lunes, 19 de enero de 2015

15 x 3: La despedida


Estoy a pocas horas de cumplir mis 15 x 3 (que es más simpático que decir 45) y creo que es la oportunidad adecuada para hacer un cierre de este blog. No porque ya haya superado la crisis de esta década (¿ganada? ¿perdida?), sino porque siento que ya cumplió un ciclo, como todo en la vida.
Y creo que es tiempo de hacer balances de estos 45 años, seguramente más de la mitad de mi vida!!
Me gustaría haber tenido esta cabeza, estas vivencias y esta experiencia a los 20 años, pero todo es producto de la evolución. No se puede volver atrás y nadie con dos décadas de vida puede haber aprendido todo lo que la vida me enseñó en cuatro y media!!
Así que me queda mirar hacia atrás y sentir que he hecho lo mejor que pude. Que tuve aciertos y desaciertos, logré acuerdos y también he sembrado tempestades, pero sin duda alguna lo hice con la convicción de que estaba en lo cierto y en el camino adecuado.
Decir que no me arrepiento de nada sería una expresión de soberbia. Hay muchas cosas de las cuales me arrepiento, pero si las eliminara no hubiera aprendido de esas experiencias lo mucho que me enseñaron a través de ellas.
He sabido cosechar grandes amistades, que son mi fortaleza y mi compañía y también en ese camino muchas personas se cayeron de mi agenda, pero cada una tuvo su tiempo y su razón de ser en mi camino.
Hoy puedo decir que tengo la vida que quiero, a pesar de que me desvié bastante del camino inicialmente trazado. Pero como decía el poeta: caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
No todos comprendieron el rumbo que tomé; en principio por "las cosas de la vida" y luego por elección. Es difícil para algunos entender que una persona sola puede tener una vida propia, aunque la familia que haya formado sea reducida o no convencional.
Tengo cosas que me enorgullecen, como haber dicho basta y haber llevado mis cientos y tantos kilos a los medios de comunicación para mostrar cómo era discriminada. Puedo atribuirme un poquito del logro de que los obesos puedan viajar en dos asientos de aerolíneas sin pagar extra y me lo gané con justicia!!
En mi profesión no le debo nada a nadie, pues todo lo que tengo lo gané con trabajo y dedicación, le pese a quien le pese.
He viajado y conocido más lugares de los que mucha gente conoce en su existencia completa. Y pienso seguir haciéndolo mientras el cuerpo resista.
Tengo también pilas de fracasos y frustraciones.
No pude tener un hijo propio, ni adoptar uno ajeno; y si bien ya casi no duele esa ausencia, en su momento fue un enorme vacío que pesó demasiado.
Bajé 88 kilos y fue un verdadero desafío que me costó sudor y lágrimas; y sigo luchando mucho cada día en una pulseada que no siempre puedo triunfar.
No fui la pianista que hubiera querido ser, ni escribí las novelas que hubiera querido escribir; ni ejercí profesiones para las que tanto me preparé; pero tal vez la mayor de mis frustraciones sea la de no haber logrado nunca el amor de un hombre que me quiera de verdad, sobre todas las cosas y para siempre, y no como un juguetito pasajero.
En fin, si luego del inventario hago balance, es definitivamente positivo. Fueron 45 años vividos y bien vividos. Me gustaría que muchas cosas hubieran sido diferentes, pero por alguna razón ocurrieron así y hubo que adaptarse.
¿Cómo pienso vivir en adelante? Día a día, como si cada día fuera el último. Así de intensamente. Porque nunca se sabe cuándo termina el hilo del carretel. Y como decía Facundo Cabral: quiero que la muerte me encuentre bien viva!!!!
Gracias a todos por acompañarme en este blog en los últimos cinco años y seguramente nos encontraremos en algún otro, que escribiré cuando vuelva la inspiración, o me jubile (lo que llegue primero!!)
¡Hasta siempre!

sábado, 12 de abril de 2014

La experiencia británica


Conocer Inglaterra, Irlanda y Escocia fue el sueño de mi vida!! sólo que a veces hay que cuidar que los sueños no tengan fecha de vencimiento porque se pueden consumir igual pero pueden traer efectos adversos!!
Después de la "previa" a mis viajes, porque como es de público y notorio conocimiento nunca me puedo ir de viaje sin que antes pase una tragedia: llámese ataque de ciático, diarrea mortal, cálculos renales, vuelos cancelados o como en este caso "paro general!!", logré cambiar la fecha de mi vuelo y llegar a Londres un día antes de lo previsto.
Luego de medio día de ajuste, disfrutando la tranquilidad del barrio de South Kensington donde nos deportaron los de la agencia, salí a recorrer vía subte.
Mi experiencia en subtes es mínima, ya que en Santa Fe lo único subterráneo que podemos encontrar son gusanos... y agua!! que brota de todos lados. Lo cierto es que preguntando se llega a Roma y en este caso al menos me alcanzó para llegar a Kensington, dispuesta a recorrer y disfrutar el famoso parque y los museos nacionales.
Fue un día absolutamente glorioso!!! Recorrer esos jardines, esa paz y armonía en un día asombrosamente soleado, hizo que la multitud del Museo Victoria y Albert pasara desapercibida y pudiera visitarlo a full, piso a piso, sala a sala. 
Claro está que al terminar el día ya clamaba por un baño y una cama!!! pero con la satisfacción de haber hecho un paseo tranquilo, a gusto y a mi ritmo.
Todo cambió hoy, cuando a las 7 de la matina sonó el despertador para desayunar velozmente y embarcarme en el tour contratado.
El restaurant ya era una feria, todos a los gritos, sacándote las cosas de las manos, quitándote los asientos...  siempre me avergüenzo de cómo actuamos los argentinos pero definitivamente hay peores!! por lo que ni siquiera en eso somos primeros.
También había impresentables del primer mundo. A saber: italianos. De ahí se ven de dónde surgen nuestras raíces!! 
Sinceramente no sé cómo hicieron para embolsar todo lo que masticaron. Primero comida caliente, luego unos sandwichitos, facturas, tortas, para terminar rematándola con fruta!! Y no hablo de tanos regordetes y cachetones, sino de delicadas señoritas con pinta de anoréxicas mal madrugadas... me pregunto si comerán siempre así o sólo cuando está "incluido".
Partimos tempranito hacia el city tour y una, como soltera en edad de merecer, siempre espera encontrar a alguien solo, lindo y con plata también (por qué no). Pues bien: todas parejas (excepto unos que no sé si son padre e hija o amantes desbalanceados en edad), una mina sola y el guía gay, de aritos y carterita de leopardo (bingo!!)
De ahí en más fue un tour ezquizofrénico tipo japonés: a la derecha tal cosa, a la izquierda tal otra, arriba, abajo... parecíamos estar en un partido de tenis más que en un tour!!
Al fin nos bajaron en la primera parada: Abadía de Westminster y Parlamento. Eran las 10 de la mañana... 10:45 tienen que regresar!!
Lo siguiente fue un rally que no recuerdo muy claramente: correr, foto, cruzar la calle, foto, empujar gente, foto... y los graciosos querían que fuéramos al baño!!! Ni tiempo tuve que llegué puntualita a las 10:45 al bus. Y estábamos todos, excepto dos mexicanas.
Espera que te espera y no aparecían.
El guía había aclarado que no esperaría, pero oh sorpresa!... esperaron y bastante... no aparecían...
Delante de mí otra de las mexicanas del grupo de los demorados (peinada de peluquería y pintada como para ir a un coctail nocturno) se jactaba de su inglés, hablando con otro del grupo mitad en inglés y mitad en mexicañol.... patéticamente soberbia!!!
Conté hasta 2312830909.
Finalmente nos fuimos.
Para cuando llegamos a Buckingham no teníamos dónde estacionar. Todo era un caos, había más de un millón de personas esperando ver el puto cambio de guardia y las calles estaban todas rotas porque estaban arreglando con maquinaria y demás... un primor!!
Nos bajaron a las 11:20 y nos dijeron alegremente que para las 11:45 teníamos que volver al bus, orinados y habiendo también cambiado plata... ¿¿¿perdón???
La marea humana nos arrastró hasta el puto desfile y no vimos más que unos minutos que ya teníamos que irnos. Ni siquiera tuve el placer de ver uno de esos soldaditos rojos de gorro peludo negro!!!!

Ya nos empujaban al colectivo cuando me rebelé y mi vejiga clamó por justicia!!! A mí se unieron otros rebeldes y juntos fuimos para un barcito donde tuvimos que comprar un agüita mineral por 40 pesos argentinos para poder usar el baño. No, no es una estafa... acá todo es así!!!!
Y así partimos para Windsor. Pensé en la campiña, el verde y me relajé pensando que habría menos gente... ERROR!!!!!! Allá también era un mundo y tuvimos que hacer casi una hora y media de cola sólo para sacar las entradas!!
El castillo fue hermosísimo pero si hubiera ido por mi cuenta lo hubiera disfrutado mucho más. En cambio iba pendiente del reloj porque a las 16:45 teníamos que volver al bus y regresar a Londres.
Salí de la visita, recorrí el pueblito como pude, compré un sandwich para almorzar a las 4 de la tarde, me atraganté comiendo mientras compraba algunos souvenirs y cambiaba plata (sí, todo al mismo tiempo) y finalmente regresé al bus.
A esta altura no tenía más sensibilidad de la cintura para abajo, ni recordaba qué tenía más allá de las pantorrillas.
Pero acá no terminó la tortura... a las 18 llegamos a Picadilly Circus, pleno corazón de Londres.
Si en Buckingham había gente, acá esa gente se había reproducido por 8!!!!!!!!!
Creo que si el infierno tiene una sucursal, ha de ser algo así como eso: gente empujándose, caminando, pisando, apretujando... 
Nos pasearon a pie por el Barrio Chino y por el Soho. Cuando terminó la visita y dieron tiempo libre eran las 18:30... y el reencuentro sería a las 20:30!!!!!!!
A esta altura, no les miento, tenía tal cansancio que hubiera roto a llorar ahí mismo.
Lo primero que atiné fue a alejarme del centro y descubrí lugares muy interesantes, pero todos caminando ya con las últimas fuerzas.
Sentía como mis pies se hinchaban como albóndigas y comprendí como se sentía el pobre Hulk cuando se transformaba.
Di por finalizada la tortura con una cena en un restaurant italiano (comida de verdad!!): unos spaghettis a la bolognesa que me costaron casi 300 pesos argentinos!!!!! Nada me importaba, mientras estuvieran calientes y estuviera sentada.
A las 20 llegué al punto de encuentro. Todos estaban allí con la misma cara de desesperación que yo.
Había un murito en una vidriera, a unos 20 cm del suelo y no me importó: asenté mi culo ahí. Y después varios me siguieron con cara de "cuándo termina esta tortura".
No sé cómo logré subir las escaleras del bus y llegar a mi habitación.
Siento como si me hubieran apaleado.
Mañana será otro día... seguramente peor!!!!!!!

jueves, 6 de febrero de 2014

UN INVENTO Y MIL INTENTOS: Una historia más de burocracia

A veces creo que en Argentina no vivimos, sino SOBREvivimos.
Lo bueno de esto es que nos entrena para hacer frente a cualquier cosa, llegando a convertirnos en auténticos Indiana Jones, especialmente en lo que hace a la burocracia tan temida y tan cotidiana en nuestro país.
Para contar esta historia debo remontarme a junio de 2013, cuando en medio de mi ataque fanático post conciertos de André Rieu, me metí en su sitio de internet y en una furia compulsiva severa, compré seis dvds, un cd doble y un libro.
Sabía que tardaría mucho este pedido en cruzar el océano, pero nunca (ni en mis peores pesadillas) imaginé cuánto.
Lo cierto es que al momento de colocar la dirección de entrega, elegí poner la de mi mamá, porque en su casa siempre hay gente y por comodidad, ya que de esa manera no tendría que ir a retirar mi paquete al correo (porque seguramente llegaría aquí por la mañana, no habría nadie y dejarían un odioso aviso de visita)
Para evitar problemas también lo hice enviar a nombre de mi mamá, porque pensé (¡pobre inocente!) que si le pedían un documento de identidad para poder recibir la encomienda, ella no tendría el mío.
Pasaron muchos meses en los que elegí olvidarme del asunto (hay que tener mucha paciencia para recibir algo por barco desde el viejo mundo) hasta que a principios de noviembre llegó un aviso. NO un paquete, un aviso!!!... de que la encomienda estaba en la Aduana de San Lorenzo y la titular (mi madre) tendría que retirarlo personalmente de martes a jueves, en el amplio horario de 10 a 11:30.
A ver, les pinto el cuadro de situación. Mi mamá vive en Gálvez, a 100 kilómetros de San Lorenzo, para completarla tiene problemas de movilidad; ni siquiera fue a mi cumpleaños a cuatro cuadras de su casa... imaginen trasladarla sólo a efectos de retirar "el paquete"!!!!
Estudiando cuidadosamente el aviso descubrí que había una clausulita perdida donde decía que si no había aduana en el domicilio del destinatario, se podía otorgar un poder al Correo a fin de que hiciera llegar la encomienda al domicilio. ¿Hasta acá me siguen?...
Qué simple!! Una sola firma de mi mamá y el paquete llegaría a destino... en cualquier país normal, NO en Argentina!!!!!!!
Al día siguiente mi madre firmó el poder frente al Jefe de Correo Argentino y nos sentamos a esperar...
Comenzó diciembre y no había noticias del envío. Decidí ir a preguntar.
El personal de correo había entrado en paro, por tiempo indeterminado. Cero atención y cero información.
Esperé pacientemente a que el paro se levantara. Y así fue, a mediados de diciembre.
Pero enorme fue mi sorpresa cuando fui a preguntar y nadie sabía absolutamente nada. La única manera de proporcionarme información era con el número de envío, algo que yo no tenía ya que la había entregado junto al poder!!!!
Llamé a todos los números imaginados y por imaginar. A Gálvez, a San Lorenzo, al Correo de Santa Fe... luego procuré buscar contactos. En Tribunales alguien con contactos procuró hacer cualquier cosa por dar con el paquete, mas sin ese bendito número no se podía localizar la encomienda. La búsqueda por apellido en la era de la computación, era imposible!

Llamé al 0800 de Correo Argentino, envié mails a cuanta dirección encontré. Nunca obtuve respuesta.
Finalmente, cerca de navidad llegó nuevamente el aviso, con una anotación en birome de que tendría que pagar $570 y sólo podía retirarlo personalmente.
Otra vez la burra al trigo!!!!!!!!
De más estuvieron todas las llamadas, contactos, pedidos de información. Nadie me tiró una línea. Ni siquiera para saber cuánto realmente tenía que pagar (porque a esta altura ya corría la "estadía"), cómo efectivizar el pago y si me convenía hacerlo o terminaría pagando por derechos aduaneros más de lo que me había costado la compra.
Y mucho no me podían informar los "Aduana boys" porque arrancaron con asueto desde navidad hasta el 8 de enero!!!!!!!!
A principios de enero me fui de vacaciones. El aviso de visita viajó conmigo al sur para poder llamar por teléfono el mismo 8 desde El Calafate, pero todo fue en vano. En un número atendía una odiosa señal de fax y en el otro nadie respondía.
No conseguí un solo comisionista que viajara para allá y de más estuvo buscar un voluntario para que viajara a San Lorenzo con poder de mi mamá y lo retirara. Nadie me ayudó.
Cuando regresé comencé a trabajar y como era la única empleada en feria, no podía irme dejando la oficina sola y recién esta semana conseguí relevo para emprender la aventura de recuperar "el paquete".
Así que pedí licencia y decidí poner manos en la obra.
Preparé mi equipaje: todas las estampitas que tenía a mano (recuerdo cierto examen en la facultad, cuando se me cayeron todas en la mesa y mi profesor sonrió diciendo "Señorita, recoja su santoral"), la tierra sagrada que me trajeron de Israel y el infaltable milagroso padre Mario, que me acompaña desde mi cirugía.
Pasé una noche horrible, con tos y fiebre (consecuencia del exceso de aire acondicionado, o de mis sesiones de bicicleta fija, bañada en transpiración y con el ventilador soplando frente a mí), pero nada me detendría!!!!
Salí de Santa Fe con el cielo a punto de explotar, vientos huracanados y alerta meteorológica para centro y sur de la provincia (Bien!!... típicamente mío)
A mitad de camino recordé a Lisa Simpson cuando decía a Homero: "Papá, vamos hacia el ojo de la tormenta!!" Parecía que iba persiguiéndola, como Helen Hunt en Twister.
Y se largó... cortina de agua!!!!!! Nunca manejé en medio de tal diluvio!!!!
Con los ojos en la nuca llegué a la estación de servicio de la autopista y me detuve.
Bajé con paraguas, pero no sé cómo hizo la lluvia (si acaso llovía horizontalmente) para mojarme todo el pantalón.
Empapada y muerta de frío, tomé un café recauchutador, previa visita al baño (que, dicho sea de paso, estaba tan nerviosa que me metí en el de hombres!!... otra vez!!!!!... no sé por qué me desorientan tanto los baños de ese lugar)
Cuando paró un poco volví a la fiel blanquita. Había tanto viento que las puertas de la camioneta flameaban por la ruta!!!
Quince kilómetros más y tomé el acceso norte a San Lorenzo. ERROR, ya que tenía estudiado el ingreso por el acceso sur, pero lo único que quería era abandonar la autopista.
La entrada, una colección de baches de todos los tamaños, invisibles por estar cubiertos de agua. Por momentos creo que navegué. El agua iba de cordón a cordón y corría como un río correntoso.
Cero señalización, me guié por el instinto. Y llegué a la avenida principal!!!
Al pasar frente al histórico convento, envidié a San Martín que previo a la batalla de San Lorenzo había visto a Febo asomar. Ahora apenas se veían las ventanitas del convento.
Pleno centro... mierda!! así que tuve que buscar unas callecitas apartadas para poder estacionar.
Ya había parado de llover pero las calles estaban inundadas por completo. Y no me mojé los pies!! El salto en largo que di para cruzar la avenida fue digno de un atleta olímpico.
Llegué al Correo. En la esquina, placita monona al frente, luminoso, muebles modernos y muchos empleados.
Cuando pregunté por la sección de la Aduana, me mandaron a otro sector decadente, detrás de una puerta placa de madera terciada... horroroso, me recordaba la patética estación de trenes de Gálvez, más desordenada tal vez.
Apreté al padre Mario (al borde de la asfixia) contra mi teta izquierda y pregunté por mi encomienda, entregando el deteriorado  aviso de visita.
Lo primero que hizo el tipo cuando lo vio fue exclamar "Esto es de noviembre!!!"
No podía contarle toda la historia que relaté, así que para abreviar sólo mencioné el paro del correo. "¿Qué paro?", preguntó. Y conté hasta 1231928309 para no irme a las manos ahí nomás.
Entonces me dijo: "Las encomiendas sólo se conservan un mes y son devueltas". Y fue para adentro de esa covacha, sin mencionar nada más.
Comencé a rezar en cinco idiomas, hasta que regresó y me dijo si conocía el tamaño del paquete. 
La verdad es que a esta altura del campeonato, ya ni siquiera sabía qué era lo que había comprado... cómo saber qué caja habían utilizado?? Le respondí que eran unos dvds y cds.
Revolvió todo durante varios minutos, mientras yo contenía la respiración.
Y finalmente apareció!!!!!!... no lo podía creer!!!! Al fin la burocracia y los retrasos habituales de mi país me habían beneficiado!!!!
Lo abrió y pude ver el contenido. Se me caían las lágrimas por la emoción!!
Y el tipo conocía a André Rieu!!!!!!... increíble. 
Pero no sería tan fácil que me lo entregaran. Ahí vino la segunda parte: soy apoderada.
Me pidió documento de mi vieja, autorización, mi documento, huella digital y marca de calzones.
Revisó minuciosamente el documento de mi mamá. Afortunadamente tenía hecho el cambio de domicilio porque caso contrario, sería otro trámite a realizar. Lo miré con desesperación.
Verificado el primer paso, asumí que tendría que ir a pagar al Banco Nación. Entonces interrumpió mis pensamientos: "Ahora cambió todo. Ya no se paga en el banco. Ahora es a través de Homebanking"
MATAME, pensé.
Así que sacó un par de formularios, comenzamos a completarlos y ahí me explicó que tendría que entrar al sitio de la AFIP con mi clave fiscal, seguir los pasos de compra a proveedores del exterior, realizar el pago por homebanking, imprimir el comprobante, sacar también el CUIL de mi mamá, y volver. CIENCIA FICCIÓN.
En eso cae un pendejo a retirar unas compritas que había hecho por internet: un cable pedorro y una ficha para la compu. Le aclararon que habiendo hecho las dos compras anuales, a la próxima tendría que inscribirse como importador en la AFIP. ¿¿¿Qué???... el chico abrió los ojos bien grandes y comenzó a maldecir a la presidenta en todos los idiomas que conocía.
Yo recordé la historia de mi amiga Daniela en un aeropuerto y que se lograba más con miel que con hiel, así que tragué mucha saliva, conté muchos números y nunca dejé de sonreír y hacerme la damisela en apuros.
Por suerte había un locutorio a media cuadra y ya el agua se había escurrido, así que no tuve que repetir mi salto olímpico.
Comencé el trámite: 1) AFIP: bajé un instructivo, lo seguí al pie de la letra. No andaba.
Después de 38 intentos me avivé y cerré el google chrome para abrir el internet explorer. Ahí me dí cuenta que no abría porque era una ventana emergente y estaban bloqueadas en mi computadora!!!!!!! Así que volví a entrar, completé todo en forma y llegó el momento de pagar. Elegí Red Link.
2) BANCO DE SANTA FE: ya saben que lo odio, casi tanto como odio el sitio de internet.
No había forma de lograr hacer el pago, ya que cada vez que entraba no terminaba de leer las instrucciones que caducaba mi contraseña y tenía que volver a ingresar... así, unas 10 veces!!
Temí que me bloquearan la cuenta y tuviera que ir a pedir nueva clave en un cajero automático (otro trámite!!), pero finalmente, en un acto de celeridad virtual sin precedentes, lo hice!!
3) IMPRESION: por suerte la impresora andaba!!!!! Fue lo único que pude hacer sin inconvenientes!!
4) CUIL DE MI MADRE: por alguna razón no podía obtenerlo a través del sitio de Anses. Me mandaba a llamar al 130 o bien a una sucursal!!!!! Llamé al 130, pero de todas las opciones no había una que encajara en este problema.
Llamé por teléfono a mi hermano. No tenía la más puta idea del CUIL de nuestra madre, pero me dijo que le diera unos minutos y si tenía noticias me llamaba nuevamente.
Decidí jugarme y volver a mi rol de damisela en apuros.
"¿Todo listo?", preguntó diligente el "Aduanaman". Con mi mejor cara de pocker y sonrisa de Garfield respondí: "Casi".
Acto seguido le expliqué los inconvenientes y con su mejor cara de pocker dijo "sin CUIL no se puede hacer nada".
Nooooooooooooooo!!!!!!!! Había llegado hasta aquí y no podría seguir avanzando?????
Hice cara de Gato con Botas y entonces el tipo llamó a una empleada y entraron a Intranet para buscar el puto CUIL. En eso llama mi celular.
Podía escuchar la voz de mi hermano, pero él no me escuchaba a mí. Se cortaba todo el tiempo.
A la tercera llamada, el milagro se produjo por partida doble: mi hermano me dio el número y la chica lo encontró en pantalla.
Al fin pude respirar.
"¿Esto es todo?", pregunté canchera.
Firmé unos papeles y me indicaron que pasara al lado (al sector VIP del Correo) a retirar el paquete.

Cuando todo terminó, afirmé: "Ahora no porque tengo que manejar, pero esta noche me emborracho!!" y dicho esto, abracé mi encomienda y comencé a caminar hacia el auto.
Miraba a todos lados aferrada a la caja como Jim Carrey en la película "Mentiroso, mentiroso". Me podían robar la cartera, pero el primero que intentara algo para quitarme ese paquete, era hombre muerto!!
Subí al auto y revisé todas y cada una de las cajitas. Todo estaba bien!! 
Y encontré una sorpresa adicional: el libro acerca de la vida de André estaba autografiado por la escritora!! (su esposa) Sabía que lo harían con los primeros 100 vendidos en cada idioma; mas nunca imaginé que esta fan fuera una de las primeras!!
Coloqué el cd y me sumergí en ese mundo mágico de la música... tanto me abstraje de la ruta, que se me pasó la salida sur hacia la autopista y tuve que seguir hasta Rosario para encontrar el camino de regreso.
Pero ya nada me importaba: ni el clima, ni el estado de la ruta, ni los accesos cortados, ni el hambre, ni las ganas de hacer pis.
Sólo en Argentina se puede dimensionar el significado de "plantar el arbolito". Hoy lo planté. Vaya si lo planté!!!!!!!!

martes, 4 de febrero de 2014

HOMENAJE A JULY: mi juguete de verdad


Publiqué este post originalmente un 4 de febrero de 2010. Después, por una discusión absurda y un desencuentro, lo borré. Hoy quiero repostearlo porque sostengo cada una de las palabras que escribí entonces. Y lo hago tal como fue publicado, con los comentarios que fueron posteados en aquella fecha. Ojalá pudiera borrar aquello que nos distanció. Pero de alguna manera reescribimos nuestra historia porque son muy fuertes los lazos que nos unen. 
¡Feliz cumple, Juli!... siempre juntas!!! Te quiero mucho!!!!!!!!!


Cuando era chica, lo único que pedía a Dios, Papá Noel o los reyes magos, era un hermanito.
Tenía un hermanote, con 16 años más que yo, pero no me servía a los efectos para los cuales lo necesitaba: jugar fundamentalmente, y tener la compañía de alguien de mi edad en medio de una familia y un vecindario de gente adulta.
Lo que ignoraba es que yo ya había sido sorpresa suficiente para mis padres y su reloj biológico adelantado no estaba para joda, por lo tanto estaba destinada a ser tan hija única como mi hermano.
Pero no contaba con el círculo de la vida, que todo lo renueva. Y a los 11 años recibí el mejor de los regalos: mi sobrina Julia.
Hasta ese momento había sido reina absoluta en mi familia y les confieso que nunca sentí celos ni me dolió perder el trono porque Juli iba a ser esa hermanita menor que nunca tuve, mi “juguete de verdad”.
Es increíble cómo la vida va llenando los huequitos vacíos y en ocasiones un tío puede ocupar el lugar de un padre ausente, una vecina puede transformarse en una segunda mamá, o a un perro se lo puede querer como al hijo que no se tiene.

Mi amor por Juli siempre fue tan grande que a través del tiempo fue ocupando un mix de lugarcitos: un poco hermanita, un poco hija, sobrina en ocasiones, una amiga entrañable…
Desde que nació iluminó mi vida, y cómo no quererla si era un solcito, una llamita de esperanza de que siempre se puede esperar algo mejor.
Por amor a July me comí dos años de confirmación, precio con el que el cura me cobró haber abandonado a mitad de camino y me chantajeó para permitirme ser madrina a los 11 años de edad.
Tengo grabados a fuego cada uno de los momentos vividos con ella, cada juego, cada palabra que pronunció.
Aunque ella me eche en cara muchas situaciones que no registro, yo sigo recordando cuando la disfrazaba con mi ropa y le tomaba mil fotos, o cuando hacía burbujas de detergente para que reventara, o grababa sus primeras palabras en mi primer radiograbador.


Cómo olvidar los paseos por “los saltitos”, que tanto la divertían… juego que consistía en romperme el trasero en la bicicleta, mientras ella saltaba en su asientito por las destruidas calles de tierra.
Cómo olvidar cuando me disfrazaba con un almohadón en los pantalones y ella me chocaba a bordo de la hamaca doble… jugando hasta el cansancio en la placita que estaba en la esquina de casa, o caminando en cuatro patas por el piso con ella subida a mi espalda, haciendo caballito.
Espero recuerde las novelas que grabábamos junto a los demás chicos, los picnics del día del niño, cómo la hacía patinar de mi mano en el piso mojado, cómo jugábamos a la librería usando como mostrador el protector antichispas del hogar, o las historias que les contaba acerca de las casas galvenses, mientras paseaba a toda la troupe en el auto.
Los recuerdos son como los pañuelos que salen de la mano de un mago. Una vez que se comienza a tirar van apareciendo más y más…
Cuando aún no había cumplido un año hicimos un viaje a Carlos Paz, el único que por razones de trabajo pude hacer con mi hermano y su familia. July y yo compartíamos dormitorio. Allá aprendió a caminar y el día antes de partir estaba tan molesta e inquieta que le até las manos con el babero para que me dejara preparar la valija. Todos nos reímos y recuerdo su carita de desconcierto y todo lo que pronunciaba a media lengua.


Porque ¡cómo hablaba!... había que hacerla callar porque mareaba. Un día estaba tan cansada a la siesta que me hacía la dormida y ella (que no era ninguna tonta) me abría los ojos con sus deditos mientras preguntaba “¿dormís?”

Celebrábamos cada una de sus ocurrencias como una actuación digna de un Oscar. Y ella reía, reía tanto y con tantas ganas que a veces creo que agotó sus risas en aquella época.



Hoy July cumple 29 años y me cuesta muchísimo asumir que mi muñequita creció y ya es toda una mujer. Todavía me parece encontrarla trepada a algún árbol, o verla llorar desconsolada para no irse de mi casa.
Me llena de orgullo que sea toda una licenciada en filosofía y haya ganado una beca del Conicet, pero esta tía quisiera verla nuevamente con ese brillito en los ojos que perdió en su infancia; feliz, conforme con su vida y con la satisfacción y convicción de estar andando por los caminos que quiere transitar.
A veces quisiera volver el tiempo atrás y tenerla en brazos una vez más, o jugar una tarde más al “mostro de la laguna” en la pileta, o ser su amiga y confidente una noche más, pero la vida también tiene esas sacudidas que hacen que nunca se esté a la misma distancia de las personas. Por momentos más cerca, en otros más lejos… es el juego de vivir!!


Este día removió todos estos recuerdos y sentimientos y quería compartirlos con ustedes.



¡¡¡FELIZ CUMPLE, JULI!!!

Y que éste sea el mejor de los años vividos… pero el peor comparado con los que estarán por venir!!!

5 COMENTARIOS:

Anónimo dijo...
hermoso lo que escribiste..lleno de amor...la vida te regalo una sobrina cuando en realidad la deseabas y si que la disfrutaste..hoy parecen hermanas y si los recuerdos traen nostalgias pero tambien nuevos encuentros donde se comparten los logros de la vida..eso la vida que no queda estancada en un tiempo que añoramos pero que sigue girando y nos sorprende dia a dia...
feliz cumple juli...tambien te disfrute en juegos de niñas en casa de cary...besos
ale
Lau dijo...
Ahhhhhhhhhhhhhh ....... Es hermoso!
Me emociono la manera en que lo escribiste, es puro amor y sentimiento...

Me mataron las fotos!!! Tu cara solemne, responsable, orgullosa y feliz...

Muy muy lindo!!!! No conozco a July, pero le deseo un Muy Feliz Cumpleaños!!!!!!!!!!!!!!
Anónimo dijo...
Me hiciste llorar guacha!!!! cómo olvidar mi infancia!! Todavía me acuerdo cómo te extrañé cuando te fuiste a Santa Fe y las horas (que seguramente eran minutos!) que pasé con la abuela esperando ansiosa que llegara el colectivo para ir a buscarte! y cómo odiaba que durmieras la siesta!!! Yo quería seguir jugando!! Y cuánto lloraba cuando ya cansada me decías ¿vamos a jugar a la empanada? (para los que no lo saben, el juego de la empanada consiste en que cada cual se va a su casa)... Tuve una infancia muy feliz y cada vez que recuerdo aquellos años, tu recuerdo es infaltable. Y aunque estos últimos tiempos nos encuentren más distantes, esa distancia es solo espacial porque yo te siento siempre a mi lado.
Cari, gracias por tanto amor!!!
TE QUIERO MUCHO!!!
JULI
Cary dijo...
¿Sabés que no recordaba "la empanada"? Pero no, no era cada uno a su casa, sino "vos jugás y yo no juego nada". Cómo te enojabas!!! porque querías que todo el tiempo te estuviéramos detrás, nunca jugabas sola.
A mí me encantaba jugar con vos (excepto a la hora de la siesta, que era sagrada!!!)
La abuela decía que te torturaba, especialmente cuando te hacía repetir mil veces las palabras para grabarte (pero hoy debe ser lindo tener la posibilidad de oir en cassets cómo era tu voz de chiquita!! al menos a mí me gustaría)
Me vino algo más a la memoria y me da risa sólo acordarme. Un día te estaba grabando, habrás tenido un año, apenas decías unas palabritas y eran más las veces que completabas oraciones o palabras. Por ejemplo, los cuentos eran "tos" simplemente.
Entonces te pregunté: "¿vamos a leer los cuen...?" y al toque respondiste TOS! Entonces se metió tu abuela en la grabación: "dejá a esa chica en paz!! bla bla bla" y yo empecé a pelear con la abuela mientras por repetías "tos... tos... tos..."
Cuando volví a vos, te pregunté cómo te llamabas y seguías como un disco rayado: "tos tos" jajaja
Te tildabas!! como cuando decías que todos se llamaban Ana. Ana era tu bisabuela y tu mamá y tu papá... y vos!
En fin, nunca se agotarán las anécdotas porque tenemos toda una historia juntas y espero que siempre sigamos haciendo historia juntas!!
¿Hace falta decir que te quiero mucho?
ANGEL dijo...
¡Feliz cumple atrasado y justificado Julia!
¡Gracias por compartir ese maravilloso viaje al Caribe junto a Carina también!
¡Te deseo todo lo mejor y aunque no seamos amigas, te aprecio mucho!
¡Muy lindo lo que escribiste y lo que sentís, Carina! Hasta que no tuve a mis hijitos, la devoción por mis sobrinos mayores era incomparable!
El tiempo y las circunstancias me alejaron de uno de ellos, pero el cariño sigue intacto!!!
Los sobrinos son un regalo precioso que nos dan nuestros hermanos!!!
Cariños

domingo, 5 de enero de 2014

Turismo semiaventura: a veces se me va la mano!!


Sabido es que después de mi cirugía y de quitarme una persona y media de encima,  he querido beberme la vida de un solo trago. Y como tal he hecho mil viajes, experimentado cosas osadas (lo que incluye la temeraria acción de poner leche a mi café, o probar pescado), tratando de encontrar nuevos sabores a la vida.
Mis vacaciones de enero tuvieron un destino de cabotaje (el sur argentino) con un propósito muy especial: revivir mi frustrado y agotador viaje Patagonia 2004, que tantos disgustos y sinsabores me trajo; y recrear recuerdos de este paradisíaco lugar con vivencias diametralmente opuestas a las que viví en su momento.
Así lo hice. Organicé un tour por Ushuaia y El Calafate, con algunas de las excursiones que ya había realizado en aquel viaje macabro de 2004 (en el que tenía si no 80, al menos 70 kgs. más) y a la par, incluir nuevas y emocionantes experiencias, como una expedición en 4 x 4 o el minitrekking sobre el hielo del Glaciar Perito Moreno.
Pues aquí estoy de regreso de la primera de esas excursiones y puedo asegurar que fue casi una experiencia religiosa!!!!!!!

De más está decir que estaba nerviosa, porque todo lo nuevo (más aún si es distinto a lo que acostumbrás a hacer) trae consigo un poquitín de vértigo y ansiedad. En mi caso canalizo todo por el estómago, así que para las 8:30 de la mañana ya había desayunado, me había caído todo como el orto y me encontraba desparramada en un sofá del lobby del hotel esperando que me pasara el malestar, tras haber intentado vomitar, sin resultado alguno.
Por suerte se retrasaron y la excursión que debía partir a las 9:25 salió "argentinamente" a las 10. 
Para entonces mi malestar estaba algo controlado, hasta que vi la cara del guía cuando me vio. Fue una mezcla de espanto y asombro.
Recién al subir a la 4 x 4 me daría cuenta el porqué.
Eran 6 personas: dos guías y dos parejitas, una de argentinos y la otra de italianos. Creo que entre los 6 no sumaban mi edad!!!! (como dice la famosa canción de Calamaro, "Victoria y Soledad")
Para completar mi horror, el pibe me dice: "Te tocó atrás por ahora. Subí". Entonces me abre la puerta de atrás de la Land Rover y me muestra la butaca que tenía asignada.
Mi pregunta era "cómo cazzo llego hasta ella!!!??"
Es cierto, tengo 86 kgs. menos y a veces sigo pensando como gorda. Es decir, me parece que no voy a entrar en un asiento, o que una ropa no me va a ir, pero ésta era la "real realidad"... con mis patas de un km de extensión nunca lo lograría!!
Subí a lo que sería el baúl y quedé agachada para luego extender mi pierna derecha como ave zancuda y ahí quedé trabada. Por un momento pensé que me abriría de piernas al estilo Eleonora Cassano, pero no. No sé cómo me contorsioné y logré encallar en el asiento... aplausos para Cary!!! Eso sí, ahí quedé. Desconocía cómo iba a salir de esa especie de "incrustación"!!
Mi situación me recordaba a esos elefantes de circo, enormes, cuando los hacían pararse con sus cuatro patas sobre esos pequeños banquitos.
A duras penas me coloqué el cinturón de seguridad y partimos.
Primera parada, para ver el valle... ¿quién me manda??? El pobre pibe que iba a mi lado (uno de los guías) pensó que sería más simple si salíamos por el asiento de atrás. ERROR: al insecto zancudo se le trabó una pata y de reversa y a duras penas pude sacar mi osamenta cuarentona del móvil.
A esta altura comencé a consultar el reloj para saber cuánto faltaba para regresar...
Pero como siempre hay un alma caritativa, la chica argentina ofreció cambiar mi asiento y quedarse con el novio en la tercera hilera. Por poco le beso los pies!!!! Y así pasé a la hilera del medio, de acceso más fácil, pero... (siempre hay un pero) hilera de tres asientos, así que íbamos apretados como sardinas en lata, encogidos los hombros de modo que creo que mi seno izquierdo estaba sobre mi brazo derecho y viceversa, pero al menos podía subir y bajar sin contorsionarme!!
Llegamos hasta un lugar donde bajó el guía que iba sentado a mi lado porque era el encargado de hacer el asado y se quedaría en el refugio, en el bosque. Fue una liberación para él y para mí, que ya había comenzado a perder la sensibilidad de los hombros!!

Cuando ya me estaba relajando, el guía anunció que si el tiempo acompañaba, haríamos una pequeña navegación en bote. ¿¿¿Qué??? Nadie me había dicho eso antes!!
En todos estos cuarenta y pico años de vida he mejorado mi resistencia estomacal a los viajes terrestres (recordemos que era una pseudo-vomitona cuando era chica y mi madre se ha pasado viajes enteros caminando conmigo por las banquinas de las rutas, hasta que mi estómago se reacomodara), pero a la vez desarrollé una fuerte animadversión a las travesías por agua. Como que me desequilibra el nivel de agua de mi cabeza y no lo puedo soportar!!
Entonces pensaba: ¿cómo estaría el lago? ¿cómo sería el bote? ¿cómo subiría al bote? ¿me tendría que sentar en el piso del bote? ¿cómo bajaría del bote?... sólo pensar en las posibilidades hizo que se me erizaran los pocos pelos que me quedaban tras padecer el viento fueguino.
Comencé a desear con ansias que el clima cambiara de repente y se cancelara la navegación!!!
Abandonamos la ruta y tomamos un camino de tierra hasta la castorera. Allí bajamos para caminar un poquito en medio de la destrucción que ocasionan estos pequeños bichitos y al finalizar la caminata el guía preguntó quién quería ir al baño.
Yo no tenía ganas, pero pensé que si no iba en ese momento tal vez pasaría mucho tiempo hasta tener otra oportunidad. Así que me anoté, junto a los demás. Creo que todos pensamos que habría baños, o alguna estancia o refugio cercanos. Pero entonces el guía indicó detrás de qué matorrales podíamos hacer pis. Y ahí se terminó el espíritu aventurero de mis compañeras mujeres, que regresaron a la nave.
En eso me ayudaron mis 40 y pico, porque ya no temo que me vean el culo o se me llene la cotorra de hormigas coloradas. Y en medio de los yuyitos tuve que resignarme y orinar...
Subimos nuevamente a la 4x4 y arrancamos por LA RUTA... así, la ruta de mierda preparada para la travesía. 
Qué les puedo decir... a mí me encantó!!! Pasamos por barro, agua, pozos, subidas, bajadas pronunciadas... sólo que me salía de la vaina para manejar yo!!!!
No tuve miedo en ningún momento, a diferencia de la pobre tana, quien mientras su novio tomaba fotos a mansalva, miraba quietecita y blanca como papel, preguntándose por qué cazzo tuvo que acompañar a su cónyuge en esta travesía!
En lo único que yo pensaba era en que no nos fuéramos a quedar por ahí (ni en broma!) y tener que llenar de barro las quintiúnicas zapatillas que tenía, además de tener que pisar ese asqueroso barro chocolatoso ajjjj
En un momento nos detuvimos y el guía pidió las cámaras para tomarnos unas fotos asomados de las ventanas. Así que abrimos las puertas y nos asomamos para la ocasión. En eso, el muy hijo de puta sacó el freno de mano (estando él afuera, se entiende??) y empezamos a ir lentamente cuesta abajo.
El tano manoteó el volante mientras el guía se cagaba de risa y caminando hacia atrás delante de la camioneta, tomaba fotos a los cinco boludos cagados de terror!!! (fue genial!)
La travesía terminó dentro del lago Fagnano, con respetable oleaje y un paisaje brutal, lavando la camioneta.
Hicimos un trayecto para detenernos en un claro y emprendimos la caminata por el bosque para llegar al refugio donde almorzaríamos.
Fue una caminata rara, porque además de sortear las innumerables raíces, rocas, ramas, etc. del piso, la estábamos haciendo sobre turba. Así que era como caminar sobre arenas movedizas, sobre esponja. Parecíamos caminantes lunares, por momentos.
En 10 minutos llegamos a la playa del Lago Escondido. Entonces el guía anunció que el clima era inmejorable, que el lago estaba planchado y buscarían el gomón para navegar.
¡¡¡Mierda!!!
Llegamos al refugio y allí nos esperaba el otro grupo que había viajado en la otra camioneta. Dos familias cuyos padres eran de mi edad.
Confieso que me sentí mucho mejor y no tan ridícula como me había sentido hasta entonces.
En unos minutos que estuvimos con ellos me sentí tan cómoda!!  No era que los de mi grupo no tuvieran onda, pero la tana no hablaba español, el tano algo, a los ponchazos. Y eran dos parejas... ustedes saben cómo es con las parejas, sólo se relacionan con parejas. Nadie hablaba conmigo!!!
Y encima parecía que yo estaba con un imán para atraer problemas (o bien no estoy hecha para la vida tan contactada con la naturaleza!!) Me senté en la larga mesa de madera, procurando el extremo del banco para no hacer el efecto sube y baja (y pasar el papelón de levantar el tablón apenas me sentara... sí, lo sé, es mentalidad de gorda!!) y entonces puse una de mis manazas en la mesa y salió disparada la botella de vino, derramándose sobre el banco.
La manoteé antes que cayera del todo y ante el ridículo sólo atiné a hacer la "gran tía Zulma" y mojando los dedos en el vino tinto (brebaje que me resulta asqueroso sólo de olerlo), dije "alegría, alegría" (vieja ridícula!!)
Entonces nos ofrecieron ir al baño. Mis compañeras accedieron porque ya no daban más de retener líquidos. A los hombres les indicaron los matorrales y a nosotras nos mandaron a una casita que se veía entre los árboles, explicándonos que teníamos que tirar el papel en un cesto y arrojar agua con un balde ex post facto.
Yo ya esperaba cualquier cosa, pero grande fue la sorpresa de mis compañeras al ver que el baño... no tenía puerta!!!!!!! Era una plataformita de madera con un asiento de inodoro encima y piedras debajo, pero sólo estaba rodeado de tres paredes de madera (como en mis peores pesadillas). Sólo me arrepiento de algo... no haberle tomado una foto!!
Nos sirvieron una picada, choripán y asadito con ensalada. 
Con el choripán aún en la mano el tano declaró que con eso era suficiente para él. Y entonces pensé en lo chanchos que éramos los argentinos de comer tanto. Ellos, los europeos, tan mesurados, tan cuidadosos... pero yo dejé medio choripán (y el resto lo comí sin pan) y sólo comí medio pedacito de carne. El tano engulló la picada, el choripán, tres pedazos de carne, mi pan, cebollas asadas y postre!! Seguramente el aire del bosque le abrió su educado apetito europeo.
Después del postre y los cafés, partimos hacia la playa... y ahí casi pido una bolsa para respirar dentro tratando de controlar mi ataque de pánico.

En eso apareció el guía que se había marchado, con el gomón... ¿¿¿cómo se sube a esa máquina???
Nerviosa estudié cada tramo del improvisado muelle y dónde pondría cada pie... después hice cualquier cosa, desde luego!! Pero fue simple, más simple que subir al asiento de atrás de la 4x4.
Hizo un frío de cagarse, pero el paseo fue lindísimo!!! y terminamos en otro muelle enclenque, que pude cruzar exitosamente. Así que primera prueba, superada!! (a pesar de los tropiezos)
Cuando llegué a Ushuaia decidí premiar mi valor con un rico café con coco (una especialidad que desconocía) y una porción de lemon pie. 
Estaba delicioso!!! pero no sé si fue el coco con el café, la torta, o los nervios acumulados durante el día, que casi no llego al hotel!!! Me instalé en el baño y no me podía levantar del inodoro!!! Fue una mezcla de mis peores diarreas pre-examen en la facultad con las del posoperatorio bariátrico!!!
Ahora estoy mejor. Pero sólo puedo pensar en la caminata por el glaciar... por alguna razón me imagino haciendo culipatín, cayendo en una grieta o con las grampas del calzado clavadas en el culo. Pero bueno, será una experiencia más. Y de ahí al parapente, no me para nadie!!!!!!!!!!

lunes, 30 de diciembre de 2013

2013... un año para recordar


Y otra vez llegamos al fin de año. Y voy a evitar hacer el clásico comentario de vieja de "¡pasó volando!"... o "parece increíble, ayer despedíamos el 2012 y ya está terminando 2013"... pero es cierto: qué rápido pasó!!! y a la vez fue tan intenso que duró casi un siglo!!
Debo confesar que es la primera vez en muchos años (o tal vez la primera vez en mi vida) que no termino un año intentando correrlo y deseando que se vaya lo más pronto posible. Porque 2013 fue fabuloso, casi podría afirmar que fue el mejor año de mi vida!!!
Siempre el 13 fue mi número de suerte y este año lo confirmó.

2013 fue un año de transformación, de mi metamorfosis, que había comenzado seis meses atrás. 
Fue la lucha diaria, la perseverancia y el movimiento, para lograr un cuerpo que fuera acorde a mi interior y mis deseos de vivir. Y la lucha nunca terminará, pero al menos puedo reconocer haber recorrido un buen trecho del camino.

2013 fue el año de los eventos sociales. Ya no hay impedimentos para salir y celebrar. Ya no tengo que investigar previamente cómo son las sillas de un restaurant para sentarme, ni si podré mantener intacto mi maquillaje toda la noche, sin chorrear ríos de sudor.
La celebración de los 80 de mi vieja, la fiesta sorpresa de los 30 de Luisina, el casamiento de mi sobrino, la despedida de mi compañerita jubilada Imelda, la graduación de las chicas... sin olvidar mi propio cumpleaños, donde el festejo fue doble: 43 años de edad y (entonces) 70 kgs. menos!!

2013 fue el año de los viajes. Volví a subir a un avión sin temores ni horrores; visité la vecina Chile, la soleada Cuba  y volví al viejo mundo para cumplir mi sueño de conocer Escandinavia. Y también viajé junto a mis perros y junto a mis amigas. Y regresé a Buenos Aires a ver a gente tan querida, pudiendo sentarme holgadamente y de piernas cruzadas en el bus (quien nunca padeció este impedimento, no sabe la realización que se siente!!!)

2013 fue el año de los regresos, porque pude volver al teatro y disfrutar de una de mis más grandes pasiones; pude volver a hacer actividad física y fortalecer mis músculos; y pude volver a estudiar. Al fin me atreví a perfeccionar mi inglés porque mis deseos de viajar y poder comunicarme eran más fuertes que todos mis temores!!

2013 fue el año de los amigos. De reafirmación de viejas amistades, de ésas que siempre estuvieron y están a mi lado, apoyándome y alentándome; y de construcción de nuevos lazos de afecto y cariño. Y también (por qué negarlo) de depuración, porque aprendí a  distanciarme de esas personas que me hacen daño.

2013 fue el año de la familia, ya que (me costó pero) aprendí que más allá de las diferencias existen lazos invisibles que nos atan y unen en esta vida. Que hay que saber perdonar y tener la humildad de pedir perdón, porque en este sendero hay muchos obstáculos y tropiezos que no se pueden evitar, pero en nosotros está la capacidad de saber levantarnos y reinventarnos permanentemente para salir adelante.

2013 fue el año de los sueños cumplidos, de todo aquello que pensé que nunca podría realizar. Todavía me pellizco cuando recuerdo el primer show de la orquesta Johnann Strauss y mi foto junto a André Rieu, la locura de una noche sin dormir después del concierto del Luna Park y la experiencia de Maastricht, que desbordó mi corazón y mis expectativas.

Y finalmente 2013 fue el año de los proyectos, porque queda aún mucha tinta en este tintero y mucho por hacer.
Después de tres años de terapia, consideré que era una etapa concluida y la semana pasada me despedí de mi psicóloga que me acompañó y me ayudó tanto todo este tiempo. Le dije que esperaba que 2014 fuera como 2013. Ella sonrió y me respondió "De eso no estoy segura, porque usted no se conforma y siempre va por más". 
Efectivamente voy por más. El día que no lo haga, será porque partí hacia la quinta de los ñatos.
Gracias a todos los que me acompañaron en este año. Gracias a mi familia; a Angelita y Catalina, mis sobrinas nietas, que son lo más fresco y dulce que existe en nuestras vidas. Gracias a Andy y Mora, que son el amor más puro que tengo y puedo llegar a tener. Gracias a mis amigos, que tienen la habilidad de cambiar mi humor, mis ganas y mi fuerza con sólo una palabra. Gracias a mis vecinos, que son como mis angelitos de la guarda. Y gracias a todos los que conspiraron contra un buen año, porque me dieron la fuerza suficiente como para enfrentar lo que venga y salir airosa haciéndoles pito catalán.
Gracias 2013, año noble. Te despido con honores.
Y preparate, 2014, porque te toca ocupar un lugar muy grande... a ver cómo te portás.