decir, lo bueno dura poco!! (pero si no, ¿quién iba a divertirnos tanto?)
* La tele ataca!!: Por la noche estábamos planchadas. Habíamos tomado el último turno de cena para tener más tiempo en el centro comercial y después del trajín marplatense, piletero y shoppinero, sólo queríamos acostarnos y dormir, ya que nos esperaría otro día bastante agitado.
En mi habitación había un televisor, que usé poco ya nada ya que durante el día no estábamos en el bungalow y por las noches solía llegar en ese estado y caer rendida en la cama. 
Las chicas no tenían tele frente a la cama, sino del otro lado, en el comedor, separado de la habitación por una repisa de madera con estantes de vidrio.
Cuando se nos cerraban los ojos a todas, Marina declaró "Yo no puedo dormir si antes no miro tele". Se acostó y como ama y señora hizo que Ale diera vuelta el televisor y lo acomodara de modo que pudiera verlo desde la cama.
Silvia también se recostó para ver tele pero fue una misión imposible porque Marina empezó a cambiar de canal una y otra vez sin detenerse en ninguno. Cuando al fin dejó quieto el control remoto, la miramos y dormía profundamente!! No había permanecido despierta ni 5 minutos!!!! Todo ese movimiento para dormirse de inmediato. Eso sí, no había mentido: la tele la hacía dormir!!!
* Cerebros vacantes. Neuronas se necesitan!!: Para el último día ya ninguna de las cuatro tenía sus neuronas bien puestas.
Así, se escucharon cosas como:
- "¿Qué juegos?", tras hablar durante cuatro días de ir al parque de juegos infantiles a tomarnos fotos.
- "¿Qué fotos?", aludiendo a las fotos antes mencionadas.
- "¿Dónde está mi colita del pelooooo?"... y la tenía puesta!!
Evidentemente habíamos logrado tal grado de relajación que lo nuestro ya rozaba la pérdida del raciocinio, así que esa mañana nos dedicamos a sacar las fotos más desopilantes y graciosas de todo el viaje.
Luego, mientras las chicas salieron de caminata con el profe de gimnasia, yo (que gracias al reciente ataque lumbálgico no podía hacerlo) me dediqué a encontrar un regalo para la compañera de trabajo que había cedido su pedido de día posibilitando mi viaje.
Claro que ir de shopping en Cariló un martes en temporada baja es una misión imposible, porque todo estaba cerrado!!!, así que terminé en Pinamar, donde compré unos chocolates y alfajores.
Contenta con mi adquisición regresé a Cariló y guardé las cajas, sólo para darme cuenta que... ya había comprado alfajores para ella!!!!!!!
No funcionaba la memoria, ni el sentido de ubicación, ni razonamiento alguno... como los celulares en ciertas zonas, estaba fuera de servicio!!
* Un médico por aquí!!: Después de una hermosa tarde en la playa de Cariló donde nos aprovechamos de un sitio privado en refacciones para tener sombra y buena playa por el mismo precio (gratarola!!), que también incluyó sesión de fotos modelando (aprovechando lo desierto del lugar), regresamos al hotel y nos despedimos de la pileta.
Marina andaba con tal grado de despiste que en un momento vio aparecer a alguien de bata blanca y pensó "Qué servicio el spa... hasta médicos tiene!!"... sólo para advertir minutos después que se trataba de un huésped que salía de su masaje con la bata blanca de toalla... Ammmmmm!!!
Ese último día decidí tomar un servicio del spa: el masaje con piedras calientes. Lo había contratado en mi estadía anterior y me había parecido tan reconfortante que quise repetirlo.
Esa noche nos habíamos anotado para el primer turno de la cena (para poder acostarnos temprano y encarar descansadas el viaje de regreso) y éramos 4 para bañarnos!! así que Silvia y Ale partieron primero, en tanto Marina se quedó esperando a que mi masaje terminara.
No tenía miedo de perderme, pero era muy oscuro de noche, había que cruzar todo el parque y sin anteojos no veía un pomo!! así que Marina oficiaría de perro de compañía para acompañar a la cieguita al bungalow.
No podemos precisar si fue la larga espera, las velas aromáticas, la falta de compañía o el té verde, pero mientras estaba en medio de mi masaje, Marina se desparramó en una reposera quedando profundamente dormida.
Pero no fue la única papelonera del grupo. Entretanto, en la salita de masajes yo me despertaba con mis propios ronquidos!!!!!
Impresentables ambas!!!
* La flora de Cariló: A las 6 de la matina del miércoles 16 iniciamos el viaje de regreso. Con algunos inconvenientes; niebla primero, luego mucho tráfico, camiones a rabiar... no dejamos de reír ni un momento.
Para distraerse Marina comenzó a leer el mapa de suites y bungalows del hotel. Todas tenían nombres de flores y curiosamente de flores rarísimas, habiendo tantas tradicionales.
De  repente Mari preguntó: "¿Qué flor es la BERGOÑA?" (léase "verg...onia")
Todas comenzamos a reír a carcajadas!! Se trataba de la habitación "begonia"; sólo que nuestra amiga había hecho cierta lectura ideológica.

En fin, disfrutamos un viaje maravilloso y encantador, en deliciosa compañía; pleno de risas y buenos momentos compartidos. Lejos, lo mejor de 2011!! y creo que en eso acordarán también mis tres compañeras.
Confieso que nos pasaron tantas cosas graciosas que queríamos registrar a todas. Y así cada día a la noche nos reuníamos tipo aquelarre a escribir palabras que sirvieran de guía para realizar este relato pormenorizado de nuestro viaje. Seguramente hubo más momentos desopilantes, sólo que ya a la noche los olvidábamos!!!!
Y aún con la guía hay cosas que no recuerdo (y mis compañeras tampoco, así que no sólo a mí me dio el viejazo ¿eh?)
Por ejemplo hay ítems como "Globos: compartido con Silvia" o "Marina durmiendo me sacó a mí" que no tengo la menor idea de qué significan y espero que en algún momento una de las cuatro recupere la lucidez y pueda descifrar el significado de tales anotaciones.
Por ahora este cuento se acabó y e e e eeeeeso fue todo amigos!!!!

4 comentarios:

  1. GENIAL CARY , COMO SIEMPRE , NO NO ME ACUERDO DE ESAS ANOTACIONES , Y YA CONTAREMOS LAS AVENTURAS DEL PROXIMO

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  2. ¡Geniales las imágenes y obviamente, el relato!!! ¡Cómo la gastaste a mi hermana melliza!!! JEJE

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  3. Gracias, chicas!!
    No sabés, Angélica cuánta falta nos hiciste!!!! Eras la única que hubiera podido llegar a acordarse de lugares, fechas, puntos y comas para enriquecer este relato.
    Si hubieras ido seguramente te acordarías de "los globos de Silvia" y "Marina durmiendo" jajajaja
    De las 4 no hacíamos una!!!! ja ja
    Besos!!

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  4. ¡Gracias por tus palabras!!! ¡No sé si ponerme contenta o sentirme un bicho raro!!! JAJAJA Besos!!!

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