sábado, 25 de junio de 2011

UNA HISTORIA POLICIAL: Mi enfrentamiento a los cacos del fondo


Siempre hay un "discursito social" con relación a la delincuencia y sus causas; a que hay que atender a las razones de fondo y la problemática a nivel sociedad y bla bla bla... hasta que te toca protagonizar un hecho violento!!
Ahí el discursito se te va al carajo y lo único que querés es agarrar un bombardero y pasar por encima a ciertas zonas de la ciudad donde sabés que se refugian estos sujetos, aunque paguen justos por pecadores.
Yo era de las que predicaban el famoso discursito social, hasta aquella tarde de agosto de 2008.
Eran alrededor de las 7 y regresaba feliz de ver los cachorros de mi sobrina canina Nube: 8 hermosos perritos, que me habían permitido fotografiarlos toda la tarde!! No veía la hora de poder bajar esas fotos a la compu y ver cómo habían salido.
Curiosamente yo (que nunca me fijo en nada) vi un patrullero en la esquina y me sentí tranquila, como protegida... qué equivocada estaba!!!
Estacioné a Carola frente a mi cochera y abrí la puerta del portón para que salieran mis perros.
En realidad lo que tendría que haber hecho es entrar por la puerta del frente, abrir el paso de la cocina a la cochera (que estaba con llave) y mantener a los perros en la cocina mientras entraba el auto, pero como ese día los planetas malvados se habían alineado, solté los perros primero y me quedé jugando con ellos en la vereda, distraída del mundo, con la carterita de la cámara colgando de mi hombro izquierdo.
Cuando vi a los dos sujetos, no sé si por portación de cara o por su actitud, pero supe que me iban a asaltar.
Doblaron en la esquina y mientras uno se quedaba sentado sobre la moto, el otro se avalanzó sobre mí a arrebatarme la carterita. 
Ustedes podrán pensar "qué coraje!!" tirarse encima de un monumento de mujer como soy yo!! Pero jugó con mi distracción y con el efecto sorpresa. Acto seguido lo tenía encima y sólo atiné a hacer lo que nunca pensé que haría: darle pelea!
Toda la vida había sido de la idea de entregar todo si te asaltaban, pero no sé si fue porque se trataba de mi cámara (tal vez si era una cartera se la arrojaba sin problemas) o mi inconsciencia y la rabia del momento, pero empecé a apretarla con todas mis fuerzas.
No recuerdo si grité. Supongo que no, estaba muda!! y lo único que sí recuerdo es que apreté el botón de alarma de mi control remoto y la bocina comenzó a sonar.
Por supuesto los dos inútiles (los perros) que tenía a mi lado no hicieron nada... Mora le movía la cola al sujeto, en tanto Andy ladraba como loco pero ni siquiera mostraba los dientes!!!
Ahí el tipo empezó a tironear con más fuerza y yo, qué estúpida!!, ni siquiera apunté con mis rodillas a sus partes pudendas o le encajé patadas... era claro que no estaba armado (si no, no hubiera luchado tanto y hubiera mostrado su arma)... supongo que con semejantes 45 que calzo podría haberle amputado un testículo o roto alguna canilla. Pero no, fui una señorita inglesa que sólo tiraba de la carterita con una sola mano. En la otra tenía el celular y las llaves del auto.
Finalmente la correa se soltó y el tipo salió corriendo, subió a la moto y partió con su cómplice.
No puedo explicar la impotencia y la rabia que sentí!!!!!!!!! Y ahí fue cuando todo el mundo salió a la calle. No había nadie mientras peleaba con el tipo en la vereda... todos salieron después!! (Qué bronca!!!)
Tenía tal odio que no pude llamar a la policía y encargué esa tarea a una amiga (pobre!) que tuvo que lidiar con otro tipo de lacras...
Al rato apareció un patrullero perdiendo muuuuchos minutos valiosos boludeando en mi vereda (como si fueran a tomar huellas dactilares en el cordón de la vereda) mientras era probable que los tipos estos ya hubieran vendido mi hermosa cámara.
No era una profesional, pero fue mi primera cámara digital. Tomaba unas fotos preciosas a pesar de sus 3,3 megapíxeles de definición y como si fuera poco, tenía fotos que nunca pude ver!!!
Era imperdonable!!
Lo único que quería era bombardear el barrio Santa Rosa de Lima (por donde se habían escurrido) y que no quedara nadie vivo, ni siquiera para contar cómo fue alguna vez.
Después de media hora pelotudeando en mi vereda, la cana decidió dar una vuelta por el barrio a ver qué veían. ¿Mis esperanzas? Nulas!!
Fui a hacer la denuncia y casi infarto al ver lo que el sumariante escribió de lo que yo le contaba!! (parecía "María llega del campo" cómo hacía que me expresara!!!) Y por último refirió a tres o cuatro maleantes que sabían que se dedicaban a comprar cosas robadas para después comercializarlas... sabían dónde vivían y todo... ¿¿¿entonces por qué los dejaban seguir actuando???
Ay país, país, paísssssssssssss!!!
Sólo me quedaba una posibilidad. 
Tenía una amiga que trabajaba con gente del barrio y seguramente podía llegar a enterarse de algo, porque ahí todos se conocen. Así que le pedí que divulgara que ofrecía recompensa por la cámara.
Así lo hizo. Y por supuesto que trajo noticias!!!
Por lo pronto había una señora a quien esa misma noche le habían ofrecido una cámara fotográfica con las mismas características que la mía (tenía una particularidad: estaba roto el compartimiento de la batería y se zafaba cuando se abría: ella contó que eso le llamó la atención) y sabía quién la tenía.
Decidí dejar a la policía afuera y manejarme por mi cuenta en este mundillo, así que comencé a divulgar lo de la recompensa: $400 (con vistas a subir a 500) por mi camarita.
Esa mañana llamé a todas las FM de cumbia, publiqué avisos en internet y también hice unos panfletos, con la imagen de mi cámara, que pegué en todos los postes de luz de mi barrio hasta el fondo (camino a la villa)
Por mail no tardó en comunicarse gente conmigo. Entre ellos un señor (llamémoslo "Ricardo Príncipe"), que me contó que tenía una cámara igual a la mía, por lo que lamentaba mucho que me la hubieran arrebatado, porque sabía lo buena que era!!
La mujer del barrio confirmó a mi amiga que la cámara se había vendido en $150!!! (no lo podía creer!!!!!) y yo no desistí de mi plan de rescate. Incluso había hablado con un amigo para que él fuera (en su caso) quien hiciera el intercambio con los delincuentes.
Una mañana desperté y cuando salí a la calle todos los panfletos de la recompensa habían sido arrancados... ¿un mensaje mafioso, tal vez?
Fui al vidente galvense a preguntar por el destino de mi tan preciada cámara y él fue terminante: "Dejala ir, porque nunca te reencontrarás con ella".
Pero yo no renunciaba... y así un día recibí un mail de Ricardo Príncipe preguntando si había encontrado mi camarita.
Cuando le respondí que no, me preguntó si acaso no me habría quedado el cargador de baterías, porque a él se le había roto y nunca más lo consiguió.
Ahí se me encendió la lamparita: habían robado mi cámara, pero yo tenía aún el cargador... este Ricardo podía ser el que había comprado mi cámara robada!!!!!!!!!!
Traté de mantener la tranquilidad y le respondí que el cargador estaba junto a la cámara cuando me robaron.
Luego, lo primero que hice fue llevar el cargador a mi oficina. Si entraban a robar a mi casa al menos que no encontraran el resto del botín!! (qué gran idea...)
Busqué a Ricardo Príncipe en la guía. Existía!!
Así que hablé con otra amiga, secretaria de un juzgado penal, y conseguimos una orden de allanamiento en la casa del tal Príncipe.
Estaba feliz con caerle con la policía a este hijo de mil putas que había comprado algo robado, cuando recibí el llamado de otra de mis amigas avisándome que parara todo, que Ricardo Príncipe sí tenía una cámara igual a la mía y desde hacía muchos años!!! Su novio lo conocía y era un hombre de bien!!!
Imaginen mi desesperación en ese momento. No sabía si llamar a mi amiga secretaria, al juez, a la policía... ¿cómo parar el allanamiento a la casa de ese tipo cuyo único delito fue solidarizarse conmigo por mail???
Afortunadamente, como los tiempos de nuestras fuerzas de seguridad no son los normales, logré detener todo a tiempo. El pobre Príncipe jamás se enteró de lo que pudo estar a punto de suceder en su casa (no ha de ser nada agradable que te caiga la policía a revisarte los cajones y revolverte la casa) y yo, amargada, decidí hacer caso al vidente y resignarme a que nunca más aparecería mi Sony cybershot modelo 2000.
Eso sí... por las dudas, jamás entregué el cargador a Ricardo Príncipe... por si acaso!!!!

3 comentarios:

  1. HACE UNOS 16 AÑOS, A NOSOTROS NOS ROBARON EN COSQUIN.HABIAMOS IDO A DAR UNA VUELTA AL CENTRO A LA HORA DE LA SIESTA,ESTACIONAMOS EL AUTO,BAJAMOS Y CAMINAMOS 2 CUADRAS HACIA ADELANTE,VOLVIMOS,Y CAMINAMOS OTRAS DOS CUADRAS PARA ATRAS.COMO MI MARIDO ES UN OBSESIVO CON EL AUTO,HACIA TRES PASOS Y SE DABA VUELTA A MIRAR EL AUTO.NO HABIA UN ALMA EN EL CENTRO!!! CUANDO VOLVIMOS ENCONTRAMOS LA GUANTERA ABIERTA,Y LA CARTERITA QUE HABIA ESCONDIDO BAJO EL ASIENTO NO ESTABA!!! EN LA CARTERA TENIA TODOS LOS DOCUMENTOS Y LA CAMARA DE SACAR FOTOS QUE ME HABIA PRESTADO MI PAPA.FUIMOS DESESPERADOS A LA POLICIA A HACER LA DENUNCIA.LOS POLICIAS NOS DECIAN,QUE TAL VEZ RECUPERARÍAMOS LAS COSAS,SACAN LO QUE LE INTERESA,Y LO OTRO LO TIRAN EN LA PUERTA DE ALGUN NEGOCIO. AL OTRO DIA FUIMOS A LA POLICIA A VER SI HABIA ALGUNA NOVEDAD,Y ENCONTRE LA CARTERA,CON TODOS LOS DOCUMENTOS,SE HABIAN LLEVADO ALGUNAS MONEDAD QUE TENIA Y LA CAMARA DE FOTOS,PERO LOS LADRONES ME DEJARON EL ROLLO DENTRO DE LA CARTERA!!! YO NO LO PODIA CREER...POR LO MENOS PUDE REVELAR LAS FOTOS!!!

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  2. Silvia, tuviste suerte de cruzarte con un "ladrón decente"!! ja ja Mirá que devolverles el rollo... era de buen corazón el muchacho!!
    Y tuvieron la suerte de no estar allí cuando llevaron las cosas, porque es horrible ser arrebatado.
    Muchos dirán "sólo son cosas materiales". Es cierto!! pero son personales!! Hay cosas con las que una tiene una relación más afectiva, de pertenencia!! Eso me pasaba con mi camarita Sony.
    Nunca más volví a sentir eso con otra cámara. Recién ahora me estoy amigando con la Lumix pero a veces pienso que la Nikon que tenía me trajo tantos problemas básicamente porque nunca la quise. Siempre extrañé la anterior...
    Pero es verdad, hoy por hoy, hay que usar el clásico latiguillo de "la saqué barata"... "agradezco que no me mataran", como si no sólo mis propiedades sino también mi vida fuera un bien disponible a merced de estos delincuentes de los que estamos rodeados!!... a lo que hemos llegado!!
    Y sí, soy una "vieja" de 41 años que añora volver a ciertos tiempos en que se podía vivir en paz y de forma despreocupada...

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  3. ¡Impresionante la historia que contaste y sobre todo lo del allanamiento al Sr. que no tenía tu cámara!!!
    Cuando me robaron parte de la zanella 50 cc sentí una impotencia terrible. Aún atada se llevaron el carburador y parte del cebador!!! Se perdió toda la nafta en el piso, pero lo peor fue conseguir el repuesto que nunca resultó de la calidad del original... Por suerte no lidiamos con el ladrón y nos evitamos flor de susto!!!

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