jueves, 15 de octubre de 2009

SOBRE TEMORES Y FOBIAS: Odio a las ratas!!!


Una de los inconvenientes que trae el paso del tiempo es que se exacerban ciertas cosas: los defectos, los hábitos, las chinches y por supuesto los temores y las fobias!!
A pocas cosas tengo tanto miedo como a las ratas. Desconozco el por qué, pero aún cuando trate de concentrarme en el dulce Jerry, Mickey Mouse o Speedy González, cuando pienso en ratones veo a los monstruosos dinosaurios come gente de Jurasic Park.
Tal vez en una vida pasada haya sido elefante (dicen que estos paquidermos a pesar de ser tan grandes temen a los roedores) porque de lo contrario no se podría explicar tanto miedo a un bicho que en principio nada puede hacer frente a una criatura enorme y racional como soy yo.
Ese miedo también se hace extensivo a los murciélagos (traducción: ratones con alas), lo que hizo que una vez me quedara media hora encerrada en el auto dentro del galpón de la cochera porque había un tocayo de Batman sobrevolando el área. Entre otras fantasías macabras, pensaba que si salía, el monstruo alado vendría en dirección a mí como un proyectil y se enredaría en mi cabello!!
Pero sin duda alguna, mi peor aventura ratonera fue la que viví al poco tiempo que me había mudado a mi actual casa.
Era una mañana como cualquier otra en que me levantaba a las 6 para ir a trabajar. Medio dormida entré a la cocina cuando vi una sombra cruzar a toda velocidad para escabullirse debajo del horno.
Mi corazón se paralizó y por un momento quedé en estado de shock hasta que salió desde lo profundo de mis entrañas un grito desgarrador.
En ese entonces sólo tenía a Andy y por supuesto, tan inútil como siempre, este perro no sólo no había espantado al animalito sino que tampoco le interesaba demasiado cazarlo, así que se retiró a su cucha y se durmió (qué guardián!!)
Cerré todas las puertas y pasé una de las mañanas más terroríficas de mi vida, imaginando que ya no me sentiría nunca más segura en mi nueva casa porque un ratón había violado mi fortaleza. Quería volver al departamento, abandonar la casa, lo que fuera, pero nunca regresar!!
Conté mi historia a todo el que se me cruzó hasta que una compañera de trabajo se apiadó de mí y me dio un dato interesante: el teléfono del Sr. Multitutti, experto en cuestiones hogareñas, a quien podía pedírsele desde tareas de plomería hasta el trabajo sucio en cuestión.
Aparentemente no era tal como me lo habían pintado y el señor se sorprendió de que lo llamara para tal empresa, pero fue tal mi desesperación (casi lloré al teléfono) que aceptó como buen samaritano.
Yo estaba dispuesta a pagar cualquier precio a aquél que me mostrara el cadáver del bicho en cuestión. Sólo así volvería a dormir tranquila en mi casa.
A las 14 hs en punto apareció. Mezcla de "padre de familia" con Homero Simpson, me pregunté si acaso lograría su cometido!!??
Comencé aclarándole que tenía terror a los roedores, así que me quedaría en el comedor (un lugar ¿seguro?) hasta tanto él sacara a la bestia.
Mencionó al pasar que era muy probable que ya no estuviera debajo o dentro de la cocina, por lo que tuve mi segundo paro cardíaco del día… si no estaba ahí, ¿adónde??? Mi mente trabajaba con rapidez y podía imaginar a este monstruo caminando por mi cara mientras dormía, o masticándome el dedo gordo del pie, o apareciendo en mi bañera… ¡¡¡SOCORRO!!!
Ante todo procedió a colocar trapos debajo de cada puerta. Ahí esta flor de ignorante se enteró que basta con que pasen la cabeza que después su cuerpo se amolda y logran traspasar el lugar más estrecho (bicho de mierda!!)
Yo permanecía encerrada en el comedor buscando paliar mi desesperación.
Escuché que Multitutti había sacado la cocina y la había llevado al garage. Allí comenzó a propinarle golpes y golpes como si fuera a desintegrarla.
Mientras tanto, para distraerme, empecé a mirar por la ventana.
En eso veo una rata (enorme, como un gato!!... bueh, yo la vi así) que sale de mi cochera y corre hasta la vereda de enfrente, subiendo por la pared y colocándose estratégicamente arriba de la puerta de la casa de mi vecina.
Me paralicé nuevamente. Si ellos abrían esa puerta la rata se les caería en la cabeza!!!!
Justo en ese momento apareció una amiga, una no tan zonza como yo, que no teme a los roedores. Le pedí que por favor cruzara hasta lo de mi vecina, llamara en la puerta lateral y le avisara sobre la presencia del bicho prófugo de la justicia Multitutti.
A todo esto el señor M. continuaba golpeando mi cocina, pero yo estaba demasiado asustada como para abandonar mi platea de exclusividad detrás de la ventana.
Mi vecina salió y dijo tener terror a los roedores, por lo que llamó a su hijo mayor (de unos 15 años). Entonces salió este muchachito con una escoba… al fin un hombre!!, pensé… hasta que le entregó la escoba a la madre y desapareció!!
Como la madre le tenía miedo, fue mi amiga la que empezó a pegar a la criatura con la escoba hasta tumbarla de la pared, pero no logró matarla y la rata comenzó a perseguir a mi vecina!!!
A todos aquéllos que dicen que los ratones escapan cuando ven a un ser humano, les digo que no es cierto!! Porque esto lo presencié con estos ojitos que no me dejan mentir: la rata corría detrás de mi vecina y mi amiga detrás de la rata con la escoba. Era como una sección del programa de Benny Hill pero sin comicidad.
Y Multitutti seguía martillando mi cocina…
Finalmente, un alma piadosa que pasó en bicicleta por la calle se conmovió al ver la escena y mató a la bestia. El golpe de gracia fue con un ladrillo. Recién respiré tranquila después del transcurso de media hora sin que el bicho se moviera más.
En eso aparece Multitutti, totalmente ajeno a todo el sainete y me dice “No, señora, no había ninguna rata”. Me sonreí, le expliqué cómo el roedor había escapado de sus dominios y fui a buscar los restos de la cocina que alguna vez había tenido.
Creí que mi temor irracional a los roedores disminuiría con el correr de los años, pero todo lo contrario, se ha ido acrecentando, al punto de escuchar ruidos y desear que sea un ladrón antes que un ratón!!!

¿Y ustedes?... ¿a qué temen?

24 comentarios:

  1. Escribo en nombre de mi padre que, por haberse enfrentado a un can esta mañana (y ser mordido por él), está proscripto y recluido hasta nuevo aviso.
    No es que mi papá sea inútil sino que él tiene otras cualidades como... estem... muchas cualidades!!
    Yo sí soy ratonera y mamá ha empleado mis servicios en más de una ocasión, porque sé detectar al instante dónde hay un roedor. No cacé ninguno hasta ahora pero al menos aviso cuando aparece alguno.
    Claro que eso hago también cuando veo otro tipo de bichos, desde arañas hasta bichos bolita... lo que hace que mamá se asuste cuando actúo de cierta manera... creo que sí, que confirmaré que en definitiva somos dos inútiles en el temita ji ji ji

    ResponderEliminar
  2. Mora! Olvidaste contar tu heroico desempeño buscando al pichoncito de paloma que se cayo del nido!!!! POdemos afirmar que lo tuyo no solo es un excelente medio de control anti plaga sino ademas, un servicio a la naturaleza!

    ResponderEliminar
  3. Es verdad. Voy a reivindicar a Mora como estrecha colaboradora biológica, pero Andy no tiene excusas!! O encuentra pronto un servicio en el que se destaque y pueda así justificar su presencia en casa (así sea sólo trabajar portándose bien) o será deportado en breve!!!

    ResponderEliminar
  4. No sabia que habia sido mordido nuevamente!!! Ay Andy!!! Tia Lau te defiende ... el negro es un semental pura sangre y encima totalmente fiel a su mama Cary!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  5. Tus relatos me recuerdan a una laucha que también invadió el horno de mi cocina. Lo hacía a ratos, no siempre estaba ahí. Ahora entiendo como lograba entrar y salir a pesar de mis cuidados. Un pequeño agujerito en la pared era su paso a una nueva guarida. Nunca supe por qué nunca más volvió. De un día para otro, desapareció, pero nunca temí por ella, más que por un susto. El patio de mi casa parece el vecindario de Don Gato. De noche se escuchan decenas de ruidos felinos, incluso llantos que me hacen pensar en la LLORONA (un individuo que asustaba en las calles galvenses que por suerte jamás conocí en persona).
    Si de bichos hablamos, lo que me causa más temor son los temibles alacranes, valga la redundancia. Ellos sí han logrado quitarme el sueño y cambiar algunos hábitos en mi hogar: todos los zapatos de uso diario los tengo hacinados sobre el techo del ropero de mi dormitorio, no hay más alfombras ni patines en mi casa y durante la época estival mi mirada corre a través de todo el piso, en forma constante, hasta que los chicos por fin se acuesten. Y pensar que pueden trepar y llegar hasta la cama! Creo que es mi máximo temor hacia los seres vivos que tengo a mano, claro.

    ResponderEliminar
  6. Uy, ¿se acuerdan de la llorona? Esa leyenda galvense que generaciones se encargaban de mantener viva, porque la llorona no era siempre la misma persona, iban tomando la posta de este pseudo fantasma que con un aparatito (llorómetro) simulaba un llanto desgarrador y (en los últimos tiempos se había avivado y) golpeaba con cadenas a sus "víctimas".
    Recuerdo tu alacranfobia y la justifico porque son unos bichos horribles y teniendo chicos yo estaría psicótica!!
    Yo temo menos a los alacranes que a las ratas; eso que son más venenosos y también he tenido en casa. Pero eso confirma que las fobias son absolutamente irracionales!!!

    ResponderEliminar
  7. Bueno ... mi fobia no tiene mucho sentido, porque se trata de animalitos totalmente inofensivos, pero yo sufro por ellas como Cary por las ratas: las langostas!!!

    No puedo explicar por que, pero veo una (sobre todo sin son grandes) y literalmente entro en panico ... dejo de respirar y de moverme ...

    Me paso una noche de verano, hace 6 años, en mi dpto (un primer piso) cuando por la ventana entro una SEÑORA langosta! de las mas grandes ... fea y verde ... el solo escribirlo me da vertigo en el estomago! brrrrrrrrr

    La cosa es que desesperada y acuartelada, espere (no tan) pacientemente la llegada de mi novio, que llegaria una hora despues ... Si! Estuve una hora encerrada con la langosta infame, que saltaba por todos lados como corriendome!

    Cuando llega el caballero en cuestion, pero sin su armadura y caballo blanco, lo unico que atinó a hacer es mirarla y decir ... pobre langostitaaaaaaaaa!!!

    Y yo, desde el baño le gritaba como poseida ... matalaaaaaaaaaaaaa, matalaaaaaaaaaaaaaaaaa, MATALAAAAAAAAAAAA!

    Obvio, dijo que el no la mataria, que lo hiciera yo porque era un bicho inofensivo y yo debia superar ese miedo tonto ... (grrrrr)

    El no la mato, y yo no sali del baño je; por lo tanto se fue y yo llame desesperada a mi mama y hermanos, que vivian cerca, al grito de por favorrrrrrrrr socorroooooo, vengan a matar esta langosta (para ese momento yo ya lloraba desconsolada).

    Gracias al cielooooo al rato llegaron y entraron; tenian llave! que yo habia pedido especialmente que llevaran porque los esperaba subida al sillon abrazada a un almohadon por si necesitaba defenderme del bicho y no pensaba bajarme! ... pero ohhhhhhhh! El bicho no estaba!!!!

    La buscaron como 45 mins hasta que la divisaron en un pliegue de la cortina del balcon... y ellos si!!!!! Mataron al animalejo!!!!!!!

    A todo esto, habia pasado dos hs comouna loca corriendo por toda la casa, me habia peleado con mi novio y habia pedido ayuda desesperada a mi flia (no sin que mi hermano me dijera mira que sos b...)

    Es verdad lo que dice Cary ... las fobias son irracionales!!!! Hoy en dia sigo sintiendo el mismo panico, pero creo que he evolucionado porque el año pasado mate a zapatillazos descontrolados a una de las mismas dimensiones que estaba en mi porch ... Obvio, que el asco y el vertigo estuvieron alli ... pero a falta de principes azules ....

    ResponderEliminar
  8. Lo olvidaba!!!

    Saludos para vos Monikit!!!!! :o)

    ResponderEliminar
  9. Me hiciste reír, Lau, con tu aventura... tan delirante como la mía!! y justo ir a tocarte un novio ecológico!!
    Pensaba en tu historia y cómo te hubieras sentido si te hubiera tocado la plaga de langostas allá cuando mi vieja era chica. Ella contaba que de repente se nubló el cielo por el avance de estos bichos... imaginate!!!
    Además comían todo lo que se les cruzara... pienso en eso y puedo verlo como argumento de una película de Hitchcock.
    Ajjjj qué asquito!!!

    ResponderEliminar
  10. Si ... yo misma pienso eso de la plaga! Mi abuelo siempre me contaba!!!! Creo sinceramente que hubiera muerto de un ataque cardiaco porque es algo que no puedo manejar! jajajaja

    Novio ecologico? No!!! Novio insensible!!!!!!! jajajajajaaja El mismo que no me creyo que tenia vertigo hasta que me tuvo que manotear en una escalera mecanica porque casi me voy de cabeza!!!!!!!!! jajajaja

    ResponderEliminar
  11. Bueh... yo soy tu amiga y tampoco creí en tu vértigo hasta que vi tu cara de pánico en el puente de Embalse Río Tercero!!!! ja ja ja

    ResponderEliminar
  12. Es verdad!!!!!!! Lo que pasa es que como dicen que exagero no me creyeron ... jajajajaja

    ResponderEliminar
  13. Bueno bueno... hago mi entrada triunfal con este temita que particularmente me moviliza: "Las Fobias". Por dónde empezar... ya que hablaron de murciélagos, comencemos por ellos. Creo que el miedo a los murciélagos remonta a mi infancia, específicamente a los relatos horroríficos de mi abuela Irma. Ella solía contar una historia en que un repugnante murciélago se había enredado en los pelos de alguien (no recuerdo de quién). Esas eran sus palabras. Pero en mi mente aparecía una asquerosa rata voladora que para peor era ciega (con lo cual no podía ver dónde carajo estabas parado) enredándose en una cabellera frondosa, aleteando desesperadamente entre los pelos de un pobre e inocente ser. Lo peor es que siempre me pregunté cómo habían sacado el bicho de ahí: imaginaba primero un gran martillazo sobre el murciélago (ergo, sobre la cabeza de la víctima), la sangre chorreando por la cara de la víctima y los pelos pegoteados. Después venía lo peor: la víctima era rapada… Esta idea me horrorizaba hasta el escalofrío. Pasaron los años y me vine a vivir a Rosario. Éramos 5 chicas viviendo en el mismo departamento. En mi pieza dormíamos 3. Una noche de verano, me despierto a la madrugada ante los susurros de mis compañeras de habitación. Abro los ojos y no había nadie conmigo, la puerta de la pieza cerrada y UN REPUGNANTE MURCIÉLAGO SOBREVOLANDO MI CABEZA!! De un salto salí de la habitación. Resulta ser que mis compañeras, al ver el bicho, huyeron sin piedad encerrándome en la pieza con la bestia infernal. Esa noche dormimos las 5 en la misma habitación y al día siguiente los vecinos de abajo (más por machismo que por valentía) atraparon al intruso que para ese momento ya se había alojado detrás de la cocina. Demás está decir que desde ese día oigo un murciélago a 10 km a la redonda y que jamás volví a dormir con una ventana abierta (ni siquiera arrimada!!). Juli

    ResponderEliminar
  14. El segundo encuentro con este asqueroso ser se produjo hace unos años cuando ya vivía con mi hermana. Una noche, mientras dormía, comencé a sentir la dulce vocecita de un muerciélago. Esto ocurría todas las noches porque tenemos una comunidad de murciélagos habitando en el taparrollos, pero esa noche el sonido se escuchaba más cercano que otras veces. Lentamente, comencé a tirar de las sábanas para sacarlas de abajo del colchón y así poder proteger mi melena y evitar ser rapada. La rata estaba volando en círculos arriba de mi cabeza! Logrado el cometido, procedí a llamar a mi hermana quien dormía plácidamente. Con una voz casi imperceptible comencé a susurrar: “negra, negra… hay un murciélago en la pieza” y envuelta en las sábanas, salí corriendo de la pieza y la encerré a mi hermana adentro. Dormimos en el comedor. A la mañana temprano mi hermana se fue a la facultad dejándome sola con el enemigo. Lentamente abro la puerta y descubro que está detrás del escritorio, justo debajo de la ventana. Llamo a mi papá en busca de alguna solución mágica y él me dice: “tirale algo… echale raid”. Pero no tenía raid en mi casa. Lo más parecido era un Desodorante Poet. Así que, a lo MacGibber, utilizando lo que tenía a mano, hice frente al infernal animal. Abrí la puerta con decisión y desde 1,5m eché poet violentamente y corrí nuevamente a esconderme detrás de la puerta espiando la reacción del animal. Nada. Repetí la acción pero esta vez el ataque fue más cruel. Nada. Luego de vaciar el poet deduje que estaba errando de método. Debía ser algo más contundente. Miré a mi alrededor y encontré un puñado de pilas viejas. Volví a mi posición de ataque y comencé a tirarle pilas pero por un designio del destino las pilas caían por la ventana sin inmutar al vil animalejo. Acabadas las pilas, tuve que tomar una dura decisión: llamar a la portera. Esta pobre mujer acudió a mi pedido de auxilio con una serenidad envidiable. Cual experta en murcielagocidios, entró a la habitación del terror, atrapó a la bestia con un trapo de pisos y lo arrojó por la ventana.
    Pero bueno, los murciélagos son sólo una de mis fobias. Además, me da pánico dormir con la ventana abierta porque la hoja queda encima de mi cabeza y pienso que se descolgará mientras sueño y moriré con la cabeza partida. No viajo nunca en el primer asiento de un colectivo de dos pisos porque imagino un accidente y mi cuerpo descuartizado en la autopista a kilómetros del coche. No viajo tampoco debajo de los televisores (una vez viajé debajo de uno y le faltaba un tornillo, estaba agarrado al techo sólo de un lado y el televisor iba y venía con los movimientos del colectivo… sólo pensaba en mi cabeza aplastada por la TV). Demás está decir que jamás me siento debajo de una araña. Todo el mundo sabe lo inmensamente peligroso que esto es, podría descolgarse y causar una acefalía…. Juli

    ResponderEliminar
  15. Bienvenida Juli!!!!! Sobrinitaaaaaaaa!!!
    Tus encuentros cercanos con las ratas pilotos fueron casi casi una comedia de enredos como lo de mi rata!
    Lo del Poet antimurciélagos me mató ja ja ja
    A mí también me traumó bastante la historia de la abuela y paso a contártela en detalle porque por lo visto se ha ido deformando con el paso del tiempo y de generación en generación.
    Mi mamá estaba embarazada de mi hermano y estaban junto a mi papá, mi abuela (su mamá) y otras personas sentados en una galería abierta a la nochecita cuando apareció... la bestia!!
    Revoloteó sobre la cabeza de mi papá pero no llegó a enredarse en su cabellera porque ya estaba quedando pelado jajaja
    La cosa es que mi abuela era la más supersticiosa de las mujeres de este planeta y para que mi mamá embarazada no se impresione, se le ocurrió arrojarle un vaso de agua en la cara!!!
    Mi vieja creo que ni se había asustado con el bicho pero con el agua casi se infarta y entra en trabajo de parto ahí mismo!!
    Desconocía lo de las cosas sobre tu cabeza... por lo visto nunca podrías dormir en la parte de abajo de una cucheta!
    Ahora que hablaste de las ventanas abiertas recuerdo que cuando chica en casa dormíamos con las ventanas abiertas de par en par (vidrios y postigos) y los ventanales tenían digamos unos 2,5 metros por 2!! No temíamos a ladrones ni a bichos y eso que en mi casa toda la vida hubo murciélagos que bajaban por las noches a tomar agua a la pileta (ya veo que dicho esto Julia no irá más a bañarse ja ja)
    Qué increíble cómo esas costumbres se dejaron de lado...
    Mi hermano contaba que cuando era chico (era terrible!!) salían con sus amigotes a hacer dañinadas a través de las ventanas abiertas.
    Había un nene que tenía miedo a la luna. Entonces éstos se ocultaban y empezaban a decir con voz tenebrosa: "Migue... Migue... soy la luna" Cuando el chico se ponía a gritar éstos se despanzaban de la risa!!
    También una vez juntaron grillos y los arrojaron en un dormitorio sobre la cama del matrimonio que estaba durmiendo. Pienso en Laura... se muere!!!!!!!!
    Bueh, miren adónde terminé partiendo de las fobias!!

    ResponderEliminar
  16. Ayyyy Por Dios! Noooooooo, me llegan a hacer eso y juro que muero del infarto ahi mismo!
    Aunque debo decir, tal como te conte el otro dia, que yo tendria un murcielago de mascota!!! Mori con la escena de la pelicula "Tocar el cielo" y quiero alimentar a uno asi (con una jeringuita)!!! Parecia bastante domestica la rata piloto!!!!

    ResponderEliminar
  17. Después de leer tu historia y la de los comentarios me siento mas acompañada. Pensé q la única loca era yo. Este tema es un tema sobre el que tengo mucho para contar, voy a contar sólo algunas de mis fobias y mis actos relacionados a ellas. He llegado a la triste conclusión que todo bicho q tnga más de 2 cm me aterra. Mi fobia más conocida por todos es a los asquerosos sapos y a sus amigas las ranas, ésto sa dá ya que mi casa está muy cerca del campo lo q hace q tengamos de visita varios de éstos inmundos animalitos. En el frente tenemos sapos, recuerdo q cdo era más chica q en las noches de verano salía con mis amigas en bici el volver sola era toda una odisea, frenar en la calle hacer un análisis a todo el frente de mi casa para ver si detectaba uno y recien ahí, a toda velocidad entraba (tenia miedo q me ataque uno). En el patio viven las ranas, dsd las chiquitas q se pegan en los vidrios hasta otras más grandes. Hubo un verano q mi pánico llegó a su máxima expresión, dormi todo el verano con una frazada enroscada entre mi cama y la pared porq tenia la idea q desde ahi me iban a atacar las malditas ranas para matarme. Capítulo aparte es mi otra fobia, como la tuya, a las ratas, y una historia q provocó q mi fobia empeore, hasta ese momento no tan grave.
    Esto sucedió hace 2 años, mis padres se habían ido de vacaciones y mi hermana y yo nos habiamos quedado a cargo del negocio y de mi casa. La primer noche q llegamos del negocio, mi hermana va primero al sector de las habitaciones para bañarse, al ratito vuelve envuelta en la toalla sin bañarse y me dice, - Viki, tengo una mala noticia, hay un ratón en la pieza- textuales palabras, entonces mi hermana adelante y yo por detras emprendimos camino a la habitación cdo mi hermana se da vuelta bruscamente y me grita, ahí viene, y no sé cómo, aparecí sobre la mesa del comedor y mi hermana al lado en paños menores ( y así estuvo hasta el final de la historia). Lo primero q hicimos fué llamar a nuestros novios, en la espera de su llegada el ratón se paseaba por la casa y cada vez q encaraba para el comedor yo gritaba de tal forma q él se asustaba de mi y se pegaba la vuelta. Cdo llegaron los exterminadores (novios) yo ya estaba con una crisis de llanto y lo unico q pedia era q lo maten. Dspués de buscarlo mucho tiempo me querían convencer d q ya no estaba, y yo insistia en q lo busquen. Hasta q en un momento mueven la cocina y sale, casi como un rayo de luz hacia el lavadero. La escena era la siguiente: un lavadero de 2 mts. por 1.5 mts., como todo lavadero con un poco de desorden, los dos exterminadores uno con un plumero y otro con una escoba batiendose a duelo con el ratón,que en ese momento me enteré q cdo estan desesperados pueden saltar hasta el punto de pasarle por sobre los hombros a mi novio, y mi hermana y yo, detrás de la puerta (q habia cerrado con llave, no vaya a ser cosa q se den por vencidos y quieran salir y dejarme conviviendo con la criatura. A esa altura no había amor q valga!!!). Lo único que se veia desde afuera era dos personas destruyendo todo con dos palos y el ratón q corria, saltaba, y es más creo q lo ví volar ( o eso fué mi imaginación), hasta q en un momento lo acorralaron al lado de un mueble y lo aplastaron corriendo el mismo. El campo de batalla tuvo q ser reconstruido porq habia sangre de la bestia ( o de los exterminadores)por todos lados, cosas tiradas en el suelo rotas, un desastre. Cdo tomaron de la cola al mismo para darle cristiana sepultura en el basurero tome conocimiento del tamaño del mismo, habrá medido, sin mentir, 50cm. Sin duda era una bestia!!! Está de más comentar q todo el tiempo q mis padres permanecieron fuera de la ciudad yo sentía en todo momento q tenía ratones conviviendo bajo el mismo techo... Viki.

    ResponderEliminar
  18. Viki, tu contribución al tema fobias me pareció tan pero tan divertida!!! si bien soy absolutamente consciente que para vos habrán sido momentos plenos de dramatismo y terror en su máxima expresión!!
    Al menos contaban con valientes muchachos que fueron a la caza de la bestia!!
    Debo confesar después de leer tu comentario, que tampoco me gustan demasiado las ranas y sapos. No como para agarrarlos con la mano y menos aún para colocarlos (como se hacía antes) sobre la mejilla para matar el dolor de muelas (qué horror!!!)
    Mi razón sabe que son criaturas inofensivas pero mi parte emocional los rechaza con todas mis fuerzas!!!!!!
    Recuerdo que en una ocasión habíamos alquilado con Marcela una casita en Villa General Belgrano apartada del centro (bah, aunque estés en el centro parece que estuvieras en medio del campo) y una noche descubro a Andy ladrando en el porch. Pensé que había alguna persona o un gato tal vez... era un sapo!! El pobre bicho iba cada noche a instalarse debajo de la luz de la entrada para comer insectos. Grité despavorida y el sapo casi sufre un infarto del susto.
    Desde entonces, cada noche cuando volvíamos de cenar, Marcela iba adelante abriendo camino con la linterna y mandando el sapo a su cucha, para que yo aterrorizada pudiera bajar del auto y cruzar el jardín en la oscuridad.
    Pero sin duda alguna la peor experiencia sapística la tuve en Camboriu cuando visitamos un cabarute de travestis llamado "Mario's house". Había que atravesar un largo jardín hasta la casa. Se oía un ruido como de motores calentando, algo muy intenso, muy fuerte. Cuando pregunté qué era, me dijeron que esos ruidos provenían del estanque donde Mario (el de la house) tenía como mascotas decenas de sapos buey... sí, esos enooooormes!!!! Casi tienen que llevarme a cococho cuando salimos del espectáculo... brrrrr qué miedo!!!!!!!
    La verdad es que los nobles sapos comen a los infames mosquitos, así que tendría que estar más que agradecida con ellos. Y lamentablemente es un pobre animalito en extinción, gracias a los pesticidas que echan en los campos.
    Vivan los sapos, carajo!

    ResponderEliminar
  19. La verdad me dan un poco de pena todos ustedes. Festejan la muerte de una rata que seguramente estaba más asustada que la escritora en cuestión. Tampoco entiendo la necesidad de matarla.
    Yo tengo dos ratas de mascotas y son los seres más hermosos. Seguramente más que todos los comentaristas de este blog pedorro. Saludos.

    ResponderEliminar
  20. Respeto tu derecho a tener dos ratas como mascotas. A mí criterio son animales a los que además de tenerles miedo, traen enfermedades muy graves. Un primo estuvo a punto de morir de leptospirosis gracias a una dulce ratita. Eso no te da derecho a desacreditar a todos los comentaristas ni al blog. Larga vida a tus ratitas y que sean muy felices los tres!! En lo que a mí respecta, no quiero ratas en mi casa. Saludos!!

    ResponderEliminar
  21. ¡Es muy fácil criticar a los demás, en el anonimato!!! ¡Fin de la conversación!!! ¡Tu comentario es muy desafortunado! ¡De todos modos, te perdonamos!!! ¡Paz!!!

    ResponderEliminar
  22. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola María!!
      Pasaron varios años y temo decirte que aún no he superado mi fobia a las ratas. Las detesto, me dan asco y les tengo un miedo insano!!!!
      Comprendo lo que me contás porque (como explico en mi relato, aún con toques graciosos) pasé por lo mismo. Y varias veces más viví esos episodios!!!
      En mi caso me rehúso a vivir en un lugar en el que sé que hay un bicho de este calibre dando vueltas, así que admiro tu determinación de seguir en la casa.
      No sé de dónde sos y si los conseguirás, pero lo mejor que hay son una especie de caramelos azules. Basta colocar uno que al primer mordisco, las ratas caen cual Blancanieves después de la manzana envenenada.
      Suerte en tu tarea de eliminar la familia de la fallecida!!
      Gracias por comentar. Besos!!

      Eliminar
    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar