lunes, 22 de febrero de 2010

MILAGRO URBANO: un relato para volver a creer


Hoy iba a publicar la segunda parte de mi viaje a Europa, pero una emergencia hizo que cambiara sobre la marcha y decidiera contar esta pequeña historia acerca de un milagro urbano.
Este post está dedicado a una amiga que está pasando un muy mal momento y como sucede en tiempos adversos ve todo negro, negativo y sin salida. Con este relato quiero demostrarle que los milagros también existen e incluso pueden sucederle a alguien como a mí!!!

Corría el año 1991 y yo cursaba mi cuarto año de facultad. Como recordarán había logrado huir de las garras de la bruja Adela y pasé dos de los años más felices de mi vida en mi monoambiente alquilado. Pero como todo cuento de hadas llega a su final, mi contrato de alquiler vencía y no querían renovarlo.
Si hacemos memoria, habíamos tocado fondo con la hiperinflación (recuerdo que de un mes al otro mi alquiler aumentaba hasta un 160%!!) y volvían los pesos a reemplazar a los pobres devaluados australes.
Comenzamos a buscar departamento para comprar, pero el mercado inmobiliario estaba muerto!! No había propiedades en venta ni en alquiler. Nunca volví a ver algo semejante.
Pasaba los días leyendo avisos, de rally por las inmobiliarias, viendo lo poco que había (totalmente destruido). Se agotaba el tiempo y no aparecía nada. En quince días vencía mi alquiler, mis muebles quedarían en la vereda y yo sería una homeless!
Un día vinieron mi mamá y mi hermano a Santa Fe. Mi vieja tenía turno con un médico y yo había reunido en una mañana todos los departamentos que podíamos ver.
Eran horrorosos!! Muy desanimada fui sola al último lugar (4 de enero y Boulevard Pellegrini: a pocas cuadras de la facultad) porque ya ellos estaban en horario de la consulta médica.
Era un departamento vacío, así que tenía que esperar que el empleado de la inmobiliaria me lo mostrara.
Diciembre en Santa Fe, imaginen el calor!! Era asfixiante!!!
Esperé media hora y nadie apareció.
De pronto una mujer salió de la nada y comenzó a conversar conmigo.
Soy poco fisonomista pero atípicamente recuerdo sus facciones. Tenía unos 40 años, trigueña, cabello oscuro largo.
Me preguntó si iba a ver el departamento de dos dormitorios y le respondí que no, que vería el de uno. Ni siquiera sabía que hubiera uno de tres ambientes.
Entonces me comentó que había un departamento en venta cerca del Palomar, muy barato porque era un matrimonio con una hijita y les había quedado chico, que se tenían que ir porque la nena tenía una enfermedad cardíaca y necesitaba espacio.
El departamento en cuestión era de dos ambientes pero muy amplio.
Pregunté qué inmobiliaria lo tenía y me mencionó una de un martillero (nunca la había oído nombrar), que estaba a dos cuadras del departamento.
Me nombró al dueño de la inmobiliaria y al empleado, por nombres, y me pidió que les dijera que iba de parte de ella, de Guadalupe.
Era cerca del mediodía así que corrí al consultorio a buscar a mi hermano y juntos fuimos hasta la inmobiliaria. Llegamos cuando estaban cerrando.

Efectivamente ese departamento estaba en venta y todos los datos eran correctos, incluyendo el precio irrisorio de 20 mil dólares. También eran correctos los nombres del dueño y el empleado, pero ninguno de los dos conocía a la tal Guadalupe.
Recuerdo que llegamos al departamento y estaban almorzando. Había mucho olor a fritura y las ventanas (que tan bella vista tenían) estaban cerradas. Les sobraban muebles y todo era desorden, pero fue amor a primera vista. Había llegado a mi lugar.
Había otra inmobiliaria que también tenía el departamento y un comprador que estaba a punto de señarlo. Pero se arrepintió. Y finalmente ese lugar fue para mí.
Nunca nadie supo quién era la mujer que me dio tan valiosa información en tiempos tan revueltos. Yo tengo mi propia versión de los hechos: ¡era la virgen de Guadalupe!

3 comentarios:

  1. Hermoso Cary ... se me puso piel de gallina... a veces uno no logra confiar en que los milagros suceden ... uno cree que existen, si, pero de ahi a que nos toque... ese es el pensamiento que me ronda siempre a mi...
    Creo que hare los deberes y comenzare a esperar el milagro...

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  2. a veces pasan esas cosas cary!!! me paso cuando estaba buscando casa antes de comprar la que estoy viviendo ahora. me recorri creo todas las casas en venta de galvez y cuando estabamos a punto de concretar con una...el dueño se arrepintio...nunca me senti tan vulnerable..le pedi a san expedito varios dias que me ayude a soportar esa situacion. a los dos dias me avisaron que habia una casa en venta que la vendia un conocido. la fui a ver y a los quince dias era nuestra...siemrpe hay que tener fe que las cosas suceden por algun motivo y esta segura que las cosas suceden cuando es el momento que sucedan....
    besos...ale

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  3. ¡Qué linda historia y es real!!!!!!!!!!!!
    ¡Los milagros suceden y más si tienes fe! ¡Basta con desearlo y poner todas las energías en ello y seguro que en el momento justo, se hace posible!
    Era muy lindo ese departamento cuando vos lo habitabas. Por unos años lo visitaba muy seguido. La primera vez que fui corría octubre de 1995, cuando fuimos con Maricel. ¿Te acordás? Ese también había sido un milagro para mí: peleada con mi novio después de 8 años, viajando con una amiga que es muy casera y no se mueve a ningún lado.
    Después fui otras veces. Recuerdo que la primera vez que dormí allí fue cuando fuimos a Mendoza en abril de 1996, de visita al dr. Zaldivar. Y a partir de allí las visitas fueron más seguidas y siempre con algún motivo presente: exámenes en Tribunales, los viajes a San Justo los domingos por la noche. El Turis Nano pasaba siempre a buscarme por allí. Y de vuelta, los viernes me dejaba en tu dpto. Eran lindos tiempos... Se había producido otro milagro. Después de tantos años distanciadas, logramos reencontrarnos y salvar nuestra amistad. ¡La voluntad ayuda mucho para que los milagros sucedan! Besos

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