miércoles, 18 de mayo de 2011

HOMENAJE DOBLE: Para las chicas de mayo


Hoy quiero homenajear a dos amigas de mi adolescencia: Fabiana y Mariela. Y no puedo hablar de ellas por separado porque éramos un combo; junto a Lili formábamos un cuarteto que se las traía!!
Las dos están ligadas a los recuerdos de mi edad del pavo y a esa adolescencia tardía que viví después de los 18 años.
A pesar de ser hermanas siempre fueron absolutamente diferentes. Fabi tranquila y callada; Mariela un torbellino de emociones, un cascabelito.

¡Cuánto nos divertíamos! En esa edad en que todo nos hacía tentar, bastaba mirarnos para matarnos de risa.
Podíamos salir o simplemente reunirnos a escuchar música y las carcajadas brotaban a borbotones.
Nunca olvidaré "la previa" de las salidas al boliche; los llamados a la radio para pedir temas; las pizzas y tortas de Fabi; las ocurrencias alocadas de Mariela...
Ibamos al secundario cuando comenzamos a escribir una novela acerca de la vida de las cuatro. Habíamos acordado en una historia y cada una escribía su parte. Abarcaba unos 30 años de amores y desamores; tenía personajes bastante similares a otros reales (por no decir igualitos a los reales!!) y para que terminara en el año que corría (1985/6), la habíamos comenzado en los 50s/60s, lo que nos había obligado a investigar sobre una época que desconocíamos.
No había computadoras, así que escribíamos a mano. Yo reunía las partes y me encargaba de intercalarlas (para no pasar capítulos y capítulos hablando de una sola protagonista) y las pasaba a máquina en la Olivetti portátil. Cada vez que metía la gamba y el papel corrector no alcanzaba, había que romper la hoja y volver a comenzar. ¡Cuánto necesitábamos un procesador de textos!
Si algo le sobraba a esta novela era argumento... lo que finalmente nos jugó en contra. 
Eran tantas las historias en esta trama (excepto el personaje de Fabi, todas teníamos al menos dos matrimonios!) que nos enredamos y jamás la terminamos!!
Todavía la conservo, con partes escritas a máquina, otras a mano. Nunca me voy a deshacer de ella porque representa aquellos tiempos hermosos en que estábamos libres de preocupaciones y sólo queríamos reír.
Más adelante llegaron tiempos de estudios. Mariela y Fabi en Gálvez, yo en Santa Fe, pero eso no impedía que nos viéramos los fines de semana.
Se armó una barrita de amigos y comencé a vivir así una adolescencia tardía.

¿Recuerdan nuestras aventuras a bordo de Raymundo?
Raymundo fue mi primer auto propio, un duna blanco que tenía la capacidad de albergar más gente que el juego del Fiat 600 en lo de Petinatto!!
¡Si habremos arado las calles galvenses con Raymundo!... haciendo "pasaditas" a los candidatos que nos gustaban, con la barra en pleno o bien sólo nosotras, usando el Dunita de diván para las más profundas confesiones.
A bordo de Raymundo llevamos a Mariela a la primera cita (en la plaza de la iglesia) con quien se transformaría años más tarde en su esposo. Después de adoctrinarla todo el camino acerca de no parecer ansiosa y desesperada, salió del auto disparada y casi corrió a su encuentro!!!
Y también fue allí que Fabi confesó su primer noviazgo, con uno de los integrantes de la barra.
Cómo olvidar los tiempos de estudios...  mientras yo me hundía en los libros, mis dos amigas saltando en el mundo de las manualidades exigidas a las estudiantes de magisterio.

¿Te acordás, Fabi de "Tiempo perdido"?  Tiempo perdido era un perro, hecho (si la memoria no me falla) con tapas de frascos de mayonesa (cuando todavía venía en envase de vidrio). La mascota artesanal (ideada por la mente maquiavélica de las profesoras del Calvario) había llevado tanto tiempo de laburo, que justificó absolutamente ser así bautizada.
Nunca olvidaré cuando Mariela comenzó a trabajar como docente y muy ceremoniosa anunció "Chicas, voy a laburar al sur". Ya la imaginábamos dando clases a los pingüinos cuando agregó: "Conseguí un reemplazo en Irigoyen!!" (un pueblo muy cercano a Gálvez).
Tampoco olvidaré nunca el día que nació Ailén, la primera hija de Fabi. Casualmente estaba en Gálvez (debido a mis estudios había perdido el nacimiento de Lety, hija de Mariela, unos meses antes) y todas nos encontramos en el sanatorio.
¡Había tanta gente!... familia, amigos, etc.... faltaba sólo un acomodador para el espectáculo.
Fabi estaba tan dolorida que sólo gritaba "quiero pujar!!!", así que en una fracción de minuto Lili echó a todo el mundo y la dejamos en paz.
Unas horas después lográbamos una foto de las 4 + 2... la familia ya se estaba agrandando!!
Después la vida nos fue llevando por distintos caminos, pero siempre nos mantuvimos en contacto. Unos años más, otros menos, pero siempre cada una al tanto de la vida de las demás.
El año pasado Ailén y Lety cumplieron 15 años. Y no sé si es la edad que me está haciendo más y más sensible, o fue mirar a mis amigas y reconocer "hemos recorrido un largo camino, muchachas", pero me emocionó profundamente verlas. Ese par de reproducciones de sus mamás, ya convertidas en dos hermosas mujeres, viviendo momentos como los que nos unieron en nuestra adolescencia.


Por esto y mucho mucho más, es que hoy "chicas de mayo" (ya que con diferencia de un año ambas nacieron en este mes) quiero decirles que las quiero muchísimo!!!, algo que se siente pero se dice poco y a veces hace falta oír.
Quiero agradecerles infinitamente por cada momento compartido y por cada arruga que sumaron a mi rostro de tanto reír. Deseo que a pesar de las distintas adversidades con las que nos enfrentamos en estos 40 y pico años, nunca dejemos de sonreír y en lo posible, que sigamos haciéndolo juntas!!!!

7 comentarios:

  1. Gracias Cary!!!hermosos recuerdos! cuando damos una vuelta en auto, arando nuevamente las calles galvenses siempre me acuerdo de nuestros paseos,y cuando pasan temas de los 80 mi alma se transporta en el tiempo. aunque confieso que más me gusta pasear por la ruta, alli el horizonte es infinito y permite desplegar sin límites mi imaginación. fabi
    fue una adolescencia hermosa, recuerdo que todos los recreos me mudaba al salón de ustedes a conversar y cuando me toco ir a quinto a mi, descubrí que no me había preocupado por tener otras amigas y descubrí que estaba sola. ¡que tristeza!pero como tiene solución si se tienen ganas pude hacerme de algunas.
    cuantos recuerdos de aquella época, y como las extrañé cuando el cuarteto se disolvió un poco y solo quedó un duo. en fin, la vida nos llevó por distintos caminos pero Dios quiso darnos otra oportunidad. no la perdamos, por favor!
    tiempo perdido murió aproximadamente en el año 2001 cuando después de haber sido adorno de la cama, de arriba del televisor, de haber vivido en un departamento y luego en una casa, de ser juguete y mascota(también babeado por mis tres dulces criaturas)y etc. dio fin a su existencia con la llegada de una nueva mascota, nuestro perro rudo quien luego de juguetear con el y los chicos decidió el destino separar las tapas de mayonesa. que decís me contagio a escribir también?

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  2. ¡Qué hermoso y merecido homenaje!!! A las chicas de mayo las tuve de compañeras en la misma clase, en el profesorado, en el Calvario y me encantó compartir esos lindos momentos con ellas. ¡Ojalá la vida nos mantenga siempre en contacto y aunque no esté tan al tanto de sus vidas, les tengo un gran aprecio y cariño!!! ¡Qué pasen un lindo cumpleaños y no dejen nunca de sonreír!!! Besos

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  3. El cuarteto no está disuelto, Fabi!! Sigue "tocando" y hoy la tecnología nos ayuda a estar más cerca que antes.
    Hay circunstancias en la vida que te hacen tomar distancia: la geografía, los maridos, los hijos, el trabajo, pero las relaciones con buenos cimientos son difíciles de destruir!!
    Espero que al menos terminemos en un mismo geriátrico y aunque estemos sin dientes, nos sigamos riendo juntas!! ja ja

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  4. POSDATA: mi más sentido pésame por la pérdida de Tiempo perdido!

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  5. Bueno CARY! Por fin puedo usar mi pc. Es más fácil sacarse el quini que yo pueda usarla...
    Me encantó este homenaje!!! Qué memoria! Sos una privilegiada!Espero que Dios te la conserve sólo para los momentos inolvidables como fueron los de nuestra querida adolescencia.
    Qué inocentes e ingenuas éramos! Con qué poco nos conformábamos! Así y todo llegamos a ser adultas sanas, felices y llenas de proyectos!
    Justamente, el otro día, en uno de mis desafortunados viajes a Santa Fe me vino a la memoria la novela (a veces ya ni sé que pensar para distraerme)y me pregunté ¿Qué habrá hecho Cary con la novela? Seguro que como también es hija de Pancho Cafaro (Como yo), seguro la guardó! Y justo apareció esta anécdota en el blog, transmisión de pensamientos!!!!
    Cómo nos divertimos escribéndola, buscar en guías telefónicas apellidos, direcciones, etc,etc. Mataba las siestas del verano escribiendo, mi gran pasión.
    Bueno Cary, gracias por tanto cariño, que ya sabés es recíproco y si vas a tocar el piano en el geriátrico voy con vos y canto. Total todos son sordos, a quién le importa si desafino? Nos vemos!Mariela

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  6. Cary,
    me matoooo tu permanenteeeee. Genial!!!!!!! y el recuerdo de Raimundoooo! Gracias por el recuerdo, me encanto ver a las chicas. Besos!

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  7. Definitivamente, Mariela, somos hijitas de Don Pancho ja ja (para las que no son de Gálvez, era un ciruja galvense bastante mugriento que juntaba de todooooo, como nosotras dos jajaja)
    ¿Cómo no voy a guardar esa novela? si es una reliquia!!
    Es verdad que buscábamos los apellidos en la guía, qué aparatos!!
    Tendrías que seguir escribiendo, Mariela, porque lo hacías muy bien!!!
    Espero al menos cantar en el geriátrico... creo que ya ahora olvidé cómo se tocaba el piano.
    Besos!!

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