lunes, 15 de febrero de 2010

EL SUEÑO DE MI VIDA: y una de las peores pesadillas!!


Toda mi vida había querido conocer el mundo mágico de Disney, En el año 1994 decidí contratar el viaje como regalo de 15 para Julia… y también me lo regalé!
Fue un verdadero sacrificio pagar ese viaje. Recuerdo que mi sueldo no llegaba a los $800 y cada mes religiosamente depositaba $500 para nuestro viaje. Eso sí: durante un año no me compré absolutamente nada!!
Y viajamos en diciembre de 1995.
El itinerario incluía 10 días en Orlando, 3 de crucero por las islas Bahamas finalizando con 4 en Miami.
Los días en Orlando fueron soñados, perfectos, un regreso glorioso a mi infancia. Jugué, reí y paseé como nunca!!
Como era un tour programado para chicas de quince, yo era una de las más viejas… yo y Dorita, la abuela de la nena más chica, algo así como una pesadilla de tiempo completo.
Dorita era más pesada que submarino a remos, por lo que todos la evitábamos (coordinadoras inclusive!)
Nunca olvidaré el día en que las coordinadoras la convencieron de que el paseo sería muy largo, agotador y difícil para una persona de su edad, dejándola en el hotel al cuidado de otro coordinador. Como éste tampoco la soportaba, le dijo que ella era una mujer activa y podía con todo, así que estábamos saliendo cuando detuvo el colectivo y subió triunfante… nos queríamos morir!!!!
Ese día le alquilaron una silla de ruedas (común, no a motor) y pretendían que nosotras empujáramos de ella por todo el parque. “Vamos chicas, como si fuera su abuelita”, decían las turras de las coordinadoras. Julia me miró y dijo “ni ebria ni dormida paseo a la vieja” En efecto, no era nuestra responsabilidad!!! Y la nieta no sabía cómo deshacerse de ella.
Aparentemente Dorita había regalado un viaje similar a la hermana mayor de esta nena, sólo que aquélla había viajado sola mientras ésta tenía que cargar con el paquete.
Otro día se perdió en el Magic Kingdom. Habíamos fijado horario de encuentro y ella no aparecía. Nuestro transporte tenía que partir (porque tenía otro compromiso más tarde) así que una de las coordinadoras tuvo que quedarse en el parque a esperarla.
Por algo cuando quedó encerrada en el baño del colectivo y gritaba como poseída, todos nos hacíamos los distraídos, las dormidas o con auriculares.
Ser una de las más viejas también me daba cierta credibilidad y apariencia de seriedad.
Cierto día, a nuestro regreso del diario trajín, empezamos a jugar guerra de almohadas con Juli. En un momento se me terminó la cama y caí al piso para terminar debajo de una mesa y un sillón, con todo el estruendo que eso significó.
Al toque estaba una de las coordinadoras tocando nuestra puerta.
Estaba tan tentada que fue a atender Julia con su mejor cara de pocker, mientras yo me encerraba en el baño. Sólo alcancé a oír: “Ah no, no es acá, vos estás con Carina” y se fue. Nos tirábamos al piso de la risa!!
En los juegos con simuladores o montañas rusas grité tanto que Julia bajaba la mirada y se tapaba la cara de vergüenza mientras decía “callate por favor, qué papelón!!”
Todo fue maravillosamente bien hasta que llegó mi peor pesadilla: el crucero!!
El sueño de mi vida era concretar un viaje en barco. Como antes comenté, miraba “El crucero del amor” y todo ese glamour, ese lujo y esa tripulación tan servicial eran algo que me atraía mucho.
La primera decepción fue al llegar al puerto. Nuestro barco era el más chiquitín de todos. Parecía el Fiat 600 de los cruceros!! Por supuesto que nuestras coordinadoras (más falsas que dólar rosado) se encargaban de adornar lo que estaba a la vista, diciendo que la elección había estado basada en la comida, ya que el Dolphin era famoso por su alta cocina (sí, tal vez estaba en el último piso!)
Las dimensiones del camarote eran algo así como mi placard más una mesa. Al menos no eran cuchetas!
Fui a cubierta para tomar unas fotos mientras nos alejábamos del puerto de Miami y ahí comencé a sentir que ya no estaba en tierra firme.
A ver cómo lo explico: el barco no se movía violentamente, ni se balanceaba, pero yo sentía dentro de mi cabeza una oscilación, casi como si fuera un balde lleno de agua que se agitaba a un lado y el otro por el movimiento.
Y ¡qué aburrimiento! La gente no hacía otra cosa más que comer. Cenaban a las 7 y a las 11 o 12 de la noche estaban comiendo otra vez. Soy de bien comer pero verlos francamente me daba asco! Esa gente que sólo come mucho cuando está incluido me da repugnancia!!

Y mientras estábamos en camino yo siempre mareada y nauseabunda. No vomité nunca pero apuesto que si lo hubiera hecho devolvía hasta la leche materna!!
La noche del capitán, famosa en todos los cruceros del mundo, yo estaba apoyada en la pared como un prisionero a quien están por ejecutar. Me parecía que si despegaba la cabeza de algo firme me caería redonda!!
La pileta estaba clausurada, otros espectáculos no hubo y nuestra estadía en el crucero sólo fue una sucesión de aburrimiento y desilusión.
¿Y dónde estaban los hombres? No en el Dolphin, niñas. Los únicos jóvenes eran los mozos portorriqueños… todos putos!! (o al menos un 90%) No tengo nada contra los homosexuales, excepto cuando espero que sean heterosexuales y se enamoren de mí!
Al menos Bahamas valió la pena y el paseo a la laguna azul fue inolvidable.
Terminamos la travesía en Miami, que no me pareció ni muy glamoroso, ni muy alucinante. Sólo una sucursal latina, sucia y peligrosa, con una playa poceada de arena gruesa y un mar helado de alto oleaje. Pasamos más tiempo en la piscina del hotel que en cualquier otro sitio. Pero nos hospedábamos en un appart que era más grande que mi departamento!!!

A pesar de todo, Disney 1995 fue uno de los mejores viajes que hice y siempre planeé volver.
Las circunstancias económicas no me permitieron repetir la experiencia con mis sobrinos menores pero las ganas están y sé que regresaré un día. Eso sí: sin cruceros ni Miami inclusive… sólo parques!!!!!!!!!

9 comentarios:

  1. bueno cary...como siempre excelente tus relatos entre el humor y el sarcasmo mientras lo leia no pare de reirme y fue como estar ahi....
    recuerdo mi visita a disney y creo que tuve los mismos gritos de susto en las montañas rusas..siempre dije que no es un parque para niños...bueno igual fue lindo y me encantaria que mis hijos puedan ir algun dia....
    un crucero..un sueño que me gustaria hacer con un enamorado...dos sueños va jajaja si pedimos..pedimos mucho jajajaj..
    besos y segui asi ... ale

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  2. ¡Qué bueno que a pesar del crucero, disfrutaste del viaje! Yo no conozco esos lugares y no pierdo las esperanzas de visitarlos algún día!!!
    ¡Qué afortunada Julia por tener a una tía tan piola como vos!
    No me imagino tantos días en un crucero. Prefiero el aire, los aviones!!!
    No tenés más fotos del viaje para compartirlas? Me encantaría verlas...
    Seguí con tus relatos que me encanta leerlos. Y de los viajes de estudios qué recuerdos tenés? Yo muchísimos...

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  3. Claro, Ale, es lindo hacer un crucero pero llevar tu propio hombre como equipaje je je... eso de esperar conocer justamente allí un buen prospecto es una leyenda urbana!!!!
    Coincido con Angélica en que prefiero los aviones a los barcos!! Claro que si hay lindo paisaje, desde el aire se ve poco y nada...
    Las fotos que tomé eran con cámara analógica. Están escaneadas pero no tienen la misma definición que una digital.
    Sabés que he borrado de mi cabeza los viajes de estudios?? Contá lo que recuerdes, por favor!!!!!!!!
    A propósito, se aceptan relatos vacacionales... no sean fiacas!!!!

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  4. Debo ser de las pocas personas de este lado del mundo que perdió la cuenta de la cantidad de veces que fue a Disney. Como Carina sabe, mi hermana vive a unos 400 kilómetros de los parques, que en términos de rutas yanquis quiere decir tres horas y media de puerta a puerta. Y voy a ver a mi hermana todos los años desde hace casi veinte (menos 1995 y este, grrrr!!!). O sea, cuando voy es "A ver qué pusieron de nuevo", más que nada, y a hacer el recorrido standard, que por supuesto incluye TODAS las montañas rusas (a mí me encantan) y todos los espectáculos de fuegos artificiales.
    Cruceros todavía no hice, pero si alguna vez me toca y estoy físicamente apta (porque si no, ni me voy a gastar en ir) me pienso dedicar a bucear y nadar hasta que me salgan burbujas por las orejas. Ma qué tipos! Si llueve, nomás, porque el buen tiempo lo quiero aprovechar solita :-D

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  5. Lo sabés, Mani, y te lo repito desde que te conozco: CÓMO TE ENVIDIOOOOOOOOOOOO!!!!!!
    Mi odontólogo también viajaba todos los años, al menos hasta casarse.
    Me gustaría ir con muuucho tiempo disponible como para recorrer todos y cada uno de los juegos y explorar a Epcot como corresponde.
    Lo de bucear y nadar se puede hacer en cualquier lugar sin necesidad de pasar por la tortura del crucero!! ja ja

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  6. Para la próxima vez ya va a estar abierto el de Harry Potter, que pertenece al complejo de Universal, así que se me ocurre que Disney no va a haber. Aunque sólo Dios sabe cuánto van a cobrar de entrada en el nuevo. Ya la última vez los de Universal estaban delirantemente caros, y no había Harry Potter. Más vale que ahorre ;-)

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  7. ¡Cómo olvidar anécdotas de los viajes de estudio!
    No recordás el romance que descubrimos entre una maestra y el conductor del micro, en el viaje de séptimo? ¿O era idea nuestra, porque ya a esa edad, nos hacíamos la novela?
    Recuerdo que la única que compró una caja gigante de alfajores Estancia El Rosario, fui yo, y hasta que no llegamos a Gálvez no dejé de ser motivo de cargadas de los demás.
    En el complejo Aerosilla de Carlos Paz, fui una de las pocas que no ascendió. Y pensar que ahora me enloquece estar por el aire, suspendida por una cuerda!!!
    Tengo más recuerdos del viaje de Estudios de la Secundaria. Éramos como 55 en el micro y de vez en cuando nos tocaba viajar sentadas en los escalones del cole, o nos juntábamos tres en dos asientos. ¡Qué increíble viajar así! No pensábamos en la inseguridad vial!!!
    Algún otro compañero y yo, siempre permanecíamos en los primeros lugares del cole, cuando hacíamos las excursiones después de trasnochar. Le sebábamos mate a los choferes y nos manteníamos despiertos para no perdernos ningún detalle.
    Recuerdo las fotos que nos tomamos en la Cascada Los Alerces, el ascenso en el Cerro Campanario, la visita al Llao, Llao, los bosques de Arrayanes, el catamarán donde nos divertíamos alimentando a las gaviotas, el centro cívico de Bariloche con los curiosos perros San Bernardo, etc. Podría estar varios minutos relatando cosas. ¿Y la comida del hotel? Todas las comidas eran elaboradas con las sobras de la comida anterior. Las idas y venidas de Alejandro Gaydoú a nuestra habitación, escapando de las travesuras de sus compañeros de cuarto? Las clases de patinaje que otros tomaron y se trajeron de regalo hematomas gigantes? La visita a las fábricas de pulóveres y chocolates? La nieve en el Cerro Catedral? Las estaciones de la aerosilla para llegar hasta ella? Recuerdo con humor ahora, cuando a Mariela y a mí nos tocó una silla sin seguro, en pleno ascenso al cerro. Y las noches en las confiterías bailables, llenas de pendejos como nosotros? Una tarde de chocolate caliente en el centro? Mi amor en ese momento, Omar, que me ponía nostálgica durante las largas horas de viaje de ida y vuelta, escuchando a Perales, entre otros?(30 de ida y 24 de vuelta). Muchas y muchas horas sin dormir, durante una semana llena de vivencias increíbles. Éramos felices, lejos de nuestra ciudad, de nuestros padres, sin celular, sin cámara fotográfica propia (yo), sin pc, con plata justa, a orillas del lago Mascardi, un espejo de agua precioso, pero helado!!!!!! ¡Cómo olvidar aquellos viajes que fueron especiales! Todo era lindo, único y sin demasiados sobresaltos porque viajábamos con la empresa de micros Galvense!!! Todo era mágico porque accedíamos a cada lugar como un lugar único e irreemplazable! ¡Qué no se pierdan los viajes de estudio!!!!

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  8. Ahora que te leo comienzo a recordar algunas cosas. A quienes no fueron con nosotras al viaje de egresados del secundario a Bariloche, les cuento que lo hicimos a través de una empresa local y fueron estafados. Como eran responsables aún así se hicieron cargo de nuestro viaje pero en la hotelería que quedó disponible... la resaca!! El hotel se llamaba "Gran lago" y estaba frente a la iglesia de Bariloche. Era una inmundicia, pero era "lo que había".
    Recuerdo que en lugar de gran lago lo llamábamos pequeño charco.
    Todo era precario. Las camas estaban hechas con madera de cajón de manzana, las llaves de las habitaciones no cerraban por dentro (por lo que había que trabarlas con la cucheta), las sábanas se rajaban y ni hablemos de la comida!! Había una habitación en que depositaban la basura y siempre olía a podrido, por lo que decíamos que nuestros almuerzos se preparaban con esa basura acumulada prensada. Era un asco, francamente.
    Por supuesto me acuerdo del romance entre la maestra (sra. casada ella) y el chofer en nuestro viaje de 7mo. (sí existió ese romance y tengo fotos en Los Cocos que los comprometen ja ja... éramos de terror!)
    También hubo otro romance en Bariloche, de una alumna (no la nombro para proteger su identidad)con un chofer (casado él, sólo que la pobre se enteró después!!)
    Y ni hablar de la aerosilla!! Habíamos alquilado trajes para la nieve (al divino botón, porque había muy poca y un calor apestoso... cómo me fleché!!)y cuando subí con el culo mojado y ese traje, resbalé y no podíamos bajar la barra de seguridad... qué julepe!!!!!
    Y finalmente un sentido homenaje a "Hola Nicolás" donde nos atoramos de tanto tomar chocolate con torta!!
    Lindo recordar pero no me gustaría regresar a esa época... noooooo!!!! Firmo contrato para volver a los 30, no más allá.

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  9. que de recuerdos del viaje de estudios del secundario....sinceramente yo no recuerdo tantas cosas como uds..sera que solo tenia ojos para que un compañero me mirara jjajajaj que boluda no? como me equivoque!!!! con el correr de los dias no fue nada. me perdi de vivir un romance con alguien que si valia la pena intentarlo jajaja vos sabes quien fue cary y vos tambien andres ajajjaja.
    si me acuerdo de la comida..un asco ... de los viajes pocos recuerdos tengo...me gustaria volver a bariloche..ese es un viaje pendiente y si es con un enamorado ...seria genial. lo que mas recuerdo es el viaje de vuelta a galvez que escuchamos Perales mientras escribia un diario del viaje que lo tengo todavia...lindo viaje !!!!!!!

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