martes, 28 de diciembre de 2010

YA TERMINA 2010... ¿no les parece increíble?

Hoy es 28 de diciembre, día de los inocentes,  una fecha que conmemora un hecho violento de una crueldad absoluta -pero por esas cuestiones de la vida terminó siendo el día de las bromas grotescas y los inocentes niñitos asesinados pasaron a convertirse en los ingenuos que caen en chistes pesados- me dispongo a reflexionar acerca del año que está a punto de terminar.
Es la magia de los tiempos modernos... y en Argentina en ese sentido, somos maestros del absurdo, lo que quedó demostrado con la reorganización de feriados que hizo este último año nuestra señora PresidentA.
Pero bueno, no perdamos el foco... la idea es hablar acerca del fin de año.
Tenía muchas esperanzas en 2010, pero francamente fue un año de mierda. No, me corrijo, UN AÑO DE MIERRRRRRRRDA!!!!!
Para que no me tilden de quejosa, comenzaré por destacar las pocas cosas buenas que tuvo este año:
* mi vieja salió de la cama y volvió a subir al auto por primera vez en 4 años;
* me reencontré con mis amigas del secundario;
* terminé la remodelación de mi casa;
* encontré al fin una terapeuta que vale la pena;
* fue nombrada administradora de las páginas más visitadas de Gálvez;
* asistí a cinco fiestas inolvidables (dos cumples de 15, un casamiento, un centenario y un revival)
Ahora bien, si vamos a enumerar las razones por las que considero que éste fue un año de mierda, tenemos varias:
* Salud: hemorragias, una intervención, ciático, alergias, otras "hemo" (rroides), una rodilla hecha pelota, contracciones como si estuviera pariendo cada mes y la enfermedad de dos personas muy allegadas que me afectaron tanto como si fueran propias.
* Proyectos: una obra que tenía que terminar en 45 días y concluyó en 7 meses, una inmadura e inepta arquitecta, todos los dimes y diretes con esos gremios tan agradables para tratar, y la reconstrucción de todo lo que estaba mal hecho (al menos lo que se pudo arreglar)
* Fotografía: mi cámara Nikon ooooootra vez en el service y como guindita en la torta, mi Sony me regaló un cortocircuito en esta navidad!!
* Dinero: terminé hasta el último de los ahorros, con el agravante del robo de los 3600 pesos que tenía apartados para pagar al herrero.
* Aspecto afectivo: mmmmmmm mejor ni tocar el tema!!!
* Trabajo: sigo sin efectivizarme en el cargo, trabajando como burro 9 horas por día.
Basta una simple aplicación de conceptos contables para ver que el saldo de este año es deficitario!!!
No recuerdo cuál fue el último año bueno de estos últimos... tal vez el 2000 o 2001, siendo muuuy generosa. Lo cierto es que cada año que pasa espero que el próximo sea mejor y no, llega uno que es más bosta que el anterior... y así se va pasando la vida, esperando nomás.
Así que al 2011 no le meteré presión de que sea mejor que el 2010. Le diré: sé libre, como los pájaros en la primavera, literalmente hablando... es decir, si tenés ganas de seguir defecando sobre mi cabeza, hacelo!!, si querés picotearme el bocho, también!!... y si por ahí se te da de acercarte y alegrarme un poco la vida con tu canto, bienvenido sea!!
Después de todo, un año pasa volando (y a medida que se siguen acumulando dígitos a los numeritos de nuestra edad, parece que volaran más rápido los ladinos!!) y cuando acuerde llegará 2012 que podrá ser mejor o peor, pero nunca igual.
Así que 2010, esta vez no te correré para que te vayas (como lo hice con 2009) porque estoy demasiado agotada y hace calor!!; y 2011, te lo digo nuevamente: estoy entregada!!, así que me resigno a lo que te venga en ganas disponer en tus 365 días.
En este 2011 no haré planes, si las cosas salen bien y si no, saldrán con fritas!! A una señora de casi 41 no la van a amedrentar!!!!!

martes, 21 de diciembre de 2010

CARTITAS A PAPÁ NOEL: Jo Jo Jo las pel...ículas!!!

El año pasado propuse como consigna pedir a Papá Noel todas aquellas cosas que el dinero no puede comprar y realmente leí cartitas muy originales!!!!
Este año nuevamente propongo ese ejercicio de dar rienda suelta a nuestra imaginación y volcar en el teclado todo lo que se nos ocurra, material o inmaterial, posible o casi irrealizable, con un adicional: se aceptan reclamos por lo que no nos trajo el año pasado!!!!
Como para muestra basta un botón, aquí les dejo mi cartita que comienza así:

Viejo panzón y desagradable
Te puede llegar a resultar ofensivo el encabezamiento de esta carta, pero después del fracaso de los pedidos que te hice en los últimos 30 años (la última vez que me trajiste algo que quería fue una muñeca que lloraba cuando le quitaba el chupete), considero que no tendría que asombrarte que ya comience a sonar un poquito descreída...
Hagamos un repaso del 2009:
* Te pedí un hijo y no sólo no me lo diste sino que fuiste tan perverso y ruín que hiciste que el único modo de solucionar mi problema ovárico fuera colocándome un diu. Tu mezquindad no tiene nombre!!
* Te pedí un compañero, no para casarme ni convivir, sino compartir ciertos momentos y hacer que por ahí pueda relajarme y sentir que el peso del carro es compartido o llevado por otro. Me mandaste cada esperpento!!!!... locos, viejos  o casados parece que es mi target. Sin palabras...
* Por último, te pedí voluntad para bajar de peso. No sólo no recibí ni una pizca para ponerme a dieta, sino que llego a fin de año sin voluntad para NADA!! Ni siquiera para subir a la balanza y ver cuántos kilos más acusa. Eso es de gordo resentido!!! como vos no podés adelgazar no querés que nadie lo logre, ¿eh?

Visto y considerando que sos un viejo sorete, este año se terminaron los deseos inmateriales y voy a prenderme en la onda consumista a ver si me va mejor.
* Quiero ganar el quini 6 como único apostador con aciertos y que justo un día antes del sorteo se hubiera derogado el impuesto al juego para poder recibir todo sin restricciones.
* Quiero SALUD, porque sin ella es imposible disfrutar ninguna de las cosas que pediré a continuación.
* Quiero un par de piernas nuevas para mi vieja y que una luz cegadora o un disparo de nieve (como canta Silvio Rodríguez) la intercepten, cambiando su mentalidad por otra "bucayzada" (entendiste lo que te quiero decir, ¿no?... onda Bucay... no más nanas, ni quejas, ni chantajes emocionales, ni persecuciones... que disfrute vivir su vida y no pretenda absorber la mía!!)
* Quiero presentar la renuncia el mismo día que cobre y cantar las cuarenta a unos cuantos antes de irme.
* Ese día también quiero firmar todos los papeles para donar mi parte del negocio a mi hermano y que se termine toda esa cuestión familiar.
* Quiero internarme en un spa siendo la única paciente, junto a mis canes, para que me atienda un cuerpo interdisciplinario de al menos 20 personas. Sólo salir cuando sea una DIOSA, aunque eso lleve un par de años o más.
* Entonces quiero comprar una avioneta privada con asientos bien anchos y hasta cama incluida y comenzar a recorrer el mundo, junto a mis perros y ocasionalmente algún/a amigo/a colado/a.
* Quiero vivir un poco en cada lugar, lo que incluye países en serio, en los que la puntualidad, la seguridad y la limpieza sean moneda corriente.
* Quiero poder andar tranquila por cualquier lado sin estar desconfiando de todo el mundo y tener una casa sin rejas ni protección, con un amplio jardin delantero en el que pueda sembrar las flores que quiera sin temor a que me las roben.
* Quiero conseguir nuevamente una cámara que sea mi alma gemela (como la vieja Sony que me robaron) y poder recorrer el mundo registrando cada minuto y cada lugar, para después armar fotolibros con mis imágenes.
* Quiero escribir y publicar lo que escribo. Mi cabeza explota de ideas que por falta de tiempo no termino de plasmar. Y quiero que el mundo lea lo que escribo!!
* Tendría unas cuantas cosas más que pedirte para amigos, familia, animales y humanidad en general, pero voy a respetar el sentido de la carta y seré lo más egoísta posible.
* Por último quiero pedirte inmortalidad para Andy y Mora. Que nunca tenga que pasar por el dolor de perderlos. O bien te pido algo mejor: que la muerte lleve 3 x 1 y nos vayamos juntos.
Sé que es mucho, pero me parece que lo merezco por el cobro retroactivo de tantas decepciones.
Me dirás  que si dejás toda esa carga en mi casa tal vez el trineo se te desbalancee para pegar la vuelta para el Polo Norte.
Es cierto. Te ofrezco entonces que hagamos un trueque. Vos me dejás mis regalos y a cambio te llevás al menos 50 de los kilos que tengo de más, el peso de mi conciencia, mis amarguras, mis quejas, toda la tristeza, el resentimiento y las frustraciones.
Si después de cargar así tu trineo los pobres renos arrancan, terminaré por creer que los falopeás para que vuelen!!!!
Bue, por el momento no recuerdo nada más... ah sí!!... la presente tiene carácter de intimación.
Será justicia

Dra. C.B.

Ahora espero que ustedes se atrevan a enfrentar al barrigón!!!!!!

domingo, 19 de diciembre de 2010

LA FIESTA OCHENTOSA: Ya no estoy pá esos trotes!!!

Con algunos contratiempos y apurones llegamos finalmente a la fiesta ochentosa. Y ya saben cuántas reservas tenía al respecto. Fundamentalmente por la cantidad de recuerdos de mi horrible adolescencia que me traería volver a entrar al boliche.
Fui a la peluquería tratando de lucir mejor, pero para la hora de irme mi cabeza era una completa sopa (benditas hormonas!!) y una ensalada de rulos mojados caía sobre mi cara.
Llegué y gracias al cielo pude estacionar a pocos metros de la entrada. Antes de bajar repetía mentalmente: "No será como antes... sos un adulto... sos un adulto... vas a ir desde otro lugar".
Respiré hondo y bajé. Efectivamente era así, ya no era una pendeja insegura que esperaba que la sacaran a bailar sino una mujer adulta que formaba parte de la organización del evento.
La primera decepción del día fue el clima. Llovía como si fuera la última vez. Sólo paró por unas pocas horas, pero el diluvio volvía una y otra vez.
La segunda decepción fue entrar al boliche. Creo que la última vez que había ido era en 1993 y todo se veía tan diferente!!! Poco que ver con las súper decoraciones que tenía en la época ochentosa, ni con los juegos de luces que nos deslumbraban... pensé que iba a morir de la emoción al traspasar la puerta de entrada. En cambio sólo vi un lugar extraño, como si nunca antes hubiera entrado.
Lo mismo me ocurrió con las personas. Eran los mismos que salían a bailar en la época que frecuentábamos el boliche, pero entre esas caras sólo veía extraños en la oscuridad. Recién los conocí al mirar detenidamente las fotos!!! (y aclaro que llevé los anteojos!!)
Y el calor... asfixiante!! Siempre ese boliche fue caliente, sólo que entonces no tenía las hormonas revoltosas como ahora y no sudaba como un camionero en un día de verano.
Del peinado de peluquería no quedaba nada y mi cabeza parecía un plumero mojado... impresentable!!
Y sordera total!!... adoro la música que pasaban pero no podía escuchar una palabra de la gente que me hablaba. Comencé a decir a todo que sí como esos perritos de cabeza móvil que solían ponerse en las lunetas traseras de los autos.
Como a mi maldita cámara Nikon nuevamente se le ocurrió descomponerse para un evento, tuve que pedir una prestada y no me hallaba con la maquinita.
Comencé tomando fotos a todos los presentes, hasta que tuve un "principio de asfixia" y me tuve que apoyar en una pared para no caer desmayada!!! El aire frío de la entrada me devolvió a la vida. Claro que a la vereda no podía salir porque seguía lloviendo como en tiempos de Noé.
Sobrevino un problema más: el dvd con las fotos de la página grabadas (sí, ése en el que había trabajado tanto, renombrando más de dos mil fotos) no podía ser leído!!! Lo había probado antes de entregarlo!!!!!!!!! No podía creer mi maldita suerte...
Finalmente llevaron un nuevo aparato y las fotos salieron en pantalla gigante. Pero ¿habrá sido impresión mía o siempre pasaban las mismas?... mejor ni averiguarlo!!
En un momento me sentí muy mal y entonces me di cuenta que... bingo!! había comenzado a menstruar nuevamente!... seguro a causa de tanta tensión nerviosa.
Ahí comencé a perder sensibilidad en mis pies. No uso tacos altos, pero todo el tiempo de pie era demasiado para mi peso y mis pobres várices.
Entonces me fui a la boletería, donde al menos tenía una butaca con un asiento de unos 20 cm. de diámetro donde sentarme. Al menos dejé de tener calor.
Comencé a ver las caras de las personas que se retiraban. Se los veía felices pero terminados... dos de cada tres mujeres aseguraban no sentir los pies y eso me hizo sentir reconfortada porque no era la única.
Para las 5 de la mañana se me ocurrió revisar mi celular y encontré dos llamadas perdidas de mi mamá. Me asusté muchísimo y nerviosa consulté el correo de voz.
Allí me decía desesperada que le hablara, que había escuchado tantas ambulancias... que por supuesto, "María catástrofe" como es, había imaginado que yo había tenido un accidente.
Entonces devuelvo el llamado con tanta precisión que justo cuando mi vieja atiende el teléfono comienza a sonar el tema "Pensé que se trataba de cieguitos" de los Twist, que comienza con el sonido de una sirena!!!!!
Pasado el susto inicial, por primera vez hice caso a mi pobre madre y le dije "ya voy!!".
Reuní el penúltimo aliento que me quedaba y con las últimas fuerzas que le quedaban a mi pobre y maltrecho cuerpo cuarentón, caminé hasta el auto. Por poco no llego!! Me dolían tanto los pies que apenas podía apoyarlos en los pedales!!!
Había perdido la sensibilidad en la planta de los pies. Los puse en remojo pero ni el agua podía percibir!
A las 6 caí rendida en la cama, pero estaba tan acelerada que no lograba conciliar el sueño. Ahí debí clavarme un clonazepam, pero pensar en levantarme nuevamente a buscarlo y ¡caminar! era demasiado para esta pseudo lisiada.
Sólo dormí un par de horas y a las 9 ya estaba en pie... cosas de viejo!!
Entonces sobrevino una "crisis intestinal", como tenía en mis peores épocas de facultad, por los nervios del examen.
Como dijo una vez mi profesor de filosofía del derecho: "Digamos, Carina, que llegó hasta ahí; al mínimo aceptable" (así me sentía ahora, con un "aprobado" a regañadientes)
A punto de cumplirse 24 horas de la fiesta ochentosa, sigo sin sentir mis pies, con pronóstico reservado. En el transcurso de la semana se dilucidará si recuperaré o no la motricidad.
Con respecto a una nueva fiesta, hago propias las palabras de un viejo entrerriano, quien había trabajado tanto para el centenario del pueblo, que exclamó agotado: "No me agarran más para otro centenario!!!"

viernes, 17 de diciembre de 2010

BORRACHERAS ERAN LAS DE ANTES!!

Ayer finalmente, tras 230 días de padecimientos y contratiempos, pude oficialmente dar por concluida la obra en mi casa.
No más polvo, barro, albañiles orinadores, plantas destruidas, plomeros descuidados ni escombros en la vereda. Terminó. Fin. The end.
Un hecho como ése y un día como el que pasé ayer merecían una celebración y lo único que se me cruzó por la cabeza (en esta era en la que trato de salir de casa lo menos posible) fue comprarme un par de birras y ponerlas a enfriar desde temprano en el freezer.
Junté cada moneda que me quedaba suelta en casa (porque quedé con una mano atrás y la otra adelante, pidiendo limosna) y me compré una bandejita de sandwiches. Y me dispuse a celebrar.
Estaba tan cansada que ni fuerzas para masticar los sandwichitos de pan de miga, tenía!!! y ni hablar de la cerveza... a duras penas llegué a terminar la primera, que se me cerraban los ojos. Y eso que era chopp, que es más liviano!!
Hoy me levanté con la resaca de mi vida... la cabeza se me partía y una pierna tenía que pedir permiso a la otra para dar el primer paso!!!
Definitivamente junto a la resistencia nocturna he perdido también la capacidad de ser bebedora social. Tal es así que ni siquiera proponiéndomelo me puedo emborrachar!!!
He tenido pocas borracheras en mi vida, por no decir ninguna... sí me he puesto súper alegre (porque gracias al cielo soy de esas bebedoras que se ponen jocosas, y no de las de especie violenta!!) y sólo una vez me pasó de no recordar cómo cornos regresé a mi casa. ¿Volví a casa o iba a dormir a casa de alguien?
No sé, no tengo memorias de esa noche. Fue cuando en la secundaria hicimos la despedida de los chicos de quinto año. Fiesta de disfraces. Yo usaba un kimono auténtico que me había prestado una amiga de mi vieja, vestida a lo geisha... con un cartelito que decía "una japonesita híbrida", ya que (a excepción de los luchadores de sumo) japoneses gordos nunca vi...
Tomé tanto chopp esa noche que sólo recuerdo haber llegado a la fiesta. Nada más.
(((Si alguien tiene una pista de qué o con quién me fui esa noche, por favor me envía un mensajito privado)))
La otra oportunidad en que tomé muchísimo fue en mi "fiesta de 15", es decir la que me mandé cuando cumplí los 36. Perdí la cuenta de los lisos que me serví, pero ahí no sólo recuerdo cada minuto de la noche sino que también me atreví a conducir por autopista y circunvalación, transportando a dos inocentes amigos hasta casa.
(Menos mal que no eran tiempos de test de alcoholemia)
Y también recuerdo episodios poco afortunados que viví como consecuencia de probar nuevos sabores cerveceros. Ahí no fue la cantidad sino la calidad.
Cuando comencé a vacacionar en Villa General Belgrano, me fascinó encontrar tantas marcas y variedades de cerveza artesanal. Así que en cada viaje traía algunas para probar.
Claro que cuando no se es bebedora frecuente y sólo de vez en cuando se toma algún liso o un liviano chopp Brahma, la cosa cambia y puede tornarse peligrosa.
Una noche, abrí la heladera y vi una botellita (que ni siquiera alcanzaba el litro) que me miraba desde el estante y me decía: "tomame... tomame"
Poseída por el espíritu de la cebada, la abrí y estaba tan rica (y encima la tomé con sed) que casi no la saboreé y la terminé a los pocos minutos.
Comencé entonces a sentir la rotación del planeta y todos esos movimientos imperceptibles para alguien sobrio.
Quise levantarme de la silla, pero parecía que mi trasero se había hecho yunque y tiraba para el piso.
Andy y Mora me miraban porque (pobrecitos) tenían hambre y yo tenía toda la intención de darles de comer, pero el cuerpo no me respondía. Entonces les decía (con la lengua trabada): "Espeddden un poquito... mamá yaaaa se vaaa a levantaddd". Y probaba otra vez y las piernas no me sostenían, cayendo pesadamente en la silla nuevamente.
"Tengan pacienciaaa... mami ya les va a dar de comeeeeeer".
Estuve así hasta que pude pararme en mis piernas y agarrándome de los muebles llegar hasta los comederos.
Desde luego después me fui a dormir la mona y desperté con una resaca como si hubiera tomado un barril entero!!!!
Sintetizando, mi respuesta actual al alcohol es una pauta más que me indica que he envejecido... que ya el cuerpo no se la banca como antes y que hoy por hoy la mejor forma que puedo tener de celebrar es.......... dormir una buena siestaaaaaaaaa!!!!!!

martes, 7 de diciembre de 2010

DICIEMBRE: el mes 13

Cada año me pasa lo mismo y a pesar de organizarme, hacer cosas hasta con 11 meses de anticipación, llega el mes 12 y parece que todo hubiera quedado pendiente para último momento y de verdad llego a sentir que diciembre vale por dos, que es el mes 13 (de yetaaaaaaa!!!)
No importa lo que hayas hecho el resto del año porque aún en los años más descansados, diciembre se hace sentir. Por ser el último tal vez, o bien porque tiene la carga doble de ser el que cierra el período anual y tiene la celebración de las fiestas de navidad y fin de año!!
Me pregunto por qué tenían que ubicar la navidad estratégicamente una semana antes del año nuevo, si ni siquiera Jesús nació en esa fecha... ¿quién fue el nabo que juntó dos celebraciones importantes en menos de 15 días?
Lo cierto es que a esta altura de mi vida diciembre me pesa, mucho...
Estoy tan agotada que hasta para el ocio tengo excusas.
Años atrás solía organizar despedida tras despedida: con compañeros de trabajo, con vecinos, con amigos y compañeros de estudio. Era maravilloso vivir de evento en evento y de brindis en brindis, con la casa llena de gente, música y color. Más adelante pasé a hacer fiestas multitudinarias... ah, ¿no se conocen?... ella es amiga de la infancia y él compañero de trabajo, aquella su esposa y el otro es mi profesor de gimnasia!... promoviendo la sociabilidad y procurando que se agote el festejo en UNA instancia.
Hoy por hoy creo que no tengo fuerzas ni para levantar la copa y brindar, aunque guste de la cervecita santafesina bien helada. Y menos aún de salir!!... no me saquen de mi cuevaaaaaaaa!!!!! Eso de prepararse, vestirse, maquillarse y abandonar mi aire fresco de split de casa para ir hacia ambientes de quién sabe qué temperaturas, no me seduce en absoluto.
Sí, tal vez eso también tenga que ver... vivir en el puto hemisferio sur hace que encima del agotamiento de fin de año, la carga laboral, las fiestas y las pre vacaciones, estemos comenzando el verano!!
Verano inmundo santafesino, que sólo puede gustarle a quien no transpira todo el tiempo cual catarata como yo, al que no se pone colorado (con tu permiso, Diego, voy a robarte el dicho) como bragueta de ladrillero y con esa "impresentabilidad" tiene que estar al frente de una oficina, como yo, bregando porque gente insensible abra de cuando en cuando una puerta para dejar entrar un poco de aire fresco de los acondicionadores de al lado.
En diciembre me pongo más intolerante que de costumbre (así que imaginen cómo estaré!!) y me muerdo la lengua para no dar respuestas como éstas:
* -Hola Cary, ¿cómo estás?
YO- Chorreando agua hasta por la raya del culo!!! ¿vos bien?
* - ¿Te puedo hacer un pedidito?
YO- La verdad no, no podés. Tenés computadora, clave y tiempo. ¿Por qué no te buscás las cosas vos????
* - Disculpá la hora pero sé que vos sos buenita y vas a buscarme...
YO- No, soy buena de enero a noviembre. Ahora soy malvada y no se me canta buscarte nada!!!!!!!
* - Sé que lo que te pido es difícil y casi imposible, pero vos siempre encontrás algo...
YO- Claro, a la boluda acuden cuando ya tienen causas perdidas... ¿nunca un pedido simpleeeeeeeeeee???
Los diálogos podrían trepar hasta alcanzar grados irreproducibles en este ámbito, pero opto por sonreír, decir a todo "sí, doctor".... "sí, doctora" y ponerme a laburar. Y ahora que lo pienso esos sentimientos reprimidos también consumen energía!!!!!!!!!
Diciembre es el mes en que parece que termina el mundo. TODO hay que hacerlo ahora, yaaa!!, o nunca más se podrá realizar... un verso gigante, porque después de diciembre llega enero... y febrero... y marzo!! Por cambiar el número de año en el almanaque no se terminan los días. Pero esa suerte de "perentoriedad" la tenemos tipo virus residente en nuestro disco rígido y así diciembre se transforma en el mes en que cuando sos estudiante tenés que rendir toooodo lo que te queda, como si en febrero no hubiera más turnos... hay que hacerse el chequeo anual!! porque si no lo hiciste en el resto de los meses, el cuerpo explota al sonar las campanadas del año nuevo!!!... hay que comprar los regalos navideños!! porque todos dicen "este año no compramos" y siempre terminan poniéndote en el compromiso de devolver la cortesía... y hay que concluir con los trámites pendientes, como la perra revisión técnica de mi auto que justo viene a vencer a fin de año...
Y así en este mes 13 se acumulan todos los restos de los meses anteriores y terminamos cerrando con un cansancio de antología, cosas pendientes (porque nunca se llega a hacer todo lo que planeamos) y -reitero- las fiestas...
Vuelvo a preguntarme... ¿¿¿por qué tuve que nacer en el hemisferio sur???
Yo quería navidad blanca, chimenea encendida y pinitos cubiertos de nieve... no un pobre gordo disfrazado de Papá Noel mientras chorrea transpiración por la barba postiza, ni estar comiendo frutas secas con 45 grados en una noche de verano.
Siempre me gustaron los festejos, pero los años (insisto) me están cambiando...
Este año sería feliz de pasar las fiestas en mi casa, sola con mis dos perros, a cara lavada, en solera y en pata, prendida a una cerveza helada y unos sandwiches en una mesa a medio poner. No estar pendiente de la hora para los saludos de ritual, no tener que recibir a nadie, ver tele desplomada en un sillón con las patas en alto y acostarme a dormir cuando se me plazca.
En lugar de eso tendremos el maratón festivo que mi madre se ha encargado de mantener vivo cual llama votiva: comida casera, todos a casa, toda la tarde corriendo mesas y enfriando bebidas, preparativos agotadores contra reloj y cuando todos lleguen arregladitos y pintaditos, yo hecha un estropajo iré a bañarme y comenzaré a cabecear del cansancio, contando los minutos para que lleguen las 12, nos saludemos y me pueda ir a dormir!!!!!!!!
Lo sé, diciembre me pone más ácida e irritable que nunca... hay que pasarlo, como a las fiestas. Como todos los años, me haré el firme propósito de no dejar todo para último momento y tomarlo... no sé... por ahí como agosto, o setiembre... pensando que todavía queda hilo en el carretel.
Por ahora estoy en la carrera y tengo que correr... así que los dejo, porque tengo que seguir preparando los regalos!!