miércoles, 9 de diciembre de 2009

SOY FOTÓGRAFA PROFESIONAL… estoy harta de estudiar!!!


Hoy aprobé la última materia de la pseudo carrera de fotógrafa profesional que estoy cursando desde hace dos años. Rendí marketing (para qué cornos necesitaré esos conocimientos!!) y con eso termino el suplicio que fueron los últimos dos años en la Locademia de fotografía.
La verdad es que estoy harta de estudiar, cansada de la presión de los exámenes y la presentación de trabajos prácticos y las fechas. Estoy podrida de que me tomen asistencia y más aún de ser la más vieja estudiante, lo que no necesariamente (al menos no en mi caso) significa ser “estudiante crónica”.
Lo cierto es que al llevar tantos años quemándome las pestañas que casi he perdido la cuenta… de repente me sorprendí pensando en mi vida estudiantil.
Sin duda alguna, el peor momento que he sufrido es el paso del secundario a la universidad.
En primer término porque creo que la facultad me agarró tiernita.
Gracias a la poco feliz ocurrencia de mis maestras de primaria (y a haber sido una nena insoportable que como sabía leer y escribir desde los 4 años me aburría –nunca me gustó dibujar- y volvía loco a todo el jardín) me pasaron a primer grado a los 5 años y eso me dio ventajas (sólo educativas) durante toda la escolaridad. Así que con 17 añitos recién cumplidos comencé la facultad.
¡Era tan pero tan tonta! No podía acostumbrarme a eso de las inscripciones para todo, las comisiones, horarios tan despelotados y definitivamente al ritmo universitario (más caótico aún en una estatal)
Encima era tan salada (casi como ahora) que no existía en la facultad. No aparecía en listas, no tenía número de libreta, no salía inscripta como regular en ninguna comisión… era un ente!!!
No había auto de mi propiedad en esa época, así que mis dos medios alternativos de transporte eran el camión o el colectivo.
¿Se imaginan lo que eran 80 km en camión a 60 km/h sintiendo el permanente tirón del acoplado en la cintura?... maravilloso!!
En verano con unos calores que daban para hacer huevos fritos sobre el asiento!!!
Y los colectivos… de primer nivel!! De las tres empresas que viajaban a Gálvez no hacíamos una. Coches destartalados, abarrotados de personas, mugrientos y olorosos, hacían que las DOS horas de viaje (sí, dos, porque eran de esos lecheros que paran hasta en los campos si ven una hormiga haciendo señas) fueran una experiencia inolvidable.
En ocasiones viajaba más gente de pie que sentada, lo que hacía que se perdiera la sensibilidad especialmente de la cintura hacia abajo. Lo que no se perdía (lamentablemente) era el olfato y casi podría afirmar que la antitetánica era insuficiente para poder sobrevivir un viajecito por la ruta 11.
Pero sin duda alguna lo peor del inicio de mi vida universitaria fue parar en la casa de una mujer tan bruja como miserable: Adela.
Hasta ese momento había sido princesa y reina en mi casa. Vivía sólo con mi mamá desde los 13, mi hermano hacía rato que se había casado y construído rancho propio; y estaba acostumbrada a hacer la mía sin demasiados límites… al menos no límites tan ridículos como los que comencé a padecer en esa casa.
Terminé en lo de Adela por ser ella prima de una amiga de mi mamá… de ese modo “la nena” estaría segura en la gran ciudad, a cargo de alguien conocido (ay, esas creencias de mi familia!!!)
La fulana era una viuda cincuentona, petisita cual tapón de sidra y con expresión bonachona. Pensé que hasta podía llegar a quererla como una segunda mamá (bueno, tampoco la pavada… como una tía digamos)
Lo cierto es que vivir con ella se transformó en un infierno.
Era como el hada madrina de la princesa Fionna, de aspecto angelical pero bien malvada en el fondo.
Lo primero que hizo fue confiscar la llave del pasillo (la casa era un departamento interno) Se cerraba a las 10 de la noche, por lo que jamás podía yo llegar después de esa hora, o me quedaría afuera.
Me tomaba el tiempo en la ducha, controlaba cuánta agua gastaba o cuánta luz ocupaba, si me levantaba temprano a estudiar, o lavaba demasiada ropa. Con el gas mucho no me jodía ya que yo era de cocinar poco.
Usaba todo lo que yo tenía. Si guardaba un bife en el freezer ya no volvía a encontrarlo porque se lo había comido durante el fin de semana. Si ponía papel higiénico en el baño también se lo comía o no sé qué hacía, pero desaparecía. El colmo fue cuando un día quise usar el champú y se me cayó entre los dedos… había robado la mitad y la otra la había llenado con agua!!!!!!!!
Eso entre otras delicias… era un verdadero general!! que fichaba y controlaba cada uno de mis movimientos!!
Así y todo Santa Carina aguantó tres largos años allí deseando sólo recibirme para huir de esa casa, la odiosa facultad y esta espantosa ciudad!
Llegando al final del tercer año y con la bocanada de aire fresco que representaba para mí haber comenzado a trabajar como practicante en tribunales, me planté en mi casa y exigí: “o me alquilan un departamento o dejo de estudiar”.
Y ahí me mudé a mi primer departamento alquilado… pero mi vida “departamentil” es tema para otro post!!

5 comentarios:

  1. Bueno, creo que ya te felicite 5 millones de veces hoy!! jajaja pero .... Nunca es suficiente!!!!!!!!!!

    FELICITACIONESSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!!!!!!

    Me mate de risa con tus padecimientos en casa de Adela!!!! No se como aguantaste 3 años ahi!!!! No sabia esa anecdota!!!!

    Estuve pensando que escribirte en esta ocasion tan importante ... no solo por haberte graduado con honores sino por tu valentia y decision de bancarte esa locademia durante dos eternos y despelotados años...

    Fuiste consecuente y decidida, todos tus practicos han sido impecables, esteticamente hermosos, encarados de manera inteligente y con un nivel muy superior al que ellos enseñaron. Sin lugar a dudas tenes un talento increible!

    Asi que solo dire una cosa: prometiste dedicarte a disfrutar un poco y estudiar NADA el año proximo, por lo que mi tarea sera controlar que cumplas tu palabra! MMMuuuaaaaJJJJaaaajjjjjaaaa (risa malefica)

    Despues de todo "mijita", siendo que ya a los 4 sabias leer y escribir, es hora que le des un respiro a los estudios y te dediques a gaturrear un poco! Bien ganado lo tenes!!!! No te parece????

    Desde aca mandamos muchos Huuuurrrassssssssssss, TE QUEREMOSSSSSSSS!!!

    Las 4 B!!

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  2. teeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee sssssuuuuuuuuuuuuper felicito por este logro viste que esto es mucho mas importante alegrate por estas cosas , que son tan importyantes para vos, y ahora disfruta de la vida y de las cosas importantes un beso te quiero mucho marina

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  3. te felicito cary..broche de oro para este año cargado de cambios para vos y para todos, me incluyo.... te mereces todo lo que lograste y me consta con solo ver las fotos que me hiciste ajjaja si ni parezco yo y de 25 jajaja vale la pena contratartejajaja....
    hoy me entere de cosas de cuando estudiabas que nunca hablamos..y si fueron esos años de ausencia que cada dia me arrepiento. me imagino esos dias en santa fe jajaj creo que a todos les pasa un poco el cambio de ciudad, de vida y nos damos cuenta que en casa no estabamos tan mal como creiamos. leni quiere estudiar abogacia y ya te pedire consejos sobre eso en privado pero te aseguro que cuando se vaya a estudiar, mas de una vez va a pedir en voz baja...mama!!!!!!!!!!!!!!
    animo cary..no dejes que nada empañe estos lindos momentos...tambien siento que la indiferencia es algo que no tolero y lo compruebo a cada momento. aprendi a aceptar que no todos ven las cosas como las vemos nosotros y lo que para nosostros es importante no lo es para todos. vos expresaste lo que sentias y eso es lo importante. suerte cary y espero el retrato jajajja espere a que termines de estudiar jajaj y como sos profesional ya te contrato para que me lo hagas jajajjaja
    besos..alejandra

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  4. ¡Felicitaciones Carina!
    ¡Es otra gran noticia haber culminado con todos los honores la carrera de fotógrafa profesional!
    ¡Disfrutá de todos estos momentos de alegría y muchas gracias por compartirlos con nosotros!
    A pesar de la distancia, siempre te vamos a acompañar en todos los momentos de tu vida.
    Besos

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  5. Felicitaciones, Carina!!!
    La verdad, es tiempo y hora de que largues un poco los libros. Yo lo hice también alrededor de la edad que tenés vos ahora. Estudiar es para gente muy, muy joven y fuerte, que se puede bancar los viajes en tren a las seis de la mañana, apretada como sardina en lata, las vueltas a casa después de medianoche, los profesores que se adhieren a un paro y no avisan, cosa que una se mande todo el viajongo y pierda la mañana al divino cohete, y varias otras lindezas por el estilo. Con la madurez y el conocimiento de los derechos humanos (y para mí no viajar más de una hora parada y apretujada lo es), viene el aprecio por una vida más tranquila, y en todo caso, por las universidades virtuales. Eso de ir a cursar es una práctica obsoleta que sólo subsiste por el ego de algunos profesores y la falta de recursos técnicos de la mayor parte de las universidades, pero no es necesario y algún día desaparecerá.
    Mientras tanto, a disfrutar del poco tiempo libre que nos deja el trabajo. Libros sí, pero locademias NO, sobre todo de las que no cumplen con sus compromisos.

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