domingo, 23 de mayo de 2010

LAS DELICIAS DE LA CONSTRUCCIÓN: tercera parte recargada!!

Este fin de semana largo, para celebrar el bicentenario de nuestra patria, decidí alejarme un par de días del mundanal ruido de paredes y techos que se demuelen y huir a refugiarme en la casa de la vieja.

No puedo decir precisamente que descansé, pero al menos dejar atrás el polvillo, el ruido y el desorden.

Hoy domingo a las 6 de la tarde arribé.

Lloviznó durante todo el camino y a lo lejos se veían unos relámpagos horrorosos, pero apenas pasamos la zona de countries, la amenaza de tormenta se hizo realidad y comenzó a diluviar.

Quien tiene auto, ¿no se preguntó alguna vez por qué extraña razón, si trabajan juntos, el limpia parabrisas del lado del conductor se gasta más rápido? Pues así sucede y claro, no los venden de a uno, sino el par!! Pues bien, mi limpia parabrisas hoy sólo ensuciaba y no veía un pomo, manejando sólo por instinto.

Entré a una Santa Fe medio inundada y finalmente me detuve frente al portón de mi cochera. Dos días antes había dejado la llave a una amiga para que viniera a diario a revisar que no se fueran sin cerrar todo, apagar las luces, etc. y como no tenía duplicado, le pedí que la depositara en el buzón.

Antes de bajar tenía que elaborar una estrategia. Lo primero era ir por el frente a buscar la llave del garaje. Por otra parte llovía demasiado para ponerme a bajar todos los bártulos. Tampoco podía bajarlos dentro del garaje porque desde ahí no tengo comunicación con el living, o sea que sí o sí tenía que ir por la vereda lluviosa. ¿Y los perros? Ay, cómo se mojarían!!!

El agua iba de cordón a cordón, así que estacioné un poco más allá del portón (a fin de evitar el “bachetta” –bache del intendente Barletta!!- que tengo frente a mi casa) Igualmente cuando bajé me mojé los pies hasta el tobillo y me empapé llegando a la puerta del living.

Saqué la llave del buzón y volví a la cochera, abriendo el portón.

Intenté encender la luz (a las 18 de un día tan tormentoso era noche cerrada!) y nada. Ahí recordé que ese sector de la casa quedaría sin electricidad… pero el miércoles!!!!! A oscuras y con el agua chorreando por todas partes (porque una parte de la cocina no está techada y falta la puerta de la cochera hacia el patio) advertí que el mojarme y bajar mi equipaje no sería precisamente el peor problema que enfrentaría a mi regreso…

Mi casa parecía un campo de batalla y ahora mi cochera lo confirmaba. Al fondo, contra el placard, una hilera de bolsas de cemento apiladas simulaba una trinchera bien acomodada, encima de la cual coronaban máquinas y herramientas. ¿Acaso no había otro lugar seco donde ponerlas?

Con la sola iluminación de los faros de Carola entré a tientas al garaje. Ah, pero no piensen que sería simplemente evitar el frente… con bolsas al frente y a la derecha lo lógico hubiera sido tirarme hacia la izquierda pero ¿recuerdan la preciosa canaleta del desagüe pluvial? Pues sigue destapada!! Y con el plus de que ahora también le pusieron encima los perfiles de hierro!!

A oscuras, habiendo chocado un par de bolsas y con los perros ansiosos por bajar, que no dejaban de ladrar, bajé haciendo equilibrio instintivo (ya que no veía; los faros no alumbran a los costados!) para no caer en la canaleta.

Por suerte traía una luz de emergencia que encendí y dejé en el piso de la cocina, para advertir que el portón no cerraba!!! Claro, con las bolsas delante y un portón que abre hacia adentro, no había espacio para cerrarlo.

Comencé a gritar como poseída, puteando contra las cinco generaciones por encima de los albañiles, electricista, arquitectos y afines. Tal es así que mi pobre vecina apareció a ver qué me pasaba (pobre!! A esta altura no se curó de espanto con mis ataques de bronca!)

No podía mover las bolsas porque al oscuro ¿adónde las pondría? Tanto la cocina como el patio estaban llenos de pozos para enterrar las columnas que sostengan la nueva estructura.

Pasé al plan B: intentar quitar la rueda auxiliar de atrás de Carola. Hice el esfuerzo pero por más empeño que le puse no logré desajustar la cubierta.

Media hora de maniobras me llevó cruzar a Carola de un lado y otro para cerrar el portón por partes sin caer en la canaleta en el intento! Sólo me pregunto cómo sacaré a la pobre Carola de ese lugar!!!!!!!!!

Descargué perros y equipaje y resoplando mi rabia al fin entré al área habitable de mi casa al grito de BASTAAAAAAAAAAAAAA!!!!! Quisiera despertar pronto de esta pesadilla y que todo esté terminado ya!!... ¿Cuánto más falta?... ¿Cuánto más resistiré?

3 comentarios:

  1. ¡Cary, qué mala suerte la tuya! Imagino la situación y hubiera reaccionado igual que vos.
    Nosotros pensábamos ir a Santa Fe porque una tía de Héctor que vive en Mar del Plata estaba visitando a familiares en la ciudad. No nos quisimos arriesgar a viajar con lluvia durante la tardecita y menos de madrugada a la vuelta. Ojalá lo hubiéramos hecho así pasábamos por tu casa y te dábamos una mano. ¡Mucha paciencia y tratá de calmar los ánimos en los siguientes días feriados, porque habrá más por resistir! Besos

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  2. Ayyyyyyyyyy ayyyyyyyy con razonnnnnn!!!

    Cary!!! Que horror... imagino tus gritos casi como si los hubiera presenciado.... no es para menos con la lluvia y el frio... encima oscuro!!!!

    Los albañiles defintivamente no piensan ... o bien, no les importa si vos tendras problemas o no para entrar el auto... ellos depositan las cosas donde les queda comodo...

    Respira hondo y aguanta que ya falta menos para terminar!!! Lo que yo haria es no viajar cuando veo que esta por llover... en vistas de lo que pasaste al regresar creo que es mejor aguantar el polvillo, ayyyyyyyyyy!!!!!!!!!!!!!

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  3. No sé si es mala suerte... creo que son gajes del oficio!
    Después de mi brote psicótico del domingo, de día pude ver con más claridad y sólo tuve que correr 3 bolsas de cemento para poder entrar (a presión) a Carolita.
    Claro que no sé si no tomé la sopa o si quedé sin fuerza después de cargar tanto bolso en mi época de estudiante, pero no podía levantarlas!!!! Las fui pateando hasta el lugar donde quedaron (evidentemente mi fuerza pédica es superior a la manual ja ja)
    Eso sí; hoy me van a escucharrrr!!!!!!

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