lunes, 22 de noviembre de 2010

HOMENAJE ATRASADO: Historia de una causalidad


La obra, mi salud, el trabajo, mi viaje hicieron que este homenaje no llegara a tiempo el día 9 de noviembre, pero llega hoy, con la misma vigencia y con el mismo cariño de tantos años.
Esta historia comenzó en el año 1983. Mi papá había muerto en marzo después de una larga enfermedad y de alguna manera mi mamá volvía a la vida después de años de encierro.
Todos los "primeros eventos" tras la muerte de un ser querido son difíciles; el primer cumpleaños, el primer día del padre, la primera navidad... y sin duda alguna, las fiestas de fin de año serían todo un desafío para una familia que llevaba los últimos cinco años de enfermedad de mi papá, tratando de rearmarse.
A alguien se le ocurrió la loca idea de que pasáramos las fiestas lejos de Gálvez... digo "loca idea" porque ¿hay algo más triste que superar solo (lejos de la familia) una pérdida? Pero bueno, así lo hicimos y en diciembre partimos en tren hacia Mar del Plata junto a mi mamá, mi tía Zulma y mi primo Darío, unos años mayor que yo.
Alquilamos un departamento y ahí estábamos los cuatro gatos locos, tratando de sobrevivir a la navidad.
Diariamente nos cruzábamos con los vecinos de al lado. Eran una multitud!! y cada vez que abrían la puerta encontraba una cara diferente.
Con mis 13 años era una adolescente bastante tímida y no acostumbraba saludar a quien no conocía. Hasta que comenzaron a saludarnos. Una de las hijas de la familia tocaba la flauta traversa, yo cantaba en la ducha, y la música también nos conectó.
La navidad fue patéticamente triste, solos como perros, pero para el año nuevo ya nos juntamos todos.



El año 1984 nos encontró inseparables, a las tres hijas del matrimonio, mi primo y yo.

Sandra de la edad de Darío, Angeles de mi edad y Nieves, la pequeñita de 5 o 6 años, pasaron a ser parte de la familia.
Mientras el tiempo nos ayudó fuimos a todos lados juntos. Sandra se manejaba en Mar del Plata como en su propia casa y yo admiraba esa desenvoltura y valentía... quería ser como ella!!!
Después comenzó a llover... y vieron que cuando llueve en Mardel puede ser una historia de nunca acabar!! Entonces compramos un vaso con dados y jugamos grandes campeonatos de generala en el lobby, que alternábamos contando nuestras historias de vida.
La pequeña Nieves se había encariñado tanto con mi mamá que cuando nos teníamos que separar lloraba diciendo que no quería conocer más gente nueva.
Al partir intercambiamos direcciones y generalmente eso de "estamos en contacto" y "nos escribimos" (más aún cuando todavía no existía el e-mail) suele ser un cuento, pero éste no fue el caso.
En abril se casó mi prima Graciela, hija de mi tía Zulma y toda la familia fue invitada, incluyendo a la abuela Angeles, un encanto de persona!!
Y ellos no se hicieron desear... vinieron en patota al casamiento y ese mismo año devolvimos la visita a Buenos Aires en las vacaciones de invierno.
Comencé a intercambiar cartas con Angeles. Como Sandra era algo mayor que yo no creí que tuviera interés en comunicarse conmigo. Sentía tanta admiración por ella que pensaba que yo no podía aportar nada interesante a su vida, pero el destino quiso que me conectara más con Sandra que con Angeles con quien supuestamente podíamos tener más cosas en común.
Ni los 500 kilómetros que nos distanciaban geográficamente, ni el correo argentino que nos hacía esperar a veces hasta 15 días por una carta, ni los años que Sandra vivió en el exterior, lograron separarnos.
Durante años viajé a Buenos Aires en mis vacaciones de invierno  y pascuas; y recibí la visita de Sandra en los veranitos galvenses.
Compañera de secretos y aventuras... ¿cómo olvidar las noches ochentosas en Django II?... las aventuras en la citronave... la noche con amigos en el cantobar... nuestras jugadas maestras como cosimuladoras... los plantones que me hacía "la internacional" en medio de la autopista a Rosario... cuando fuimos a ver a "mi oculista" a Caballito... el encuentro en la frontera con Brasil... el viaje a Mendoza... cuando fuimos protagonistas de Thelma y Louise en Uruguay... todo un cúmulo de vivencias compartidas!!!
Hoy ambas pasamos los 40 y las bodas de plata de nuestra amistad. Y seguimos celebrándolo a diario, estando una presente permanentemente en la vida de la otra. Ya no con visitas en tren, ni cartas de puño y letra; sino con e-mails, llamados y mensajes de texto.
Pocas personas conocen tanto acerca de mi vida como "Sandra de San Martín" y creo que sólo "Carina de Gálvez" sabe tanto acerca de su historia y su presente.

Nuestra amistad es eterna, un lazo que nada ni nadie podrán destruir.
Aquel viaje inoportuno en uno de los momentos más difíciles de mi vida no fue casual, sino causal porque perdí a mi padre y gané una hermana. Para siempre...

3 comentarios:

  1. Mi querida amiga, reina, complice, educadora y siempre presente desde aquel entonces:

    gracias por este relato y recuerdos. atravesamos varios estilos de comunicacion y transporte. el tren llegaba a Galvez y habia que ir a los bomberos para llamar a casa. el correo nos convocaba cada semana y cajas de cartas se juntaban en cada casa. noches en Django y etc etc etc.
    dejo muchos secretos guardados para siempre y el respeto que siempre tuvimos por nuestros silencios ocasionales.

    mi lealtad sera forever como hasta ahora lo fue el vinculo que nos unio. gracias mar del plata y gracias a aquel edificio de brown 1542 cuando nosotros estabamos en el 5to E y Uds. en el de al lado..... dejo en este enorme regalo de la vida a las queridas Irma y Zulma y alla a lo lejos a Dario con quien nos reiamos tanto esos dias y aquella vez que fuimos al casamiento de Graciela.

    un abrazo enorme Cary, mas que de Bs. As. a S. Fe! Gracias Carina de Galvez del alma!
    SAndy

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  2. Que hermosa historia Cary!!!! No conocia como se conocieron con Sandra...pensaba que era por los coros jaja cosas que yo imaginaba y por eso tal vez nunca te lo pregunte. La vida quita es cierto pero tambien nos regala la oportunidad de conocer personas maravillosas que nos marcan y nos acompañan para siempre....yo no tuve la oportunidad de conocerla cuando venia a galvez...por las cosas de la vida que bueno eramos tan tontas en el pasado....pero seguro la conocere en alguna oportunidad...ojala puedas venir a Django Sandra el 18 de diciembre....sera una noche unica....besos chicas.

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  3. ¡Muy bella historia de amistad, lealtad, compañerismo, alegría y perseverancia!!! ¡La vida siempre nos tiene regalos como éstos!!! ¡Me alegro muchísimo que estén disfrutando de una relación tan bella, las dos!!!
    ¡Tuve la oportunidad de conocer a Sandra en un viaje a Mendoza y me dio mucho gusto hacerlo!!!
    ¡Felicitaciones chicas por ser "friends forever"!

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