miércoles, 3 de marzo de 2010

NUESTRA ETERNA PETER PAN: Feliz cumple, Pachu!!

Hoy es el cumpleaños de la más chica de mis sobrinas: Marcela, o Pachu, apodo inventado por mi mamá.
El bisabuelo Juan había interpretado que le decíamos lapacho; por lo que una vez preguntó: “¿por qué a esa nena la llaman quebracho?”
Marce siempre fue la más independiente de los tres, la que se cortaba sola simulando ser sumisa y estar de acuerdo con todo con su clásico “meno” (bueno), para después hacer lo que quisiera!
Siempre tuvo un buen humor envidiable, pero no había que dirigirle la palabra en la primera hora después de levantarse porque era una verdadera peste!! Pelo revuelto, seño fruncido y un vozarrón a lo Graciela Borges que exclamaba: “No me coques!” (sí, no sólo no se le podía hablar sino tampoco tocarla)
Fue y es “la creativa” de la familia, por lo que siempre lamenté que no hubiera elegido una carrera acorde con ese alto grado de imaginación que mostró desde chiquita.


Era la de las salidas graciosas, desopilantes, como la del día que en primer grado la maestra comenzó a repasar de qué aparatos habían estado hablando (respiratorio, digestivo, etc.) y ella exigió que la señorita explicara el aparato reproductor, lo que hizo convocar reunión de padres en el colegio de monjas al que asistía.
Y cómo olvidar cuando estaban hablando del verano y qué traía consigo (calor, vacaciones, etc.) y ella respondió con sinceridad total: “transpirazión". Sí, transpiración con z porque no pronunciaba las eses, lo que después de aprender el abecedario, la llevó un día a hacer una pregunta insólita: “¿por qué todaz las palabraz ze escriben con z?”
Compinche absoluta de su hermano mayor, juntos eran la verdadera piel de Judas! Guille hacía payasadas y ella las festejaba con ganas, riendo a carcajadas (me parece escucharla!) cual cacareo de gallinita.
Determinada como ninguna otra, tendría unos 3 años cuando un día se enojó con sus padres, metió una bombachita en su carterita y salió de la casa diciendo que se iba a vivir con su abuela Irma.

O bien cuando planteó a su papá que si algún día se separaba de su mamá, ella iría a vivir con él, bajo el argumento de “total me sé peinar sola”.
Recuerdo también el día que llegó una cuenta astronómica de teléfono. Mi hermano reclamó a Telecom y le dijeron que eran todas llamadas a Tsu cosméticos. Él negó ese hecho a muerte, hasta ver en un almuerzo que Marcela torcía la boca como solía hacerlo cuando mentía, y la interrogó para comprobar que ella, aburrida, llamaba a Tsu Buenos Aires preguntando por precios de ollas!!
Fanática de las películas de terror, desde chiquita las miraba con la luz apagada… para que le diera más miedo!!


Cinéfila, como todos los Bertolio, llegó a ver tantas veces cada película que conocía nombres de personajes y diálogos de memoria. Cuando le preguntabas si había visto tal o cual film respondía “noooo, si la vi una sola vez!”


Amante de los animales, estuvo 14 años bregando por un perro, conformándose con mi Poli, que la adoraba!


El día que su papá le regaló a Sasha, la llevó a la veterinaria sin decirle palabra y ella se tiró al piso a jugar con los cachorros de gran danés. Entonces mi hermano le dijo “¿y si la llevamos?” ¡Le brillaban los ojos! Aún con la perra en el auto no lo podía creer y preguntaba “¿y mami sabe?”

Cuando me llamó para contarme casi no podía hablar por la emoción. Tartamudeaba en el teléfono. Creo que fue “el regalo” de su vida.




Jugaba más con animales que con muñecas. La recuerdo un día en la pileta, junto a su primita Luisina y otras nenas. Una dijo “juguemos a que yo era Nicole Neuman”, Luisi agregó “y yo, Valeria Mazza”. Marcela con despreocupación respondió: “bueno, yo era un delfín”, dicho lo cual se zambulló en el agua.
Debo confesar que nos acercamos más de grandes que cuando era chiquita. No sé si a causa de su personalidad tan avasallante, pero si bien éramos cercanas no teníamos una relación tan simbiótica como con su hermana.
De adultas tal vez nuestro problema común (la obesidad) fue lo que nos acercó y nos hizo compinches. En ocasiones descubrí que teníamos pensamientos similares sobre las mismas cosas, como si fuéramos parte de lo mismo. Pero lo que siempre deseé con toda mi alma fue que no llegara a pasar lo que yo había vivido, que nunca se mirara en este espejo…
Nuestros viajes fueron inolvidables y debo reconocer que cuando recorro los lugares que visitamos juntas la extraño mucho, porque cada detalle tiene su historia, nuestros juegos, nuestras salidas desopilantes. Me sentía de su edad estando a su lado, como si no existieran 15 años de diferencia entre nosotras.


Lo curioso de mi sobrina menor es que no perdió la ingenuidad y la inocencia de su infancia. A veces la veo como Peter Pan, el niño que no quería crecer y me asusta un poco que no esté suficientemente preparada para este mundo tan cruel e implacable.
Quisiera poder trasmitirle todo lo que la vida me enseño, a los golpes. Pero a su edad es difícil escuchar a los mayores y creo que es lo mejor, porque cada uno tiene que vivir sus propias experiencias y analizarlas desde su propia historia, que nunca es siquiera similar a la de los demás.



Hoy Marce te regalo como siempre todo mi cariño y mi amor; un par de orejas atentas a lo que quieras contar, un par de ojos dispuestos a leer lo que quieras escribir y fundamentalmente dos hombros bien fornidos en los que te puedas apoyar.



¡¡¡ F E L I Z C U M P L E !!!

5 comentarios:

  1. ayy se mi pianto una lagrima
    es muy cierto todo lo que decis cari

    y es un acto de amor hermoso lo que le escribiste

    gio

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  2. ¡Qué hermoso todo lo que escribiste y sentís!
    Miro las fotos y me parece verte a vos chiquita, pero morocha!!!
    ¡Feliz cumple Marcela! Un beso grande!!!

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  3. feliz cumple marcela!!!!! dichosa de la tia que te toco..disfrutala..es puro corazon...
    ale

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  4. Gracias por la dedicatoria! Tantos recuerdos que me emocionaron pero también me reí mucho! jaja. Recordé el día que mi papá estaba hablando con la abuela y yo le pedí que quería hablar con ella. Cuestión que cortó y ni se acordó de pasarme el teléfono. Al cabo de un rato me encontraron con el tubo del teléfono, golpeando el aparato en cuestión (cual Norman Bates con el cuchillo en Psicosis jaja), enojada porque mi papá no me pasó con la abuela. Ni hablar que lo hice de goma al teléfono jaja.
    Y cómo olvidar esos viajes!!!! Me viene a la mente cuando fuimos a Quercus en VGB (descubierto después de tomar un camino alternativo y perdernos!) y luego de tomar asiento me pareció que me sentía un poco alta, el borde de la mesa me llegaba al ombligo! Hasta que me di cuenta que había agarrado una silla para niños! Jaja. O "la gota fría" que creí que te decomponías! Luego el colectivo del viaje a Mar del Plata en el que casi morimos por hipotermia y nos tapábamos con las cubiertas de las butacas! "Cabañas Huilen, un lugar para vivir" y los serruchitos de Marchelo jaja. El terrorífico camino recorrido hacia "El durazno" y una vez que llegamos estuvimos 20 minutos! Y muchas cosas más!!! Dificil no extrañar esos momentos... Los sentimientos compartidos, nuestras charlas, me veo escuchando tu punto de vista sobre ciertas cosas, a veces evitando que me ahogue en un vaso de agua! Recuerdo el mail que le escribiste a cierta persona de La Plata respondiendo por mí! Pero esa es otra historia. Y sé que siempre estás ahí para lo que necesite. Sabés que de este lado es igual.
    Te quiero mucho!!! Gracias por birndarme tanto amor y cariño! Y espero guardar en mi memoria nuevas aventuras a tu lado!
    Besos!!!
    Marce.

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  5. Aah!! Y quiero agradecer los saludos anteriores!!! Besos.

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