jueves, 1 de octubre de 2009

ME MATA LA TECNOLOGÍA 2: De la manivela al celular



Si hace años alguien nos hubiera dicho que iba a llegar un día en que resultara imprescindible andar con un auricular a la oreja y llevar permanentemente un teléfono adosado al cuerpo (como si fuéramos tan importantes que ni un segundo nos pudieran perder de vista), hubiéramos afirmado que era una locura.
Pero no señores, el teléfono celular llegó y para quedarse!!
¿Qué llamada tan importante puede tener que hacer un chico de 8 años como para que el mejor regalo para darle sea el “celu kids” de moda??? Es un despropósito total!!
Cuando éramos chicos no había celulares. Si había algo que decir, simplemente sacábamos la bici y nos trasladábamos hasta el lugar que fuera.
Nuestros padres no tenían que rastrearnos porque estábamos jugando o simplemente andábamos por ahí. No había peligro alguno…
Lo top en comunicación podían llegar a ser dos latitas con un hilo tirante, o (para los más sofisticados) un par de walkie talkies, que podían llegar a tener un alcance de… 100 metros!!!
¿Se pusieron algún día a pensar en cuánto cambió la telefonía en estos últimos 30 años?
No sé cómo habrá sido la historia aquí en Santa Fe o en Buenos Aires, pero cuando yo era chica, en Gálvez, no teníamos telediscado sino operadoras.
Los teléfonos eran unos aparatos pesados negros, compactos, con una manivela a la derecha. Se levantaba el tubo, se hacía girar la manivela y al otro lado respondía la operadora de turno: “Númeroooo” y entonces dictábamos el número con el que queríamos comunicarnos; tres dígitos para el pueblo, cinco para la capital de la provincia.
¿Comunicaciones interurbanas? Había que pedirlas y a veces graciosamente nos informaban que había 6 horas de demora. ¿No parecen “relatos de la cripta”? Sin embargo estoy hablando de principios de los 80!!
Pero el progreso fue llegando y pasamos a los famosos teléfonos grises de Entel, con el disco plástico. Ahora marcábamos directamente!! Era increíble… con sólo discar podíamos comunicarnos, con Gálvez o La Quiaca. Y un nuevo sonido se sumó a los conocidos: ¡el tono!
Fueron años de bromas telefónicas y comunicaciones que parecían imposibles. Podías llamar al chico que te gustaba, escuchar su voz y él nunca sabría quién eras!! (qué barato nos divertíamos!!) No había identificador de llamadas ni operadoras que escucharan la conversación.
Eso sí, andaban como el c… y parte de la diversión consistía en las comunicaciones ligadas… en medio de un llamado podía aparecer una voz extraña o a veces conocida y enterarte de los chismes más jugosos del pueblo!!!
Recuerdo un día que levanté el tubo para hacer una llamada y encontré una amorosa charla entre dos enamoradas señoras! La voz de una de ellas me resultaba muy conocida, familiar… hasta que la descubrí!! Señora de alta sociedad, profesora de escuela, madre de familia, estaba concertando cita con ignota señora rosarina, que arribaría a la ciudad en el colectivo de la 1 de la tarde.
Ahhhhhhhh nooooo, eso tenía que verlo… y gozarlo también porque me gusta pescar a esa gente tan pura (pura m…) y casta, en actos non sanctos!!
A la hora indicada estuve apostada en la terminal aguardando el dichoso encuentro y efectivamente se produjo (siempre mi sentido auricular fue más fuerte que mi poder de observación visual)
Y pude hacer la inspección ocular de cerca (ah no, no me iba a quedar mirando de lejos!) mientras recorría con la mirada el colectivo y hacía cara de “la pucha, no vino mi prima… no viajó!”
Esas eran las delicias del telediscado… por no hablar de los teléfonos públicos!!
En Gálvez no había teléfonos públicos, o tal vez uno o dos… siempre descompuestos! Debí enfrentarme a los teléfonos públicos y a los inconvenientes del servicio cuando aterricé en Santa Fe, para comunicarme con mi familia.
¿Recuerdan los cospeles? No, niños, no eran para jugar en esas maquinitas infernales y ruidosas… el cospel servía para hablar por teléfono.
Si encontrar un teléfono público con tono era difícil, imaginen cuánto más ardua era la tarea de comprar cospeles (no se vendían en cualquier lugar) y lo que es peor: hallar un aparato que no los “comiera”!!!
Estaba en la facultad cuando un día una compañera mendocina, que siempre tenía el último grito de la tecnología, anunció que tenía algo increíble… y sacó de su billetera el instrumento ante nuestras miradas perplejas… la tarjeta telefónica!!!!!!!!!
Habíamos recorrido un largo camino y ahora hasta venían tarjetas con dibujos y paisajes para coleccionar!
Cinco años esperé por un teléfono en mi primer departamento y el día que los de Megatel anunciaron que podían instalarlo fue una fiesta!!
Sí, los 80/90 no eran para ansiosos… pero tal vez regresar un poco a aquellos días en que todo se hacía esperar, nos obligue a aprender nuevamente el valor de las cosas.
Me pregunto cómo seríamos hoy sin celulares ni tanta tecnología, porque es indudable que la telefonía avanzó muchísimo pero ¿es impresión mía o realmente estamos cada vez menos comunicados?

Continuará…

8 comentarios:

  1. ¡Qué suerte la tuya en contar en aquellos tiempos con una manivela! El primer aparato de teléfonos que hubo en casa de mis padres fue el famoso gris con disco plástico cuando se inauguró en Gálvez el telediscado nacional. Nosotros nos escontrábamos en el paraíso y algo más comunicados.
    Estábamos a una cuadra de la escuela primaria y nuestro único medio de movilidad eran nuestras piernas. Ni bicicleta teníamos!!!
    Recuerdo con mucha nostalgia de aquella época cuando sonaba el timbre del teléfono y escuchaba la voz tierna de mi amiga Carina. Y ahora tenemos teléfono fijo y celular y cuánto tiempo pasa que no nos escuchamos???
    Contamos con más medios de comunicación, nos relacionamos, establecemos contactos por internet, pero dudo que estemos totalmente comunicados. Yo voto por el contacto face to face y por el sentido del tacto!!!

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  2. Que bueno Cari....me hiciste recordar viejos tiempos...recorde cuando pedias hablar en elgun lado y te decian: "rapidito que el telefono es MEDIDOOO!!!!jajajaja y tantas otras. Lo unico que se q desde q aparacieron los celulares alla por el 91, perdi plata a lo loco, porque al dia de la fecha , si mal no recuerdo perdi 11 celulares...si 11. Un bajon!!!!!!!.....y respondiendo a tu inquietud, creo que hoy hay mas medios de comunicacion, pero es demasiado "impersonal", mucho mensaje de texto para decir "te quiero"...me gusta mas que me lo digan "face to face".

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  3. Que fue de los tiempos en que nos escribíamos casi semanalmante porque el teléfono era un lujo..... y, sin embargo, siempre estábamos al tanto de la vida de la otra. Cuando iba a Gálvez, tenía que ir a hablar a los bomberos porque no había cabinas ni locutorios ni tarjetas......... no añoro aquello pero, si queríamos, estábamos hasta más comunicados que hoy.

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  4. Yo no tuve telefono con manivela aunque me hubiera encantado tener uno de esos!!!! Mi primer telefono fue uno de esos negros y pesados, de cordon trenzado al cual no me dejaban acercar demasiado seguido ...
    Pero si recuerdo el telefono medido y los cospeles!
    Me declaro absolutamente fan de las llamadas ligadas! (salvo cuiando se ligaban las mias y algun intruso daba su parecer en el medio jajaja)Me encanto Cary esa actividad de detective tuya! jajajaja Sobre todo porque imagino tu cara de "no encuentro a quien espero!!"

    Me gustan los SMS porque son utiles para decir cosas cuando no podes hablar por telefono, aunque no me gusta escribir con el teclado numerico!!! Se demora demasiado y algunos escriben de manera que una no entienda nada de lo que intentan decir ... esas cosas de la tecnologia no me gustan!

    Como dijo el hijo de una amiga: Tia Lau, lo que pasa es que vos estas OUT! ayyyyyyyyyy..........

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  5. Tenés razón, Sandy, olvidé a los bomberos!!! Claro, a falta de telefónica o locutorios, eran los que prestaban el servicio de comunicaciones en Gálvez... qué tiempos!!
    Es cierto que ninguna cambiaría los avances actuales por aquella época. Ahora los teléfonos celulares tienen tantas funciones que no me extrañaría que salga alguno que haga masajes o planche y cocine (COMPRO!!!)
    Y los los sms son verdaderamente útiles!... yo detesto hablar por teléfono porque olvido la mitad de lo que quería decir y me voy por las ramas!!
    Lo cierto es que de alguna manera todas coincidimos en que nada reemplaza al contacto face to face, que sigue siendo necesario pese a todos los medios tecnológicos con los que se ha buscado eliminarlo... ¿o será que verse ahora también es de gente "out"??

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  6. La primera vez que me dijeron que un celular funcionaba con tarjeta, pensé que se insertaba debajo cada vez que querías hablar jajajajja, como eran los públicos, te acordas?

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  7. Otra, Cary....... cuando íbamos a la costa y para hablar por teléfono, hacíamos colas de 2 hs. debajo del casino esperando una cabina......... cuántos recuerdossssssss.

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  8. Qué susto, Sandy!! para los galvenses "la costa" es Coronda!!!!!!!... cuando me hablaste de la costa se me dió vuelta la sangre!!!!!
    Cierto que había que esperar MUCHO por una llamada... ni hablar por una computadora cuando recién aparecieron locutorios con internet!!
    Me mató lo de la tarjeta de celular! ja ja ja
    Creo que no me pasó lo mismo simplemente porque el primer celular que tuve no era con tarjeta sino por plan PYMES, así que andaba solo, que si no...

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