miércoles, 7 de octubre de 2009

MI VOCACIÓN FRUSTRADA: No quiero ser abogada, quiero ser artista!!!!



Conversando tanto acerca de la televisión, las series y las estrellas de nuestra infancia y adolescencia, no pude evitar volver a la época en que sólo tenía una idea fija: ser artista!!
¿Haciendo qué? Quién sabe...
Aunque no lo crean, yo era una artista muy completa, no me dedicaba sólo a un rubro. Mi talento daba para todo y además me enseñaron que nunca es aconsejable poner todos los huevos en una misma canasta, ¿no?
Cuando era chica mi personalidad era muy extrovertida, llamaba la atención donde quiera que fuera por mi chispa, mi creatividad y falta de inhibiciones. Demás está decir que el tiempo me pasó por encima con alevosía y ensañamiento y quedé así como soy hoy.
La escuela primero y mi cuerpo después se encargaron de anular esa faceta hasta llegar a un grado de timidez y pánico escénico casi absoluto. Pero cuando chica no sucedía lo mismo y mis shows eran conocidos varias casas a la redonda.
Recuerdo afanar el plumero a mi mamá, colocármelo cual vedette en la espalda con las plumas asomando sobre mi cabeza, mientras muy sexy hacía mi propio teatro de revistas.
Mi mejor interpretación era de Rafaella Carrá, que entonces estaba en la cumbre de su fama… cuántas de nosotras revoleamos las cabezas sacudiendo los pelos al ritmo de explota explota mi corazón! O aquel famoso 03-03-456 yalalá lalá lalalá…
Por supuesto que no conforme con que mis pobres padres tuvieran que presenciar mis shows (no era un público objetivo), invitaba a todos los vecinos. Y lo mejor es que iban!!!
Mi barrio era un vecindario de viejos. Yo era como la mascota en medio de esos matrimonios grandes y solteronas que poblaban mi cuadra.
Así entonces cumplía mi sueño: público y aplausos.
Tenía unipersonales y también actuaba en compañía. Las que más me secundaban en mis aventuras artísticas eran mis amigas mellizas, Angélica y Alejandra, con quienes hacíamos presentaciones que iban desde números musicales hasta vocales.
Recuerdo un día que estábamos cantando para reducido público (mi tía y mi mamá) en el patio. Las tres subidas a los peldaños de un “burrito” (escalera en forma de triángulo, de madera) simulando la tarima de un coro, cuando Angélica comenzó a desafinar y gritar ahhhhhhhhh ahhhhhhhhhhh… ¿cómo se atrevía a arruinar nuestro número musical? ¿y desde cuándo era soprano?... gritaba y no nos decía lo que le pasaba, señalando su antebrazo. Lo que sucedía es que la estaba picando una avispa!!!
Mi casa paterna tenía aleros de madera desde los que tradicionalmente colgaban panales y panales de avispas. Jamás me pico una sola… ahora que lo pienso, lo mismo le llamó la atención al fumigador cuando vino a quitar un panal de mi enredadera. En una tarde lo picaron dos y yo me acercaba hasta el mismo nido de barro y no me hacían nada… ¿será que con mi acidez corrían riesgo mortal?
En fin… volvamos al tema que nos ocupa.
Nuestros shows eran bien preparados, ensayábamos y todo! Y al momento de la actuación, si el público no estaba presente, salía a buscarlos casa por casa, algo que daba vergüenza ajena a mi mamá, que no sabía cómo disculparse con los vecinos.
Nuestro amplio repertorio también incluía danzas españolas. Recuerdo que mi papá tenía un disco de una orquesta llamada “Gasparín y su conjunto”. Hacían música bastante alegre, incluyendo pasodobles. Rompí tanto la paciencia a mi papá hasta que me compró un par de castañuelas y con mis las mellis debutamos una noche de celebración que ya olvidé cumpleaños de quién era.
En la escuela primaria también supieron apreciar mi talento en la actuación, sólo que como muchos artistas resulté tristemente encasillada en el rol de esclava. Así, cada 25 de mayo en el tradicional acto me tocaba hacer de la negra que gritaba despavorida: “Amita amita… el pueblo está rebelado”; o bien la que con un canasto cantaba “Pasteles, pasteles fritos, tan dulces como la miel para señoras, señoritas y señorones también” Mucha imaginación docente, mis amigos… la pregunta del millón era por qué elegían como negra a una blanca tan blanca!! Me hacían pintar con corcho quemado (buenísimo para el cutis, chicas!!) y en esa cara negra saltaban mis ojos verdes… negra mestiza era pero negra al fin!
La cumbre del imaginario docente llegó un 20 de junio (antes los feriados se celebraban en el día que caían, ¿pueden recordar cuando Argentina era un país más en serio?), cuando eligieron a las tres más altas del grado (Angelita, Angélica y yo) y nos hicieron disfrazar de bandera.
¿Cómo?, se preguntarán ustedes… dos con sábanas celestes y la del medio con una sábana blanca, cual túnicas griegas… ¡¡qué plantón!! Nos presentaron al principio del acto y nos tuvieron paradas como estacas durante todos los demás números, que incluían por supuesto la fonola de la escuela que nunca arrancaba y terminábamos siempre cantando himno y marchas a capella.
Como buena artista “todo terreno” no sólo actuaba en tierra sino también en el agua. Había visto películas de Esther Williams y su ballet acuático y eso me inspiraba bastante… claro que nunca logré hacer una vertical con las piernas derechas fuera del agua (odiaba a mi prima Marcela que sí podía lograrlo!!), pero me las rebuscaba.
Tenía pileta en casa, pero también practicaba en la ducha.
El baño de servicio, que era el que utilizaba con mayor frecuencia, era tan chiquito que al abrir la ducha se mojaban todos los artefactos. Pero yo encontraba lugar para nadar. Abría la puerta, me acostaba boca abajo entre la pileta y el bidet e inodoro del otro lado, y empujándome de la pared avanzaba hasta el lavadero, repitiendo varias veces la rutina. Eso hasta que un día mi vieja me pescó antes de secar el piso del lavadero y con un solo grito terminó mi carrera acuática.
Años más tarde reciclé la idea y cada vez que lavaba pisos, tomaba a mi sobrina Julia de las manos mientras la hacía patinar, como si estuviera haciéndolo sobre hielo.
Uno de los descubrimientos en la mitad de nuestra infancia fue el casset y con ello la posibilidad de grabar. Se abría un nuevo medio para hacer conocer mis dotes artísticas!! Así que con mis amigas hacíamos libretos y grabábamos nuestras propias novelas.
Una de las que más recuerdo se llamaba “Lincy y Teddy”, que eran dos nabos que trabajaban en un hospital (la clásica: médico y enfermera) y se amaban locamente hasta que a él le salió una beca para irse al exterior.
Cuidábamos tanto los detalles que hasta música les poníamos!! Y hacíamos sonar el teléfono cuando tenía que haber una llamada en el guión, o marcábamos los ruidos tipo radionovela. Insisto: qué barato nos divertíamos!!
Mi última aparición ante el público fue en un corso galvense, cuando con mi prima Marcela nos disfrazamos de mascaritas sueltas con una bolsa en la cabeza. No hizo falta que me pusiera almohadones en el trasero ya que sacando un poco de culo ya parecía lo suficientemente grotesca. Nadie me reconoció. Era la gloria!! porque ya había comenzado la declinación de mi estrellato a causa de mi pánico escénico.
Les confieso que a veces sueño que bailo, canto y puedo visualizar obras completas de ópera o ballet, o bien me despierto tarareando alguna canción desconocida, por lo que pienso que en alguna de mis vidas anteriores sí debo haber sido artista.
Cuando chica quería bailar y cantar, hacer lo que fuera ante las cámaras, o en un escenario colmado de gente que me aplaudiera a rabiar. Como la vida tiene un sentido del humor absurdo, soy abogada.
Pero todavía hoy cuando entro a tribunales y veo el hall medio vacío, tengo ganas de comenzar a correr y bailar bailar bailar!!! Al menos hasta tanto llegue la ambulancia del psiquiátrico y me diga: hasta aquí llegaste, baby!

13 comentarios:

  1. ¡Yo también quisiera ser artista! Muchas veces pienso qué bueno sería meterme en algunas de las clases de teatro que brindan en Gálvez, mi ciudad.
    Recuerdo la picadura de la avispa y la mencionada escalerita. A partir de ese día, tan nefasto para mí, mis ojos no dejaban de mirar hacia todos los lados del patio de tu casa. Cuando disfrutábamos de la piscina estaba más pendiente de alguna posible avispa que deambulaba por el lugar que de la natación misma. Pero sin llegar a los extremos, nos divertíamos muchísimo con nuestras actuaciones tan osadas. Por eso representábamos siempre a las heroínas de nuestras series favoritas.
    Yo también dejé de lado la extraversión para pasar a la inhibición casi total en los años siguientes. Y no era por mi cuerpo, ni nada, simplemente me dediqué a full a la escuela y dejé de lado ese matiz artístico. Y ahora, recordando todas esas vivencias, me pregunto por qué siempre estaba cruzando los dedos para zafar, en el momento que la maestra de música designaba a los posibles actores en los actos patrios?
    Distinto fue lo mío de lo tuyo Cary. Después que superé la estapa escolar, mis laburos posteriores me abrieron un círculo social inesperado para mí. Conocí infinidad de gente y empecé a relacionarme con cuánto ser humano se cruzara en mi camino. Vencí la timidez totalmente, no así el respeto hacia los demás...
    Ahora soy la artista de la casa junto con mis hijitos Cele y Juan y comparto con ellos algunas de sus interpretaciones musicales...
    Espero próximamente tu relato de los demás juegos que hacíamos en tu casa, de pequeñas!!!
    Cariños y seguí disfrutando de tus recuerdos!!!

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  2. Que lindo!!!!!!!!! Yo nunca tuve destellos artisticos!!! Lo mio no pasaba de disfrazarme con camisones largos de mi abuela y zapatos de taco alto (ya en la tierna infancia me perfilaba jejeje)

    Toda mi infancia fui extremandamente timida, cosa que me he esforzado en superar y claro, ahora temo haberme pasado al otro extremo! jajjajajaja

    En el cole nunca zafaba y siempre me tocaba bailar algo, porque todo el grado participaba sin excepcion, cosa que odiaba y por lo cual en todas las fotos de los actos del cole sali con cara de triste (hay algunas en mi facebook por si lo espiaste) ... eso si: secretamente me encantaban los trajes que mi mama me alquilaba para el evento ... no me gustaba actuar o bailar en actos, pero si me gustaba disfrazarme!!!!!!!!!!

    Lo mio no era tan sofisticado como lo tuyo, relacionado al arte ... mi juego favorito para las horas de soledad a la siesta cuando todos dormian, era abrir el aparador de mi abuela donde guardaba las cosas de almacen y jugar a la despensa ... me pasaba las horas vendiendo a quien sabe quien todooooooo lo que habia adentro, calculadora incluida, la cual hacia las veces de registradora! Solo esperaba crecer para comprarme una de verdad y poner un amacen!!!!!
    Si hasta tenia hechos billetes falsos pintados con lapices de colores para la ocasion!

    Y tambien daba clases de cocina y de ortografia a mis amigas ... muchas de ellas es evidente que han quedado traumadas por eso porque jamas aprendieron a cocinar y de la ortografia algunas hoy se acuerdan y me llaman torturadora! jajajajajajaa

    No sabia de tu paso por el carnaval ...jajajajaja Creo que nos hemos perdido una gran artista porque la verdad es que el talento te sale por los poros!!!
    Tus imitaciones (eso que no vi todassssss) son geniales!! Como me he reido!!!!!!

    Debo confesar que lo que hacias en el baño lo hacia yo tambien!!! Una vez tuve la feliz (para mi fue feliz) idea de tapar la rejilla del baño y la parte de abajo de la puerta y ponerlo a "llenar" como si fuera una pileta ...

    Por un rato funciono hasta que el agua comenzo a filtar por debajo de la puerta (parece que no la selle muy bien) y mi abuela, al ver agua, no tuvo mejor idea que abrir la puerta y zazzzzzzzzzzzzzzzzzzzz ... todo el agua afuera (tampoco era tantaaaaaaaa)pero ese dia me castigaron!!! Aun hoy me parece escuchar los gritos de mi abuela!!!!!!!! (mi mama por suerte jamas se entero)

    Otro vicio que tenia y que me ha costado varios retos, era escribir en los azulejos del baño ... La casa tiene azulejos negros (hoy en dia, que vivo en esa casa cada vez que me baño recuerdo eso) y no tuve mejor idea que escribir con gomina de mi abuelo(en esa epoca se usaba la gomina y el usaba unos sachets)todo el largo de la ducha ...

    Pensaras que escribi algo interesante? no no ... me limpite a escribir esto:
    gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina gomina ............ y asi hasta vaciar el sachet!

    Podria decirse que la gomina era barata, tons yo tambien me divertia barato! jajajajajajaja

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  3. Ojo, no me malinterpreten... no es que mi timidez me impida relacionarme con las personas. De hecho mi trabajo tiene mucho que ver con las personas y considero tener muy buen trato con los demás.
    Tampoco me cuesta hacer amigos... yo me refería a la timidez frente a la exposición.
    Creo que hoy ni ebria ni dormida (o tal vez sí ebria ja ja) subiría a un escenario porque me sentiria muy insegura...
    Qué relato, Lau!! me encanta que compartan sus vivencias en este blog!!!... Fantasmitas... sé que leen, ahora salgan del escondite... dejar un comentario no es la muerte, che!
    Así que jugabas a ser comerciante... mirá vos cuántas vocaciones infantiles frustradas!!
    Vagamente creo que he jugado alguna vez a cocinar pero eso evidentemente ha de haber quedado allá lejos y hace tiempo.
    Qué idea la de llenar el baño cual bañera! jajajaja... bueh, quién se asusta de eso cuando nadaba en el baño.
    Pero sin duda alguna lo de la gomina estuvo genial. Ese derroche de creatividad en la travesura, superó todo! ¿Hubo reprimenda?

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  4. No escribo porque su catarata verbal y escritural me desbordannnnnnnnnnnn. Ya hare mi entrada en escena.

    Sandy

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  5. Jajajaja reprimenda?? no! Mi tio y mi abuelo me cubrieron ya que yo era la consentida de la casa jeje ... creo que tendria 6 o 7 años porque mis hermanos no habian nacido aun ... SANTO abuelo ... me perdonaba todo! jajajajaja

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  6. QUE DE RECUERDOS CARY........MUCHOS NO LOS TENGO, CUANDO CANTABAMOS LAS TRES O ERAMOS MUY CHIQUITAS O ESTOY COMENZANDO CON EL ALZIMER JAJJA SI RECUERDO PATENTE CUANDO ACTUAMOS PARA UN 25 DE MAYO EN SEGUNDO GRADO Y DECIAS...AMITA AMITA, QUE SUSTO, LA GENTE ESTA ALBOROTADA, SALGO A LA CALLE Y CASI ME MATAN...CREO QUE ERA ASI, SIEMPRE SE LA CANTO A LUCI,NO SE ESO ME QUEDO. DISFRUTO DE VER A MI HIJA LUCI DE COMO SE TRANSFORMA CUANDO SE DISFRAZA SOLA O CON LAS AMIGAS Y BAILAN POR HORAS. LE GUSTA EL BAILE Y NO TIENE NADA DE VERGUENZA Y BAILA LAS COREOGRAFIAS DE DANIELA MILACHER EN LOS ESPECTACULOS ANUALES. PERDIO MUCHO LA TIMIDEZ CON EL BAILE. TE ACORDAS CUANDO TUVIMOS QUE PREPARAR UNA COREO EN SEGUNDO AÑO DEL SECUNDARIO Y ELEGIMOS EL PIANISTA JAJJA Y SI ENSAYAMOS EN TU CASA....ESE SI FUE UN LOGRO COMPLETO, LA RECUERDO COMO SI FUERA HOY.
    SEGUI ASI QUE ME ENCANTA RECORDAR LAS VIVENCIAS DE NUESTRA NIÑEZ....

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  7. Alborotada!! ¿sabés, Ale, que no recordaba cuál era la palabra exacta de mi diálogo en ese acto? tampoco me acordaba que fuera en segundo grado. Sí que Angélica era mi amita jajaja
    Por supuesto que me acuerdo lo chantas que siempre fueron nuestras profesoras de gimnasia (incluyendo a la actual ministra de educación) y no tenían ganas de nada. Así que nos endosaron preparar la fiesta de educación física. Y bien linda que hicimos la coreo!!
    Eran grupos de a cuatro personas (dos vestidas con mallas negras y dos de color) y teníamos que coordinarnos entre las 4 y con relación a todo el resto. Quedó espectacular!!
    También tengo presente que era mi voz la que guiaba y cuando olvidé un ejercicio en la marcha, me salvaste gritando sobre mi voz para que continuáramos la rutina tal cual era.
    Lo había olvidado...
    Sandy, ponele un poco de onda!! nadie te exige participar siempre (sólo pido que no haya fantasmas como sé que hay) pero no te tires contra mí y quienes hacen comentarios!!
    A todos: pueden tener las participaciones que quieran, en la extensión que deseen. Yo leo todo!!!
    Un abrazo a todos, presentes, ausentes y semiausentes (que me hacen comentarios vía email)

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  8. ¡Muy cierto Ale! ¡Claro que siempre tuvimos sangre de artistas creadoras! ¡Es increíble que nosotras solas, sin participación de la profe Lupe, hiciéramos semejante despliegue en la fiesta de educación física en Santa Paula! ¡Qué me perdone la cuarta compañera, pero quién era? ¿Marina o Graciela? Sorry, please!!! Mi cabecita está olvidando cosas también!!! JAJAJA

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  9. No me tiro, Cary. No fue la intencion, al contrario. Leo todo pero, no estan las musas jajajaj.
    Sandy

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  10. Cary
    me mató saber lo de la inclinación acuática..... espectacular. Yo nunca entendí cómo esas mallas tenían corpiño armado y la mina nadaba como si nada. En fin........ te pido que incluyas la anécdota que le diste a tu tío manzana bla bla bla porque torturabas a tus actores de reparto o no?

    Sandy

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  11. Hola Cary! Otra vez, muerta de risa con tus anécdotas de artísta que sin duda las tenés sin explotar, por qué no? Acaso no sabés que es común el miedo escenico.... ATRÉVETE, seguro que hay mucho y muy bueno de lo tuyo para dar...
    Suerte... (no me vas a decir que no hay excelentes grupos de teatro en Santa Fe?) Mmmm, no lo creo.
    Mariela

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  12. la imaginaciòn es una caràcterìstica tuya y veo que la iniciaste deslumbrando en los escenarios. mi hermanita salomè era una gran artista, ensayos, disfraces y pùblico jajaja.. yo no.. a mi gustaba tener aventuras arriba de los techos, àrboles y las cuchetas del dormitorio eran barcos.. islas.. GENIAL CARI.. SOS GENIAL. josefina

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  13. Bueno Jose, entonces no tenés que asustarte de las travesuras de Octavio y Victoria si salen a la madre!! ja ja
    Imaginaba que Salo era la artista de la familia jajaja Vamos Salomé, no seas tímida y aparecé en el blog!!!!!!!!!!
    Gracias Mariela por tu confianza en mí, pero mi temporada teatral concluyó...

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