miércoles, 28 de octubre de 2009

Nuestras madres, esas visionarias...

Una de las peores cosas de cumplir los 40 es tener que respirar hondo, bajar la cabeza, tomar coraje y reconocer que tu madre tenía razón en el 80% de lo que te decía durante la niñez y adolescencia.
Tal vez tenga que ver que a esta edad ya han nacido tus propios hijos, o simplemente que la madurez comienza a darte un punto de vista diferente (este último mi caso), pero día a día encuentro hasta en pequeños detalles que los consejos de mi madre eran y siguen siendo acertados.
Claro está que como buenas hijos nunca jamás les dimos bola!!!
En el particular caso de las mujeres, creo que nuestro oficio de hijas consiste en dar a nuestras madres la contra en todo y enfrentarnos a ella apenas nos asomamos a los umbrales de la preadolescencia.

Con mi mamá he tenido una vida entera de enfrentamiento y lucha libre. Y seguimos teniendo ciertos cortocircuitos, ella con 76 y yo con 39.
Siempre pensé que nuestras luchas eran fruto de la diferencia de edad. No me hacía ninguna gracia tener una madre 37 años mayor. Era la más grande de todas las madres de mi grado.
Recordemos que en los 70 tener un hijo a los 37 era algo anormal. Las parejas se armaban entre jóvenes y los chicos venían generalmente antes de los 30. Los hombres no padecían la actual histeria, el matrimonio era algo de veinteañeros y de ningún modo la profesión hacía que se postergara la maternidad.
En mi caso, mi hermano había nacido “a tiempo”, con una joven mamá de 21 y un papá de 28, pero yo era una pasada de fecha, como una mercadería vencida!
Y mi vieja era chapada a la antigua, no tenía ideas “modernas”, por lo que me atormentaba con recomendaciones y consejos, advertencias y reprimendas, en tanto mi viejo era mucho más permisivo.
¡No me perdonaba una! Un día hasta llegó a tirarme un cucharón al no poder alcanzarme después de correrme por todo el patio. Yo tenía unos… 12 años!! El cucharón terminó abollado y yo salí ilesa.
Una de las cosas que no admitía era que estuviera levantada dando vueltas a la hora de la siesta.
La siesta es sagrada en estas zonas. Algo que los porteños, por ejemplo, jamás llegarán a comprender.
En Santa Fe andar por la calle a la hora de la siesta es casi mortal. No hay una sola alma dando vueltas de 1 a 5 y todo se paraliza hasta tanto se recuperen las fuerzas para volver a salir (me remito a mi post anterior).
Mi mamá trabajaba como burro todo el día y la siesta era su momento de break entre la mañana y la tarde. Pero a mí no había forma de convencerme de los beneficios de descansar un poco… y así llegaba a la noche, insoportable y caprichosa!!
Por supuesto que siendo la siesta la hora sagrada en casa, no me dejaba mover de su dormitorio. Y encima tenía un sueño tan liviano!! Como primera amenaza se acostaba con el cinto de cuero de mi papá (creo que sólo lo utilizó un par de veces) y si yo tomaba el suficiente coraje como para escaparme en puntitas de pies, apenas tocaba el picaporte ya me pegaba el grito “Caaaaaaaary” y ahí quedaba congelada para volver a acostarme.
Si no dormía me dejaba leer o jugar sin hacer ruido, pero ACOSTADA.
Siempre me decía “el día que crezcas vas a arrepentirte y vas a desear dormir la siesta”. Mi respuesta, obviamente, era “no, nunca me gustará la siesta”.
¡Qué error! Mi madre tenía otra vez razón. Hoy podría llegar al asesinato masivo de quienes interrumpan mi siesta…
Mi vieja también decía algunas estupideces, como que si salía en un día de tormenta podía volar una chapa de un techo y cortarme por la mitad (pedazo de filo había de tener!!); o que si me bañaba se me cortaría el período (¡el mío ni con hacha se corta!)
Lo cierto es que hoy comienzo a valorar sus palabras y (lo que es peor) me veo a mí misma repitiéndolas a mis sobrinos y los menores de la familia, cual “reglas de oro”.
Creo que tendríamos que ahorrarnos tiempo y comenzar tempranito a estar de acuerdo con nuestras madres. Así llegaríamos a esta edad en pacífica sintonía con la vieja y podríamos ocupar toooodo nuestro tiempo en torturar a hijos, sobrinos o afines porque todo es cíclico y tarde o temprano nos descubrimos (con horror!)del otro lado del mostrador.

viernes, 23 de octubre de 2009

ODIO EL CALOR: un post al estilo tana Ferro

Ante todo quiero aclarar que este post no es apto para corazones sensibles. Por lo tanto recomiendo a personas muy emocionales u optimistas abstenerse de continuar leyendo. Muchas gracias.

Éste es un post al estilo tana Ferro. Para quienes no la conocen, es un personaje de la deliciosa comedia argentina “Un novio para mi mujer”, interpretado por Valeria Bertucelli, que se queja absolutamente de todo pero en medio de tanta acidez hay muchas verdades que nadie se atreve a decir.


Odio el calor.
Odio la humedad.
Odio el verano.
Odio transpirar como camionero.
Odio el olor a chivo (propio y ajeno)
Odio que se me empape la cabeza y chorree agua sin cesar.
Odio estar colorada como si hubiera corrido un maratón cuando sólo asomé mi nariz a la vereda.
Odio subir escaleras en verano.
Odio mi oficina que no tiene aire acondicionado.
Odio los mosquitos.
Odio las plagas que aparecen cuando hace calor.
Odio los grillos cantando toda la noche.
Odio la aparición de alacranes.
Odio no poder maquillarme cuando hace calor.
Odio la cara con que salgo en las fotos que me toman en verano.
Odio salir en verano.
Odio esa respiración cortita que te queda cuando no hay aire respirable.
Odio que se me hinchen las piernas con el calor.
Odio que mis pies parezcan bofes y no me pueda calzar.
Odio que en verano mis talones parezcan un manojo de lijas.
Odio que se me paspen las piernas al caminar.
Odio no poder descansar bien por las noches.
Odio vivir en Santa Fe.
Odio trabajar en verano.
Odio no estar de vacaciones los meses que dura el calor (aquí, unos 7 u 8 al año)
Odio a las personas que les gusta el calor pero viven con el aire acondicionado encendido (si les gusta tanto, ¿por qué no disfrutan trabajar con el sol en la cabeza al mediodía mientras escupen cataratas de sudor?)
Odio a las personas que dicen que el calor es alegría porque hay más vida (vida… de mierda!!) y la gente sale más (¿sale adónde? Si se mete en cualquier lugar con tal de aspirar un poco de “aire decente”)
Odio a quienes te dicen que les gusta el verano por pensar en la gente que no tiene dónde dormir por la noche (te estoy preguntando qué estación te gusta, no pido un análisis social!!)
Odio a los que comen un tronquito de apio cuando hace calor y están llenos (yo tengo tanto hambre como en invierno!)
Odio a los que no transpiran (especialmente si llevan saco y corbata!)
Odio a quienes toman sol a la hora de la siesta.
Odio a quienes toman sol a cualquier hora... y les gusta!
Odio la cara de traste que tiene la gente en verano.
Odio el malhumor general que trae el calor.
Odio a quienes te dicen “no te calentés, es inevitable” (necesito quien me contenga, no que me aconsejen!!)
Odio a los que se pondrán a debatir acerca de cuánto odio hay en mi corazón…

Por favor abstenerse de contradecirme. Estoy demasiado caliente hoy como para soportarlo!!


Este post está dedicado muy especialmente a Miguel, Mariana y Sandra.

jueves, 15 de octubre de 2009

SOBRE TEMORES Y FOBIAS: Odio a las ratas!!!


Una de los inconvenientes que trae el paso del tiempo es que se exacerban ciertas cosas: los defectos, los hábitos, las chinches y por supuesto los temores y las fobias!!
A pocas cosas tengo tanto miedo como a las ratas. Desconozco el por qué, pero aún cuando trate de concentrarme en el dulce Jerry, Mickey Mouse o Speedy González, cuando pienso en ratones veo a los monstruosos dinosaurios come gente de Jurasic Park.
Tal vez en una vida pasada haya sido elefante (dicen que estos paquidermos a pesar de ser tan grandes temen a los roedores) porque de lo contrario no se podría explicar tanto miedo a un bicho que en principio nada puede hacer frente a una criatura enorme y racional como soy yo.
Ese miedo también se hace extensivo a los murciélagos (traducción: ratones con alas), lo que hizo que una vez me quedara media hora encerrada en el auto dentro del galpón de la cochera porque había un tocayo de Batman sobrevolando el área. Entre otras fantasías macabras, pensaba que si salía, el monstruo alado vendría en dirección a mí como un proyectil y se enredaría en mi cabello!!
Pero sin duda alguna, mi peor aventura ratonera fue la que viví al poco tiempo que me había mudado a mi actual casa.
Era una mañana como cualquier otra en que me levantaba a las 6 para ir a trabajar. Medio dormida entré a la cocina cuando vi una sombra cruzar a toda velocidad para escabullirse debajo del horno.
Mi corazón se paralizó y por un momento quedé en estado de shock hasta que salió desde lo profundo de mis entrañas un grito desgarrador.
En ese entonces sólo tenía a Andy y por supuesto, tan inútil como siempre, este perro no sólo no había espantado al animalito sino que tampoco le interesaba demasiado cazarlo, así que se retiró a su cucha y se durmió (qué guardián!!)
Cerré todas las puertas y pasé una de las mañanas más terroríficas de mi vida, imaginando que ya no me sentiría nunca más segura en mi nueva casa porque un ratón había violado mi fortaleza. Quería volver al departamento, abandonar la casa, lo que fuera, pero nunca regresar!!
Conté mi historia a todo el que se me cruzó hasta que una compañera de trabajo se apiadó de mí y me dio un dato interesante: el teléfono del Sr. Multitutti, experto en cuestiones hogareñas, a quien podía pedírsele desde tareas de plomería hasta el trabajo sucio en cuestión.
Aparentemente no era tal como me lo habían pintado y el señor se sorprendió de que lo llamara para tal empresa, pero fue tal mi desesperación (casi lloré al teléfono) que aceptó como buen samaritano.
Yo estaba dispuesta a pagar cualquier precio a aquél que me mostrara el cadáver del bicho en cuestión. Sólo así volvería a dormir tranquila en mi casa.
A las 14 hs en punto apareció. Mezcla de "padre de familia" con Homero Simpson, me pregunté si acaso lograría su cometido!!??
Comencé aclarándole que tenía terror a los roedores, así que me quedaría en el comedor (un lugar ¿seguro?) hasta tanto él sacara a la bestia.
Mencionó al pasar que era muy probable que ya no estuviera debajo o dentro de la cocina, por lo que tuve mi segundo paro cardíaco del día… si no estaba ahí, ¿adónde??? Mi mente trabajaba con rapidez y podía imaginar a este monstruo caminando por mi cara mientras dormía, o masticándome el dedo gordo del pie, o apareciendo en mi bañera… ¡¡¡SOCORRO!!!
Ante todo procedió a colocar trapos debajo de cada puerta. Ahí esta flor de ignorante se enteró que basta con que pasen la cabeza que después su cuerpo se amolda y logran traspasar el lugar más estrecho (bicho de mierda!!)
Yo permanecía encerrada en el comedor buscando paliar mi desesperación.
Escuché que Multitutti había sacado la cocina y la había llevado al garage. Allí comenzó a propinarle golpes y golpes como si fuera a desintegrarla.
Mientras tanto, para distraerme, empecé a mirar por la ventana.
En eso veo una rata (enorme, como un gato!!... bueh, yo la vi así) que sale de mi cochera y corre hasta la vereda de enfrente, subiendo por la pared y colocándose estratégicamente arriba de la puerta de la casa de mi vecina.
Me paralicé nuevamente. Si ellos abrían esa puerta la rata se les caería en la cabeza!!!!
Justo en ese momento apareció una amiga, una no tan zonza como yo, que no teme a los roedores. Le pedí que por favor cruzara hasta lo de mi vecina, llamara en la puerta lateral y le avisara sobre la presencia del bicho prófugo de la justicia Multitutti.
A todo esto el señor M. continuaba golpeando mi cocina, pero yo estaba demasiado asustada como para abandonar mi platea de exclusividad detrás de la ventana.
Mi vecina salió y dijo tener terror a los roedores, por lo que llamó a su hijo mayor (de unos 15 años). Entonces salió este muchachito con una escoba… al fin un hombre!!, pensé… hasta que le entregó la escoba a la madre y desapareció!!
Como la madre le tenía miedo, fue mi amiga la que empezó a pegar a la criatura con la escoba hasta tumbarla de la pared, pero no logró matarla y la rata comenzó a perseguir a mi vecina!!!
A todos aquéllos que dicen que los ratones escapan cuando ven a un ser humano, les digo que no es cierto!! Porque esto lo presencié con estos ojitos que no me dejan mentir: la rata corría detrás de mi vecina y mi amiga detrás de la rata con la escoba. Era como una sección del programa de Benny Hill pero sin comicidad.
Y Multitutti seguía martillando mi cocina…
Finalmente, un alma piadosa que pasó en bicicleta por la calle se conmovió al ver la escena y mató a la bestia. El golpe de gracia fue con un ladrillo. Recién respiré tranquila después del transcurso de media hora sin que el bicho se moviera más.
En eso aparece Multitutti, totalmente ajeno a todo el sainete y me dice “No, señora, no había ninguna rata”. Me sonreí, le expliqué cómo el roedor había escapado de sus dominios y fui a buscar los restos de la cocina que alguna vez había tenido.
Creí que mi temor irracional a los roedores disminuiría con el correr de los años, pero todo lo contrario, se ha ido acrecentando, al punto de escuchar ruidos y desear que sea un ladrón antes que un ratón!!!

¿Y ustedes?... ¿a qué temen?

martes, 13 de octubre de 2009

En mi próxima reencarnación QUIERO SER HOMBRE!!!

Supongo que a muchas de las mujeres que frecuentan este blog, se les habrá cruzado esa inquietante idea por la cabeza más de una vez sin atreverse a confesarla, especialmente en ciertos momentos claves: por ejemplo cuando menstrúan cada mes o cuando estaban gritando como poseídas en una sala de partos.
Nunca entendí a Nacha Guevara predicando eso de “me gustaaaaaa ser mujeeeeeeeer" Claro que no goza de mi absoluta confianza quien ya pasó los 70 y tiene cara de 30… evidentemente es alguien que no acepta la realidad!!

Veamos algunas de las delicias de las que disfrutamos por el hecho de tener chochi en lugar de pitito:
1) No podemos hacer pis en cualquier lado. Sí, chicas, los hombres tienen ganas de orinar en medio de un viaje, paran y a un costado de la ruta, ahí nomás, pelan y lo hacen. O hasta sentaditos en su butaca pueden pishar en una jarra tupperware sin que nadie se dé cuenta. Nosotras no… tenemos que agacharnos y correr el peligro de ser picadas por insectos, apoyarnos en un hormiguero, o que se nos prendan abrojos sólo por intentar hacer lo mismo!!
2) Ni hablar de los baños públicos porque ellos jamás entran en contacto con la mugre de estos habitáculos, en tanto nosotras tenemos que estar agachadas (nada de sentarse!) sobre el inodoro, tener puntería cuando no podemos ver hacia donde va el chorro (¡otra ventaja de ellos!) y mientras con una de las manos tenemos levantada la pollerita o abollado el pantalón para que no se moje, con la otra debemos atajar la puerta para que no se abra.
3) El tema central… o más bien el tema menstrual. Hete aquí la prueba irrefutable que Dios es hombre. Ninguna mujer pudo haber pergeñado una maquinaria tan perversa como nuestro sistema reproductor.
Condenadas de por vida (porque la menopausia no es mucho mejor) a sangrar todos los meses, considero que es una pena bastante grave. No es una carga muy cristiana que digamos!!
Si sólo fuera sangrar!! Pero no. Es malhumor, mucho dolor, molestias, incomodidad, bajón anímico… lo que ellos resumen al decir despectivamente “¡qué carácter… seguro que te vino!” o “¿estás con la regla, mami?” Sí, pedazo de pelotudo, estoy indispuesta y sólo quisiera que una vez en la vida, una solita, un mes de tu larga y cojonuda vida probaras las delicias de menstruar. Seguro te sentirás morir y llorarás como una niñita y te harás atender como si tuvieras una enfermedad terminal!! Pues nosotras aguantamos todo eso y más cada mes porque no termina en los diez días (en mi caso) que dura, vuelve y vuelve y vuelve!!
4) Las visitas al ginecólogo… gloriosas, divinas… la maravillosa e incomparable sensación que te brinda al colocarte el espéculo. Claro que nuestra pequeña revancha de años de Papanicolau viene con los exámenes de próstata… no me digan que les molestan los gruesos dedos de un proctólogo, chicos?... qué pena!!
5) ¿Pueden imaginar un hombre llevando adelante un embarazo? Para comenzar, la licencia por maternidad tendría que durar 9 meses porque cada náusea, cada patadita y cada pequeña contracción sería cuestión de vida o muerte. Sería control natal instantáneo… ni siquiera harían falta los preservativos!! Ellos mismos se encargarían de no embarazarse “para que no les duela”.
6) Cuestiones de belleza: ahhhhh qué punto!! En tanto ellos se lavan los dientes y se pasan la afeitadora o en su defecto la maquinita, nosotras tenemos que recurrir a la cera, cremas, láser (en el mejor de los casos), maquillaje, peelings, hasta llegar al extremo de las cirugías!
A ellos el pelo los hace más machos y sexies… para nosotras tener un pelo desacomodado en una de las cejas es un sacrilegio!!!
Me gustaría que una vez solita (y si es posible que coincida con la fecha de menstruación) probaran lo que es arrancarse el vello con cera caliente o depilarse las cejas con esa pincita endemoniada. Y las nuevas maquinitas… sólo Araceli González puede sonreirse en la propaganda porque está apagada!!! La primera vez que usé la Satinelle, apreté tanto los dientes de dolor que se me rompieron dos colmillos! Claro, inventada por un hombre seguramente.
Y preguntan por qué demoramos en arreglarnos. ¿Alguna vez intentaron maquillarse? Lleva tiempo, muchachos!!
Los hombres se jactan de aceptarse tal cual son y por eso no ser tan “coquetos” pero la realidad es que ellos están cómodos porque nosotras no les exigimos más! En cambio una mujer tiene que estar linda, delgada, presentable, envidiable y encima ser buena profesional, ama de casa y ninfómana, para captar su atención y evitar que nos cambien por la primera pendeja que se les cruce en el camino.
Ellos sí pueden estar gordos y tufientos porque hasta el olor a chivo puede ser visto como sexy en un hombre. Ahora, una mujer olvidó ponerse perfume por la mañana y… pena de muerte!!
7) Además de las ventajas biológicas enunciadas, también los varoncitos las tienen en el ámbito laboral, profesional y doméstico.
Las pobres mujeres se alegraban con el advenimiento de la revolución feminista sin saber que no se iban a poder librar así nomás del ancla que las ataba a la casa y a la crianza de los hijos… no no no, trabajar afuera era un plus que aparecía complementando el laburito casero. ¡Hermoso!
Porque ellos trabajan, llegan cansados y no se les puede hablar que se apoltronan a vegetar frente al televisor, control remoto en mano, pasando ezquizofrénicamente de canal en canal mirando nada.
Nosotras aparentemente fuimos creadas con más cuerda que ellos porque después de trabajar afuera, lo hacemos en la casa, más el cuidado de los chicos, más las tareas de la escuela, más la cocina, más más más… ahhhhh y todavía hay que estar sexies a la hora de la cama por si acaso el “mostro” tiene ganas. Y nada de negarse!!... a ver si todavía tildan al cansancio como frigidez y salen a buscar comida caliente afuera!
Podría continuar enumerando ventajas de ser hombre hasta el hastío, pero prefiero darles la oportunidad de que lo mencionen entre los comentarios.

Yo la tengo clara: para la próxima reencarnación ni ebria ni dormida me meten en el cuerpo de una mina!!!!!!!! Eso sí: sería homosexual porque a pesar de todos los efectos colaterales que traen, creo que nunca me dejarán de gustar los hombres!!

lunes, 12 de octubre de 2009

FECHA CÉLEBRE: Homenaje a mi sobrino Guillermo

Hoy es una fecha célebre, no por la celebración del genocidio indígena, sino porque es el cumpleaños de mi sobrino: 26 años!!!
Guille es el segundo de los hijos de mi hermano, el del medio entre las dos mujeres.
Lo adoré desde el primer día en que lo vi, pero nuestra relación distó de ser la ideal. Por alguna razón siempre estuvimos en pugna y hasta hace poco tiempo no podíamos cruzar más de dos palabras sin terminar ladrándonos, llegando incluso a irnos a las manos!!



El primer descubrimiento que hice cuando nació fue que evidentemente yo no tenía con los varones la misma onda que tenía con las nenas.
Hasta el día de su nacimiento, teníamos una mayoría de nenas en la familia. Yo tenía 11 años cuando Juli llegó al mundo y ella, junto a Luisina (hija de mi prima), eran mis dos muñequitas vivientes. Creí que con Guille todo sería igual, pero este bebé era diferente: lloraba todo el tiempo, era muy inquieto, te bañaba en vómito o pis cada vez que lo tenías en brazos y como guindita en la torta: ¡mamengo!
Nunca olvidaré el día en que sus padres lo dejaron en casa de mi mamá para ir a una fiesta. Quedó llorando, obviamente y la abuela confiada dijo "llorará hasta que se duerma". Lo paseamos, le leímos cuentos, le cantamos... aún puedo ver a mi mamá hamacándolo en una mecedora de esterilla. Se entredormía y al rato volvía a llorar. Así nos tuvo en el "baile" hasta las 3 de la mañana, cuando renunciamos y llamamos para que fueran a buscarlo.


Fue creciendo pero no existía cosa en el mundo que lo entretuviera por mucho tiempo. Había desarrollado una facilidad para crear peligro donde no existía, que era asombrosa!! Rompió juguetes y libros, ventilador, videocasetera y heladera, y hasta un día quedó atrapado en el horno cuando hamacándose en la puerta volteó la cocina.
Su cara de ángel y el hecho de ser único hijo varón hacían que todo el mundo fuera indulgente con él y eso me enfurecía más contra el pequeño demonio.
Tenía carta libre para hacer lo que quisiera sin límites y era un dictador que encima tenía el poder de decidir sobre las hermanas como si fuera un adulto.

Siempre recuerdo que cuando iba a casa de mi hermano, Julia (muy pegada a mí) quería irse conmigo. Cuando preguntaba si la madre la dejaba, mi cuñada consultaba a este “chichón del piso” a ver si concedía o no permiso. Entonces decía “Do” (sí, un no con vegetaciones en la nariz) y (desde luego) mi sobrina tenía que quedarse.
Así fui desarrollando más rechazo por este consentido, caprichoso y maleducado.
Recuerdo un fin de año en que todos estábamos reunidos en el patio de mi casa materna. El comenzó como siempre a molestar, tendría unos 7 años más o menos. No dejaba a sus hermanas en paz, arrojándoles rolitos de hielo seco. Cuando lo corrí de ahí encontró otra cosa peor para hacer (era su modus operandi: abandonar algo para comenzar algo peor!): prender fuego a los helechos de mi mamá!!
Los padres lo veían y no hacían nada. Así que decidí poner fin a tanto descaro, me transformé y empecé a correrlo tipo Godzilla arrasando todo lo que había a mi paso. Cuando estiré la mano para alcanzarlo le di un cachetazo a mano llena! Juro que fue un accidente pero allí sorevino una tragedia familiar. Mi hermano y mi cuñada se enojaron conmigo y decidieron abandonar la fiesta, mis sobrinas lloraban porque querían quedarse, mi mamá lloraba también… por supuesto YO era la culpable… y todo por un pendejo maleducado!!!!!!!!! Seguía acumulando puntos…
Sus privilegios continuaron en la adolescencia y luego en su breve paso por un instituto terciario. Tenía dos clases semanales y hacía cuatro viajes semanales a Rosario!!
Su irresponsabilidad hizo que un día, como escarmiento, le escondiera la moto y ante la amenaza de que me pinchara las cuatro cubiertas del auto, terminara cambiando cerraduras para evitar que entrara en el galpón donde estaban los vehículos.
Así, entre amores y odios, llegamos a la adultez. Y como el amor todo lo cura y nos hace esforzarnos por cambiar y ser mejores, tengo que estar infinitamente agradecida a Laura ya que recién recuperé a mi sobrino después que él la conoció.

Ahora puedo conversar con Guille, bromear con él y hasta hacer planes juntos que con las sobrinas con quienes tanta compatibilidad tenía, no puedo.
Este pequeño niño grande es quien siempre está pendiente de la familia, los eventos, los regalos. Dueño de un sentido del humor envidiable y delirante, nos divierte a todos cada vez que aparece en escena.
Además, en el peor momento de mi existencia, nos regaló ese solcito que ilumina nuestras vidas: Catalina, quien me recuerda lo vieja que estoy pero a la vez trae tanta alegría y esa sensación incomparable de que todo se renueva y todo vuelve a comenzar. EL CICLO DE LA VIDA, que es una rueda que nunca se detiene.

Por nuestras diferencias, nuestras aventuras y nuestras rencillas es que hoy, Guille, quiero decirte que te quiero mucho mucho MUCHO y te deseo el mejor de los cumpleaños!!!!!!!!!



miércoles, 7 de octubre de 2009

MI VOCACIÓN FRUSTRADA: No quiero ser abogada, quiero ser artista!!!!



Conversando tanto acerca de la televisión, las series y las estrellas de nuestra infancia y adolescencia, no pude evitar volver a la época en que sólo tenía una idea fija: ser artista!!
¿Haciendo qué? Quién sabe...
Aunque no lo crean, yo era una artista muy completa, no me dedicaba sólo a un rubro. Mi talento daba para todo y además me enseñaron que nunca es aconsejable poner todos los huevos en una misma canasta, ¿no?
Cuando era chica mi personalidad era muy extrovertida, llamaba la atención donde quiera que fuera por mi chispa, mi creatividad y falta de inhibiciones. Demás está decir que el tiempo me pasó por encima con alevosía y ensañamiento y quedé así como soy hoy.
La escuela primero y mi cuerpo después se encargaron de anular esa faceta hasta llegar a un grado de timidez y pánico escénico casi absoluto. Pero cuando chica no sucedía lo mismo y mis shows eran conocidos varias casas a la redonda.
Recuerdo afanar el plumero a mi mamá, colocármelo cual vedette en la espalda con las plumas asomando sobre mi cabeza, mientras muy sexy hacía mi propio teatro de revistas.
Mi mejor interpretación era de Rafaella Carrá, que entonces estaba en la cumbre de su fama… cuántas de nosotras revoleamos las cabezas sacudiendo los pelos al ritmo de explota explota mi corazón! O aquel famoso 03-03-456 yalalá lalá lalalá…
Por supuesto que no conforme con que mis pobres padres tuvieran que presenciar mis shows (no era un público objetivo), invitaba a todos los vecinos. Y lo mejor es que iban!!!
Mi barrio era un vecindario de viejos. Yo era como la mascota en medio de esos matrimonios grandes y solteronas que poblaban mi cuadra.
Así entonces cumplía mi sueño: público y aplausos.
Tenía unipersonales y también actuaba en compañía. Las que más me secundaban en mis aventuras artísticas eran mis amigas mellizas, Angélica y Alejandra, con quienes hacíamos presentaciones que iban desde números musicales hasta vocales.
Recuerdo un día que estábamos cantando para reducido público (mi tía y mi mamá) en el patio. Las tres subidas a los peldaños de un “burrito” (escalera en forma de triángulo, de madera) simulando la tarima de un coro, cuando Angélica comenzó a desafinar y gritar ahhhhhhhhh ahhhhhhhhhhh… ¿cómo se atrevía a arruinar nuestro número musical? ¿y desde cuándo era soprano?... gritaba y no nos decía lo que le pasaba, señalando su antebrazo. Lo que sucedía es que la estaba picando una avispa!!!
Mi casa paterna tenía aleros de madera desde los que tradicionalmente colgaban panales y panales de avispas. Jamás me pico una sola… ahora que lo pienso, lo mismo le llamó la atención al fumigador cuando vino a quitar un panal de mi enredadera. En una tarde lo picaron dos y yo me acercaba hasta el mismo nido de barro y no me hacían nada… ¿será que con mi acidez corrían riesgo mortal?
En fin… volvamos al tema que nos ocupa.
Nuestros shows eran bien preparados, ensayábamos y todo! Y al momento de la actuación, si el público no estaba presente, salía a buscarlos casa por casa, algo que daba vergüenza ajena a mi mamá, que no sabía cómo disculparse con los vecinos.
Nuestro amplio repertorio también incluía danzas españolas. Recuerdo que mi papá tenía un disco de una orquesta llamada “Gasparín y su conjunto”. Hacían música bastante alegre, incluyendo pasodobles. Rompí tanto la paciencia a mi papá hasta que me compró un par de castañuelas y con mis las mellis debutamos una noche de celebración que ya olvidé cumpleaños de quién era.
En la escuela primaria también supieron apreciar mi talento en la actuación, sólo que como muchos artistas resulté tristemente encasillada en el rol de esclava. Así, cada 25 de mayo en el tradicional acto me tocaba hacer de la negra que gritaba despavorida: “Amita amita… el pueblo está rebelado”; o bien la que con un canasto cantaba “Pasteles, pasteles fritos, tan dulces como la miel para señoras, señoritas y señorones también” Mucha imaginación docente, mis amigos… la pregunta del millón era por qué elegían como negra a una blanca tan blanca!! Me hacían pintar con corcho quemado (buenísimo para el cutis, chicas!!) y en esa cara negra saltaban mis ojos verdes… negra mestiza era pero negra al fin!
La cumbre del imaginario docente llegó un 20 de junio (antes los feriados se celebraban en el día que caían, ¿pueden recordar cuando Argentina era un país más en serio?), cuando eligieron a las tres más altas del grado (Angelita, Angélica y yo) y nos hicieron disfrazar de bandera.
¿Cómo?, se preguntarán ustedes… dos con sábanas celestes y la del medio con una sábana blanca, cual túnicas griegas… ¡¡qué plantón!! Nos presentaron al principio del acto y nos tuvieron paradas como estacas durante todos los demás números, que incluían por supuesto la fonola de la escuela que nunca arrancaba y terminábamos siempre cantando himno y marchas a capella.
Como buena artista “todo terreno” no sólo actuaba en tierra sino también en el agua. Había visto películas de Esther Williams y su ballet acuático y eso me inspiraba bastante… claro que nunca logré hacer una vertical con las piernas derechas fuera del agua (odiaba a mi prima Marcela que sí podía lograrlo!!), pero me las rebuscaba.
Tenía pileta en casa, pero también practicaba en la ducha.
El baño de servicio, que era el que utilizaba con mayor frecuencia, era tan chiquito que al abrir la ducha se mojaban todos los artefactos. Pero yo encontraba lugar para nadar. Abría la puerta, me acostaba boca abajo entre la pileta y el bidet e inodoro del otro lado, y empujándome de la pared avanzaba hasta el lavadero, repitiendo varias veces la rutina. Eso hasta que un día mi vieja me pescó antes de secar el piso del lavadero y con un solo grito terminó mi carrera acuática.
Años más tarde reciclé la idea y cada vez que lavaba pisos, tomaba a mi sobrina Julia de las manos mientras la hacía patinar, como si estuviera haciéndolo sobre hielo.
Uno de los descubrimientos en la mitad de nuestra infancia fue el casset y con ello la posibilidad de grabar. Se abría un nuevo medio para hacer conocer mis dotes artísticas!! Así que con mis amigas hacíamos libretos y grabábamos nuestras propias novelas.
Una de las que más recuerdo se llamaba “Lincy y Teddy”, que eran dos nabos que trabajaban en un hospital (la clásica: médico y enfermera) y se amaban locamente hasta que a él le salió una beca para irse al exterior.
Cuidábamos tanto los detalles que hasta música les poníamos!! Y hacíamos sonar el teléfono cuando tenía que haber una llamada en el guión, o marcábamos los ruidos tipo radionovela. Insisto: qué barato nos divertíamos!!
Mi última aparición ante el público fue en un corso galvense, cuando con mi prima Marcela nos disfrazamos de mascaritas sueltas con una bolsa en la cabeza. No hizo falta que me pusiera almohadones en el trasero ya que sacando un poco de culo ya parecía lo suficientemente grotesca. Nadie me reconoció. Era la gloria!! porque ya había comenzado la declinación de mi estrellato a causa de mi pánico escénico.
Les confieso que a veces sueño que bailo, canto y puedo visualizar obras completas de ópera o ballet, o bien me despierto tarareando alguna canción desconocida, por lo que pienso que en alguna de mis vidas anteriores sí debo haber sido artista.
Cuando chica quería bailar y cantar, hacer lo que fuera ante las cámaras, o en un escenario colmado de gente que me aplaudiera a rabiar. Como la vida tiene un sentido del humor absurdo, soy abogada.
Pero todavía hoy cuando entro a tribunales y veo el hall medio vacío, tengo ganas de comenzar a correr y bailar bailar bailar!!! Al menos hasta tanto llegue la ambulancia del psiquiátrico y me diga: hasta aquí llegaste, baby!

lunes, 5 de octubre de 2009

PERSONAJES DE CARNE Y HUESO: ¡Series eran las de antes!

Este post surgió necesariamente después de hablar de los personajes animados, porque a todas nos movilizaron los recuerdos de aquellas series que mirábamos en la limitadísima tele de los años 70/80.
Comencé a tomar nota y de golpe fueron tantas que me desbordaron por completo.
¿Por qué será que tenemos tan presentes las series televisivas? Tal vez porque aún tenemos posibilidad de ver las repeticiones por los canales de “historia” o quizás porque nos quedaron grabadas a fuego ya que eran las primeras ficciones a las que teníamos acceso desde casa.
En la televisión nacional no había más ficciones que novelas. Así es como todo lo que consumíamos era necesariamente yanqui.
¿Por dónde empezar? Bueno, por una de mis favoritas: “La isla de la fantasía” (
http://www.youtube.com/watch?v=GX-pVhTZg0U&feature=related).
Me resultaba tan fascinante que existiera un lugar en el cual todos los deseos pudieran hacerse realidad, que sólo esperaba crecer para pedir trabajo a Ricardo Montalbán aunque sea de lustrabotas de Tatoo o gritando junto a él “el avióoooon… el avión!!”, para acceder a ese mundo.
Evidentemente éramos muy ingenuos o la serie lograba trasmitir perfectamente el mensaje, porque yo veía esa isla, paradisíaca y poblada de gente sonriente, y pensaba que realmente estaban filmando in situ!!... No fue sino varios años después, con el nacimiento del canal Fox, que me desengañé descubriendo que tanto verde y flores sólo estaban puestas (grotescamente) como decorado en un estudio y sólo se hacía alguna toma perdida en alguna playita de por ahí.
¡Qué decepción! Cómo se ven distintas las cosas cuando se mira con ojos de niño!!!
Siguiendo con las favoritas estaban también “Los ángeles de Charlie”, pero no la espantosa versión reciente donde las minas volaban por los aires y hacían desde karate hasta boxeo sin siquiera despeinarse (menos aún sudar una gota), sino la original, con Farrah Fawcett, Kate Jackson y Jaclyn Smith (donde tampoco se despeinaban ni sudaban, pero era un poco más realista porque no había llegado todavía la era de los efectos especiales:
http://www.youtube.com/watch?v=Q4lxGclqmp0).
Me seducía la astucia de los tres ángeles y como todos, esperé alguna vez ver el rostro de Charlie, ese enfermo mental que no apareció en ningún capítulo.
También estaban las policiales y aquí había vasta variedad.

Mi preferida creo que era S.W.A.T. (http://www.youtube.com/watch?v=sV87HfWE9Es&feature=PlayList&p=A90C716359067BCC&index=18) ¡Cuánto hombre valiente y lindo! Me gustaban todos, pero mi debilidad era Jim, interpretado por Robert Urich. Qué machazo!! Lamentablemente murió hace 7 años…
Jon Baker y Poncharello, los Chips que iban motorizados, tampoco se quedaban atrás (
http://www.youtube.com/watch?v=BSzEmPEnYxo&feature=related). Tenía hasta el álbum de figuritas de la serie. Larry Wilcox (el rubio) ya tiene 62 pirulines y la vida de Erik Estrada, dos años menor, siguió un patético camino hasta llegar a promocionar las pastillitas para adelgazar que tomó después de la novela “Doj mujeres y un caminu”.
Entre policiales y justicieros también teníamos:
* Kojak, el clásico pelado del chupetín:
http://www.youtube.com/watch?v=EExXoKg5xdU
* Columbo… ídolo!! (http://www.youtube.com/watch?v=7-hbLGqmzsw) Sin tanta tecnología como los CSI ni tanto estudio del comportamiento como los de Criminal Minds, ese descuidado detective del piloto roñoso resolvía los crímenes más difíciles.
* La mujer policía, con una Angie Dickinson joven y sexy:
http://www.youtube.com/watch?v=YWEfLRrdzvQ
* Se ha escrito un crimen, con la genia Angela Lansbury que donde iba había un crimen y ella como escritora, con mucha astucia, podía llegar a la verdad: http://www.youtube.com/watch?v=Omjy7noElEc
* Cagney y Lacey: las dos mujeres policías (http://www.youtube.com/watch?v=SO8jQkdaeNQ&feature=related)
* Los aventureros: Starsky y Hutch (originales!!) http://www.youtube.com/watch?v=2PCyMsCq0Cw
* El hombre nuclear (
http://www.youtube.com/watch?v=hIcNDHrfD2A y La mujer biónica (http://www.youtube.com/watch?v=oc_DiS6XNTo&feature=PlayList&p=A90C716359067BCC&index=21): me encantaba verlos correr!!
* La mujer maravilla: me abstendré de hacer más comentarios al respecto pero los dejo con la presentación:
http://www.youtube.com/watch?v=H-0S-UyrPHw
* El increíble Hulk (al que le crecía todo excepto el pene porque los calzoncillos nunca se le reventaban!): http://www.youtube.com/watch?v=YOXpKUu6pUg
* Mac Gyver, quien de un tampón podía crear un arma letal (http://www.youtube.com/watch?v=3w-oDZSLUrY&feature=PlayList&p=A90C716359067BCC&index=25)
* Lobo del aire (bueno, acá ya estábamos en la secundaria):
http://www.youtube.com/watch?v=nr_CJL1YQRc&feature=related
* Magnum, con un Tom Selleck muuuuy atractivo!: http://www.youtube.com/watch?v=3CquMO3vJvo A propósito, ¿qué era pi?
* El auto fantástico, cuyo protagonista terminó matando el hambre como jurado de programa de talentos (
http://www.youtube.com/watch?v=zcdAEkQuGc8&feature=related)
* Luz de luna (¡qué guapo estaba ahí Bruce Willis!):
http://www.youtube.com/watch?v=d1wFKTC8bz8
* Los Dukes de Hazzard: ¿no estaban celosas de Daisy por tener unos primos así? http://www.youtube.com/watch?v=HEnE4nakqW4&feature=PlayList&p=A90C716359067BCC&index=23
* Brigada A, donde se hizo famoso el musculoso Mr. T -¡poquititoooo!- antes de vender hornos eléctricos en la tele (http://www.youtube.com/watch?v=PIfuaUTH9Y4) Se podría decir que fueron los precursores de nuestros simuladores.
* El santo (antes de Val Kilmer)
http://www.youtube.com/watch?v=RpYFYjWNhnw&feature=PlayList&p=A90C716359067BCC&index=19
* División Miami: qué par!!!!! Mmmmmmm (http://www.youtube.com/watch?v=LGkurWAXgZs&feature=related)
* Misión imposible (siempre me gustó la presentación:
http://www.youtube.com/watch?v=1ZVTvZVychQ&feature=PlayList&p=AA73DA2495869CB9&playnext=1&playnext_from=PL&index=9)

Después teníamos a las familias. MI SERIE (que volví a ver completa por canal Retro) era La familia Ingalls (http://www.youtube.com/watch?v=AB-gP0Ll1oU&feature=related). Claro que siempre las primeras veces tienen otro sabor… en esta segunda vuelta (con la ayuda de Google) me enteré que papá Ingalls en realidad era un alcohólico que hacía morir de hambre a la familia y que sólo lo veíamos como el papá ideal porque Michael Landon quería más protagonismo. Lejos de ser un ángel era un déspota que hacía laburar a los chicos más de lo que tenían permitido legalmente y que la dulce Caroline no era una actriz conocida sino su amante, por lo que la ubicó en el protagónico. La serie lejos estaba de reflejar los libros de Laura Ingalls Wilder.
Otra familia eran los Walton (
http://www.youtube.com/watch?v=52z2HMSZJ3A). Esos me gustaban porque eran muchos y mi familia era chiquita. Era fantástica esa escena con la cual terminaban cada capítulo, saludándose unos con otros y apagando las luces de ese enorme caserón.
Había familias tiernas como la de Alf (el bicho hocicudo:
http://www.youtube.com/watch?v=eUkoV98Ac2s), Blanco y negro (¿no querían comerse los cachetitos de Arnold? http://www.youtube.com/watch?v=fQMfN0UFqms), Bill Cosby (http://www.youtube.com/watch?v=qyzXRSe6WU0) o Dick Van Dyke (http://www.youtube.com/watch?v=eIWJTiRW2aE). Pero también había familias de yeguos entre las que podemos recordar a Dinastía (http://www.youtube.com/watch?v=NM8qq3RZ0YI&feature=related), Dallas (http://www.youtube.com/watch?v=_R8WS-j7SKA&feature=related), Falcon Crest (http://www.youtube.com/watch?v=ypZT4lQHoK8&feature=related) y esa cantidad de series de las que nunca pero nunca nunca conocimos el final!

Por otra parte, también ocupaban un lugar muy importante las del lejano oeste. ¿Recuerdan al viudo con sus hijos varones de Bonanza? ¿Y el tema de apertura?... no lo pueden haber olvidado!! (http://www.youtube.com/watch?v=mjdRgBAY278&feature=related) También teníamos El gran chaparral (a la que guardo entre los recuerdos más oscuros de mi infancia, que revelaré al hablar de mi hermano mayor: http://www.youtube.com/watch?v=1JOO2EZqwVk&feature=related) y los solitarios como Jim West a bordo de ese tren fantástico, o el llanero solitario (otro boludón como el zorro que creía hacerse invisible por usar un antifaz)

Y las románticas… el que dejaba una novia en cada pueblo (BJ Mackey, el camionero que se hacía la del mono!... ah no, que viajaba con el mono!!!!!:
http://www.youtube.com/watch?v=5AsqKQptTdQ), Los Hart (que además de enamorados eran inteligentes: http://www.youtube.com/watch?v=RUi4J0qYXgQ&feature=related), o ¿quién de nosotras no soñó con embarcarse en el crucero del amor? (http://www.youtube.com/watch?v=m_wFEB4Oxlo&feature=related)
Hice un par de cruceros esperando conocer al hombre de mi vida y créanme, muchachas, los cruceros están llenos de gente de la tercera edad o quinceañeras!!! Ni ahí encontrarán a su media naranja… no desperdicien su dinero!


Las del espacio nunca me atrajeron demasiado, pero por ahí andaban Viaje a las estrellas (
http://www.youtube.com/watch?v=hdjL8WXjlGI) y de extraterrestres no pueden olvidar a los iguanescos de V Invasión extraterrestre (http://www.youtube.com/watch?v=kIippRFz-lY&feature=PlayList&p=635C0D0877047E6A&playnext=1&playnext_from=PL&index=15, cuando nos horrorizaban comiendo ratas. Y el alto valor de Donovan, que además de lindo era tan valiente!!

Bueno, me entusiasmé demasiado y seguramente habrá títulos pendientes en el tintero. Los invito a sumarse al recuerdo de aquellas series que tanto esperábamos y contar por qué les gustaba y si volvieron a verlas años más tarde, si volvieron a sentir lo mismo. Creo que no, nada se compara al sabor dulzón de la primera vez…

sábado, 3 de octubre de 2009

LOS PERSONAJES DE NUESTRA INFANCIA


Todas nos hemos puesto un poco nostálgicas al recordar la televisión de antaño y a los personajes que más nos atrapaban, los que más queríamos quién sabe por qué razones.
Creo que en mi altar (o más bien en un pedestal) tenía a mis dos personajes favoritos: Petete y el Topo Gigio.
Desde muy chiquita me habían inculcado el amor a la lectura y a los libros y Petete me cautivaba por su inteligencia y su sabiduría… porque ese pingüino (de la época en que los pingüinos eran unos bichitos simpáticos y no unos mafiosos capitalistas) sabía un montón de cualquier tema. Podía hablar tanto de los árboles como del sistema circulatorio. Y además cantaba!!!
Habré tenido tres o cuatro años cuando me regalaron el disco. Mi vieja cuenta que yo pasaba horas sentada al lado del combinado (sí, no se hagan los pendex que saben qué era…) escuchándolo hasta que lo aprendí de memoria y así lo recitaba todo el tiempo: “He tenido un accidente y todo por imprudente!!”… pobre mi madre querida, qué tortura por favorrrrr!!!
Aún canto canciones de Petete como “la cuchara viento en popa cruza por un mar de sopa oh oh oh… y descansa luego un rato a la orillita del plato oh oh oh…”
Si quieren unirse al coro del recuerdo:
http://www.youtube.com/watch?v=2A3YFiJavzA

Y qué decir del Topo Gigio… si era un dulce!!!!!!! Esa vocecita y esas orejitas que se movían asiiii… qué ternura!! (
http://www.youtube.com/watch?v=5AFasYNOifk; deténganse por favor en los zapatitos que usaba en este video: http://www.youtube.com/watch?v=skJURa3JFEE&feature=fvw)
Fue mi papá quien me llevó al borde del fanatismo con el topo comprándome los fascículos de Gigio hasta que dejaron de aparecer. Recuerdo esperar ansiosa que apareciera cada número, porque todo llegaba tarde a Gálvez!!
En los fascículos además de historias de los personajes había también una sección que enseñaba algunas de las palabras utilizadas en el cuento, en inglés.
¿Observaron que antes todo, hasta los artículos de entretenimiento, buscaban enseñarnos algo? Se aprendía jugando… ahora todo es tan vano y vacío o es impresión mía??

Junto a mis personajes preferidos también había una damita: Heidi. Me impactaba que viviera con tanta libertad. Eso de correr por los prados junto a los animales debía ser sensacional. Claro que también tenía que aguantar al viejo que la alimentaba a leche y queso de cabra (me pregunto si la pobre Heidi no habrá sufrido estreñimiento!!) pero me cautivaba ver la libertad en su máxima expresión. Uno de los sueños de mi vida sería poder hamacarme como ella en este video. Lo de montar una nube lo dejaría porque del diluvio que haría caer sobre la tierra no se salvaría ni Noé:
http://www.youtube.com/watch?v=HXW31ZyorVA

Qué decir de los personajes de Disney… inigualables!! Pero de todos sin duda alguna yo elegía al Pato Donald, por maligno. No me gustaba que todos los personajes tuvieran que ser pura bondad o pura maldad. Donald tenía esa mitad angelical y mitad diabólica que todos tenemos.

En 1995 cumplí mi sueño de ir a Disney (sueño que se recicla porque tengo muchas ganas de volver… Mariana: envidio que vayas todos los años!!!!!!!!) y conocí a mi patito querido. Claro que estaba con esa chirusa de Daisy pero ambos accedieron a tomarse una foto conmigo. Por supuesto que yo no podía aceptar que ella saliera al lado de él así que instalé mi voluminoso culo entre los dos y los patitos salieron disparados para cada costado por temor a que los aplastara!! Pero logré mi foto, sí señor!!


De los superhéroes (que entonces mirábamos en la Liga de la Justicia) no elegía a Superman (siempre me horrorizaron los hombres musculosos) ni la mujer maravilla (me gustaba más la de carne y hueso) ni Batman y Robin (siempre me parecieron dos pelotudos que hablaban un dialecto rarísimo), sino los gemelos fantásticos!!
Había algo de fascinante en esos dos personajes que al unir sus anillos podían transformarse en lo que ellos quisieran. Quizás los adoraba porque llegaron hacia el final de mi infancia y allí comencé a desear mimetizarme del mejor modo posible y pasar desapercibida. Los gemelos podían hacerlo… encima eran hermanos y se llevaban bien!!
Volviendo a los nacionales, otro de mis favoritos era el patriarca de los pájaros… era ¿un árbol? viejito, de largas mechas y barbas blancas que contaba historias. Cómo eran las cosas entonces que hasta enseñaban a amar a los ancianos a través de un personaje!


Por supuesto estaba el resto de la patota de García Ferré: Hijitus, Larguirucho (hablá más “juerte” que no te escucho), Oaky (que siempre me recuerda al diente de postizo de mi tía Ada, que como era uno solo, le decía “el Oaky”), Pichichus, Gold Silver, el comisario de Trulalá (¿es idea mía o se parecía a Landriscina?... eso sí: antes de las cirugías plásticas!!), Pi-pío (de adulta descubrí que era un pollito!!) y esos malos que de tan tontos eran amistosos: Neurus (así me dice mi vieja cuando me enojo), Pucho…



También estaban los divertidísimos Tom y Jerry, para crear confianza en nosotros mismos y recordarnos que a veces también los débiles podían triunfar!! Es más, Jerry fue el único ratón que me simpatizó en mi vida entera.


¿Se acuerdan de Patricia, el hada buena del bosque? Esa nena era tan linda y tan angelical!! Me pregunto qué habrá sido de su vida… supongo que estará atravesando (si ya no la terminó de pasar) la crisis de los 40.

Patricia, si estás por ahí, da alguna señal… aparecé y decinos a todas que a pesar de haber sido chica como nosotras y ser hada también te tenés que teñir las canas, que te atacó la bruja presbicia (y perdiste la batalla), o vas por la vida refunfuñando “ya no hay hombres!!". Entonces encontraremos algo de consuelo.













ME MATA LA TECNOLOGÍA 4: ¡La TV ataca!




Nací en la época en que el televisor era un verdadero mueble, la pantalla estaba empotrada en madera y se lo lustraba con Blem.
El control remoto sólo existía en las películas de ciencia ficción y para cambiar de canal había que levantar el culo del asiento y girar una rueda oyendo el espantoso ruido de descarga entre uno y otro canal.
También había que levantarse y caminar hasta el televisor para manejar volumen, contraste o brillo. No había más botones, ¿para qué?
Claro que tampoco eran tantos los canales que teníamos en aquella época: el 13 de Santa Fe de la Vera Cruz, el 3 y 5 de Rosario y ATC, único contacto con la gran capital. Esto con una buena antena!! Si no, sólo se veía el 13 y con rayitas sólo evitable quizás colocando una papa y dos agujas de tejer sobre el mueble.
A medianoche se cortaba la transmisión (insomnes… a leer!) y la programación no arrancaba sino hasta el mediodía.
Recuerdo mi asombro absoluto el día en que antes de salir para la escuela pude ver por primera vez la tele funcionando por la mañana!!! Había comenzado el programa “De 7 a 8” con Betty Elizalde y César Mascetti. Hasta puedo recordar la canción de apertura: “De 7 a 8 estamos aquí con la actualidaaaad"
Es increíble el tiempo que ha pasado y cómo sigo teniendo en mente todos los jingles de las propagandas de entonces: Renault 4… el jean sobre ruedas (
http://www.youtube.com/watch?v=4AYkW6Hpy_U); Dánica Dorada… era para untar (http://www.youtube.com/watch?v=bubFJftG6AU); la mamá yonesa de SanCor; el “mamá mamá… si pichón qué querés?? Que de postre nos des Exquisita otra vez”; Vienísima (http://www.youtube.com/watch?v=w3a8n8-C2gA); Resero blanco sanjuanino (http://www.youtube.com/watch?v=qC2tz-ovqxc&feature=related); Cazalís Leger (http://www.youtube.com/watch?v=wTaWp32bqO8&feature=related); la pila de vida de Eveready (http://www.youtube.com/watch?v=CWrRRxkz1-Y&feature=related); o cómo olvidar el romance de Tofi!! (http://www.youtube.com/watch?v=_TI_2rOO4m0&feature=related)
Ahhhhhhh… qué nostalgia!! Estoy cantando mientras escribo… (se aceptan más recuerdos de memoriosos)
¿Y qué mirábamos los chicos? No había Nickelodeon ni Cartoon Network y era poco el tiempo que los canales dedicaban a programación infantil. Los dibujitos eran sólo para los domingos, que estaba Disneylandia y alternábamos con el Cine Club Infantil o algo similar, sólo los fines de semana.
Durante la semana nos resignábamos a ver “El mundo de María Azucena”. ¿Lo recuerdan, santafesinos? María Azucena era una mujer de unos 40 años que (como en ese entonces no había Internet) supongo que decidió salir de su crisis haciendo un programa para niños. No había cable, pero el estilo era de programa de cable, pagado por el marido o tal vez en este caso el hermano, que tenía otro programita por el mismo canal.
Cada día saludaba abriendo las ventanitas de una casa de papel y cantando “Buen día, buen día, buen día al sol, buen día a las nubes, buen día a la flor, buen día a los niños… gracias Dios”
Del resto del programa… ni idea, tal vez fuera absolutamente olvidable o bien mi mente puso un manto piadoso de amnesia sobre esos recuerdos.
Después llegó el chavo del 8… sí, ya tiene unos 30 años en el aire y todavía lo siguen pasando… piedad por favorrrrrrrrrr!!!
¿Debí aclarar desde un principio que en mi infancia la televisión era en blanco y negro?... estimo que no.
Recién en 1981 llegó el color a las pantallas de los galvenses. Comprar un televisor a color era una verdadera inversión, porque además de ser costosísimos no estaban disponibles como ahora. Entramos a un círculo anual y creo que lo sacamos en el décimo mes!!
Y nada de tecnología… era también un mueble de 21 pulgadas con la ruedita cambia canal. Por esa misma época mi hermano había comprado uno de 14 pero con control remoto!! (eran los primeros!) y con cubierta plástica roja. No era un mueble!!
Lo odié por eso!
Lo cierto es que a los que éramos chicos en los 70/80 nos preocupaba muy poco la televisión y su programación, porque no teníamos tiempo para perder sentados frente a ese mueble. Teníamos bien claro que la vida pasaba fuera de la “caja boba” y no estábamos dispuestos a desperdiciarla.

Continuará…

viernes, 2 de octubre de 2009

ME MATA LA TECNOLOGÍA 3: del Traca Traca al automático




En nuestra infancia era imposible concebir los avances tecnológicos que tanto nos sacudirían en el futuro. Por ejemplo, algo tan imprescindible (desde mi humilde punto de vista) como un lavarropas automático!!
Aún recuerdo el día en que la Sra. Elsa (profesora de Manualidades… materia al p… si las hay!) nos habló de que en Estados Unidos comenzaban a comercializar una máquina capaz de lavar la ropa, enjuagar y secar en un mismo lugar.
Corría el año 1980/1981 y todas la miramos incrédulas… ¿cómo podía haber semejante aparato? Yo opté por no creerle… ¿cómo creer a una mujer que pretendía que estas manitas de hada bordaran o cosieran?... alguien que pensaba que algún día podía llegar a destacarme en manualidades simplemente no podía gozar de crédito alguno.
Cosa e mandinga… los gringos del norte tenían la justa!! Y bendito seas aparato endemoniado capaz de hacer todo el proceso sin nuestra intervención!!!!!!!!!!
Porque cuánto tiempo se perdía en el lavado… al menos era así en mi caso, que tenía una madre jodida y maniática que no sólo repasaba todo a mano sino que planchaba hasta el último trapo de secar los vidrios!!
Eran HORAS dedicadas al lavado!! Y siempre que ayudara el tiempo a secar…
Cuando vine a Santa Fe a la universidad, regresaba cada fin de semana con las toneladas de ropa sucia (evitaba lavar en la pensión porque… bueh, ése es tema de otro largo relato!) y el sábado por la mañana directamente no existía porque estaba dedicado al lavado.
Y estoy hablando de los años 1987/1988… es decir, tampoco fue taaaaanto tiempo atrás!!
Mi madre tenía la “última tecnología”: esos lavarropas redondos que llevaban litros y litros de agua porque eran enormes! y hacían un ruido infernal. Cariñosamente lo llamábamos el “traca traca”.
El jabón en polvo hacía tanta espuma que en ocasiones desbordaba por la bocota del Traca traca y hacía las delicias de mi sobrina Julia, que palangana en mano esperaba ansiosa al pie del lavarropas para cargar espuma y jugar a servir heladitos.
Allí comenzaba nuestra faena, claro que había cosas que llevaban un prelavado (a mano, por supuesto) como repasadores y otras delicias.
De ahí pasábamos al patio, donde esperaban tres fuentones grandes de chapa llenos de agua: enjuagues 1, 2 y 3 (¿obsesiva mi madre? Noooo!!!) y por último un balde profundo con suavizante para el toque final.
Bueh, toque final excepto para sábanas, manteles, camisas, etc. porque a éstos también les tocaba el almidón!!! (si habré bufado y protestado cuando ya iba por el quinto balde!) Sí, mi madre almidonaba todo. Recuerdo esa sensación acartonada de estar dentro de un guardapolvos almidonado cuando iba a la escuela… maravillosa!! Era como estar embalado dentro de una caja de cartón.
Pero veamos el lado bueno, también recuerdo lo que se sentía al meterse entre las sábanas almidonadas y planchadas… era inigualable (especialmente porque nunca repetí esa “experiencia almidonadora”)
Con mis primeros sueldos compré el lavarropas automático para la casa de mi mamá. Recuerdo la primera vez que lo puse en marcha... me quedé casi todo el programa entero mirándolo embobada hacer solito todo el proceso!!!!
Por tantos sábados perdidos y por las horas que el invento agrega diariamente a mi vida, vaya hoy este homenaje para “Aurora Whirlpool de Drean”, o quien sea que tuvo la suficiente iluminación como para crear el lavarropas automático.

Continuará…

jueves, 1 de octubre de 2009

ME MATA LA TECNOLOGÍA 2: De la manivela al celular



Si hace años alguien nos hubiera dicho que iba a llegar un día en que resultara imprescindible andar con un auricular a la oreja y llevar permanentemente un teléfono adosado al cuerpo (como si fuéramos tan importantes que ni un segundo nos pudieran perder de vista), hubiéramos afirmado que era una locura.
Pero no señores, el teléfono celular llegó y para quedarse!!
¿Qué llamada tan importante puede tener que hacer un chico de 8 años como para que el mejor regalo para darle sea el “celu kids” de moda??? Es un despropósito total!!
Cuando éramos chicos no había celulares. Si había algo que decir, simplemente sacábamos la bici y nos trasladábamos hasta el lugar que fuera.
Nuestros padres no tenían que rastrearnos porque estábamos jugando o simplemente andábamos por ahí. No había peligro alguno…
Lo top en comunicación podían llegar a ser dos latitas con un hilo tirante, o (para los más sofisticados) un par de walkie talkies, que podían llegar a tener un alcance de… 100 metros!!!
¿Se pusieron algún día a pensar en cuánto cambió la telefonía en estos últimos 30 años?
No sé cómo habrá sido la historia aquí en Santa Fe o en Buenos Aires, pero cuando yo era chica, en Gálvez, no teníamos telediscado sino operadoras.
Los teléfonos eran unos aparatos pesados negros, compactos, con una manivela a la derecha. Se levantaba el tubo, se hacía girar la manivela y al otro lado respondía la operadora de turno: “Númeroooo” y entonces dictábamos el número con el que queríamos comunicarnos; tres dígitos para el pueblo, cinco para la capital de la provincia.
¿Comunicaciones interurbanas? Había que pedirlas y a veces graciosamente nos informaban que había 6 horas de demora. ¿No parecen “relatos de la cripta”? Sin embargo estoy hablando de principios de los 80!!
Pero el progreso fue llegando y pasamos a los famosos teléfonos grises de Entel, con el disco plástico. Ahora marcábamos directamente!! Era increíble… con sólo discar podíamos comunicarnos, con Gálvez o La Quiaca. Y un nuevo sonido se sumó a los conocidos: ¡el tono!
Fueron años de bromas telefónicas y comunicaciones que parecían imposibles. Podías llamar al chico que te gustaba, escuchar su voz y él nunca sabría quién eras!! (qué barato nos divertíamos!!) No había identificador de llamadas ni operadoras que escucharan la conversación.
Eso sí, andaban como el c… y parte de la diversión consistía en las comunicaciones ligadas… en medio de un llamado podía aparecer una voz extraña o a veces conocida y enterarte de los chismes más jugosos del pueblo!!!
Recuerdo un día que levanté el tubo para hacer una llamada y encontré una amorosa charla entre dos enamoradas señoras! La voz de una de ellas me resultaba muy conocida, familiar… hasta que la descubrí!! Señora de alta sociedad, profesora de escuela, madre de familia, estaba concertando cita con ignota señora rosarina, que arribaría a la ciudad en el colectivo de la 1 de la tarde.
Ahhhhhhhh nooooo, eso tenía que verlo… y gozarlo también porque me gusta pescar a esa gente tan pura (pura m…) y casta, en actos non sanctos!!
A la hora indicada estuve apostada en la terminal aguardando el dichoso encuentro y efectivamente se produjo (siempre mi sentido auricular fue más fuerte que mi poder de observación visual)
Y pude hacer la inspección ocular de cerca (ah no, no me iba a quedar mirando de lejos!) mientras recorría con la mirada el colectivo y hacía cara de “la pucha, no vino mi prima… no viajó!”
Esas eran las delicias del telediscado… por no hablar de los teléfonos públicos!!
En Gálvez no había teléfonos públicos, o tal vez uno o dos… siempre descompuestos! Debí enfrentarme a los teléfonos públicos y a los inconvenientes del servicio cuando aterricé en Santa Fe, para comunicarme con mi familia.
¿Recuerdan los cospeles? No, niños, no eran para jugar en esas maquinitas infernales y ruidosas… el cospel servía para hablar por teléfono.
Si encontrar un teléfono público con tono era difícil, imaginen cuánto más ardua era la tarea de comprar cospeles (no se vendían en cualquier lugar) y lo que es peor: hallar un aparato que no los “comiera”!!!
Estaba en la facultad cuando un día una compañera mendocina, que siempre tenía el último grito de la tecnología, anunció que tenía algo increíble… y sacó de su billetera el instrumento ante nuestras miradas perplejas… la tarjeta telefónica!!!!!!!!!
Habíamos recorrido un largo camino y ahora hasta venían tarjetas con dibujos y paisajes para coleccionar!
Cinco años esperé por un teléfono en mi primer departamento y el día que los de Megatel anunciaron que podían instalarlo fue una fiesta!!
Sí, los 80/90 no eran para ansiosos… pero tal vez regresar un poco a aquellos días en que todo se hacía esperar, nos obligue a aprender nuevamente el valor de las cosas.
Me pregunto cómo seríamos hoy sin celulares ni tanta tecnología, porque es indudable que la telefonía avanzó muchísimo pero ¿es impresión mía o realmente estamos cada vez menos comunicados?

Continuará…