viernes, 2 de octubre de 2009

ME MATA LA TECNOLOGÍA 3: del Traca Traca al automático




En nuestra infancia era imposible concebir los avances tecnológicos que tanto nos sacudirían en el futuro. Por ejemplo, algo tan imprescindible (desde mi humilde punto de vista) como un lavarropas automático!!
Aún recuerdo el día en que la Sra. Elsa (profesora de Manualidades… materia al p… si las hay!) nos habló de que en Estados Unidos comenzaban a comercializar una máquina capaz de lavar la ropa, enjuagar y secar en un mismo lugar.
Corría el año 1980/1981 y todas la miramos incrédulas… ¿cómo podía haber semejante aparato? Yo opté por no creerle… ¿cómo creer a una mujer que pretendía que estas manitas de hada bordaran o cosieran?... alguien que pensaba que algún día podía llegar a destacarme en manualidades simplemente no podía gozar de crédito alguno.
Cosa e mandinga… los gringos del norte tenían la justa!! Y bendito seas aparato endemoniado capaz de hacer todo el proceso sin nuestra intervención!!!!!!!!!!
Porque cuánto tiempo se perdía en el lavado… al menos era así en mi caso, que tenía una madre jodida y maniática que no sólo repasaba todo a mano sino que planchaba hasta el último trapo de secar los vidrios!!
Eran HORAS dedicadas al lavado!! Y siempre que ayudara el tiempo a secar…
Cuando vine a Santa Fe a la universidad, regresaba cada fin de semana con las toneladas de ropa sucia (evitaba lavar en la pensión porque… bueh, ése es tema de otro largo relato!) y el sábado por la mañana directamente no existía porque estaba dedicado al lavado.
Y estoy hablando de los años 1987/1988… es decir, tampoco fue taaaaanto tiempo atrás!!
Mi madre tenía la “última tecnología”: esos lavarropas redondos que llevaban litros y litros de agua porque eran enormes! y hacían un ruido infernal. Cariñosamente lo llamábamos el “traca traca”.
El jabón en polvo hacía tanta espuma que en ocasiones desbordaba por la bocota del Traca traca y hacía las delicias de mi sobrina Julia, que palangana en mano esperaba ansiosa al pie del lavarropas para cargar espuma y jugar a servir heladitos.
Allí comenzaba nuestra faena, claro que había cosas que llevaban un prelavado (a mano, por supuesto) como repasadores y otras delicias.
De ahí pasábamos al patio, donde esperaban tres fuentones grandes de chapa llenos de agua: enjuagues 1, 2 y 3 (¿obsesiva mi madre? Noooo!!!) y por último un balde profundo con suavizante para el toque final.
Bueh, toque final excepto para sábanas, manteles, camisas, etc. porque a éstos también les tocaba el almidón!!! (si habré bufado y protestado cuando ya iba por el quinto balde!) Sí, mi madre almidonaba todo. Recuerdo esa sensación acartonada de estar dentro de un guardapolvos almidonado cuando iba a la escuela… maravillosa!! Era como estar embalado dentro de una caja de cartón.
Pero veamos el lado bueno, también recuerdo lo que se sentía al meterse entre las sábanas almidonadas y planchadas… era inigualable (especialmente porque nunca repetí esa “experiencia almidonadora”)
Con mis primeros sueldos compré el lavarropas automático para la casa de mi mamá. Recuerdo la primera vez que lo puse en marcha... me quedé casi todo el programa entero mirándolo embobada hacer solito todo el proceso!!!!
Por tantos sábados perdidos y por las horas que el invento agrega diariamente a mi vida, vaya hoy este homenaje para “Aurora Whirlpool de Drean”, o quien sea que tuvo la suficiente iluminación como para crear el lavarropas automático.

Continuará…

6 comentarios:

  1. ME ENCANTAN TUS ESCRITURAS....CADA DIA ME GUSTA MAS LEER TODO LO QUE ESCRIBIS. ME TRAEN TANTOS RECUERDOS...Y SI YO PASABA TAMBIEN HORAS EN EL LAVADERO LAVANDO LA ROPA DE MI FAMILIA CON CHICOS CHIQUITOS JAJAJCON EL LAVARROPAS TAMBOR..UN BAJON. EL MEJOR REGALO DE MI VIDA FUE CUANDO QUEDE EMBARAZADA DE LUCIA Y PARA MI CUMPLE MI EX ME REGALO EL LAVARROPAS, COMO LO DISFRUTE Y DISFRUTO. TE FELICITO Y SEGUI ASI!!!!!!!UN BESO

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  2. Yo recuerdo en tu casa de Gálvez cuando lavaban la ropa blanca con un procedimiento absolutamente manual!!!!!!!! Irmita Irmita....
    Y recuerdo en mi casa ese mismo tambor pa´ca, pa´lla, pa´ca, pa´lla y que tenía esos rodillos que jamás usábamos y mi abuela buscando el sol (según la ropa y el color) y usar distintas sogas hasta lograr EL SECADO!!!

    Soy fanática de la tele, de la compu pero, no entiendo la vida sin lavarropas automática y, gracias a Dios, mi vieja puso un lavadero jajajaja.

    pd. mi shock emocional tecnológico fue la aparición del grabador a cassette porque yo, Cary querida, conocí el Gelosso a cinta.

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  3. Cary: Por el momento leí sólo tus experiencias del lavarropas. Lloré de la risa, mis recuerdos no son tan... así..de patéticos pero felices.
    Pero acuerdo completamente con lo que decís, a tal punto que prefiero que se me derrumbe la casa a quedarme sin el Electrolux adorado. Un besote con aroma a vívere.
    Mariela

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  4. Jajajajaja Increible lo de tu mama! Aunque no puedo decir nada porque tengo muchas de esas manias ... aun lavo algunas cosas a mano y plancho hasta las toallas de las perras! jeje

    Pero no se que haria sin mi lavarropas automatico ... no logro imaginar tener que retorcer a mano las sabanas tamaño queen! Y menos 2 veces por semana como lavo yo!!!

    Porque antes no solo no habia lavarropas automatico sino que tampoco habia centrifugadores!

    Maravillosossssss inventos!!!!!! Para el lavado de ropa, los metodos artesanales pueden quedarse en el pasado que no siento nostalgia! jajajajajajaja

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  5. ¡Increíble lo de tu mamá! Yo recuerdo que el lavadero de tu casa estaba siempre en actividad. Mi mamá no era tan fanática y recuerdo que usábamos para blanquear la ropa unos cubos color azul en el último lavado.
    En el año 1997 tuvimos el primer automático en casa de mis padres. Mi mamá se había operado de hernia y a mí me tocaba todo el trabajo, incluído el de lavar la ropa. ¿Te imaginás lavar ropa engrasada sin prelavado de varias horas? Imposible.
    De casada ya voy por el segundo lavarropas automático. El último es genial. Cruzo los dedos porque después de tres años todavía no se rompió. El primero lo vendí porque me cansé de arreglarlo y era un LONGVIE!!!
    Lavo entre 7 y 10 lavarropas completo por semana!!! No me imagino mi vida sin el automático. Aunque me cueste reconocerlo, muchas veces lavo ropa apenas puesta que podría tirar un tiempito más...
    En realidad mi lavarropas es mi único ayudante en casa!!!

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  6. Creo, chicas, que como conclusión de este post podemos decir que si nos dieran derecho a elección estariamos dispuestas a dejar telefónos celulares, discado directo, computadoras y agendas electrónicas, pero lo que ninguna está preparada para resignar dentro del vasto mundo de la tecnología, es el lavarropas automático!!!

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