miércoles, 27 de octubre de 2010

Q.E.P.D.: El respeto por los muertos

Ante todo aclaro que no voy a hablar específicamente de la muerte del ex presidente Kirchner, sino de la muerte en general.
Siempre me pregunté: ¿por qué la muerte de alguna manera viene a blanquear las cagadas que nos mandamos en vida?
En estos 40 años he escuchado todo tipo de historias de malos padres, gente que vivió sólo para arruinar la vida de otros, ladrones, especuladores y malos bichos, que pueden pasar a la inmortalidad como grandes tipos sólo porque la parca los llevó consigo. Y si son jóvenes, con más razón!!
Parece ser que hay una extraña habilidad de los humanos de encontrar virtudes hasta a los más hijos de puta después de muertos.
Recuerdo esa excelente escena de la película "Esperando la carroza", cuando el personaje inolvidable de Mamá Cora recuerda a su difunto esposo como un hombre bueno y noble. Y ahí sigue con que si tenía que moler a palos al hijo, lo hacía y si tenía que dejarlos sin comer también... pero "era de bueno!!"
Es así. Aparentemente la muerte es una especie de varita mágica que puede hacer desaparecer todas las hijaputeces cometidas en vida y sólo recordar las buenas acciones... por respeto al fallecido.
¿De qué respeto me hablan?
Casualmente esta mañana tuve un entredicho en mi muro de facebook acerca de la palabra respeto por hacer ciertas bromas relacionadas a la partida del benemérito ex presidente.
Ante todo remarqué: estoy en mi muro. Es privado, es mi casa y soy dueña de decir o hacer lo que quiera ahí porque es mi espacio. No me metí en medio del velorio a hacer jodas sobre el muerto, ni me reí en la cara de sus amigos y deudos, ni siquiera me metí a publicar mi opinión frente a personas que se sentían de duelo.
Lo hice en mi espacio. Y yo me hago cargo de lo que allí escribo, pero no admito que desde afuera alguien venga a insultarme porque no pienso como él.
Hablábamos de respeto, ¿no?... ¿Quién le falta el respeto a quién?
No sé si mis padres y mis grandes maestros se equivocaron, pero siempre me enseñaron que el respeto no es una dádiva que viene desde arriba, sino que se gana, con esfuerzo. Si se pretende respeto hay que tratar al otro con respeto. Cada uno cosecha lo que ha sembrado y ni la muerte lo salva del juicio final.
Hay una idea distorsionada de lo que es el respeto. Pareciera que el respeto es decir que sí a todo y consentirlo, o bien callar por no cuestionar algo con lo que no estamos de acuerdo.
Esa idea se acentúa cuando alguien ha muerto. Un muerto sólo merece consternación y lamentos. No podemos darnos el lujo de decir: "qué suerte que murió el hijo de puta que hizo de la vida de su mujer un infierno"; o "al fin se fue este canalla que jodió a medio mundo".
La muerte sólo es un momento de silencio y contemplación. Hay que ser piadosos con el muerto... aunque él nunca en vida lo haya sido!!!
Con un amigo católico a ultranza siempre discutimos el hecho del arrepentimiento. Resulta que se puede vivir una vida vacía, de derroche de maldad y odio, pero si al último suspiro de vida hay arrepentimiento, se gana el pasaje al paraíso al igual que el gil que hizo de su vida un canto a la nobleza y a la integridad.
¿Adónde está la justicia?... ¿de qué me sirve ser buena toda mi vida y sacar con antelación mi entrada al paraíso si otro que hizo de su paso por el mundo un infierno, compró en la reventa, a último momento y por menos precio (acogiéndose a alguna moratorio) llegará al mismo lugar que yo?
Además, considerando que un alto porcentaje de la población argentina profesa la religión católica apostólica romana, no entiendo por qué se sigue viendo la muerte como algo malo, algo atroz... ¿acaso no es la puerta de llegada a Dios por la que predicaron toda la vida?
Siempre me impactó una anécdota que contaban en mi pueblo acerca del cura que más años estuvo a cargo de nuestra parroquia. Falleció a causa de un accidente y cuando los bomberos lo rescataron del auto en que viajaba, él sólo gritaba que lo salvaran, por favor!!
Entonces ¿qué predicó la vida entera?... parece que no creía que la muerte era su meta final... él tampoco quería morirse!!!
Me parece que en el fondo todos somos un poquito hipócritas y negadores. Deberíamos reconocer que a un hijo de puta no lo limpia una muerte digna, que un arrepentido puede haberlo hecho demasiado tarde como para enmendar las cagadas que se mandó y admitir que en el fondo todos tememos a lo desconocido. Aunque nos pinten un paraíso con música de ángeles y nubes de algodón.

martes, 19 de octubre de 2010

La edad de los por qué


Estoy empezando a pensar que 2010 se está ensañando conmigo. Y tengo mis razones para creerlo!!!
Este año comenzó con unas vacaciones que no pudieron ser, mi trabajo de verano, peleas con mi sobrino, la enfermedad de Sasha, hemorragias y el frustrado cumpleaños de mis odiosos 40. Siguió con una obra retrasada, contratiempos, un presupuesto inflado, la lucha eterna con una arquitecta inepta que terminó por desaparecer, el alejamiento de mi sobrina y muuuuchos nervios. Y en el medio, una salud debilitada, el diu hormonal, las lumbalgias, los dolores de rodilla... NEFASTO 2010!!!!!
Estamos en octubre, ya pasó más de la mitad del año y todo parecía encaminarse... un arquitecto que se hizo cargo, una terapia recauchutadora y la llegada de los pintores que al comenzar a poner un poco de color a este caos me hicieron pensar que podía esperar algo mejor, o al menos un poco de tregua. Me equivoqué.
Llevo dos semanas de dolor intenso en la cintura. Tras caminar torcida haciendo un gran esfuerzo para poder estar en pie, comenzó a doler mi maldita rodilla izquierda, así que estoy semi inmovilizada, teniendo tanto por hacer!!
Y hoy tuve la guindita de la torta...

Desde que estábamos en obra mis rejillas comenzaron a burbujear y hacer ruidos extraños. ¿Poltergeist?... ¿fantasmas?... no!!! cañerías tapadas!!!!
Mi plomero vino de inmediato, pero no fue sino hasta que arreglaron la tapa de la cámara (que estaba "pegada" al piso) que pudo inspeccionar. Hoy apareció el macabro hallazgo. Al menos dos bolsas de cemento logró romper y extraer de las cloacas. Pero no pudo destaparlas completamente. A dos metros de la cámara se topa con una pared de cemento que no puede atravesar. ¿La solución?.. hay que levantar el piso para despejar la cañería. ¿El piso de la vereda tal vez?... no!! Hay que quitar sanitarios, azulejos y piso del baño con suerte, si no es más allá la obstrucción y se hace necesario romper el piso del escritorio!!!!!!!!!
Esto parece una pesadilla que no tiene fin. Es creer que estás fuera del pozo y volver a caer más profundo, más oscuro... no acaba nunca!!

¿Por qué tuve que meterme en esta remodelación si mi casa estaba bien como estaba?
¿Por qué no disfrutar de mi año sabático sin cargarme de tantas responsabilidades?
¿Por qué "Dios en su infinita sabiduría" no nos hizo algo más conformistas?
¿Por qué siempre deseamos más?...
¿Por qué no podemos simplemente quedarnos en el lugar en el que estamos?
¿Por qué todas las cosas malas suceden a las personas buenas?
¿Por qué la balanza es tan injusta y cuanto más hijo de puta seas más suerte tenés?
¿Por qué los hijos de puta van tan impunemente en la vida y las buenas personas sólo tienen obstáculos en el camino?
¿Por qué la yegua de mi arquitecta está piola en su casa descansando después de haber hecho una conducción técnica desastrosa y yo llevo 6 meses corrigiendo esta catástrofe?
¿Por qué siempre el premio a trabajar bien es que te den más trabajo y el atorrante remunerado se la pasa haciendo huevo impunemente porque nadie le confía la realización de ningún trabajo?
Es más, ¿por qué viven equivocándose y nadie lo señala y cuando nos equivocamos nosotros parece que tuviéramos reflectores sobre nuestros actos?
¿Por qué los mejores tipos son felpudos de las más trolas y las chicas buenas sólo enganchan a las larvas?
¿Por qué no hay una sola villera estéril y hay personas que no sólo no pueden concebir sino tampoco adoptar un hijo?

En fin, la lista sería interminable... sólo desearía poder despertar de esta pesadilla sin fin que está siendo 2010 y encontrarme en los primeros días de enero, con todas las ilusiones previas al estreno de un nuevo año, antes de las hemorragias y la enfermedad de Sasha, recibiendo el proyecto de remodelación y diciendo un elegante "No, gracias, me gusta mi casa tal y como está".

miércoles, 6 de octubre de 2010

ENEMIGO PÚBLICO N° 1: El metido



En los 40 años de vida que tengo he llegado a acumular muchos defectos, pero puedo asegurar que nunca he sido metida.
Me revienta la gente metida, ésa que arremete cuando no ha sido llamada a opinar y a "cucharear" situaciones.
Los que ven un paquete sobre tu escritorio y lo abren para ver qué hay adentro; o no pueden resistirse a leer la tarjeta en un ramo de flores... ¿Qué carajos les importa?
Menos aún los opinólogos, que se largan a resolver los problemas mundiales y tu vida sin que les hayas pedido asesoramiento.
Así, un día un plomero que había llamado para arreglar el calefón en el departamento, salió con el siguiente discurso: "No puedo entender a las personas como usted, que desperdician la vida. Tan joven y con tantos kilos de más... pensar que hay gente que lucha por su vida y usted menospreciándola de esa manera..."
Era muy pollita en ese entonces y aún no había adquirido la capacidad de reacción que tengo actualmente, que si no este especímen hubiera oído algo similar a lo que mi cardiólogo una vez dijo a un amigo.
Este médico -hombre corpulento de unos 60 y pico años, agradable y bonachón- me contó que un día un ex compañero del secundario lo encontró por la calle y le dijo: "Julio, no te da vergüenza estar tan gordo... sos médico y además vos eras un tipo pintón!"
Él, impasible y con esa paz interior que le afloraba por los poros, se limitó a esperar pacientemente a que el otro terminara su sermón y le respondió: "Es cierto, yo era un tipo pintón y cambié... en cambio vos seguís siendo el mismo pelotudo que eras en la secundaria!"
Lo mandó a guardar, como quien dice, y el otro se tuvo que rendir ante las evidencias.
Personalmente detesto ese tipo de comentarios. Una de mis tías tenía la costumbre de decirme siempre -antes, incluso, de saludar-: "¡Qué gorda que estás!", como si fuera lo único que podía rescatar de la persona que tenía delante. Lo que hubiera ameritado una respuesta del estilo de la que dio otra de mis tías a una vecina: "Prefiero ser gorda a ser ignorante" ... como vos!!, se entiende ¿no?
Lo cierto es que no sé por qué en todos los niveles y todos los ámbitos hay gente con vocación de botones.
Tenemos el botón de carrera, que para eso va a escuela militar o policial y sale con arma reglamentaria y uniforme. Claro ejemplo el de la policía caminera.
Van varias oportunidades en que me detienen en la ruta. Y ¿para qué creen? ¿Para revisar tarjeta verde y licencia? Noooo, frío, frío... ¿Para controlar si tengo la revisión vehicular al día?... frío helado!!!
Las preguntas son: 1) ¿De dónde viene?; 2) ¿Para dónde va?
A ver... ¿de qué utilidad pueden ser las dos respuestas si no es para chusmear?
Puedo contestar perfectamente que vengo de Foz de Iguazú y voy hacia Coronel Pringles, que no tienen forma de probar que lo que les digo es verdad!!!
En el peor de los casos (y si me agarran muy cruzada) puedo llegar a decirles que viajo a Plumas verdes (a la c... de la lora!!)  y preguntarles si no me quieren acompañar!!!
Pero también hay otra categoría de metidos, que son aficionados, sin título habilitante. A estos los encontrás en el sitio menos imaginado, pero los reconocés de inmediato.
El fin de semana regresaba de Gálvez y como cada domingo traía conmigo un sobre con facturas conformadas y otros papeles para dejar en SanCor. Sólo pego un timbrazo, me atienden en la portería, dejo el sobre y me voy.
Pues me detuve frente al portón (cerrado, obviamente) de SanCor y bajé.
En eso oigo la voz de un señor que me dice "Ahí no se puede estacionar". "Ya lo sé", respondí tranquilamente, "salgo en un minuto".
"Dejó las luces del auto encendidas", agregó cuando apenas había hecho unos pasos más.
"Sí, ya lo sé", dije un poquito más molesta.
Estaba subiendo al cordón cuando oigo nuevamente esa voz: "Tiene los vidrios abiertos". Ahí ya lo miré con odio y mordí los dientes mientras respondía: "los dejo abiertos a propósito, por los perritos". "Ahhh", respondió sonriendo.
Pensé que ahí había muerto el cuestionario, hasta que finalmente (mientras tocaba timbre en la portada) escucho que dice: "No la van a atender... hoy es domingo"
Ya sé que es domingo, pedazo de curioso hijueputa... ¿por qué no te vas a medir el diámetro del agujero de ozono y me dejás en paz???
Pero controlé mi temperamento y lancé la frase matadora que lo inhibió por el resto del día: "A mí me atenderán porque soy la dueña".
Lejos estoy de ser la dueña de SanCor, pero parece que por ahí sacar chapa patente de algo importante, hace posible lo que no se logra hablando el mismo idioma.
En fin... hay que cuidarse, porque diplomados o aficionados pululan y están en todas partes, al acecho!! para dar el zarpazo chusma en la primera oportunidad que se les presente!!!