lunes, 29 de noviembre de 2010

EL ALTO COSTO DE LAS PASIONES: Más vale sola que mal acompañada


No tenía pensado escribir este post. Ni siquiera se me había cruzado por la cabeza en estos días sino hasta que escuché dos historias de personas muy allegadas, que me hicieron brotar la "alergia a la imbecilidad" que tengo a flor de piel.
La primera, historia de la separación de un matrimonio muy bien conformado, con todo para ser felices, que incluso se encontraba buscando el bebé tan deseado... a causa de una tercera en discordia que se cruzó y de cuya presencia mi amiga tuvo que enterarse a través de su ginecólogo... golpe bajo!!
La segunda, por parte del ex de otra amiga, que ante su ausencia y falta de interés hacia su hijo, responde la pregunta de éste ("papá, ¿vos te olvidaste de nosotros?") con un absurdo y penoso "sí"... ¿Cómo puede reaccionar un adolescente ante esta respuesta?
¿Qué les pasa, señores?... No entiendo qué les corre por las venas como para poner en riesgo no sólo sus familias sino también la salud y la vida de los seres queridos!!!
¿Qué puede pasar por la cabeza de estas personas para arriesgar tanto por una "pasión"?
Decía mi mamá: tirá más un pelo de c... que una yunta de bueyes!!
¿Tan codiciados pueden ser los momentos de desenfreno que valen toda la vida construida hasta el momento y los afectos más íntimos?
Personalmente creo que la pasión (sexualmente hablando) está sobrevalorada.
El ser humano es tan inconformista que se pasa la vida buscando emociones nuevas que le inyecten adrenalina, o bien revivir emociones viejas, como si fuera posible la resucitación de sensaciones pasadas.
¡Qué utopia! No se puede retroceder en el tiempo, sentir lo que alguna vez sentimos, ni recuperar lo que perdimos en el tema afectivo. Como dice esa canción: "lo que pasó, pasó".
Personalmente a mis 40 creo que esa pasión no vale nada. Sólo está muy promocionada para venderla a cualquier precio. Así lo que tengas que pagar sea tu tranquilidad, tu hogar, tus bienes, tu pareja y tus hijos. Nada es suficiente para obtenerla y hay que conseguirla a cualquier precio!!... para no quedar fuera del sistema, ¿vio?
Ah... y una vez conseguida hay que conservarla!! porque no es fácil. La rutina está al acecho y toda "primera vez" es irrepetible... tanto como la segunda... y la tercera...
Será que me estoy poniendo vieja pero a esta edad poco me interesa la calentura del momento y eso de vivir en una burbuja de adrenalina que nos hace dormir poco, comer mal y sentir que nos falta la respiración.
Todo a su debido tiempo...
La pasión fue linda... en el secundario, cuando veías al chico que te gustaba y te aceleraba el corazón con sólo destinarte una mirada. Maravillosa en la juventud, ese vértigo de seguir y hacer por el objeto de tu afecto, lo que fuere porque no te importaba nada, no existía nada más en el mundo que él y vos...
Pero ¿ahora?... yo no quiero a los 40 caminar haciendo equilibrio en una soga tirante con una vara en las manos. No quiero pasiones a escondidas ni locuras de verano... ya pasó ese tiempo!!
A los 40 me gustaría encontrar un amor verdadero. No para casarme (ni convivir!!!) ni para ponernos serios, sino alguien que cuide de mí, que le interese si respiro o no, con quien no tenga que estar producida las 24 horas porque sé que me amará igual con maquillaje, en pata, despeinada o transpirada.
Quiero alguien que apueste por mí y se anime a construir una relación que pase de los 2,10 x 1,60 de mi cama. Que me quiera cuando estoy indispuesta tanto como cuando quiero fiesta!!
Quiero un amor tranquilo, cómodo, confortable, con el que sienta que puedo compartir mi vida sin el esfuerzo perpetuo de estar reinventándome a mí misma para no aburrirlo ni causarle desinterés.
Que me quiera como soy, sin pretender cambiarme.
Ya no estoy para pasiones desenfrenadas y prefiero conservar lo que tengo.
Sigo sin entender al que (al igual que los ex de mis amigas) arriesga todo por algo tan efímero y luego descartable como una pasión.
Tal vez esté equivocada, o bien es fiel a mi naturaleza conservadora y resistente a los cambios, pero no quiero a esta altura de la soiré estar corriendo detrás de una pasión, ni competir con nadie! Me parece que me pasó el cuarto de hora... y no opongo objeción!!

Quiero construir algo en bases firmes. No más castillos de hielo sobre pilotes desvencijados. Si no me aseguro buenos cimientos y buen material, no sigo edificando hacia arriba.

Se me podrá tildar de "quedada", "poco aventurera"  o "demasiado pretenciosa", pero prefiero vivir mil veces sola en mi fortaleza de piedra, antes que estar acompañada, en la cima de un castillo de naipes, cambiando de cuando en cuando al Rey.

2 comentarios:

  1. Ayyyyyy Cary tocaste un temita bastante gastado pero nunca pasado de moda...a mi me toco que de cerca lo que decis y pudo mas un pelo de p.... que un pelo de c.....ajjaja bueno no hay recetas en el amor y para ser feliz tampoco.
    Me gustaria encontrar en un hombre lo mismo que buscas vos...dificil te digo pero no creo que sea imposible...a veces amores que parecen serios terminan en nada y amores fugaces son para toda la vida..lo unico que yo te puedo decir es que siempre hay que intentarlo cuando crees que vale la pena...y no me hagas escribir mas jajja porque para eso tenemos el libro..besos cary y excelente tu relato...besos

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  2. ¡Lo has dicho todo!!! ¡Estamos de acuerdo!!! ¡Más vale sola que mal ACOMPAÑADA!!! No se trata de ser pretenciosa, simplemente de encontrar un compañero de la vida...
    Cada una elige qué castillo construir, mientras no embrome a nadie, está en todo su derecho!!!

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