martes, 26 de abril de 2011

UN VIAJE PERRO: qué difícil es partir!!!


Si van siguiendo el blog sabrán que entre el año pasado y éste hubo una serie de hechos desgastantes que me dejaron sin vacaciones ni descanso.
Como si fuera poco comencé el año con una psicosis vecinal por la inseguridad que me llevó a instalar una alarma comunitaria y unas 10 cerraduras dentro de mi casa, lo que me hizo vivir en una especie de "panic room" al estilo Jodie Foster.
Y como guindita en la torta... las ratas!!
En fin... necesitaba un descanso y eso sumado a la idea de hacer un viaje con mis amigas ochentosas al mejor estilo Thelma y Louise, hizo que en febrero reservara una casa para las cuatro en Villa General Belgrano.
Finalmente, por distintas circunstancias, de cuatro quedamos dos más los figurines de siempre: mis hijitos Andy y Mora. A quien Dios no le da hijos el diablo le da perros... lo cierto es que la única diferencia entre hijos humanos e hijos caninos es que estos últimos son aceptados en pocos lugares, en tanto a los primeros hay que soportarlos en cualquier lado.
En 2005 descubrí la Villa y lugares soñados donde mis canes podían disfrutar una libertad de la que no gozaban el resto del año.
Claro está que no todos los lugares admiten mascotas, por lo que viví verdaderas peregrinaciones hasta conseguir alojamiento para los tres.
Incluso hubo algunos lugares que en principio aceptaban hospedarlos, pero más adelante desistieron... como dice mi sobrina: tal vez eso fue después de conocer a Andy y Mora!!
Lo cierto es que esta vez también fue bastante complicado encontrar la casa perfecta, donde ni siquiera los vecinos pudieran protestar contra la presencia de animales (como sucedía en los complejos de cabañas) y ahí partimos, junto a Ale (kamikaze si las hay!! para compartir días con la jauría)
Debo reconocer que para ser fiel a mi naturaleza, este viaje fue mal parido y millones de inconvenientes se presentaron hasta el mismo día de la salida.
El lunes lavé el auto para que esté en condiciones. Pues el martes comenzó a diluviar... y siguió el miércoles... toooodo el día!!
Con la rata en el lavarropas, me vi obligada a llevar ropa a lavar a lo de mi vieja. Para la noche del martes su living era un gran conventillo y todos transpirábamos con el fuego del hogar encendido y marchando a todo trapo. Aún así nada secaba...
Y después poner la camioneta en condiciones... como no hacía mucho que le había hecho un service, sólo atiné a controlar aceite y agua. Así que la llevé a la estación de servicio YPF y después de cargar nafta pedí que lo revisaran. Entonces me dicen que el agua estaba bien pero le faltaba medio litro de aceite. Siempre uso la de YPF pero justo en el último cambio de aceite le habían puesto Shell, así que me mandó a un lubricentro. Bajo lluvia llego y cuando pido esa marca me dicen que no tenían, que fuera a la Shell (elemental, Watson!!) Para el tercer intento, encontré aceite... tres tipos!! Y ahí viene la pregunta tan temida: "¿cuál?".
Detesto cuando me hacen preguntas técnicas que no entiendo. ¿Por qué tendría que saber yo de mecánica?... encima el puto mecánico no había puesto más detalles en el cartoncito.
Hice ta-te-ti y elegí una, la más simple de todas.
Cuando voy a pagar se les tilda la tickeadora... tras media hora de espera, al fin pago y al salir me espera un empleado para decirme que al auto le faltaba agua. "Ponele!!", fue mi ácida respuesta. Entonces ahí me pregunta: ¿destilada o verde?... y qué sé yo qué fucking agua le va al auto!??... yo le hubiera puesto de la canilla!!!!
Finalmente le puso verde y antes que volver con la perra tickeadora, le pagué ahí nomás y huí.
Para la noche se me dio por conectarme a internet y... oh surprise!!... no podía!
Al contabilizar el décimo noveno intento, decidí comunicarme con Arnet.
No sé si a ustedes les pasará lo mismo, pero ¿alguna vez obtuvieron ayuda de una mesa de ayuda? Yo jamás!!
Como decía un amigo, me atendió una ameba... a cada pregunta que yo hacía no respondía, sino que ponía la musiquita y pedía "espere, por favor". Yo podía imaginarla hojeando desesperada el manual de instrucciones!! Y cuando volvía a cazar el tubo, como si fuera una grabación repetía: "gracias por esperar".
Entre los "espere" y los "gracias por esperar" pasé una hora al teléfono, alternando con preguntas técnicas sobre el programa de instalación... volviendo a lo que me preguntaba en la estación de servicio: ¿¿¿Por qué yo estoy obligada a conocer detalles técnicos??? Se supone que son una mesa de ayuda. No pregunten cosas como si fuera un ingeniero en sistemas!!!!!!!!
Finalmente concluyó que mi módem no funcionaba y alegremente anunció que me enviarían por correo uno nuevo. ¿Cuándo?... fecha incierta, pero definitivamente no lo tendría para el viaje.
Para la noche, cargando los bártulos en medio de la lluvia y transpirando odio, recurrí a San Clonazepam para poder dormir tranquila... los había olvidado en mi casa!!!!!!
Con rabia fui a la cama y al menos hasta las 4 de la mañana dormí. Me dije "mañana será otro día"...
Y así fue. Otro día... de merde!!!!!
Era tal la neblina que apenas se veía la trompa del auto.
Si bien partimos a las 7 (una hora más tarde del horario al que tenía pensado salir), era como viajar en una cápsula espacial a través de la vía láctea... no veíamos un carajo!!!
Con los nervios de punta, opté por detenerme en el primer pueblo del camino: López.
Evidentemente mi idea no era tan original, porque la entrada estaba minada de camiones en espera de que se levantara tanta bruma.
Nos detuvimos en la calle principal a esperar. Los pocos residentes que recién amanecían nos miraban como bichos raros preguntándose quiénes eran las forasteras en cuestión... pero nadie podría sospechar algo malo de nosotras, ya que en un auto cargado de porquerías y con dos perros atrás, ningún ser humano se atrevería a tirárselas de espía o incógnito por ahí.
Media hora más tarde, cuando aclaró, volvimos a la ruta.
A las 10 ya habíamos tomado nuevamente envión, la neblina se había disipado casi por completo y comenzaba a parecer un viaje normal... hasta que la policía caminera cordobesa, contribuyendo al caos general, cortó la ruta por la neblina.
La niebla ya era historia, pero estos buenos señores comenzaron a amontonarnos en la banquina esperando tal vez que la gracia divina nos permitiera salir.


Cuando éramos un número suficiente de pelotudos esperando que se levantara el absurdo corte, nos largaron a todos, no sin antes liberar a los camioneros, de a 5 juntos, cosa que se hiciera aún más complicado avanzar en la ruta sobrepasándolos.
Más verde de bronca que el agüita que habían puesto en mi motor, emprendí camino otra vez.
Por supuesto que lejos estábamos de llegar a destino antes de las 13, hora en que cerraba la inmobiliaria.
Al mediodía y en Alta Gracia, decidí llamar para avisar, esperando poder coordinar otra cosa o de lo contrario hasta las 5 de la tarde estaríamos boyando por las calles de VGB, con hambre, cansancio, ganas de pishar y dos perros ansiosos por pisar tierra!!
Nos detuvimos en la banquina y advertí que no tenía el teléfono de la inmobiliaria en el celular. Pero había sido tan astuta que tenía impresos los mails que habíamos intercambiado con el encargado.... eso sí, en la valija!!... valija que estaba debajo de las cuchas de los perros... con los perros adentro!!!!
Bajé a Andy, quité la cucha, luego la sábana que cubría el equipaje y abrí la valija. Al menos estaba a mano, en un bolsillo interior y sólo con meter la mano la saqué.
Ahí comprobé con horror que en ningún lado aparecía el teléfono.
Sin internet, guía ni nada que se le pareciera, tenía que recurrir a algún humano conectado que me buscara por google el dato.
¿Y quién mejor que Laura?... conectada casi siempre, al toque me enviaría el dato.
Envié tres mensajes, más un par de llamados y nadaaaaaaa.
Comenzaba a subir mi presión casi al mismo tiempo que calentaba el sol, dejando lejos la tormenta con la que habíamos salido temprano.
La segunda opción fue Angélica. Afortunadamente estaba y en pocos minutos teníamos el número telefónico.
Llamé y acordaron esperarnos media hora más... habría que meter pata en la medida de lo posible, para llegar a la 1 y media. Ya habíamos perdido demasiado tiempo!!!
Llegamos a la 1 y cuarto de la tarde. Y como buena necia estuve siempre convencida que la inmobiliaria quedaba frente a la plaza. Llegamos ahí y la que allí estaba era otra!!!!!
Nerviosa por el tiempo que seguíamos perdiendo, pregunté a una pomelito (de las que vestidas de amarillo dirigen el caótico tráfico de la Villa). Me indicó la dirección correcta. Habíamos pasado frente a la inmobiliaria al entrar!!!!
Volvimos sobre nuestros pasos y a escasos minutos de cumplirse el horario tope, llegamos al fin!!!!!!!!
A partir de que estampé la firma en el contrato de locación de la casa este infortunado viaje cambiaría por completo... (Continuará)

3 comentarios:

  1. jajajajajajaja geniallllllllllll este post!!!!!!!

    Aunque... ay Diosssssssssssssss!!!!!!!!!!! leo todo esto y se me paran los pelos!!!

    Teniendo en cuenta que sabia la mitad de los hechos, ahora mas que nunca me alegraaaaaaaa que les haya ido tan lindo en el viaje!!!!!

    Ese dia los astros no estaban alineados!! Jamas dejo el celu en bolso cuando estoy en el gimnasio: JAMAS!!!! Pero ese dia, Jueves Santo, dije: hoy no trabajo, es feriado... la unica que podia mensajearme a la mañana eras vos, Cary, y estabas de viaje, quiennnnnnnn me va a llamar??? Y pensando en unas horitas de desenchufe tecnologico deje el celu en el vestuario del gimnasio... cuando vi las llamadas ??? (porque mensaje no me llego ninguno) tres horas mas tarde cuando me iba a casa, porque si... me tome el tiempo para darle con toda la paz que diariamente no tengo a las rutinas!!!!!!!! ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy

    Que suerte que Angelica estaba!!!! Porque encima cuando devolvi tus llamadas no logre comunicarme! jajajaja

    Me rio ahora, pero no quiero pensar el ataque que has tenido en ese momento!!!!!!

    Mi moraleja en este punto es: tengo razon cuando digo que no tengo que dejar el celu porque seguro que ese dia pasa algo!

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  2. REALMENTE FABULOSO LEER ESTO , PERO CAOTICO DEBE HABER SIDO VIVIRLO , UNO TRAS OTROI TODOS LOS INFORTUNIOS QUE TE SUCEDIERON , PERO AL FIN EL VIAJE FUE HERMOSO Y LO PASARON BARBARO -MARINA-

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  3. ¡Genial el relato!!! ¡Contado así parece estar viviéndolo contigo!!!
    ¡Sólo el que organiza un viaje desde cero puede entenderte!!!
    ¡Me alegro muchísimo que a pesar de todos los problemas, pudieron volver sanas y salvas y llenas de alegría!!! ¡El cansancio y el estrés espero pasen pronto!!!
    ¡Quiero saber más!!! Espero la continuación...
    Ale me contó, pero adoro los detalles minuciosos

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