jueves, 18 de noviembre de 2010

ALÉRGICA A LA FELICIDAD???


Retomo mis posts tras regresar de un alocado viaje a Buenos Aires (aprovechando para agradecer a Fabi y Sandra que me pasearon por todos lados y se prendieron en cuanto capricho visitador he tenido)
En este último viaje se me cayeron todos mis 40 años encima. Ya no estoy para estos trotes...
Recuerdo todos y cada uno de mis periplos a Buenos Aires, en tren, tomando urbanos y subtes y caminando kilómetros y kilómetros, conservando al final del día las ganas suficientes para salir y hasta trasnochar!!
En esta ocasión me llevaron por todas partes en auto como una reina en su carroza y terminé en coma 3!!!!, haciendo lo estrictamente necesario y yendo a la camita a medianoche, ni un minuto menos ni un minuto más.
El cuerpo ya no me acompaña y esta nonita necesita descanso entre paseo y paseo, ya que esa manía de andar como conejito de Duracell se terminó cuando a los 40 mis pilas se comenzaron a sulfatar...
Y se ve que mi cuerpo sabía de antemano que iba a recibir una paliza, así que estuvo haciendo de las suyas hasta el momento mismo de la partida.
El jueves, en pleno disfrute de los nuevos sillones de mi living, mientras miraba tele, me entredormí.
Al despertar sentí como si Drácula hubiera hincado sus colmillos en mi yugular. Me vi al espejo y sólo noté el área enrojecido, por lo que asumí que se trataba de una picadura de alguno de los insectos que sobran en estas tierras litoraleñas.
No le dí más bolilla y me acosté.

Para el día siguiente, el huevito de codorniz que tenía en el cuello se había transformado en un señor huevo de gallina y me había paralizado hasta la oreja izquierda.
Asustada, acudí a una guardia médica. Con sólo ver las idioteces que hablaba y hacía una de las médicas de guardia, creo que me curé.
Después de un decadrón y paños fríos en la zona, el huevo se encogió y viajé perfectamente.
Durante mi estadía no hubo hinchazón, ni dolor, ni molestia alguna.
Llego a casa el lunes y el martes amanezco nuevamente con un huevo en el cuello... de avestruz esta vez!!! Con media cara paralizada y un dolor espantoso al tocarme, tenía el aspecto de Quasimodo recién levantado de la cama.
¡La pucha!... ¿de qué se trataba?
Intenté recapitular lo que había hecho la noche anterior, después de regresar a casa y la única respuesta no era nada alentadora... mi sillón nuevo!!!!!!!!!! Lo único en común con la previa al viaje era que me había recostado en mis bonitos sillones marfil para ver televisión.
Durante un día no me senté en el sillón maldito y, como por arte de magia,  el huevo desapareció.
Con horror caí en la cuenta que había una altísima probabilidad de que fuera alérgica... a mi nuevo juego de living!!!
No puedo ser más salada. Seis meses demandó esa obra del carajo, toda la incomodidad, el fastidio y el hastío, con una sola meta: tener al fin mi living/sala de cine. Ahora lo tengo y... no puedo usarlo!!!!!
Creo que la vida no me sonríe... se me caga de risa todo el tiempo!!!!
Claro que un optimista aquí vería opciones:
1. Enfundarme en una especie de forro gigante, para que mi piel no toque el material del sillón;
2. No usarlos y sentarme en una humilde silla, esperando que mi culo al menos no sea tan sensible como mi cuello, ya que el tapizado de las sillas es el mismo que el de los sillones;
3. Cubrir todo con sábanas, como una casa abandonada;
4. Andar todo el día con chalina, a lo Isadora Duncan!!!

Definitiva y oficialmente TENGO MALA LECHE! Me cuesta creer que no pueda llegar a disfrutar nada sin estar esperando a cambio el sablazo!
¿No seré alérgica a la felicidad?
Mmmm... cosa jodida si la hay, que cada vez que una está a punto de disfrutar algo, se brote o comience a estornudar sin parar o le salgan huevos en distintas partes del cuerpo.
¿Habrá una vacuna contra la "infelicidad alérgica"?... ¿se podrá contar con algún antídoto en el mercado?
A esta altura de mi vida mínimamente esperaría estar algo inmunizada, después de tanto camino recorrido, ¿no?
Y si no, algo habrá que inventar... eso sí, cuídense que no sea contagioso!!!!!!!!!!!

5 comentarios:

  1. Urgente al alergista Cary!!!! No dejes que una puta alergia te aleje de lo que quisiste tanto tiempo!!! Lu

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  2. Cary
    vuelvo a decirte publicamente que fue un "placer" que vinieras a Buenos AIRES y como vos decis, pasearte por toda la city escuchando tus anacdotas ,,,es to much!
    Te digo algo, cuando me llego el blog hoy a la tarde, me sacaste la primer sonrisa del dia, y eso "no tiene precio". Sos genial Cary....gracias por esta "alergia" jajajaja, que casi muero al leer esto. Como te dije en Baires...sos muy "Cag....a". Un beso , un abrazo.
    Fabi

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  3. EXCELENTE CARY....CADA DIA ESCRIBIS MEJOR!!!!!!!
    NO CREO HAYA UNA ALERGIA A LA FELICIDAD SINO PODEMOS HACER UN CLUB LAS DOS JAJAJJA A MI ME PASA LO MISMO CUANDO CONOZCO A ALGUIEN QUE ESTA TODO BIEN Y CUANDO MAS FELIZ ME SIENTO SE PINCHA TODO Y VOLVEMOS A INTENTAR.
    SI PROBAS FUMIGARLOS A LOS SILLONES..A LO MEJOR EL ESTAR EN ALGUN LUGAR GUARDADO TENGA ACAROS O ESOS BICHOS ALERGICOS QUE NUNCA FALTAN...
    SINO PONETE UNA COLCHA ARRIBA Y TIRATE IGUAL...NO TE VAS A DEJAR ABATIR POR UN JUEGO DE LIVING JAJA SINO DE QUE NO SIRVEN LOS 40.
    BESOS Y ANIMO !!!

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  4. My Queen
    siempre es un lujo estar cerca pero no nos quedo energia para la cumbre jajajja. Todo tiene que sermas medido, mas tranquilo.... coincido. Pero es genial leerlo porque ademas pensaba esto mismo en esta semana..... cuanto haciamos cada vez que venias o cuando yo iba en La Estrella del Norte..... digo, estaba loca yo o que me pasaba que lo encontraba encantador jajajja
    Y bueno, eran los 80.

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  5. ¡Coincido con Lu!!! ¡Urgente al alergista!!! Recuerdo en el viaje que hicimos juntas a Margarita, me dio alergia en los ojos el protector solar, que, exageradamente puse en mi rostro... Y fue horrible. Imagino tu situación y me alegro que finalmente hayas podido disfrutar de tus amigas y de Buenos Aires!!! ¡A estar atenta entonces!!! Besos

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