martes, 21 de septiembre de 2010

¡¡¡ BIENVENIDA PRIMAVERA !!!


Siempre me gustó el invierno, pero francamente éste me pareció eterno...
Hizo frío, estuve con dos paredes menos, esa obra eterna (esa pesadilla que aún no terminó!!), la inseguridad,la bronquitis, el hastío... pero bueno, hoy 21 vuelve la primavera!!!!!! y esperemos que ella traiga también nuevos aires, un rebrote de ánimos y el florecimiento de buenos tiempos.
Cuando pienso en primavera, de inmediato vienen a mi mente los picnics del estudiante, que detestaba en su momento y que ahora recuerdo con cierta melancolía, y la tristeza de aquellas cosas que se pierden en el camino y no se vuelven a recuperar.

Los picnics no eran picnics en sentido estricto, sino asados... y se hacían en el Club Sporting.
Había que llegar temprano para ocupar asador o todo se atiborraba de pendejos festejantes y no conseguías lugar ni por error!!
Y ¿por qué los muchachos insistían en hacer asado?... si no sabían!!!
La primera cuestión era que en cinco años de secundaria nadie, pero nunca nadie compraba carbón... así que tipo 1 de la tarde la clásica era salir por el club a juntar ramitas para encender el fuego. Ah, y después pedir prestado encendedor porque en esa época no se fumaba como ahora!
Los asados salían asquerosamente crudos por la falta de carbón, pero ¿a quién le importaba la comida? El tema estaba en ver quién había ido, si estaba el chico que te gustaba, los bailonguetes de la tarde... lo demás era circunstancial.
En mi escuela también había otro clásico, que era el asado del día de la primavera. Y esta vez hecho por profesionales!
Aquí había que ponerse para asistir porque lo recaudado estaba destinado al soñado viaje de estudios.
Y la tradición era elegir en esa fiesta a los reyes de la primavera. Eso a través de una votación semisecreta de todos los asistentes.
Aún recuerdo cuando mi familia entera votó por mí y al pasar a retirar los papelitos para llevarlos a la urna, alcancé a ver mi nombre y saqué esos votos de circulación. Podía imaginar el ataque de risa que tendría quien hiciera el recuento al ver MI nombre!!!!
Además de retirar los votos, los alumnos de tercer año (creo) éramos los encargados de servir las mesas.
Que siempre fui torpe lo reconozco, y después de leer varias de mis aventuras, ustedes también lo saben.
Lo cierto es que me ponía un poquito nerviosa el tema de servir... ¿Y si se me caía un trozo de asado en la falda de algún concurrente desprevenido?
Tratando de salvar la situación, en lugar de pinza, conseguí un tenedor de ésos que tienen una palanquita para bajar lo pinchado. Con algo así no podía hacer desastres.
Llegó el día de la fiesta y ansiosa recorrí la mesa que me había tocado, mirando a cada uno de los concurrentes. Para mi sorpresa (o fiel a mi karma), la novia del chico que me gustaba estaba ahí instalada, con sus padres. ¡Pero qué puntería!
Por un momento pensé en cambiar la mesa, pero orgullosa como era no iba a mostrar de ese modo la hilacha. Así que, muy resuelta, comencé a repartir el pan y hasta saludé a la Fulana, con una sonrisa de oreja a oreja aunque me estuviera hirviendo la sangre!!
Claro que mi buena onda me duró hasta la primera vuelta de asado. Pinché con tanta rabia el chorizo que le tocaba, que al bajarlo en su plato el esquivo chacinado voló para ir a parar a sus pechos sin escalas.
Estaba bien caliente, por lo que ella empezó a gritar mientras sacudía su (hasta ese momento) impecable blusita.
Tras el momento de "tragame tierra", pedí disculpas, ella me miró con odio y seguí mi recorrida.
Curiosamente a la Fulana se le quitó el apetito y de golpe se volvió vegetariana, ya que después del "chorizazo" sólo comió ensalada.
Y con respecto a mí... ahí terminé mi carrera como moza. Por suerte la vida me tenía reservadas otros modos de festejar la primavera!!!

2 comentarios:

  1. jajajajajajajaja Me encanto!!!!!!!!! Y esta anecdota no la sabia!!!!!!!!!! Genial lo del chorizo! creo que si lo hubieras planeado no te salia! jajajajajaja

    Lo de los votos podria decirse que fue un fraude electoral (a la inversa) de tu parte! jajajajajaja

    Leyendo tus palabras veo que tus festejos fueron muy distintos de los que se hacian aqui!! Esta buena la idea de juntar lo recaudado para el viaje!!!

    En mi caso, el colegio no organizaba nada (mucho menos ayudar con el viaje, al contrario: para no ponernos falta esos dias nos obligaron a llevar un docente!!), salvo un par de veces que armo un mega picnic (espantoso) en un club universitario... el cual ademas de ser aburrido, mal armado, y demasiado multitudinario (iba todaaaaaa la escuela y era un caos de gente), era obligatorio!!!!!!!! Si no ibas te ponian falta... ahhhh como los odiaba! Por esos picnics impedian que pase el dia con mis amigos de verdad, que armaban picnics lindos y selectos!!!

    Ya ahora, en mi edad adulta, llegue a odiar estos fetesjos a causa de los trastornos que traian a mi vida cotidiana... esto fue cuando vivi en la costanera y cortaban las calles y no podias entrar a tu propia casa, claro! total... si tenes que ir a trabajar a quien le importa?!... (aun lo hacen, pero ya no vivo alli jeje)

    Yo votaria por un feriado nacional... es que acaso los adultos no tenemos derecho a festejar el dia de la primavera????

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  2. ¡Cuántos recuerdos trajiste a mi mente!!! Sí, los chicos de tercero eran los encargados de servir la mesa. Y esa no fue la única vez que servimos. Recuerdo otra cena que hacíamos de mozos con el mismo fin de recaudar fondos para el viaje a Bariloche. Y en ésta ocasión fui yo quien ensució un lindo pantalón de un caballero, que por suerte, no recuerdo quién era...
    ¡Bienvenida primavera y adiós invierno!!!

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