martes, 28 de diciembre de 2010

YA TERMINA 2010... ¿no les parece increíble?

Hoy es 28 de diciembre, día de los inocentes,  una fecha que conmemora un hecho violento de una crueldad absoluta -pero por esas cuestiones de la vida terminó siendo el día de las bromas grotescas y los inocentes niñitos asesinados pasaron a convertirse en los ingenuos que caen en chistes pesados- me dispongo a reflexionar acerca del año que está a punto de terminar.
Es la magia de los tiempos modernos... y en Argentina en ese sentido, somos maestros del absurdo, lo que quedó demostrado con la reorganización de feriados que hizo este último año nuestra señora PresidentA.
Pero bueno, no perdamos el foco... la idea es hablar acerca del fin de año.
Tenía muchas esperanzas en 2010, pero francamente fue un año de mierda. No, me corrijo, UN AÑO DE MIERRRRRRRRDA!!!!!
Para que no me tilden de quejosa, comenzaré por destacar las pocas cosas buenas que tuvo este año:
* mi vieja salió de la cama y volvió a subir al auto por primera vez en 4 años;
* me reencontré con mis amigas del secundario;
* terminé la remodelación de mi casa;
* encontré al fin una terapeuta que vale la pena;
* fue nombrada administradora de las páginas más visitadas de Gálvez;
* asistí a cinco fiestas inolvidables (dos cumples de 15, un casamiento, un centenario y un revival)
Ahora bien, si vamos a enumerar las razones por las que considero que éste fue un año de mierda, tenemos varias:
* Salud: hemorragias, una intervención, ciático, alergias, otras "hemo" (rroides), una rodilla hecha pelota, contracciones como si estuviera pariendo cada mes y la enfermedad de dos personas muy allegadas que me afectaron tanto como si fueran propias.
* Proyectos: una obra que tenía que terminar en 45 días y concluyó en 7 meses, una inmadura e inepta arquitecta, todos los dimes y diretes con esos gremios tan agradables para tratar, y la reconstrucción de todo lo que estaba mal hecho (al menos lo que se pudo arreglar)
* Fotografía: mi cámara Nikon ooooootra vez en el service y como guindita en la torta, mi Sony me regaló un cortocircuito en esta navidad!!
* Dinero: terminé hasta el último de los ahorros, con el agravante del robo de los 3600 pesos que tenía apartados para pagar al herrero.
* Aspecto afectivo: mmmmmmm mejor ni tocar el tema!!!
* Trabajo: sigo sin efectivizarme en el cargo, trabajando como burro 9 horas por día.
Basta una simple aplicación de conceptos contables para ver que el saldo de este año es deficitario!!!
No recuerdo cuál fue el último año bueno de estos últimos... tal vez el 2000 o 2001, siendo muuuy generosa. Lo cierto es que cada año que pasa espero que el próximo sea mejor y no, llega uno que es más bosta que el anterior... y así se va pasando la vida, esperando nomás.
Así que al 2011 no le meteré presión de que sea mejor que el 2010. Le diré: sé libre, como los pájaros en la primavera, literalmente hablando... es decir, si tenés ganas de seguir defecando sobre mi cabeza, hacelo!!, si querés picotearme el bocho, también!!... y si por ahí se te da de acercarte y alegrarme un poco la vida con tu canto, bienvenido sea!!
Después de todo, un año pasa volando (y a medida que se siguen acumulando dígitos a los numeritos de nuestra edad, parece que volaran más rápido los ladinos!!) y cuando acuerde llegará 2012 que podrá ser mejor o peor, pero nunca igual.
Así que 2010, esta vez no te correré para que te vayas (como lo hice con 2009) porque estoy demasiado agotada y hace calor!!; y 2011, te lo digo nuevamente: estoy entregada!!, así que me resigno a lo que te venga en ganas disponer en tus 365 días.
En este 2011 no haré planes, si las cosas salen bien y si no, saldrán con fritas!! A una señora de casi 41 no la van a amedrentar!!!!!

martes, 21 de diciembre de 2010

CARTITAS A PAPÁ NOEL: Jo Jo Jo las pel...ículas!!!

El año pasado propuse como consigna pedir a Papá Noel todas aquellas cosas que el dinero no puede comprar y realmente leí cartitas muy originales!!!!
Este año nuevamente propongo ese ejercicio de dar rienda suelta a nuestra imaginación y volcar en el teclado todo lo que se nos ocurra, material o inmaterial, posible o casi irrealizable, con un adicional: se aceptan reclamos por lo que no nos trajo el año pasado!!!!
Como para muestra basta un botón, aquí les dejo mi cartita que comienza así:

Viejo panzón y desagradable
Te puede llegar a resultar ofensivo el encabezamiento de esta carta, pero después del fracaso de los pedidos que te hice en los últimos 30 años (la última vez que me trajiste algo que quería fue una muñeca que lloraba cuando le quitaba el chupete), considero que no tendría que asombrarte que ya comience a sonar un poquito descreída...
Hagamos un repaso del 2009:
* Te pedí un hijo y no sólo no me lo diste sino que fuiste tan perverso y ruín que hiciste que el único modo de solucionar mi problema ovárico fuera colocándome un diu. Tu mezquindad no tiene nombre!!
* Te pedí un compañero, no para casarme ni convivir, sino compartir ciertos momentos y hacer que por ahí pueda relajarme y sentir que el peso del carro es compartido o llevado por otro. Me mandaste cada esperpento!!!!... locos, viejos  o casados parece que es mi target. Sin palabras...
* Por último, te pedí voluntad para bajar de peso. No sólo no recibí ni una pizca para ponerme a dieta, sino que llego a fin de año sin voluntad para NADA!! Ni siquiera para subir a la balanza y ver cuántos kilos más acusa. Eso es de gordo resentido!!! como vos no podés adelgazar no querés que nadie lo logre, ¿eh?

Visto y considerando que sos un viejo sorete, este año se terminaron los deseos inmateriales y voy a prenderme en la onda consumista a ver si me va mejor.
* Quiero ganar el quini 6 como único apostador con aciertos y que justo un día antes del sorteo se hubiera derogado el impuesto al juego para poder recibir todo sin restricciones.
* Quiero SALUD, porque sin ella es imposible disfrutar ninguna de las cosas que pediré a continuación.
* Quiero un par de piernas nuevas para mi vieja y que una luz cegadora o un disparo de nieve (como canta Silvio Rodríguez) la intercepten, cambiando su mentalidad por otra "bucayzada" (entendiste lo que te quiero decir, ¿no?... onda Bucay... no más nanas, ni quejas, ni chantajes emocionales, ni persecuciones... que disfrute vivir su vida y no pretenda absorber la mía!!)
* Quiero presentar la renuncia el mismo día que cobre y cantar las cuarenta a unos cuantos antes de irme.
* Ese día también quiero firmar todos los papeles para donar mi parte del negocio a mi hermano y que se termine toda esa cuestión familiar.
* Quiero internarme en un spa siendo la única paciente, junto a mis canes, para que me atienda un cuerpo interdisciplinario de al menos 20 personas. Sólo salir cuando sea una DIOSA, aunque eso lleve un par de años o más.
* Entonces quiero comprar una avioneta privada con asientos bien anchos y hasta cama incluida y comenzar a recorrer el mundo, junto a mis perros y ocasionalmente algún/a amigo/a colado/a.
* Quiero vivir un poco en cada lugar, lo que incluye países en serio, en los que la puntualidad, la seguridad y la limpieza sean moneda corriente.
* Quiero poder andar tranquila por cualquier lado sin estar desconfiando de todo el mundo y tener una casa sin rejas ni protección, con un amplio jardin delantero en el que pueda sembrar las flores que quiera sin temor a que me las roben.
* Quiero conseguir nuevamente una cámara que sea mi alma gemela (como la vieja Sony que me robaron) y poder recorrer el mundo registrando cada minuto y cada lugar, para después armar fotolibros con mis imágenes.
* Quiero escribir y publicar lo que escribo. Mi cabeza explota de ideas que por falta de tiempo no termino de plasmar. Y quiero que el mundo lea lo que escribo!!
* Tendría unas cuantas cosas más que pedirte para amigos, familia, animales y humanidad en general, pero voy a respetar el sentido de la carta y seré lo más egoísta posible.
* Por último quiero pedirte inmortalidad para Andy y Mora. Que nunca tenga que pasar por el dolor de perderlos. O bien te pido algo mejor: que la muerte lleve 3 x 1 y nos vayamos juntos.
Sé que es mucho, pero me parece que lo merezco por el cobro retroactivo de tantas decepciones.
Me dirás  que si dejás toda esa carga en mi casa tal vez el trineo se te desbalancee para pegar la vuelta para el Polo Norte.
Es cierto. Te ofrezco entonces que hagamos un trueque. Vos me dejás mis regalos y a cambio te llevás al menos 50 de los kilos que tengo de más, el peso de mi conciencia, mis amarguras, mis quejas, toda la tristeza, el resentimiento y las frustraciones.
Si después de cargar así tu trineo los pobres renos arrancan, terminaré por creer que los falopeás para que vuelen!!!!
Bue, por el momento no recuerdo nada más... ah sí!!... la presente tiene carácter de intimación.
Será justicia

Dra. C.B.

Ahora espero que ustedes se atrevan a enfrentar al barrigón!!!!!!

domingo, 19 de diciembre de 2010

LA FIESTA OCHENTOSA: Ya no estoy pá esos trotes!!!

Con algunos contratiempos y apurones llegamos finalmente a la fiesta ochentosa. Y ya saben cuántas reservas tenía al respecto. Fundamentalmente por la cantidad de recuerdos de mi horrible adolescencia que me traería volver a entrar al boliche.
Fui a la peluquería tratando de lucir mejor, pero para la hora de irme mi cabeza era una completa sopa (benditas hormonas!!) y una ensalada de rulos mojados caía sobre mi cara.
Llegué y gracias al cielo pude estacionar a pocos metros de la entrada. Antes de bajar repetía mentalmente: "No será como antes... sos un adulto... sos un adulto... vas a ir desde otro lugar".
Respiré hondo y bajé. Efectivamente era así, ya no era una pendeja insegura que esperaba que la sacaran a bailar sino una mujer adulta que formaba parte de la organización del evento.
La primera decepción del día fue el clima. Llovía como si fuera la última vez. Sólo paró por unas pocas horas, pero el diluvio volvía una y otra vez.
La segunda decepción fue entrar al boliche. Creo que la última vez que había ido era en 1993 y todo se veía tan diferente!!! Poco que ver con las súper decoraciones que tenía en la época ochentosa, ni con los juegos de luces que nos deslumbraban... pensé que iba a morir de la emoción al traspasar la puerta de entrada. En cambio sólo vi un lugar extraño, como si nunca antes hubiera entrado.
Lo mismo me ocurrió con las personas. Eran los mismos que salían a bailar en la época que frecuentábamos el boliche, pero entre esas caras sólo veía extraños en la oscuridad. Recién los conocí al mirar detenidamente las fotos!!! (y aclaro que llevé los anteojos!!)
Y el calor... asfixiante!! Siempre ese boliche fue caliente, sólo que entonces no tenía las hormonas revoltosas como ahora y no sudaba como un camionero en un día de verano.
Del peinado de peluquería no quedaba nada y mi cabeza parecía un plumero mojado... impresentable!!
Y sordera total!!... adoro la música que pasaban pero no podía escuchar una palabra de la gente que me hablaba. Comencé a decir a todo que sí como esos perritos de cabeza móvil que solían ponerse en las lunetas traseras de los autos.
Como a mi maldita cámara Nikon nuevamente se le ocurrió descomponerse para un evento, tuve que pedir una prestada y no me hallaba con la maquinita.
Comencé tomando fotos a todos los presentes, hasta que tuve un "principio de asfixia" y me tuve que apoyar en una pared para no caer desmayada!!! El aire frío de la entrada me devolvió a la vida. Claro que a la vereda no podía salir porque seguía lloviendo como en tiempos de Noé.
Sobrevino un problema más: el dvd con las fotos de la página grabadas (sí, ése en el que había trabajado tanto, renombrando más de dos mil fotos) no podía ser leído!!! Lo había probado antes de entregarlo!!!!!!!!! No podía creer mi maldita suerte...
Finalmente llevaron un nuevo aparato y las fotos salieron en pantalla gigante. Pero ¿habrá sido impresión mía o siempre pasaban las mismas?... mejor ni averiguarlo!!
En un momento me sentí muy mal y entonces me di cuenta que... bingo!! había comenzado a menstruar nuevamente!... seguro a causa de tanta tensión nerviosa.
Ahí comencé a perder sensibilidad en mis pies. No uso tacos altos, pero todo el tiempo de pie era demasiado para mi peso y mis pobres várices.
Entonces me fui a la boletería, donde al menos tenía una butaca con un asiento de unos 20 cm. de diámetro donde sentarme. Al menos dejé de tener calor.
Comencé a ver las caras de las personas que se retiraban. Se los veía felices pero terminados... dos de cada tres mujeres aseguraban no sentir los pies y eso me hizo sentir reconfortada porque no era la única.
Para las 5 de la mañana se me ocurrió revisar mi celular y encontré dos llamadas perdidas de mi mamá. Me asusté muchísimo y nerviosa consulté el correo de voz.
Allí me decía desesperada que le hablara, que había escuchado tantas ambulancias... que por supuesto, "María catástrofe" como es, había imaginado que yo había tenido un accidente.
Entonces devuelvo el llamado con tanta precisión que justo cuando mi vieja atiende el teléfono comienza a sonar el tema "Pensé que se trataba de cieguitos" de los Twist, que comienza con el sonido de una sirena!!!!!
Pasado el susto inicial, por primera vez hice caso a mi pobre madre y le dije "ya voy!!".
Reuní el penúltimo aliento que me quedaba y con las últimas fuerzas que le quedaban a mi pobre y maltrecho cuerpo cuarentón, caminé hasta el auto. Por poco no llego!! Me dolían tanto los pies que apenas podía apoyarlos en los pedales!!!
Había perdido la sensibilidad en la planta de los pies. Los puse en remojo pero ni el agua podía percibir!
A las 6 caí rendida en la cama, pero estaba tan acelerada que no lograba conciliar el sueño. Ahí debí clavarme un clonazepam, pero pensar en levantarme nuevamente a buscarlo y ¡caminar! era demasiado para esta pseudo lisiada.
Sólo dormí un par de horas y a las 9 ya estaba en pie... cosas de viejo!!
Entonces sobrevino una "crisis intestinal", como tenía en mis peores épocas de facultad, por los nervios del examen.
Como dijo una vez mi profesor de filosofía del derecho: "Digamos, Carina, que llegó hasta ahí; al mínimo aceptable" (así me sentía ahora, con un "aprobado" a regañadientes)
A punto de cumplirse 24 horas de la fiesta ochentosa, sigo sin sentir mis pies, con pronóstico reservado. En el transcurso de la semana se dilucidará si recuperaré o no la motricidad.
Con respecto a una nueva fiesta, hago propias las palabras de un viejo entrerriano, quien había trabajado tanto para el centenario del pueblo, que exclamó agotado: "No me agarran más para otro centenario!!!"

viernes, 17 de diciembre de 2010

BORRACHERAS ERAN LAS DE ANTES!!

Ayer finalmente, tras 230 días de padecimientos y contratiempos, pude oficialmente dar por concluida la obra en mi casa.
No más polvo, barro, albañiles orinadores, plantas destruidas, plomeros descuidados ni escombros en la vereda. Terminó. Fin. The end.
Un hecho como ése y un día como el que pasé ayer merecían una celebración y lo único que se me cruzó por la cabeza (en esta era en la que trato de salir de casa lo menos posible) fue comprarme un par de birras y ponerlas a enfriar desde temprano en el freezer.
Junté cada moneda que me quedaba suelta en casa (porque quedé con una mano atrás y la otra adelante, pidiendo limosna) y me compré una bandejita de sandwiches. Y me dispuse a celebrar.
Estaba tan cansada que ni fuerzas para masticar los sandwichitos de pan de miga, tenía!!! y ni hablar de la cerveza... a duras penas llegué a terminar la primera, que se me cerraban los ojos. Y eso que era chopp, que es más liviano!!
Hoy me levanté con la resaca de mi vida... la cabeza se me partía y una pierna tenía que pedir permiso a la otra para dar el primer paso!!!
Definitivamente junto a la resistencia nocturna he perdido también la capacidad de ser bebedora social. Tal es así que ni siquiera proponiéndomelo me puedo emborrachar!!!
He tenido pocas borracheras en mi vida, por no decir ninguna... sí me he puesto súper alegre (porque gracias al cielo soy de esas bebedoras que se ponen jocosas, y no de las de especie violenta!!) y sólo una vez me pasó de no recordar cómo cornos regresé a mi casa. ¿Volví a casa o iba a dormir a casa de alguien?
No sé, no tengo memorias de esa noche. Fue cuando en la secundaria hicimos la despedida de los chicos de quinto año. Fiesta de disfraces. Yo usaba un kimono auténtico que me había prestado una amiga de mi vieja, vestida a lo geisha... con un cartelito que decía "una japonesita híbrida", ya que (a excepción de los luchadores de sumo) japoneses gordos nunca vi...
Tomé tanto chopp esa noche que sólo recuerdo haber llegado a la fiesta. Nada más.
(((Si alguien tiene una pista de qué o con quién me fui esa noche, por favor me envía un mensajito privado)))
La otra oportunidad en que tomé muchísimo fue en mi "fiesta de 15", es decir la que me mandé cuando cumplí los 36. Perdí la cuenta de los lisos que me serví, pero ahí no sólo recuerdo cada minuto de la noche sino que también me atreví a conducir por autopista y circunvalación, transportando a dos inocentes amigos hasta casa.
(Menos mal que no eran tiempos de test de alcoholemia)
Y también recuerdo episodios poco afortunados que viví como consecuencia de probar nuevos sabores cerveceros. Ahí no fue la cantidad sino la calidad.
Cuando comencé a vacacionar en Villa General Belgrano, me fascinó encontrar tantas marcas y variedades de cerveza artesanal. Así que en cada viaje traía algunas para probar.
Claro que cuando no se es bebedora frecuente y sólo de vez en cuando se toma algún liso o un liviano chopp Brahma, la cosa cambia y puede tornarse peligrosa.
Una noche, abrí la heladera y vi una botellita (que ni siquiera alcanzaba el litro) que me miraba desde el estante y me decía: "tomame... tomame"
Poseída por el espíritu de la cebada, la abrí y estaba tan rica (y encima la tomé con sed) que casi no la saboreé y la terminé a los pocos minutos.
Comencé entonces a sentir la rotación del planeta y todos esos movimientos imperceptibles para alguien sobrio.
Quise levantarme de la silla, pero parecía que mi trasero se había hecho yunque y tiraba para el piso.
Andy y Mora me miraban porque (pobrecitos) tenían hambre y yo tenía toda la intención de darles de comer, pero el cuerpo no me respondía. Entonces les decía (con la lengua trabada): "Espeddden un poquito... mamá yaaaa se vaaa a levantaddd". Y probaba otra vez y las piernas no me sostenían, cayendo pesadamente en la silla nuevamente.
"Tengan pacienciaaa... mami ya les va a dar de comeeeeeer".
Estuve así hasta que pude pararme en mis piernas y agarrándome de los muebles llegar hasta los comederos.
Desde luego después me fui a dormir la mona y desperté con una resaca como si hubiera tomado un barril entero!!!!
Sintetizando, mi respuesta actual al alcohol es una pauta más que me indica que he envejecido... que ya el cuerpo no se la banca como antes y que hoy por hoy la mejor forma que puedo tener de celebrar es.......... dormir una buena siestaaaaaaaaa!!!!!!

martes, 7 de diciembre de 2010

DICIEMBRE: el mes 13

Cada año me pasa lo mismo y a pesar de organizarme, hacer cosas hasta con 11 meses de anticipación, llega el mes 12 y parece que todo hubiera quedado pendiente para último momento y de verdad llego a sentir que diciembre vale por dos, que es el mes 13 (de yetaaaaaaa!!!)
No importa lo que hayas hecho el resto del año porque aún en los años más descansados, diciembre se hace sentir. Por ser el último tal vez, o bien porque tiene la carga doble de ser el que cierra el período anual y tiene la celebración de las fiestas de navidad y fin de año!!
Me pregunto por qué tenían que ubicar la navidad estratégicamente una semana antes del año nuevo, si ni siquiera Jesús nació en esa fecha... ¿quién fue el nabo que juntó dos celebraciones importantes en menos de 15 días?
Lo cierto es que a esta altura de mi vida diciembre me pesa, mucho...
Estoy tan agotada que hasta para el ocio tengo excusas.
Años atrás solía organizar despedida tras despedida: con compañeros de trabajo, con vecinos, con amigos y compañeros de estudio. Era maravilloso vivir de evento en evento y de brindis en brindis, con la casa llena de gente, música y color. Más adelante pasé a hacer fiestas multitudinarias... ah, ¿no se conocen?... ella es amiga de la infancia y él compañero de trabajo, aquella su esposa y el otro es mi profesor de gimnasia!... promoviendo la sociabilidad y procurando que se agote el festejo en UNA instancia.
Hoy por hoy creo que no tengo fuerzas ni para levantar la copa y brindar, aunque guste de la cervecita santafesina bien helada. Y menos aún de salir!!... no me saquen de mi cuevaaaaaaaa!!!!! Eso de prepararse, vestirse, maquillarse y abandonar mi aire fresco de split de casa para ir hacia ambientes de quién sabe qué temperaturas, no me seduce en absoluto.
Sí, tal vez eso también tenga que ver... vivir en el puto hemisferio sur hace que encima del agotamiento de fin de año, la carga laboral, las fiestas y las pre vacaciones, estemos comenzando el verano!!
Verano inmundo santafesino, que sólo puede gustarle a quien no transpira todo el tiempo cual catarata como yo, al que no se pone colorado (con tu permiso, Diego, voy a robarte el dicho) como bragueta de ladrillero y con esa "impresentabilidad" tiene que estar al frente de una oficina, como yo, bregando porque gente insensible abra de cuando en cuando una puerta para dejar entrar un poco de aire fresco de los acondicionadores de al lado.
En diciembre me pongo más intolerante que de costumbre (así que imaginen cómo estaré!!) y me muerdo la lengua para no dar respuestas como éstas:
* -Hola Cary, ¿cómo estás?
YO- Chorreando agua hasta por la raya del culo!!! ¿vos bien?
* - ¿Te puedo hacer un pedidito?
YO- La verdad no, no podés. Tenés computadora, clave y tiempo. ¿Por qué no te buscás las cosas vos????
* - Disculpá la hora pero sé que vos sos buenita y vas a buscarme...
YO- No, soy buena de enero a noviembre. Ahora soy malvada y no se me canta buscarte nada!!!!!!!
* - Sé que lo que te pido es difícil y casi imposible, pero vos siempre encontrás algo...
YO- Claro, a la boluda acuden cuando ya tienen causas perdidas... ¿nunca un pedido simpleeeeeeeeeee???
Los diálogos podrían trepar hasta alcanzar grados irreproducibles en este ámbito, pero opto por sonreír, decir a todo "sí, doctor".... "sí, doctora" y ponerme a laburar. Y ahora que lo pienso esos sentimientos reprimidos también consumen energía!!!!!!!!!
Diciembre es el mes en que parece que termina el mundo. TODO hay que hacerlo ahora, yaaa!!, o nunca más se podrá realizar... un verso gigante, porque después de diciembre llega enero... y febrero... y marzo!! Por cambiar el número de año en el almanaque no se terminan los días. Pero esa suerte de "perentoriedad" la tenemos tipo virus residente en nuestro disco rígido y así diciembre se transforma en el mes en que cuando sos estudiante tenés que rendir toooodo lo que te queda, como si en febrero no hubiera más turnos... hay que hacerse el chequeo anual!! porque si no lo hiciste en el resto de los meses, el cuerpo explota al sonar las campanadas del año nuevo!!!... hay que comprar los regalos navideños!! porque todos dicen "este año no compramos" y siempre terminan poniéndote en el compromiso de devolver la cortesía... y hay que concluir con los trámites pendientes, como la perra revisión técnica de mi auto que justo viene a vencer a fin de año...
Y así en este mes 13 se acumulan todos los restos de los meses anteriores y terminamos cerrando con un cansancio de antología, cosas pendientes (porque nunca se llega a hacer todo lo que planeamos) y -reitero- las fiestas...
Vuelvo a preguntarme... ¿¿¿por qué tuve que nacer en el hemisferio sur???
Yo quería navidad blanca, chimenea encendida y pinitos cubiertos de nieve... no un pobre gordo disfrazado de Papá Noel mientras chorrea transpiración por la barba postiza, ni estar comiendo frutas secas con 45 grados en una noche de verano.
Siempre me gustaron los festejos, pero los años (insisto) me están cambiando...
Este año sería feliz de pasar las fiestas en mi casa, sola con mis dos perros, a cara lavada, en solera y en pata, prendida a una cerveza helada y unos sandwiches en una mesa a medio poner. No estar pendiente de la hora para los saludos de ritual, no tener que recibir a nadie, ver tele desplomada en un sillón con las patas en alto y acostarme a dormir cuando se me plazca.
En lugar de eso tendremos el maratón festivo que mi madre se ha encargado de mantener vivo cual llama votiva: comida casera, todos a casa, toda la tarde corriendo mesas y enfriando bebidas, preparativos agotadores contra reloj y cuando todos lleguen arregladitos y pintaditos, yo hecha un estropajo iré a bañarme y comenzaré a cabecear del cansancio, contando los minutos para que lleguen las 12, nos saludemos y me pueda ir a dormir!!!!!!!!
Lo sé, diciembre me pone más ácida e irritable que nunca... hay que pasarlo, como a las fiestas. Como todos los años, me haré el firme propósito de no dejar todo para último momento y tomarlo... no sé... por ahí como agosto, o setiembre... pensando que todavía queda hilo en el carretel.
Por ahora estoy en la carrera y tengo que correr... así que los dejo, porque tengo que seguir preparando los regalos!!

lunes, 29 de noviembre de 2010

EL ALTO COSTO DE LAS PASIONES: Más vale sola que mal acompañada


No tenía pensado escribir este post. Ni siquiera se me había cruzado por la cabeza en estos días sino hasta que escuché dos historias de personas muy allegadas, que me hicieron brotar la "alergia a la imbecilidad" que tengo a flor de piel.
La primera, historia de la separación de un matrimonio muy bien conformado, con todo para ser felices, que incluso se encontraba buscando el bebé tan deseado... a causa de una tercera en discordia que se cruzó y de cuya presencia mi amiga tuvo que enterarse a través de su ginecólogo... golpe bajo!!
La segunda, por parte del ex de otra amiga, que ante su ausencia y falta de interés hacia su hijo, responde la pregunta de éste ("papá, ¿vos te olvidaste de nosotros?") con un absurdo y penoso "sí"... ¿Cómo puede reaccionar un adolescente ante esta respuesta?
¿Qué les pasa, señores?... No entiendo qué les corre por las venas como para poner en riesgo no sólo sus familias sino también la salud y la vida de los seres queridos!!!
¿Qué puede pasar por la cabeza de estas personas para arriesgar tanto por una "pasión"?
Decía mi mamá: tirá más un pelo de c... que una yunta de bueyes!!
¿Tan codiciados pueden ser los momentos de desenfreno que valen toda la vida construida hasta el momento y los afectos más íntimos?
Personalmente creo que la pasión (sexualmente hablando) está sobrevalorada.
El ser humano es tan inconformista que se pasa la vida buscando emociones nuevas que le inyecten adrenalina, o bien revivir emociones viejas, como si fuera posible la resucitación de sensaciones pasadas.
¡Qué utopia! No se puede retroceder en el tiempo, sentir lo que alguna vez sentimos, ni recuperar lo que perdimos en el tema afectivo. Como dice esa canción: "lo que pasó, pasó".
Personalmente a mis 40 creo que esa pasión no vale nada. Sólo está muy promocionada para venderla a cualquier precio. Así lo que tengas que pagar sea tu tranquilidad, tu hogar, tus bienes, tu pareja y tus hijos. Nada es suficiente para obtenerla y hay que conseguirla a cualquier precio!!... para no quedar fuera del sistema, ¿vio?
Ah... y una vez conseguida hay que conservarla!! porque no es fácil. La rutina está al acecho y toda "primera vez" es irrepetible... tanto como la segunda... y la tercera...
Será que me estoy poniendo vieja pero a esta edad poco me interesa la calentura del momento y eso de vivir en una burbuja de adrenalina que nos hace dormir poco, comer mal y sentir que nos falta la respiración.
Todo a su debido tiempo...
La pasión fue linda... en el secundario, cuando veías al chico que te gustaba y te aceleraba el corazón con sólo destinarte una mirada. Maravillosa en la juventud, ese vértigo de seguir y hacer por el objeto de tu afecto, lo que fuere porque no te importaba nada, no existía nada más en el mundo que él y vos...
Pero ¿ahora?... yo no quiero a los 40 caminar haciendo equilibrio en una soga tirante con una vara en las manos. No quiero pasiones a escondidas ni locuras de verano... ya pasó ese tiempo!!
A los 40 me gustaría encontrar un amor verdadero. No para casarme (ni convivir!!!) ni para ponernos serios, sino alguien que cuide de mí, que le interese si respiro o no, con quien no tenga que estar producida las 24 horas porque sé que me amará igual con maquillaje, en pata, despeinada o transpirada.
Quiero alguien que apueste por mí y se anime a construir una relación que pase de los 2,10 x 1,60 de mi cama. Que me quiera cuando estoy indispuesta tanto como cuando quiero fiesta!!
Quiero un amor tranquilo, cómodo, confortable, con el que sienta que puedo compartir mi vida sin el esfuerzo perpetuo de estar reinventándome a mí misma para no aburrirlo ni causarle desinterés.
Que me quiera como soy, sin pretender cambiarme.
Ya no estoy para pasiones desenfrenadas y prefiero conservar lo que tengo.
Sigo sin entender al que (al igual que los ex de mis amigas) arriesga todo por algo tan efímero y luego descartable como una pasión.
Tal vez esté equivocada, o bien es fiel a mi naturaleza conservadora y resistente a los cambios, pero no quiero a esta altura de la soiré estar corriendo detrás de una pasión, ni competir con nadie! Me parece que me pasó el cuarto de hora... y no opongo objeción!!

Quiero construir algo en bases firmes. No más castillos de hielo sobre pilotes desvencijados. Si no me aseguro buenos cimientos y buen material, no sigo edificando hacia arriba.

Se me podrá tildar de "quedada", "poco aventurera"  o "demasiado pretenciosa", pero prefiero vivir mil veces sola en mi fortaleza de piedra, antes que estar acompañada, en la cima de un castillo de naipes, cambiando de cuando en cuando al Rey.

lunes, 22 de noviembre de 2010

HOMENAJE ATRASADO: Historia de una causalidad


La obra, mi salud, el trabajo, mi viaje hicieron que este homenaje no llegara a tiempo el día 9 de noviembre, pero llega hoy, con la misma vigencia y con el mismo cariño de tantos años.
Esta historia comenzó en el año 1983. Mi papá había muerto en marzo después de una larga enfermedad y de alguna manera mi mamá volvía a la vida después de años de encierro.
Todos los "primeros eventos" tras la muerte de un ser querido son difíciles; el primer cumpleaños, el primer día del padre, la primera navidad... y sin duda alguna, las fiestas de fin de año serían todo un desafío para una familia que llevaba los últimos cinco años de enfermedad de mi papá, tratando de rearmarse.
A alguien se le ocurrió la loca idea de que pasáramos las fiestas lejos de Gálvez... digo "loca idea" porque ¿hay algo más triste que superar solo (lejos de la familia) una pérdida? Pero bueno, así lo hicimos y en diciembre partimos en tren hacia Mar del Plata junto a mi mamá, mi tía Zulma y mi primo Darío, unos años mayor que yo.
Alquilamos un departamento y ahí estábamos los cuatro gatos locos, tratando de sobrevivir a la navidad.
Diariamente nos cruzábamos con los vecinos de al lado. Eran una multitud!! y cada vez que abrían la puerta encontraba una cara diferente.
Con mis 13 años era una adolescente bastante tímida y no acostumbraba saludar a quien no conocía. Hasta que comenzaron a saludarnos. Una de las hijas de la familia tocaba la flauta traversa, yo cantaba en la ducha, y la música también nos conectó.
La navidad fue patéticamente triste, solos como perros, pero para el año nuevo ya nos juntamos todos.



El año 1984 nos encontró inseparables, a las tres hijas del matrimonio, mi primo y yo.

Sandra de la edad de Darío, Angeles de mi edad y Nieves, la pequeñita de 5 o 6 años, pasaron a ser parte de la familia.
Mientras el tiempo nos ayudó fuimos a todos lados juntos. Sandra se manejaba en Mar del Plata como en su propia casa y yo admiraba esa desenvoltura y valentía... quería ser como ella!!!
Después comenzó a llover... y vieron que cuando llueve en Mardel puede ser una historia de nunca acabar!! Entonces compramos un vaso con dados y jugamos grandes campeonatos de generala en el lobby, que alternábamos contando nuestras historias de vida.
La pequeña Nieves se había encariñado tanto con mi mamá que cuando nos teníamos que separar lloraba diciendo que no quería conocer más gente nueva.
Al partir intercambiamos direcciones y generalmente eso de "estamos en contacto" y "nos escribimos" (más aún cuando todavía no existía el e-mail) suele ser un cuento, pero éste no fue el caso.
En abril se casó mi prima Graciela, hija de mi tía Zulma y toda la familia fue invitada, incluyendo a la abuela Angeles, un encanto de persona!!
Y ellos no se hicieron desear... vinieron en patota al casamiento y ese mismo año devolvimos la visita a Buenos Aires en las vacaciones de invierno.
Comencé a intercambiar cartas con Angeles. Como Sandra era algo mayor que yo no creí que tuviera interés en comunicarse conmigo. Sentía tanta admiración por ella que pensaba que yo no podía aportar nada interesante a su vida, pero el destino quiso que me conectara más con Sandra que con Angeles con quien supuestamente podíamos tener más cosas en común.
Ni los 500 kilómetros que nos distanciaban geográficamente, ni el correo argentino que nos hacía esperar a veces hasta 15 días por una carta, ni los años que Sandra vivió en el exterior, lograron separarnos.
Durante años viajé a Buenos Aires en mis vacaciones de invierno  y pascuas; y recibí la visita de Sandra en los veranitos galvenses.
Compañera de secretos y aventuras... ¿cómo olvidar las noches ochentosas en Django II?... las aventuras en la citronave... la noche con amigos en el cantobar... nuestras jugadas maestras como cosimuladoras... los plantones que me hacía "la internacional" en medio de la autopista a Rosario... cuando fuimos a ver a "mi oculista" a Caballito... el encuentro en la frontera con Brasil... el viaje a Mendoza... cuando fuimos protagonistas de Thelma y Louise en Uruguay... todo un cúmulo de vivencias compartidas!!!
Hoy ambas pasamos los 40 y las bodas de plata de nuestra amistad. Y seguimos celebrándolo a diario, estando una presente permanentemente en la vida de la otra. Ya no con visitas en tren, ni cartas de puño y letra; sino con e-mails, llamados y mensajes de texto.
Pocas personas conocen tanto acerca de mi vida como "Sandra de San Martín" y creo que sólo "Carina de Gálvez" sabe tanto acerca de su historia y su presente.

Nuestra amistad es eterna, un lazo que nada ni nadie podrán destruir.
Aquel viaje inoportuno en uno de los momentos más difíciles de mi vida no fue casual, sino causal porque perdí a mi padre y gané una hermana. Para siempre...

jueves, 18 de noviembre de 2010

ALÉRGICA A LA FELICIDAD???


Retomo mis posts tras regresar de un alocado viaje a Buenos Aires (aprovechando para agradecer a Fabi y Sandra que me pasearon por todos lados y se prendieron en cuanto capricho visitador he tenido)
En este último viaje se me cayeron todos mis 40 años encima. Ya no estoy para estos trotes...
Recuerdo todos y cada uno de mis periplos a Buenos Aires, en tren, tomando urbanos y subtes y caminando kilómetros y kilómetros, conservando al final del día las ganas suficientes para salir y hasta trasnochar!!
En esta ocasión me llevaron por todas partes en auto como una reina en su carroza y terminé en coma 3!!!!, haciendo lo estrictamente necesario y yendo a la camita a medianoche, ni un minuto menos ni un minuto más.
El cuerpo ya no me acompaña y esta nonita necesita descanso entre paseo y paseo, ya que esa manía de andar como conejito de Duracell se terminó cuando a los 40 mis pilas se comenzaron a sulfatar...
Y se ve que mi cuerpo sabía de antemano que iba a recibir una paliza, así que estuvo haciendo de las suyas hasta el momento mismo de la partida.
El jueves, en pleno disfrute de los nuevos sillones de mi living, mientras miraba tele, me entredormí.
Al despertar sentí como si Drácula hubiera hincado sus colmillos en mi yugular. Me vi al espejo y sólo noté el área enrojecido, por lo que asumí que se trataba de una picadura de alguno de los insectos que sobran en estas tierras litoraleñas.
No le dí más bolilla y me acosté.

Para el día siguiente, el huevito de codorniz que tenía en el cuello se había transformado en un señor huevo de gallina y me había paralizado hasta la oreja izquierda.
Asustada, acudí a una guardia médica. Con sólo ver las idioteces que hablaba y hacía una de las médicas de guardia, creo que me curé.
Después de un decadrón y paños fríos en la zona, el huevo se encogió y viajé perfectamente.
Durante mi estadía no hubo hinchazón, ni dolor, ni molestia alguna.
Llego a casa el lunes y el martes amanezco nuevamente con un huevo en el cuello... de avestruz esta vez!!! Con media cara paralizada y un dolor espantoso al tocarme, tenía el aspecto de Quasimodo recién levantado de la cama.
¡La pucha!... ¿de qué se trataba?
Intenté recapitular lo que había hecho la noche anterior, después de regresar a casa y la única respuesta no era nada alentadora... mi sillón nuevo!!!!!!!!!! Lo único en común con la previa al viaje era que me había recostado en mis bonitos sillones marfil para ver televisión.
Durante un día no me senté en el sillón maldito y, como por arte de magia,  el huevo desapareció.
Con horror caí en la cuenta que había una altísima probabilidad de que fuera alérgica... a mi nuevo juego de living!!!
No puedo ser más salada. Seis meses demandó esa obra del carajo, toda la incomodidad, el fastidio y el hastío, con una sola meta: tener al fin mi living/sala de cine. Ahora lo tengo y... no puedo usarlo!!!!!
Creo que la vida no me sonríe... se me caga de risa todo el tiempo!!!!
Claro que un optimista aquí vería opciones:
1. Enfundarme en una especie de forro gigante, para que mi piel no toque el material del sillón;
2. No usarlos y sentarme en una humilde silla, esperando que mi culo al menos no sea tan sensible como mi cuello, ya que el tapizado de las sillas es el mismo que el de los sillones;
3. Cubrir todo con sábanas, como una casa abandonada;
4. Andar todo el día con chalina, a lo Isadora Duncan!!!

Definitiva y oficialmente TENGO MALA LECHE! Me cuesta creer que no pueda llegar a disfrutar nada sin estar esperando a cambio el sablazo!
¿No seré alérgica a la felicidad?
Mmmm... cosa jodida si la hay, que cada vez que una está a punto de disfrutar algo, se brote o comience a estornudar sin parar o le salgan huevos en distintas partes del cuerpo.
¿Habrá una vacuna contra la "infelicidad alérgica"?... ¿se podrá contar con algún antídoto en el mercado?
A esta altura de mi vida mínimamente esperaría estar algo inmunizada, después de tanto camino recorrido, ¿no?
Y si no, algo habrá que inventar... eso sí, cuídense que no sea contagioso!!!!!!!!!!!

lunes, 1 de noviembre de 2010

FELIZ HALLOWEEN!!: Las brujas no existen pero que las hay, las hay!!

 
(Un post con algo de delay)

Este festejo de Halloween en Argentina es relativamente nuevo. No teníamos estas celebraciones cuando éramos chicos o durante nuestra adolescencia.
Puedo imaginar lo que hubiera sido disfrazarnos para ir a pedir dulces... toda una fiesta!!! Pero bueno, nacimos antes de tiempo y nos perdimos la diversión.
Hasta hace un tiempito pensaba que era sólo cuestión de yanquis vestidos de brujas y esqueletos, hasta que una noche mis vecinitos tocaron a la puerta.
No tenía un puto dulce!! Creo que ligaron unos caramelos de menta pegoteados y alguna pastilla para el dolor de garganta.
Al año siguiente me esmeré y armé unos paquetitos de golosinas muy mononos, con caramelos, chocolates y bombones... ese año no pasaron!! y entonces me rebelé contra la celebración.
En nuestra adolescencia no vivimos noches de brujas pero sí muchos días... siempre hay una especie de fascinación por lo desconocido, lo oculto y por conocer algo de lo que aún no sucedió.
Así, con mis amigas paseamos por cuanto consultorio hubiera, recurriendo a tarotistas, videntes y curanderas, a fin de conocer "cosas trascendentales de la vida" como si Fulano de tal nos daría bola, o si nos casaríamos y tendríamos hijitos.
Sería imposible recordar cada recóndito lugar en el que nos metimos, siempre a escondidas, en secreto, que nunca nadie se enterara que hasta nosotras (niñitas aplicadas, si las había!!) podíamos ser tan superficialmente crédulas como para confiar en la palabra de una "tiracartas".
Nos dijeron tantas mentiras, tantos bolazos!! pero nada comparado a lo que después sucedió... la realidad indudablemente supera a la ficción.
Nadie me anticipó a qué me enfrentaría, los desafíos que me esperaban, las relaciones de mierda que cosecharía a lo largo del camino. En las cartas siempre todo se veía perfecto, con finales felices para comer perdices.
Lamentablemente no me curé en mi adolescencia y por un tiempo más seguí confiando en ese tipo de personas.
De todos los bolazos que llegaron a decirme, el que terminó encabezando el podio fue el de un tal Gabriel, que vi una vez aquí en Santa Fe.
El tipo, un gordito cara de chanta que ni siquiera tenía el don de decir bolazos, terminó diciendo que era lesbiana y me iba a pelear con mi pareja con la que vivía!!! O estaba conviviendo con alguien y no me dí cuenta, o este tipo deliraba!! Por último, mientras yo lo miraba con cara de "qué idiotez me estás diciendo", este señor terminó exclamando desesperado: "qué cerrada sos!!... no veo nada!!!!" Se ve que esperaba que yo soltara más la lengua, pero me limité a sentarme frente a él y mirarlo.
Cuando me fui le dije que no tenía cambio y después pasaría a pagarle. Tal era la vergüenza que le dio de ser tan chanta, que aceptó. Desde luego jamás le pagué. Pasaron muchos años y sigo sin ser lesbiana ni convivir con mi pareja gay!
En fin, curanderos, manochantas, congregaciones, tarotistas y gitanas que leen la suerte son parte de una industria sin chimenea: la de vender ilusión y esperanza en tiempos en que cada vez se necesita más una palabra de aliento, alguien que al menos te asegure que "todo estará bien". Y nosotros, consumistas, seguimos alimentándola y aumentando la producción.
En la noche de brujas vaya mi reconocimiento a esa legión de chantas, los que alguna vez frecuenté y aquellos que nunca conocí. Vaya mi reconocimiento a su inagotable creatividad, para reinventarse a sí mismos y siempre tener productos nuevos en el mercado con la idea más vieja del mundo: vender la fórmula de la felicidad.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Q.E.P.D.: El respeto por los muertos

Ante todo aclaro que no voy a hablar específicamente de la muerte del ex presidente Kirchner, sino de la muerte en general.
Siempre me pregunté: ¿por qué la muerte de alguna manera viene a blanquear las cagadas que nos mandamos en vida?
En estos 40 años he escuchado todo tipo de historias de malos padres, gente que vivió sólo para arruinar la vida de otros, ladrones, especuladores y malos bichos, que pueden pasar a la inmortalidad como grandes tipos sólo porque la parca los llevó consigo. Y si son jóvenes, con más razón!!
Parece ser que hay una extraña habilidad de los humanos de encontrar virtudes hasta a los más hijos de puta después de muertos.
Recuerdo esa excelente escena de la película "Esperando la carroza", cuando el personaje inolvidable de Mamá Cora recuerda a su difunto esposo como un hombre bueno y noble. Y ahí sigue con que si tenía que moler a palos al hijo, lo hacía y si tenía que dejarlos sin comer también... pero "era de bueno!!"
Es así. Aparentemente la muerte es una especie de varita mágica que puede hacer desaparecer todas las hijaputeces cometidas en vida y sólo recordar las buenas acciones... por respeto al fallecido.
¿De qué respeto me hablan?
Casualmente esta mañana tuve un entredicho en mi muro de facebook acerca de la palabra respeto por hacer ciertas bromas relacionadas a la partida del benemérito ex presidente.
Ante todo remarqué: estoy en mi muro. Es privado, es mi casa y soy dueña de decir o hacer lo que quiera ahí porque es mi espacio. No me metí en medio del velorio a hacer jodas sobre el muerto, ni me reí en la cara de sus amigos y deudos, ni siquiera me metí a publicar mi opinión frente a personas que se sentían de duelo.
Lo hice en mi espacio. Y yo me hago cargo de lo que allí escribo, pero no admito que desde afuera alguien venga a insultarme porque no pienso como él.
Hablábamos de respeto, ¿no?... ¿Quién le falta el respeto a quién?
No sé si mis padres y mis grandes maestros se equivocaron, pero siempre me enseñaron que el respeto no es una dádiva que viene desde arriba, sino que se gana, con esfuerzo. Si se pretende respeto hay que tratar al otro con respeto. Cada uno cosecha lo que ha sembrado y ni la muerte lo salva del juicio final.
Hay una idea distorsionada de lo que es el respeto. Pareciera que el respeto es decir que sí a todo y consentirlo, o bien callar por no cuestionar algo con lo que no estamos de acuerdo.
Esa idea se acentúa cuando alguien ha muerto. Un muerto sólo merece consternación y lamentos. No podemos darnos el lujo de decir: "qué suerte que murió el hijo de puta que hizo de la vida de su mujer un infierno"; o "al fin se fue este canalla que jodió a medio mundo".
La muerte sólo es un momento de silencio y contemplación. Hay que ser piadosos con el muerto... aunque él nunca en vida lo haya sido!!!
Con un amigo católico a ultranza siempre discutimos el hecho del arrepentimiento. Resulta que se puede vivir una vida vacía, de derroche de maldad y odio, pero si al último suspiro de vida hay arrepentimiento, se gana el pasaje al paraíso al igual que el gil que hizo de su vida un canto a la nobleza y a la integridad.
¿Adónde está la justicia?... ¿de qué me sirve ser buena toda mi vida y sacar con antelación mi entrada al paraíso si otro que hizo de su paso por el mundo un infierno, compró en la reventa, a último momento y por menos precio (acogiéndose a alguna moratorio) llegará al mismo lugar que yo?
Además, considerando que un alto porcentaje de la población argentina profesa la religión católica apostólica romana, no entiendo por qué se sigue viendo la muerte como algo malo, algo atroz... ¿acaso no es la puerta de llegada a Dios por la que predicaron toda la vida?
Siempre me impactó una anécdota que contaban en mi pueblo acerca del cura que más años estuvo a cargo de nuestra parroquia. Falleció a causa de un accidente y cuando los bomberos lo rescataron del auto en que viajaba, él sólo gritaba que lo salvaran, por favor!!
Entonces ¿qué predicó la vida entera?... parece que no creía que la muerte era su meta final... él tampoco quería morirse!!!
Me parece que en el fondo todos somos un poquito hipócritas y negadores. Deberíamos reconocer que a un hijo de puta no lo limpia una muerte digna, que un arrepentido puede haberlo hecho demasiado tarde como para enmendar las cagadas que se mandó y admitir que en el fondo todos tememos a lo desconocido. Aunque nos pinten un paraíso con música de ángeles y nubes de algodón.

martes, 19 de octubre de 2010

La edad de los por qué


Estoy empezando a pensar que 2010 se está ensañando conmigo. Y tengo mis razones para creerlo!!!
Este año comenzó con unas vacaciones que no pudieron ser, mi trabajo de verano, peleas con mi sobrino, la enfermedad de Sasha, hemorragias y el frustrado cumpleaños de mis odiosos 40. Siguió con una obra retrasada, contratiempos, un presupuesto inflado, la lucha eterna con una arquitecta inepta que terminó por desaparecer, el alejamiento de mi sobrina y muuuuchos nervios. Y en el medio, una salud debilitada, el diu hormonal, las lumbalgias, los dolores de rodilla... NEFASTO 2010!!!!!
Estamos en octubre, ya pasó más de la mitad del año y todo parecía encaminarse... un arquitecto que se hizo cargo, una terapia recauchutadora y la llegada de los pintores que al comenzar a poner un poco de color a este caos me hicieron pensar que podía esperar algo mejor, o al menos un poco de tregua. Me equivoqué.
Llevo dos semanas de dolor intenso en la cintura. Tras caminar torcida haciendo un gran esfuerzo para poder estar en pie, comenzó a doler mi maldita rodilla izquierda, así que estoy semi inmovilizada, teniendo tanto por hacer!!
Y hoy tuve la guindita de la torta...

Desde que estábamos en obra mis rejillas comenzaron a burbujear y hacer ruidos extraños. ¿Poltergeist?... ¿fantasmas?... no!!! cañerías tapadas!!!!
Mi plomero vino de inmediato, pero no fue sino hasta que arreglaron la tapa de la cámara (que estaba "pegada" al piso) que pudo inspeccionar. Hoy apareció el macabro hallazgo. Al menos dos bolsas de cemento logró romper y extraer de las cloacas. Pero no pudo destaparlas completamente. A dos metros de la cámara se topa con una pared de cemento que no puede atravesar. ¿La solución?.. hay que levantar el piso para despejar la cañería. ¿El piso de la vereda tal vez?... no!! Hay que quitar sanitarios, azulejos y piso del baño con suerte, si no es más allá la obstrucción y se hace necesario romper el piso del escritorio!!!!!!!!!
Esto parece una pesadilla que no tiene fin. Es creer que estás fuera del pozo y volver a caer más profundo, más oscuro... no acaba nunca!!

¿Por qué tuve que meterme en esta remodelación si mi casa estaba bien como estaba?
¿Por qué no disfrutar de mi año sabático sin cargarme de tantas responsabilidades?
¿Por qué "Dios en su infinita sabiduría" no nos hizo algo más conformistas?
¿Por qué siempre deseamos más?...
¿Por qué no podemos simplemente quedarnos en el lugar en el que estamos?
¿Por qué todas las cosas malas suceden a las personas buenas?
¿Por qué la balanza es tan injusta y cuanto más hijo de puta seas más suerte tenés?
¿Por qué los hijos de puta van tan impunemente en la vida y las buenas personas sólo tienen obstáculos en el camino?
¿Por qué la yegua de mi arquitecta está piola en su casa descansando después de haber hecho una conducción técnica desastrosa y yo llevo 6 meses corrigiendo esta catástrofe?
¿Por qué siempre el premio a trabajar bien es que te den más trabajo y el atorrante remunerado se la pasa haciendo huevo impunemente porque nadie le confía la realización de ningún trabajo?
Es más, ¿por qué viven equivocándose y nadie lo señala y cuando nos equivocamos nosotros parece que tuviéramos reflectores sobre nuestros actos?
¿Por qué los mejores tipos son felpudos de las más trolas y las chicas buenas sólo enganchan a las larvas?
¿Por qué no hay una sola villera estéril y hay personas que no sólo no pueden concebir sino tampoco adoptar un hijo?

En fin, la lista sería interminable... sólo desearía poder despertar de esta pesadilla sin fin que está siendo 2010 y encontrarme en los primeros días de enero, con todas las ilusiones previas al estreno de un nuevo año, antes de las hemorragias y la enfermedad de Sasha, recibiendo el proyecto de remodelación y diciendo un elegante "No, gracias, me gusta mi casa tal y como está".

miércoles, 6 de octubre de 2010

ENEMIGO PÚBLICO N° 1: El metido



En los 40 años de vida que tengo he llegado a acumular muchos defectos, pero puedo asegurar que nunca he sido metida.
Me revienta la gente metida, ésa que arremete cuando no ha sido llamada a opinar y a "cucharear" situaciones.
Los que ven un paquete sobre tu escritorio y lo abren para ver qué hay adentro; o no pueden resistirse a leer la tarjeta en un ramo de flores... ¿Qué carajos les importa?
Menos aún los opinólogos, que se largan a resolver los problemas mundiales y tu vida sin que les hayas pedido asesoramiento.
Así, un día un plomero que había llamado para arreglar el calefón en el departamento, salió con el siguiente discurso: "No puedo entender a las personas como usted, que desperdician la vida. Tan joven y con tantos kilos de más... pensar que hay gente que lucha por su vida y usted menospreciándola de esa manera..."
Era muy pollita en ese entonces y aún no había adquirido la capacidad de reacción que tengo actualmente, que si no este especímen hubiera oído algo similar a lo que mi cardiólogo una vez dijo a un amigo.
Este médico -hombre corpulento de unos 60 y pico años, agradable y bonachón- me contó que un día un ex compañero del secundario lo encontró por la calle y le dijo: "Julio, no te da vergüenza estar tan gordo... sos médico y además vos eras un tipo pintón!"
Él, impasible y con esa paz interior que le afloraba por los poros, se limitó a esperar pacientemente a que el otro terminara su sermón y le respondió: "Es cierto, yo era un tipo pintón y cambié... en cambio vos seguís siendo el mismo pelotudo que eras en la secundaria!"
Lo mandó a guardar, como quien dice, y el otro se tuvo que rendir ante las evidencias.
Personalmente detesto ese tipo de comentarios. Una de mis tías tenía la costumbre de decirme siempre -antes, incluso, de saludar-: "¡Qué gorda que estás!", como si fuera lo único que podía rescatar de la persona que tenía delante. Lo que hubiera ameritado una respuesta del estilo de la que dio otra de mis tías a una vecina: "Prefiero ser gorda a ser ignorante" ... como vos!!, se entiende ¿no?
Lo cierto es que no sé por qué en todos los niveles y todos los ámbitos hay gente con vocación de botones.
Tenemos el botón de carrera, que para eso va a escuela militar o policial y sale con arma reglamentaria y uniforme. Claro ejemplo el de la policía caminera.
Van varias oportunidades en que me detienen en la ruta. Y ¿para qué creen? ¿Para revisar tarjeta verde y licencia? Noooo, frío, frío... ¿Para controlar si tengo la revisión vehicular al día?... frío helado!!!
Las preguntas son: 1) ¿De dónde viene?; 2) ¿Para dónde va?
A ver... ¿de qué utilidad pueden ser las dos respuestas si no es para chusmear?
Puedo contestar perfectamente que vengo de Foz de Iguazú y voy hacia Coronel Pringles, que no tienen forma de probar que lo que les digo es verdad!!!
En el peor de los casos (y si me agarran muy cruzada) puedo llegar a decirles que viajo a Plumas verdes (a la c... de la lora!!)  y preguntarles si no me quieren acompañar!!!
Pero también hay otra categoría de metidos, que son aficionados, sin título habilitante. A estos los encontrás en el sitio menos imaginado, pero los reconocés de inmediato.
El fin de semana regresaba de Gálvez y como cada domingo traía conmigo un sobre con facturas conformadas y otros papeles para dejar en SanCor. Sólo pego un timbrazo, me atienden en la portería, dejo el sobre y me voy.
Pues me detuve frente al portón (cerrado, obviamente) de SanCor y bajé.
En eso oigo la voz de un señor que me dice "Ahí no se puede estacionar". "Ya lo sé", respondí tranquilamente, "salgo en un minuto".
"Dejó las luces del auto encendidas", agregó cuando apenas había hecho unos pasos más.
"Sí, ya lo sé", dije un poquito más molesta.
Estaba subiendo al cordón cuando oigo nuevamente esa voz: "Tiene los vidrios abiertos". Ahí ya lo miré con odio y mordí los dientes mientras respondía: "los dejo abiertos a propósito, por los perritos". "Ahhh", respondió sonriendo.
Pensé que ahí había muerto el cuestionario, hasta que finalmente (mientras tocaba timbre en la portada) escucho que dice: "No la van a atender... hoy es domingo"
Ya sé que es domingo, pedazo de curioso hijueputa... ¿por qué no te vas a medir el diámetro del agujero de ozono y me dejás en paz???
Pero controlé mi temperamento y lancé la frase matadora que lo inhibió por el resto del día: "A mí me atenderán porque soy la dueña".
Lejos estoy de ser la dueña de SanCor, pero parece que por ahí sacar chapa patente de algo importante, hace posible lo que no se logra hablando el mismo idioma.
En fin... hay que cuidarse, porque diplomados o aficionados pululan y están en todas partes, al acecho!! para dar el zarpazo chusma en la primera oportunidad que se les presente!!!